Esa noche de junio estaba con las hormonas a mil, después de mi experiencia con la travesti y de recoger la chica recomendada y otra travesti, nos dirigimos ya no a un motel, sino a un amanecedero allí estuvimos por espacio de dos horas tomando alguito para entrar en calor, les propuse desplazarnos a Rio Negro, cuarenta minutos de BUcaramanga y las tres bandidas aceptaron. Allá en esa población llegamos y que soledad tan hijueputa, les propuese El Playón y peor la cosa, desprogramada tan terible y la noche avanzaba. Nos sentamos a reirnos un rato y las bandidas me decñian que fresco, pues después que pague no importa, pero cuando estaba pensando qué hacía, me acordé de un amigo ganadero que tiene una finca más arriba de La Esperanza, lo llamé y le dije que andaba desprogramado cerca y que quién andaba en su finca, me dijo que solo el administrador pero que este andaba en La Esperanza ya que su esposa estaba enferma, le comenté si podía llevar unas amigas y dormir allá, me dió el número del administrador y en 50 minutos ya tenía programa armado.
La finca bastante bonita nos dió la bienvenida con una leve lluvia, entramos directamente a la habitación de huéspedes y les dije que a lo que vinimos, a culear todos contra todos. La travesti de la primera vez sacó de su bolso dos pastillas y me dijo tomátelas sin miedo, esto te va a hacer durar, todas necesitamos de ti. Me tomé las dos pastillitas naturales y en media hora tenía mi verga a mil, la primera víctima fue la putica, quien se avalanzó a mi verga, me colocó un condón y comenzó a chupar de lo lindo, la travesti que ya me conocía comenzó a chuparme el culo y la otra travesti me chupaba las tetillas, una de las travesti me propueso que me ladeara y que clavara a la putica, estando de lado le monté la pierna a la puta en sus caderas y mi culo quedó pagando, sentí cuando untaban algo en él y el primer zarpazo no se hizo esperar, no pasaron cinco minutos cuando entró a mi culo la otra travesti mientras yo le daba verga a la putica, después de unos 10 minutos más le saqué la verga a la puta y me desprendí de la travesti, les dije, ahora cullen para mi, la puta se colocó en cuatro y comenzó a mamarmelo de nuevo, mientras la travesti conocida se colocaba otro condón y la embestía, la otra travesti le chupaba las bolas a su colega. Después de algunos minutos, el morbo me llevó a pedirle a los travestis que tuvieran sexo entre ellos, el espectáculo fue fenomenal, ya para ese momento había tenido mi primera eyaculación pero mi verga permanecía erecta y dura, los travestis se culearon el uno al otro mientras yo disfrutaba jugueteando con la tetas de la putica, la faena terminó con otra embestida de los travestis a mi culo, una enculada a cada uno de ellos por mi parte y la putica de espectadora disfrutando de este espectáculo, ella en la cama sentada y nosotros tres en el suelo. La travesti conocida dijo, ve no utilizamos para nada la cama, le respondí, cuatro en una cama... mejor es el suelo.
Ya al amanecer estaba el administrador en la finca y salí a saludarlo, estaba bastante encartado con las travestis, pues que viera a la puta no me importaba, le dije que si tenía espuma de leche con panela y salió a buscarla, en ese momento aproveché y metí las compañeras al carro, me tomé el vaso con espuma de leche y panela, me despedí y rumbo a Bucaramanga. ahí teminó mi experiencia sexual de ese día que por Guía Cereza y culpa de unos perfiles colocaron mi excitación por las nubes.







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