Salimos de la fiesta con mi nuevo perpetrado Juancho, en compañía de el y de otra pareja de novios amigos en común de la comunidad de guía, Llevábamos unas cervezas y mi Juan una botella de ron combinada con coca cola y nos dirigimos hacia el cerro para continuar nuestro carrete. Ya la noche había llegado pero aun sentía el aire fresco colarse por debajo de mi corto vestido negro utilizado esa noche para asistir a aquel evento. Juan me llevaba abrazada y sentía su mano de vez en cuando deslizarse por una de mis nalgas sintiendo como me palpaba mi diminuta prenda intima de ocasión quizás adivinando e imaginándola como acostumbraba hacerlo en nuestros juegos eróticos.
Admito que iba bastante bebido y echaba chistes de vez en cuando y el otro muchacho le respondía con otro, algunos de los cuales eran bastante subidos de tono a Maritza la otra chica que nos acompañaba parecía no importarle. Llegamos a un sitio en que había una piedra que parecía cama y nos sentamos allí a platicar y seguir con el carrete. Al cabo de un rato los otros chicos se alejaron con rumbo desconocidos a tiempo que nos bromeaban que nos “portáramos pésimo” mientras Juan les despedía con la botella casi vacía en la mano.
Me tomo de la cintura y nos besamos, Mi mente volvía a pensar en Carlos, "mi esposo por el que estoy metida en este cuento" recordaba cuando lo había visto en una fiesta con su novia o amiguita de guía como el le llamaba, e imaginé en ese momento que de seguro le estaría haciendo el amor .como me lo había hecho a mí. Y decidí entregarme a los besos y caricias de Juan. Nuestras lenguas se juntaban mientras sus manos comenzaban el camino de recorrerme, de hacerme sentir toda suya Sentía la dureza de su pene cargarse sobre mi pelvis la delgadez de la tela de mi vestido hacía que sintiera más la anatomía viril de su sexo. Nos decíamos palabras de amor mientras sus manos recorrían mis muslos, luego fueron mis nalgas y así sin darme cuenta, ya sus dedos se deslizaban entre la suave tela de mi hilos. El gimió de placer al sentir la piel desnuda de mi culito y por atrás avanzó su mano hasta agarrarme la conchita y se dio cuenta diciéndome además lo húmeda que estaba. Yo también lance un sollozo de placer al sentir que uno de sus dedos acariciaba mis paredes vaginales mientras no dejaba de besarme.
Y comenzó a masturbarme suavemente cuando sentí q ya podía venirme un orgasmo hice que se detuviera me senté en la piedra que parecía cama. Entonces le hice algo que nunca había hecho antes ni a mi esposo. Le saque el pene de su pantalón y me encontré con la sorpresa de que era enorme no lo veía muy bien a través de la tenue luz de la noche pero mis manos al tomarlo podía imaginármelo estaba durísimo esto produjo que sintiera unos cosquilleos vaginales y me hizo perder todo tipo de cordura y la calentura fue mas y perdiendo todo tipo de pudor lo lleve a mi boca.
Comencé a majárselo creo que en forma un poco torpe por mi inexperiencia pero a el parecía gustarle y me tomo de mi cabeza y me la acariciaba mientras yo sentía ese nuevo goce de sentir una enorme verga en mi boca tal vez no era tan grande como las que habría visto en la pornografía pero era todo nuevo para mi quien a mis cuarenta y pegele solo conocía la de mi esposo y a decir verdad esta se veía enorme a comparación de los 12.5 cm de Carlos si que disfrutábamos de ese momento.
Me hizo detener mi accionar y me puse de pie nuevamente. En ese momento baje mi tanguita y me la saque, luego me tendí de espalda arremangando mi vestido mientras desnudaba mis senos y abría mis piernas. El se situó en ese espacio a tiempo que dejaba sus pantalones en los tobillos. Me beso mis duros senos de lo excitada que estaba lo hacia desesperado como apurando el momento. Situó su pene en la entrada de mi túnel mojado para penetrarme y empuje fuerte. Grite de dolor y le decía que me dolía lo siguió intentando varias veces pero la verdad era que sentía dolor. Pensaba que con Carlos no habría dolor solo placer y placer.
Le tome su pene con una de mis manos y me lo pase por mi rajita como preparándole el camino y así logre meterme la cabeza de su verga en la entrada de mi vagina. Sentí dolor y placer a la vez como si fuera mi primera vez y entre sollozos le dije que ya estaba entrando- Levante mis piernas y las puse sobre sus hombros, podía divisar mis zapatos de gala sobre su espalda. Cerré los ojos y grite fuerte al sentir como en una nueva embestida su enorme trozo ocupaba mi conchita se que do quieto un momento mientras me besaba y me decía cuanto me deseaba y ahí comenzó amoverse sobre mi yo gemía y gemía al sentirlo allí adentro era la primera vez que otro pene entraba por mi rinconcito intimo luego con un movimiento rítmico lo meneaba de un lado a otro, luego taladraba como martillo mi espalda tallaba contra la piedra pero no importaba a los breves minutos se sacudía inundando de todo su licor blanco mi conchita. Me preguntó si me estaba cuidando y le dije que no se preocupara que hacia 2 días había terminado de menstruar por lo cual no había riesgo de embarazo. Por eso me había arriesgado a que por primera vez me hicieran el amor sin condón esto ultimo solo lo dije para mí .no podía romper ese momento mágico de caricias post coito. Y así era el continuaba besándome mientras su pene aun permanecía dentro de mi y comenzó a besarme los pezones mientras yo realizaba esfuerzos por mover mis caderas debajo de su cuerpo. Enseguida nuevamente hubo respuesta de su parte, y se salio de mi interior mientras me colocaba en posición de perrito y empezó a pasar el dedito como para limpiarme mi chorreada conchita.
Y estaba de nuevo pasando suavemente su cabecita por la conchita tratando de meterla y empezamos de nuevo el accionar cuando de repente escuchamos ruidos de gente que se acercaba así que lo tuvo que sacar y era la otra pareja que nos da la entrada para la siguiente historia.








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login EntrarLástima, no aparece todo el texo, sería bueno que lo reenviaras.