Una noche de viernes, luego de una larga semana de trabajo bastante pesado en la oficina, salí con mis compañeros de trabajo a un bar frente a nuestra oficina, como siempre, iniciamos con cervecitas, charlas y risas hasta pasar al aguardiente, lo de siempre. Mi esposa, quien sabia donde me encontraba, me comento que se reuniría con algunos compañeros de la universidad en un bar al sur de la ciudad de Cali a departir un buen rato, a tomarse unos tragos y a bailar un rato. Nuestra relación siempre ha sido muy tranquila y no tenemos inconvenientes en salir por separado alguna noche. Mi celular estaba a punto de descargarse, por fortuna, tenia el cargador en mi maletín, algo que me sería de mucha utilidad mas adelante.
Mi esposa y yo, habíamos hablado desde hace mucho tiempo sobre mi fantasía sexual, que es la que comparten gran parte de los hombres, y es estar con dos mujeres al tiempo, y que mejor que una de ellas fuera mi esposa, algunas veces tocábamos el tema en medio de unos tragos y buscábamos entre nuestras amigas en común, quien podría acompañarnos en esta nueva experiencia, siempre concluíamos en una muy buena amiga de ella de hace muchos años, con quien nos entendíamos muy bien, en algún momento se le había tocado el tema y le llamo la atención pero por cosas de la vida, las cosas no se dieron y el tema quedo allí. Mi esposa sentía temor de complacerme (aunque a ella no le disgustaba la idea del trio) pues temía por que nuestra relación cambiara o se iniciara una relación paralela con su amiga.
Casualmente, esa noche ellas estaban juntas en el mismo sitio, pues tenían varios amigos en común. Esa noche hablamos temprano, cada uno sabia donde se encontraba el otro, pasamos un largo tiempo sin hablar, hasta que mire mi celular, tenia cinco llamadas perdidas de mi esposa, no había escuchado el celular, la llame, empezamos a hablar, me comento que estaba con su amiga de hace muchos años, teníamos una conversación muy normal, hasta que me dijo “Amor, cuando yo salga de aquí, me voy a ir para el apartamento de Diana, (amiga)”, yo no le vi ningún inconveniente y le dije que estaba bien, a lo que mi esposa agregó “Amor, vamos solas y ya sabes a que….” En ese momento sentí como un corrientazo paso por todo mi cuerpo, desde los pies hasta la cabeza, me quede callado por un momento, y solo atine a decir …” Cómoooooooo……?” Ella se rio y me comento, que Diana le había propuesto que se fueran las dos solas para el apartamento, ya que este se encontraba solo para las dos toda la noche, mi esposa le dijo que si, pero que si yo podía encontrarme con ellas, a lo que Diana sin pena aceptó.
Inmediatamente quise buscar mi maleta para salir disparado al sur de la ciudad a este encuentro tan maravilloso, cosa que no me dejo hacer, pues me dijo que la idea eran bailar un rato mas con sus compañeros y luego ir al apartamento para después yo llegar, eso si, que les diera un buen tiempo a solas para ir entrando en calor, quedamos en que mi esposa me llamaría y me avisaría cuando salieran del bar rumbo al apartamento.
Esos momentos de espera, me llenaban de ansiedad, quería tomar, pero sabia que no me podía pasar de tragos, pues la noche apenas iniciaba e iba a estar como ninguna. A los cinco minutos de haber hablado con mi esposa, la llamé y le comente que mi celular se encontraba descargado, su reacción fue de enojo, pero le di el número de un compañero de la oficina para que me llamara, mientras cargaba mi celular. Me llamo varias veces a recomendarme comprar los preservativos y a que no fuera a llegar muy tomado a nuestro encuentro.
Pasaban lo minutos, hasta que por fin llego la tan anhelada llamada, mi esposa me comento que ya habían salido del sitio y se dirigían al apartamento, que arrimarían a comprar algo de tomar para amenizar el momento. Espere 30 minutos mas en el bar con mis compañeros, tome mis cosas y me dirigí al apartamento de Diana, en el recorrido mis nervios estaban de punta hasta llegar a la unidad. Al llegar el portero me pregunto mi nombre, ellas ya le habían autorizado mi entrada, eran mas o menos la 01:00 am cuando llegue al apartamento. Al tocar la puerta, sentí las risas de ellas, de pronto me abrió la puerta mi esposa, quien se encontraba solo con las tanguitas puestas y una pequeña toalla cubriendo sus senos, me beso y me invito a pasar al apartamento, al entrar de una de las habitaciones salió Diana, ella estaba cubriendo su cuerpo con una pequeña toalla, al parecer la fiesta ya había empezado, sin embargo no quise preguntar nada. Diana me mostro el apartamento en compañía de mi esposa, llegamos al cuarto principal donde me invito a sentarme en la cama, ellas se estaban tomando una botella de Baileys de la cual me dieron un trago.
Al son de unos tragos de esa crema de wisky iniciamos una conversación de un tema sin relevancia, cinco minutos después, las dos, salieron de la habitación, me prohibieron seguirlas, yo las escuchaba en otra habitación susurrando y riendo, pero no lograba entender de que hablaban, luego de unos minutos, las dos entraron al cuarto, mi esposa tenia puesto un baby dool azul oscuro, bien transparente, que dejaba ver sus lindos y encantadores senos, una diminuta tanga en encajes del mismo color, sus tacones negros daban un realce muy sensual, su cabello suelto sobre sus hombros daban una sensación de niña angelical, la cual estaba complementada por una tierna sonrisa en su rostro, Diana, por su parte, tenia un baby dool rojo pasión, muy transparente por cierto, con su abdomen descubierto, dejaba ver una diminuta tanga hilo dental, me hicieron un desfile espectacular.
De allí, pasamos a la sala del apartamento, conversando por un buen tiempo, yo solo pensaba como iniciaría nuestro encuentro, pues la conversación entre estas dos encantadoras mujeres estaba muy amena. En un momento, que me fuí al baño, de regreso sentí que no estaban hablando, sigilosamente me acerque a la sala y las encontré en un largo y apasionado beso, como se me erizaba la piel observando a estas dos mujeres en ese beso que parecía interminable, mientras se besaban, se acariciaban una a la otra muy sensualmente, eso me hizo excitar demasiado, hasta que el beso termino, pues Diana con una sonrisa en sus labio comentó “Ya se como se siente un pez en una pecera…” nos reímos juntos y seguimos la conversación.
Luego el turno al baño fue de mi esposa, cuando ella se fue para el baño, acaricie las piernas de Diana, quien sin vacilar se me acerco e inicio un beso muy sensual, que delicia ese beso, mientras la besaba, me sentía muy excitado, pero a la vez algo incomodo, pues en el mismo apartamento se encontraba mi esposa, al mirar de reojo hacia el pasillo, vi a mi esposa quien nos observa con placer, hasta que no aguanto mas y se nos unió en ese beso, nos besábamos y nos acariciábamos los tres al tiempo, uffff que delicia, que sensación tan espectacular. Al terminar ese beso, las dos fueron al baño, de regreso siguió el beso y empezaron a quitarme la ropa, que delicia, estaba iniciando mi fantasía sexual.
Al quedar totalmente desnudos, mi esposa inicio a hacerle sexo oral a Diana, mientras yo la besaba y le acariciaba tiernamente sus lindos y delicados senos. Diana me pidió que le metiera mi verga en su boca, o que delicia sentir como Diana me la chupaba y acariciaba una y otra vez mientras se le escapaban varios gemidos de placer que le provocaba mi esposa cuando rozaba muy sensualmente su lengua por su clítoris, que cuadro, mi esposa haciéndole sexo oral a otra mujer, mientras ésta me lo practicaba a mi.
Después de varios minutos, me sentaron el suelo de la sala, recostado en uno de los muebles y las dos al tiempo me practicaron sexo oral, la verdad, nunca había sentido dos sensuales y deliciosas bocas besando y chupando mi verga, que delicia, mi esposa, acostumbrada ya se lo tragaba todo, hasta el fondo y le insistía a Diana que me hiciera lo mismo, ella lo hizo con algo de dificultad, pues por fortuna mía y de mi esposa, podría decirse que me encuentro bien dotado y en esos momentos mi verga se encontraba bien erecta. Que rico esos momentos, mi esposa no aguanto mas y de una se sentó a cabalgar sobre mi , sus movimientos sensuales hacían que cada vez me excitara mas yo sentía que la penetración cada vez era mas intensa, me acariciaba mientras seguía cabalgando sobre mi, Diana se acomodó de tal forma, que su vagina quedo sobre mi boca, ufff, que delicia, penetrar a mi esposa y practicarle sexo oral a Diana, quien no dejaba de gemir de placer, sus gemidos se confundían con los de mi esposa, que no paraba de moverse una y otra vez.
Luego llego el momento de penetrar a Diana, intercambiaron lugares, fue fascinante sentir mi verga dentro de otra mujer. Diana, es una mujer muy erótica y muy sensual, se movía delicioso mientras me cabalgaba, su vagina totalmente húmeda, sentía como se mojaba cada vez mas, al tiempo yo no dejaba de complacer a mi esposa con el sexo oral, que le encanta, así estuvimos un buen tiempo, mi verga totalmente erecta, cambiamos de pose y acosté a mi esposa sobre la sala, la penetre e inicie el movimiento, Diana puso su vagina sobre la boca de mi esposa, ohhhh como gemían esas dos mujeres, sedientas de placer. Asi fue cuando mi esposa llego su primer orgasmo de la noche, yo seguía dándole mientras Diana se hizo a un lado para observarnos, dijo que nos quería ver, mientras seguía mi esposa llego a su segundo orgasmo, mas intenso que el primero, allí tuve mi primero orgasmo de la noche, acompañado por una gran eyaculación, que delicia, todo mientras Diana observaba a un lado de nosotros con una cara de placer.
Le saque la verga y empecé a acariciarle el clítoris con mi lengua levemente, eso la pone que se estalla, Diana no aguanto y empezó a chupármela, mi esposa llego a su limite, no aguantaba mas, con sus manos me aparto de su vagina, no podía seguir, necesitaba unos momentos para recuperar el aliento, Diana se abalanzo sobre ella y comenzó a mimarla y a acariciarla, yo estaba agotado, había pasado un buen tiempo.
Me hice en el balcón del apartamento con un trago y un cigarrillo mientras las observaba acariciándose y basándose muy sensualmente, no tardaron mucho en iniciar nuevamente con el sexo oral, como gemía mi esposa mientras Diana le besaba tiernamente su vagina, lo hacia con mucha propiedad, eso me excitaba mucho mas, así que me acerque nuevamente y penetre a Diana por detrás, que gran gemido soltó al sentir mi verga totalmente erecta en el fondo de su vagina, que delicia, así estuvimos por un buen tiempo, hasta que mi esposa pidió lo suyo, también estaba sedienta por que la penetrara, así que la penetre repetidamente mientras Diana nos besaba y nos acariciaba a los dos.
Diana, me dijo, “ahora señor, yo quiero que me haga lo que le hizo a ella con la lengua” dicho esto, se acostó y abrió sus piernas de tal forma que le practicará sexo oral hasta provocarle un gran orgasmo, y así fue, que orgasmo de esa mujer, en medio del orgasmo la penetre, le daba duro mientras ella aferrada a mi esposa, quien le acariciaba los senos y la besaba ocasionalmente, mi esposa me decía “Dale duro amor, dale duro, dale como me das a mi, dale mas duro….” El hecho de que mi esposa me dijera esto, me hizo rayar el borde de mi excitación, Diana no aguantaba mas, tuvo su segundo orgasmo, mi esposa dándome aliento para seguirle dando a Diana, ella en medio de su orgasmo no paraba de gemir de placer, cada vez mi verga se acumulaba mas, hasta llegar al punto donde no aguante mas, saque la verga de la vagina de Diana, quien tampoco podía mas de placer y derrame todo mi semen en su vientre, ohhhhh esa imagen, su abdomen lleno de mi semen, mi esposa observando y acariciándonos a los dos, la cara de satisfacción de Diana, que cuadro, era mas rico de como me lo había imaginado.
Eran aproximadamente las 04:00 am cuando terminamos nuestra gran experiencia, los tres quedamos tendidos en la sala del apartamento sin aliento, después de unos minutos nos levantamos, nos dimos una ducha, tomamos la foto para la posteridad y mi esposa y yo salimos hacia nuestro apartamento, donde seguimos ella y yo en una gran relación que duro aproximadamente otra hora.
Esta fue nuestra primera experiencia, de muchas mas que han ocurrido posteriormente, ya que a partir de ese día, hemos tenido muchas más excitantes y placenteras experiencias sexuales. Pronto, nuevas relatos de muchas mas experiencias que hemos vivido juntos.







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