Con frecuencia subo sola a mi finca a supervisar o a hacer trabajitos de mantenimiento por lo que casi nunca le digo al trabajador que voy para allá.
Un domingo estaba sola en el kiosko de la finca, como no habia nadie cerca y habia tomado un poco se me subió la arrechera y me bajé el pantalón para darme una buena tocada. El perro que estaba junto a mi olió enseguida mis feromonas y comenzó a ponerse inquieto, acercaba su nariz a mi conchita y aullaba, yo estaba nerviosa por lo que hiciera pero no paré, seguí tocandome y tocando mis senos -y el perro cada vez mas inquieto- hasta derramarme y mientras el perro seguia cerca a mi.
Cuando me vine levanté las manos a ver que hacia y comenzó a lamer mis muslos y las manos. No lo dejé acercarse mas (zoofilica tampoco soy) pero me prendió de nuevo y me mandé un segundo orgasmo justo antes que llegara el mayordomo. El perro se fue tras de él como si nada jejeje.
Un gran susto pero muy excitante verlo reaccionar asi por el olor de mi conchita.







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login Entrarhola somos una pareja de medellin con esa fantacia nos gustaria acompañarte a tu finca aver q pasa jejjeeje