Un saludo a toda mi gente cereza…
20 de julio… Todos relacionamos esa fecha con el día de nuestra independencia, muchos salimos a las calles a ver los desfiles cívicos, otros ponen la bandera tricolor en la puerta de la casa, y los que no pueden salir, se ven el desfile por tv.
Yo no soy ajeno a todo eso, es más, soy de los que pone desde bien temprano la bandera en la ventana de la terraza, últimamente no he podido ir a ver los desfiles porque le han cambiado su recorrido y me ha tocado ver por TV, en esta ocasión, el desfile desde San Andrés.
Pero bueno, hoy no quiero a hablarles del 20 de julio y del sentido patrio, ni de nada de eso, hoy deseo contarles de una situación por la que pasé precisamente ese día.
Había terminado de ver el desfile, estaba dispuesto a continuar un trabajo que vencía el lunes y que todavía estaba crudo, encendí mi pc y no sé si a ustedes no les ha pasado pero no podía concentrarme en lo que hacía, la única neurona inteligente estaba como de paseo, seguro en playa, ya que ese era el plan, pero aja, toco trabajar y no se pudo.
Estuve alrededor de una hora peleando conmigo mismo, tratando de concentrarme en el trabajo, hasta que llegó la hora del almuerzo, mi suegra muy amablemente había mandado con el cuñao una hoyita con un sancocho´e guandú con carne saláa, de pronto allá en cachaquilandia no es muy común o tal vez lo conocen con otro nombre, pero en fin estaba rico y evitó que fuera a la tienda y me comprara un sancocho´e tienda… que no es otra cosa que un pan de mantequilla, en mi caso de $1000, -ósea el más grande que venden-, con $1000 de salchichón y una pony Malta… o bueno, ahora está más de moda, un té de durazno.
Paso el tiempo del almuerzo y volví al pc a tratar de seguir trabajando, la verdad a esa hora no es que haya hecho gran cosa.
Por cosas que pasan, o más bien por desordenado, en la carpeta que comparto con mi pc en la oficina, gracias al servicio de la nube, tenia además del trabajo que estaba haciendo, lógicamente, una carpeta a la que yo había nombrado fotografías, y que al abrirla me iba a encontrar con fotos de varias amigas y un completo catalogo de niñas prepago.
Yo no es que ande saliendo a cada rato con esas niñas, es más, casi que lo tengo como una “reseña documental”, e inclusive en mi anterior relato les comentaba acerca de la primera vez que había contratado dichos servicios, y de Nathalia, la niña que sin querer me había enamorado…
Lo cierto es que en ese catalogo tengo a 2 niñas que me han hecho suspirar, pero que por mi estilo de vida “responsable” no me había decidido a llamar. Una de esas nenas se hace llamar Sheyla, ella es sincelejana, blanca, cabello rojizo (pintado pero al fin rojizo), ojos marrones y delgada, aunque con unos buenos atributos, cinturita delineada, y unos senos, ufff.., en fin, le tenía ganas y ese fue el día, agarre el teléfono, la llame, y cuadramos la cita a las 4pm, listo, por fin iba a tener a ese bizcochito tan provocativo…
Apague el pc, deje las carpetas y papeles ahí tirados, me fui a bañar y salí al encuentro.
Al llegar, no sé, tal vez me sentí como el popular dicho que dice “más puntual que novia fea”. Para la espera, pedí una Club Colombia, y me senté en la mitad de la barra, pues los rincones ya estaban ocupados por fogosas parejas que solo les faltaba desnudarse y hacer un show público de sexo… Casi terminando el último sorbo, apareció, bueno, aparecieron, porque llegó acompañada de su “Manager”, nos sentamos, pedimos una ronda de frías, nos conocimos en vivo y en directo, hablamos de todo un poco, la “manager” que se hace llamar Pamela, resultó ser colega de profesión…
Por un momento me sentí un poco incomodo, pues yo no es que sea el gran conversador, además, me dio la impresión de que estas niñas eran muy famosas en el sitio, al menos el barman las conocía y les hablaba con confianza y toda la vaina.
En ese rato que duramos en la taberna, Sheyla pidió un par de canciones, me bailó una bachata y su supuesta canción, “sincelejana de Peter Manjarrez”, no es por nada pero esa nena era espectacular y sus movimientos tenían a mi obrero era pero bien encendido. Llegó la hora, Sheyla se apartó un rato, como adiestrada, y arreglé el servicio con su “manager”, una vez entregado el dinero, Sheyla volvió, se secreteo un momento con Pamela y subimos.
Al llegar a la habitación, y durante el camino por el pasillo, volví a sentirme incomodo pues Sheyla y los empleados del motel parecían conocerse de atrás…
A mí por lo general me gusta empezar todo lento, soy de los que se toma el tiempo para acariciar, desvestir, consentir y besas, pero acá no se podía besar… ojo con eso…, por lo que entonces le pedí a Sheyla, ya que había demostrado ser tan buena bailadora, que se moviera un poco, acabo la canción y se bajó hacia donde yo estaba, me quitó la camisa, se quito su camisa, le quité su sostén, y ahí pude tener entre mis manos esos deliciosos senos, a los que besaba, lamia y chupaba con tantas ganas…
En menos de 2 minutos ya nos encontrábamos completamente desnudos, ella empezó a hacerme sexo oral, y pues después de un par de minutos le pedí que se colocara en posición 69 que yo quería hacerle sexo oral también, la verdad una de las cosas que más me gusta hacerle a una mujer es eso, es tan excitante sentir como la mujer con cada arremetida de mi lengua se excita, se calienta, comienza a gemir, me encanta, y por eso duramos como 10 minutos en esas…
Llego el momento que ya todos conocen, para ese momento ya yo estaba full excitado, es más, ya hasta mi pene se estaba babociando, ella después de hacer una minuciosa revisión del preservativo, lo coloco en mi miembro, se puso en la punta de la cama y comencé y termine…
Si, comencé y termine, he ahí el gran fiasco, no sé qué pasó, no sé en qué momento perdí el control, no sé en qué punto había perdido de vista mi grado de excitación, pero lo cierto es que 5 enviones fueron suficientes para correrme… No lo podía creer, ¿qué había pasado?, no duré ni 2 minutos, que desastre, Sheyla se levantó corriendo, fue al baño, tenía una risa burlona en su rostro, se limpio, se arreglo, pidió la cuenta y chao…, solo atinó a decir estas palabras como a modo de desconsuelo “fresco, hasta con mi novio me ha pasado”… el típico momento de “trágame tierra”… Como pude me cambie igual de rápido, pues ella salió y la puerta quedó entre abierta con las dos empleadas afuera esperando para limpiar, baje, ya ella se estaba tomando una cerveza con Pamela, yo no quería ni mirarla, que pena, que vergüenza, que falla…
No sé si a alguno de ustedes le ha pasado lo mismo que a mí, es algo de lo que todavía no encuentro razón, nunca me había pasado, ni siquiera en mi primera vez, pues he leído y he escuchado de amigos que su primera vez fue algo así parecido, pero ey, estaba tan excitado que perdí el control, yo un man que si bien no soy el más experimentado actor porno, hasta ese día me sentía cómodo y feliz, definitivamente, creo que para la próxima tratare de pensar más bien en los huevos de la gallina o en las verrugas de mi vecina Cande…
Agradezco sus comentarios, sería bueno saber si ustedes han vivido en algún momento de sus vidas una situación similar…
Un abrazo .:








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1 comentario
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login Entrarel trabajo de ella es hacer que lo hagas rapido, ella no se sintio nada mal al contrario muy complacida una platica rapida.