Hola gente, quiero compartirles una rica experiencia que me ocurrió hace un par de semanas, algo que en la vida pensé que me ocurriría, es un poco larguita pero estoy seguro que les va a gustar. Bueno aquí les va con inspirado acento.
Era un día entre semana, un martes caluroso al medio día. En la mañana, decidí ir al gimnasio a entrenarme, algo que me gusta mucho hacer, por lo general 3 veces en la semana. Al llegar a casa, cansado, sudado y con hambre, procedo a darme un duchazo refrescante. Al salir del baño, tapado únicamente con mi toalla, escucho que tocan a la puerta; me dirijo hacia ella y miro por el ojito que tienen para ver hacia afuera. Veo que es una mujer, asesora de UNE TELECOMUNICACIONES, abro la puerta, la saludo y me le pongo en frente, ella saluda y noto que pone una cara como de sorprendida pero que no le impide hablar toda la carreta que dicen esas asesoras, y yo, escucho atentamente y a su vez, disimuladamente la detallaba; cara bonita, cabello castaño, senos normales pero bonitos, trocita, buena cadera y buenas piernas.
Al terminar su discurso, le digo a la asesora que me interesa recibir mas información del servicio que me ofrecía y la invito a que entre a mi casa(vale la pena decir que yo ya tengo el servicio que ella ofrecía, solamente que entrara a mi aposento).
Entramos los dos y cierro la puerta, la invito a sentarse en el sofá y le ofrezco gaseosa, ella acepta. Luego me siento a su lado y ella me sigue dando información del servicio de UNE, algo nerviosa, me miraba a la cara pero al instante su mirada se desviaba a otra parte de mi cuerpo y por ratos se le iba la idea de lo que me decía. Le pregunto que le pasaba y tímidamente me dice “no me pasa nada señor” acompañado de una leve sonrisa.
Suena el teléfono, me paro a contestar, al llegar a el, quede dándole la espalda a ella, y escucho que de su boca sale suavemente un “uff”, algo que hizo que me sonriera. Cuelgo el teléfono y me siento de nuevo al lado de ella en el sofá, y noto que en su camiseta hay un par de botones que no son precisamente de dicha prenda, ella estaba muy nerviosa e inquieta, le pregunte que le sucedía y después de esquivarme la pregunta me responde algo tímida “usted que me tiene algo cohibida y acalorada”; yo atino a sonreír y me le arrimo mas, y sensualmente le susurro al oído diciéndole “ si deseas algo, pídemelo” luego le doy unos respiros en su cuello, algo que le erizó la piel, me quede muy cerca a ella mirándola y sin pensarlo le di un beso, ella se quedo quieta pero luego empezaría a responderme el beso con su lengua apasionada dentro de mi boca.
Comienzo a besarle el cuello, acariciando su cabello, luego una de mis traviesas manos se dirige hacia su camiseta y se mete debajo de ella para acariciar sus senos, y para mi sorpresa…. NO TENIA BRASIER, solo tenia un topsito y muy delgado por cierto. Comienzo a masajearle sus senos y luego levanto su camiseta y su top para chuparlos, hermosos y ricos pezones tenía esta mujer.
Mientras se los chupaba, mi mano derecha baja por su abdomen y llega hasta su pantalón, lo desabrocho e introduzco mi mano entre sus tangas húmedas al igual que su vagina, la nena empieza a retorcerse levemente y a sacar suaves gemidos. Mientras la masturbo, la nena coge confianza y manda su mano debajo de mi toalla y comienza a pajear mi verga dura, era una masturbación mutua.
Luego la nena, ya muy caliente me dice “niño, métamelo rápido que me esta cogiendo la tarde”, yo procedo a bajarle su pantalón y su tanga, ella se pone en cuatro y pide que la penetre duro. Le arrimo mi verga a su vagina y comienzo a hacer circulitos en ella antes de penetrarla, veo que a la nena le estaba gustando pero ella atinó a decir “métemelo ya por favor”, y yo, ps le hice caso, le agarre el cabello y la empecé a clavar duro, sus gemidos cada vez eran mas fuertes, yo mientras tanto con una mano le agarraba el cabello y con la otra la masturbaba en su vagina.
Estábamos a mil los dos, pero ella en medio de su éxtasis decía “papi vengase rápido que me tengo que ir por favor ah ah ah”, y sus ruegos me encendieron aun más. Decido cambiar de posición y la pongo de pie frente a mi, la cargo y la descargo en mi verga y de pie comienzo a penetrarla nuevamente, ella se agarra fuertemente de mi para no caerse y sigue con sus gemidos cada vez mas fuertes y pidiendo que le diera mas duro y rápido.
Después de unos minutos, mi pene comienza a convulsionar, la nena nota que mis gemidos aumentan y me dice “no me lo eches adentro, bájame” eyaculo con unos chorros enormes de semen y unos gemidos gigantes. Ella inmediatamente busca su ropa, se viste rápido y se despide con un “señor, hasta luego” y yo atino a decirle “chao, ahí tienes en tu planilla mi numero por si quieres que lo volvamos a repetir” ella sonríe y con un “ok lindo” se va, dejándome mas cansado de lo que llegue y con unas ganas de echarme una buena siesta.








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login Entraresa es la historia que todos quisieramos que nos pasara... Buen relato