¡Hola a todos!
Hace mucho que no escribía, así que regreso a GC con una anécdota reciente.
Llevaba mucho tiempo sin sexo y ya me había cansado de estarme tocando todos los días. Así que acepté la salida a cenar de un chico que conocía de hace un tiempo.
Era un hombre alto, moreno, cabello y ojos negros. Bastante guapo y vestía muy bien. Yo por mi parte, soy de cabello largo y rojo, piel blanca, senos medianos, cola redonda y piernas contoneadas. Siempre fui caderona-piernona-culona.
Ese día me vestí atrevida: Escote atrevido, falda corta y tacones...mi atuendo decía ¡ven acá y cómeme!
Luego de cenar, comenzaron los besos y las caricias en su auto. Al rato estaba el sobre mis senos chupándolos y yo jugando con la hebilla de su correa y la línea de vellos que se les arman allí a la mayoría de hombres ¡los pone como locos! Le manoseaba todo su pene sobre el pantalón. En un momento él logra meter su mano por debajo de mi falda, me corrió la tanga y me comenzó a meter dos dedos. Me tenía humedisima y estaba muy caliente, estuvo calentandome toda con sus dedos por un buen rato, hasta que quise devolverle el favor: Le desabroché el pantalón y comencé a masturbarlo.
El tipo la tenia mas grande de lo normal y gruesa, al ver esa rica verga yo se la tocaba mientras el chupaba mis senos. Estábamos tan arrechos que le dije "llévame a un motel ya".
Él se abrochó su pantalón y prendió el auto como pudo y arrancó, se fue por autopista buscando esos moteles a las afueras de la ciudad, pero como no quería que se me desinflara el hombre, lo desabroché nuevamente y lo comencé a tocar, el por su parte iba a mil por esa autopista, hasta que en un momento le dije ¿te gustaría que te la chupe mientras conduces?, él me puso cara de "OBVIO!!, ESO NI SE PREGUNTA" y me dijo "dale", yo le dije "trata de no matarnos y concéntrate", al sacársela estaba durísimo, mucho mas de cuando prendió el auto.
Se la chupé como si nunca me hubiera chupado una verga, era muy rica sentirla en mi boca y babearme de tenerla dentro de mi boca, me la quería tragar toda y la sentía en mi garganta. El, por su parte lanzaba unos gemidos y mantenía la vista en la autopista. Yo le lamía sus bolas y eso también lo ponía a gemir.
Cuando llegamos, el tipo me desvistió y me culeó de una forma salvaje, me puso en cuatro y casi que me parte de los vergazos que me daba. Yo acabé rápidamente mientras me daba en cuatro pero el seguía duro, luego me dijo "Repite eso que hiciste en el auto que me volvió loco" se la volví a chupar, volví a sentirla en mi garganta, me metía sus bolas en mi boca. EL tipo, se vino dentro de mi boca y yo, le derramaba la leche y jugaba un poco con mi lengua mientras eyaculaba. Un muy buen polvo para iniciar esa noche, llena de pasión y sexo.
Así sacié mi hambre.
La sensación de adrenalina de sexo oral en el auto era indescriptible: a mil en el auto, alguien podría vernos, podríamos matarnos. Luego él me dijo que hizo lo que pudo para concentrarse y disfrutar mientras se la chupaba. Ya que no podía solo conducir o solo ponerme atención a la chupada que le estaba haciendo. ¡Era la primera vez que los dos hacíamos algo así!
Muy riesgoso pero se los aconsejo.
Besos húmedos y hasta la próxima,
Lissie.








Comentarios
1 comentario
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login EntrarBastante loco pero esas son las experiencias q valen la pena.