A los pocos días de haber ido a la famosa pizzería que les comente en el relato anterior, nos encontramos nuevamente con esta pareja de esposos que aun tienen perfil e guía, para hacer algo diferente.
Les comente que en Facatativá hay un billar en un segundo piso, donde en una especie de cuarto que es privado, hay una mesa allí podríamos jugar y calentar un poco el ambiente. A ellos les pareció bien y decidimos ir.
Al llegar al sitio la mesa en cuestión estaba ocupada, así que nos toco jugar en otra mientras desocupaban la mesa por la cual habíamos ido al sitio.
Ella iba con un vestido corto que de solo recordarlo comienzo a sentir cosquillitas en mi pantalón. Al iniciar el juego, ella pidió que le explicáramos bien como era, a lo cual yo ni corto ni perezoso me ofrecí indicándole como debía coger el taco y como debería apuntar.
Cada vez que le correspondía a ella tacar, yo aprovechaba para hacérmele detrás con la disculpa de indicarle, pero en realidad era para poder acariciarle esa cola tan hermosa y provocativa que tiene y con ese vestido que llevaba, mucho mas excitante.
Como ya teníamos confianza con su esposo, todo era mucho mas fácil, aunque no deja de dar pena. Al cabo de media hora, ya me tenia con el pene bastante mojado, porque erecto si casi desde que nos encontramos, puesto que ella es físicamente muy atractiva y sexualmente muy ardiente, como lo pudieron notar en el relato anterior.
Cuando me tocaba tacar, no hacia mas de una y procuraba dejarlas fácil, para que el esposo que era quien seguía hiciera varias y mientras el tacaba, ella y yo aprovechábamos para besarnos y acariciarnos muy sutilmente por encima de la ropa pues estábamos en un sitio publico y había gente jugando en 2 mesas mas. A la hora de ella tacar obviamente, yo le decía de que forma lo hiciera y aprovechaba para ponerle mi pene duro en su trasero, cosa que ella sentía y entre cerraba sus ojos como asintiendo que le gustaba.
Pasaron 45 minutos desde que llegamos hasta que desocuparon la mesa que se encuentra en el lugar reservado, nos pasaron para allá y pedimos la tanda de cerveza y comenzamos a acariciarnos ya por debajo de la ropa mientras el esposo miraba de reojo y jugaba solo billar. En esas el mesero abrió la puerta para dejar las cervezas y cuando vio lo que allí sucedía (nos estábamos acariciando con ella) se le vio que se perturbo y no sabia si dejar las cervezas rápido y salir, o quedarse a mirar y decidió lo primero (lo segundo tal vez hubiera sido excitante).
Organizamos nuevamente las tacadas como estábamos en la mesa anterior, solo que esta vez mientras el tacaba, ella y yo nos acariciábamos ya por debajo de la ropa y mientras ella tacaba ya con mi pene afuera se lo colocaba en las nalgas a lo que ella respondía sacando mas su cola para atrás.
De esta forma llegamos al punto de no retorno, así que ella se agacho y comenzó a darme una mamada espectacular, su esposo seguía tacando y mirando de reojo, apenas le preguntaba a ella que si le gustaba y ella le respondía que si, que mucho. Le dije que tacara nuevamente y cuando fue a hacerlo, le subí el vestido y comencé a metérselo suavemente, ella respondió abriendo las piernas y tirando su tronco sobre la mesa, dejando a mi vista expuesto ese espectacular trasero y su cuquita toda para mi.
Su esposo se sentó y comenzó a mirarnos, me hizo señas que la llevara hacia donde él estaba y así lo hice, mientras ella seguía en la misma posición, en cambio de estar sobre la mesa, estaba haciéndole sexo oral a él.
La excitación de todos era cada vez mayor, luego cambiamos, yo me senté, ella se sentó encima dándome la espalda y su esposo se hizo al frente donde ella continuo mamándoselo y masturbándolo por ratos hasta que él se vino en las tetas de ella y luego nuevamente me puse de pie, la puse en 4 y termine en su espalda.
Nos vestimos y ahí si jugamos un chico a 50 carambolas, con la condición de que independiente quien ganara, habría una revancha… ojala en el mismo sitio…
Esa ida a jugar billar ha sido tema de conversación en muchas ocasiones de nosotros puesto que somos excelentes amigos.
En una próxima ocasión les contare la historia de una amiga de faca (que también se la presente a ellos después y aun no ha pasado nada entre los 4 pero lo tenemos pendiente) con la cual me conocí en el apartamento de una amiga que hace masajes y con quien he compartido muchas cosas excitantes.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrarchevere, ojala a todos se nos diera una fantasia asi, bueno no deja de ser riesgosa, muy bueno, gracias por compartir