LAS MADURAS TAMBIÈN SON COMO LAS FLORES
Esta es una de aquellas historias que parecen sacadas de la fantasía, pero que suceden en la vida real y que le hacen pasar a uno muy pero muy buenos ratos..
El lunes fui a hacer una gestión a una entidad pública y como es bien sabido, estas instituciones generalmente tienen por norma hacer que los usuarios hagan largas filas en la parte exterior del sitio de oficinas, que se formen nudos en las puertas, que los tramitadores hagan su agosto para beneficio de los funcionarios que están al interior, en fin, todos ustedes saben a qué me refiero.
Pues sí, me tocó hacer una fila inmensa, que tenía una media cuadra de largo. La mayoría era gente común y silvestre excepto porque a dos personas delante mío, había una señora madura ella, con una figura espectacular y una belleza única. Mientras la gran mayoría hablaba pura y física basura, la señora se mantenía callada, expectante sobre el avance de la fila que era muy lento… Habríamos llegado a las 7 y media de la mañana y a las 9 no habíamos avanzado mayor cosa.
Yo la observaba detenidamente, tendría 1.70, acuerpada, firme, no tenía la figura deformada, es decir, aquellos gordos o llantas que colocan en aprietos a las señoras, unos buenos pechos, una buena cola y mejores piernas aun. Un pantalón bien ceñido, con una blusa que hacía juego con el tono del pantalón, cartera y zapatos a punto y los aderezos necesarios… un maquillaje sobrio sin ser vistoso.
Empezamos con un intercambio de sonrisas y de muecas referente a la espera, luego, por encima de los que se encontraban por delante, iniciamos una charla un poco excluyente por los temas que tocábamos. Hablamos sobre educación, economía política y algo de marxismo, de post grados y conexos…
Al fin, la fila empezó a moverse y pronto llegamos muy cerca de la puerta de acceso de la oficina. Entonces, diversos funcionarios empezaron a salir para dar explicaciones y orientaciones frente a los casos de cada uno de los usuarios. En medio de uno de esos casos, ella y yo nos acercamos y metidos en la apretujadera, una de sus nalguitas quedó bien apoyada sobre mi bultico, el cual inmediatamente se movió. Pero adicional y con un irrespeto de mi parte, deslicé mi mano sobre su muslo quedándose ella quieta y más bien se apoyó con más fuerza sobre mí.
Tan notorio fue, que inmediatamente deslicé mi mano hacia arriba alcanzando su entrepierna, por detrás, sintiendo la dureza de su carne, la tibieza de su cuerpo, un suave e imperceptible temblor de toda ella; y, su respuesta facial, fue una mirada de reojo y una delicada sonrisa. Suavemente moví mis dedos y mi mano por todo lo que el espacio me dejaba, notando que ella separaba un poco sus piernas para permitirme un mejor accionar. Pero como todo no es dicha y esta no dura, el funcionario se retiró del sitio y lógicamente tuve que parar mis avances y, luego, volver a nuestra fila. Casi con mucha suavidad me lleve la mano a mi nariz y los dedos involucrados a mi boca, mostrándole mi gusto por lo que había tocado y sentido. Ella hizo un guiño y sonrió lascivamente.
Volvimos a retomar nuestra charla, intercambiamos nombres y claro, ya entrados en gastos, pues nos movimos de manera que quedáramos uno al lado del otro. Con disimulo, en medio de tanta gente, deslicé mi mano por detrás de su espalda para acariciar sus redondas y duras nalguitas a lo cual ella no opuso ninguna resistencia, mientras que hacía lo propio acariciándome suavemente mi paquete que empezaba a ponerse aun más contento.
Casi al mediodía estábamos a punto de entrar y en medio del toque toque, de la pelotera de personas agolpadas junto a la puerta, el calor y la temperatura no solo propias del clima sino de las ganas que esta señora me había ocasionado, me aventé y le toque su pubis y, a través de la ropa, percibí sus suaves labios vaginales, sintiendo además, un asomo de humedad bastante fuerte. Con igual intensidad, ella apretó duro mi pene y lo masajeó todo lo que pudo, mientras hacíamos todo el esfuerzo por aprovechar entrarnos a la oficina antes que dieran las 12, puesto que si no entrabamos nos tocaría esperar hasta las 2 pm. Pero logramos colarnos y bueno, el aire acondicionado y la posibilidad de ser atendidos rápidamente, nos rebajó la temperatura sexual que llevábamos ya.
Y si, a las 12 y 15 un funcionario nos atendió, recibió la documentación, selló y nos entregó el recibo con el cual en 15 días, tendríamos respuesta sobre nuestros casos. Entonces, salimos también a trompicones y ya, como a media cuadra, nos abrazamos, nos dimos un beso y nos dijimos que por el momento iríamos a buscar algo que almorzar. Y le agregué: y después nos vamos a hacerle la siestica al almuerzo. Ella me miró y se sonrió de una manera muy picaresca…
Entramos a un comedero que tiene fama de servir unas porciones enormes, por lo cual hay que siempre pedir plato mitad, para poder comer y no dejar. Terminado el almuerzo, ya con la barriguita llena y el corazón contento, ella con mucha elegancia y discreción, dice: “ Y, entonces?
Ese ‘entonces’ venía cargado de muchas preguntas, dudas, anhelos y deseos. Le respondí: pues, ese entonces, corazón, sería la respuesta a la propuesta que te hice cuando veníamos para acá….! Y ella respondió: Ah que rico! Y donde? Le dije del lugar y me dijo que estaba bien, que no conocía nada pero que fuéramos por el carro de ella y que le indicara como llegar hasta allá.
Recogimos su auto y le indiqué como llegar, porque dado que era un sitio en el casi centro, era necesario llegarse dando algunos rodeos. La ventaja, era que la entrada era por una calle lateral que casi no tiene movimiento y por lo tanto la discreción estaba más que asegurada.
Le gustó la presentación del sitio y entramos de una a la habitación especial que tiene todos los juguetes. Sabes? Quiero tomar roncito… Pedí una caneca que yo invito! Que traigan una Coca-Cola grande con hielo y si hay limones, mejor- dijo! Se solicitó el servicio y mientras, le propuse que pusiéramos a llenar el Jacuzzi ay! Pero si se me moja el cabello como hago? Para llegar con la cabeza mojada, Ay nooo! Si mi hijo está en la casa me arma una sin nombre. No ves que me cuidan mucho? Sin embargo, me fui hasta el exterior de la habitación a un espacio al aire libre muy recogido y puse a llenar el jacuzzi. La brisa y el sol invadieron todo el ambiente…
Empezaron los besos y las caricias. Sentía su cuerpo cálida, dura, un olor a perfume muy delicado. Pero también percibía unas manos que me recorrían por todo el cuerpo con ansia. Entonces me contó su historia. Era viuda desde hacía 4 años y desde entonces, nada de nada. Que el único hombre había sido su difunto, que tenía 3 hijos ya adultos y que ella se sentía a ratos muy sola y con muchas ganas de macho, pero que los hijos le decían que ella no podía deshonrar la memoria de su difunto padre y que ellos no estarían de acuerdo con que ella tuviera una relación con otro hombre. Entonces, le dije que si lo que querían era una mama lesbiana y soltó la risa y me respondió: a lo mejor, y sabes? Te confieso, he tenido acercamientos de ese tipo, pero no me he sentido a gusto y tal vez porque no he llegado muy lejos! Yo me siento muy mujer, muy hembra, muy puta aun, para estar sobándome la arepa con otra mujer! Y le agregue: entonces te echas tus pajitas? Y respondió que no recurría al onanismo, porque en su educación, siempre le habían dicho que era malo, pecaminoso y dañino. Por otro lado, no sabía a ciencia cierta cómo se hacía! Pero que si le enseñaba!
Me quedé frío con la virulenta y osada respuesta. Me apresuré a quitarle la ropa y dejarla en cueros. Fue fácil y al verla en ropa interior quedé impresionado porque tenía una tanguita diminuta, hilo dental por más señas, de color habano, de encaje, diminuta que apenas le cubría su rajita delantera y atrás era una cuerdita que se unía en la cintura con un broche metálico dorado y el brassier hacía juego con el pantie, muy delicado, muy sensual. Parecía que esperaba por alguien que la viera así. Impresionaba además, por la delicadeza de su cuerpo y la dureza del mismo. Y al quitarle las últimas prendas, encontré que estaba totalmente depilada! Llego el servicio de bar y servimos una tanda, la cual ella se bebió de una, sin pestañear!.
La llevé hacia la ducha en la parte exterior, la abrí y ella muy hábilmente evitó que el agua le mojara el cabello. Vino la respectiva enjabonada, restregada de espalda, de piernas y demás. Lo propio para mí, a excepción hecha que me hizo mojar bien y lavar la cabeza. Me enjabonó cuidadosamente mi amigo, sus adornos y la parte interior de mis nalgas, pasando un dedo suavemente por mi culito.
Me dijo que el sitio era muy bonito, que se sentía muy bien y que estaba emocionada porque nunca había estado así, totalmente desnuda al aire libre y al sol y que lo sentía realmente delicioso en todo su cuerpo. Me arrodillé, empecé a besarle y a chuparle su pubis, su clítoris y sus labios vaginales, que se encontraban totalmente empapados de sus jugos. Y entonces, me cogió me apretó contra su entrepierna y gritó: jueputa!!!! Me vengo! Que rico!!! No pares o te doy duro! Dale rápido a esa lengua que está delicioso! asiiiiiiiì!!!! Dale!!! Dale!!! Así! Rico!! Jueeeeputaaaaa!!!!! Me apretaba contra sí, durísimo, casi que me ahogaba y cuando ya le pasó el clímax, quedó acezando, ahogada y yo pude coger algo de aire; entonces, la alcé y la lleve para la cama, lugar donde empecé a darle una segunda sesión de lengua, lo cual hizo que volviera a venirse aun con mayor intensidad. Y sin haber acabado, empieza a pedir: Mételo! Mételo! Mételo todo!!! No dejes nada afuera! Me pedía Y sin hacerme rogar, se lo envié con fuerza, mi pelvis chocó duro contra la de ella y gritaba: así! Asì!! Dame duro! Bien duro! Trátame como la puta que soy!! Y empezamos con el bamboleo, con dureza, con violencia…. Y tuvo un nuevo orgasmo. Con voz entrecortada, gritaba, no pares jueputa, no pares!! Sigue! Dale! Síguele dando! No pares! Y me cogió la cara apretándola durísimo..
Sentí entonces que me iba a venir y se lo manifesté y me respondió: dale huevòn venite, lléname de leche… quiero sentir leche caliente en mi coño! Dale jueputa, dale! Más duro! Masss masss!! Y cuando empecé a soltar los chorros, grito: me muero! Dame mas, echa más! Echa más leche… échala toda… échala toda….. jueputa, esto era lo que necesitaba!!! Rico! Papi! Rico!.... jueputa papito dale duro!!! Y como si estuviera en mis buenos años, mi amigo no se cayó y salimos para el otro! El cual fue más largo más demorado y más intenso que el primero!
Al fin nos detuvimos, sudando, acezando, roncos de gritar, untados hasta el cogote de leche y de los líquidos de la bella y al separarnos, nos besamos y fue cuando se volteó sobre mi y se dedicó a darme una de lengua por todo el pene, limpiándolo cuidadosamente de todos los rastros viscosos que tenía pero a su vez colocándome sobre mi cara su hermosa vulva y pues, como buen caballero, le hice el aseo pertinente. Sin mediar palabra, se levantó, fue y se sirvió medio vaso de ron con un poco de la oscura gaseosa, y se lo aplicó de una; Pero el calor, el sudor, todo nos agobiaba y me tomó de la mano, nos fuimos para el jacuzzi y se sumergió hasta el fondo de la pileta. Ah que rica está el agua!!! Súper deliciosa!!! Metete… y me introduje también igual que ella…. Entonces le recordé lo que me había dicho al principio y me dijo: a la puta mierda con mi casa! De ahora en adelante haré lo que me venga en gana! Y no me dejaré joder más de los policías que son mis hijos, que hagan de su vida lo que les dé la gana que haré con la mía lo que a mí se me antoje… Tenía una fantasía de una pichada así y la tuve contigo! No voy a dejar de vivir porque ellos vivan. Ya están grandes, ya los crié ahora me toca vivir lo que no he vivido!!! Jueputa! Que pichada tan rica! Y me gustó el sabor de tu leche, papi…. Me tienes que guardar un tarradito para probarla después en toda su intensidad!
Había dejado de ser la señora apacible, educada, profesional, docta en temas elevados, filosóficos, para volverse una mujer que siente, que vive y que desea sentir esas sensaciones deliciosas del sexo! Me pidió que le sirviera más ron. Se apuró el vaso de licor y se sumergió de nuevo en la fresca agua. Salió de la pequeña piscina recostándose en el borde y abriendo sus hermosas piernas permitiendo que el sol diera de lleno sobre su delicada carne.
Se durmió un rato. Serían unos 15 minutos y al despertar, se incorporó, me tomó de nuevo de la mano y me llevó para la cama. Me empujó y arrodillándose empezó a darme una mamada deliciosa. Mi amigo se fue desperezando poco a poco y cuando estuvo de nuevo a punto, se sentó encima de él, enterrándolo hasta el fondo de sus entrañas. Se vino tres veces más y con un rápido movimiento, tomó la botellita de ron y a pico se apuró un gran trago, para recostarse luego sobre mi pecho y decirme que estaba feliz, que había disfrutado al máximo de este encuentro, que a veces las fantasías y los deseos se hacen realidad, pero que todo tenía un final, por ahora. Me dio su número de teléfono y su email, para mantenernos en contacto. Y se quedó dormida encima de mí, tan profundo que su ronquido era fuerte, pausado, de alguien que está muy profundo y descansando relajadamente. Ya el sol caía sobre las montañas de la ciudad cuando volvimos a la realidad cruel. Entonces, nos levantamos, empezamos a besarnos de nuevo y a toquetear nuestros cuerpos, luego,
Nos dimos de nuevo un baño mutuo; nos vestimos y entre besos y abrazos nos despedimos con la oferta que la siguiente vez quería darme una mamada y probar una metidita por detrás. Bajamos al parqueadero, la orienté para salir del laberinto en el que estábamos y me bajé en una calle no muy concurrida y ella desapareció en su vehículo. Por la noche como a las 11 pm, me llamó para decirme que había dormido todo este rato y que estaba relajada, feliz y que el hijo menor la había recriminado por llegar con el cabello mojado, oliendo a licor y que si de verdad estaba haciendo la gestión en que decía estar o en que andaba! Que èl exigía respeto por la casa, de parte de ella y por la memoria de su difunto padre! a lo que ella le respondió: que no se metiera en sus asuntos y que, le recordaba que ella era una mujer libre, sin compromisos y que no volvieran a tocar este tema más nunca sobre la vida o las andanzas que ella tuviera. Su voz estaba quebrada por el dolor que le había causado la impertinencia de su hijo!







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1 comentario
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login EntrarMe encanto tu relato, se que es muy sincero y que lo narraste con todo el corazón, me siento muy feliz por ti, es genial que estes viviendo tu sexualidad al maximo. Ciudate mucho Dios te bendiga te envio un beso y un abrazo enorme desde Ibague.