(relato narrado desde el punto de vista del invitado....)
Amigo, hace días estoy con un asunto en la cabeza y solo hasta ahora he sido capaz de soltar…
En halloween conocí una mujer fantástica, una de esas que ves una vez y no olvidas nunca.
Ese sábado, recibí varias llamadas por alteración de orden público, algo normal para ese día con tantas peleas y cosas en la calle.
Pero uno en especial me llamó la atención, era una pareja en una fiesta de disfraces, el cuento me pareció normal, una pareja bailando y bailando, tomando y tomando… la primera llamada fue de una viejita diciendo que había una pirata que estaba sin tanga mostrando todo y bailando con un policía en la fiesta… la verdad no le paré bolas porque me pareció lo más normal del mundo… ya la segunda llamada me informó de un policía masturbando a una pirata en un taxi…. Dije, será la misma parejita? Igual era por la misma zona…
Ya como a las 4 o 5 de la mañana otra llamada diciendo que un policía estaba esposando a una pirata y haciendo de todo en las escaleras de un edificio residencial…
Eran tres llamados con las mismas características, cogí la patrulla y me dirigí al edificio, aún estaban en el parqueadero y haciendo su espectáculo, lo primero que vi fue a la pirata siendo casi comida por este tipo vestido de policía, el tipo estaba ebrio viejo, ella estaba más consiente pero también muy tomada… cuando les hablé el tipo no coordinaba, lo subimos al apartamento y quedó dormido de una.
Era una pelada con un vestido de pirata supercorto, la faldita apenas le cubría las nalgas se le veían bien ricas, unas medias veladas con moños rojos, tacones altos y un escote que le dejaba ver gran parte de las tetas, peluca roja, sombrero de pluma y el típico lunar de puta al lado de la boca… ese lunarcito que tanto nos encanta. Estaba riquísima, de razón llamaba tanto la atención.
Comencé la investigación solo con ella, haciendo las preguntas de rigor, esa pirata estaba muy buena viejo, de un momento a otro, comenzó a insultarme y a decirme que porqué estaba ahí que no fuera sapo, me vi obligado a montarla a la patrulla y continuar con el interrogatorio en la estación. Durante el camino le preguntaba si eran ciertas todas esas denuncias por alteración del orden público. No me negó ninguna, es más me contó detalles que las otras personas no habían mencionado.
Me contó que el tipo con el que estaba era su esposo, que salieron normal a una fiesta de disfraces, rieron, bailaron, tomaron unos traguitos, ya en el calor de la fiesta al ver tanto tipo bueno, tanta nena linda y rematando con las caricias en las piernas que le daba el marido se fue calentando y la cosa se fue poniendo sexy. Me contó que se sentía linda, que se sentía sensual y alagada por las miradas que estaba recibiendo mientras daba vueltas y vueltas con la minifalda en la mitad de la pista de baile. Claro, el marido estaba orgulloso de una mujer así.
Fue clara al detallar que la cosa comenzó cuando el esposo le pidió que se quitara la tanga en el baño en una de sus idas a orinar, ella no lo podía creer, le parecía una locura, pero a la vez se excitó con la idea y mientras iba al baño pensaba si era capaz o no de hacerlo. Ya en el baño sin pensarlo se quitó la tanga la llevó en la mano y ya sentada en la mesa se la dio al marido y le dijo, “mira: lo que me pediste…”. Me imagino la cara de felicidad de este pobre bobo… él solo atinó a sonreír, abrazarla, besarla y decirle “gracias nena… es uno de los mejores regalos que me han dado”. La olió y la guardó en el bolsillo.
Siguió el baile, siguió el trago, siguieron las miradas y las caricias excitantes, hasta que no aguantó más y dejó caer el sombrero, el marido caballeroso se aceleró a levantarlo, pero cuando vio que ellalo recogió sin doblar las piernas y dando la espalda a todo el conjunto vallenato que estaba descansando de una tanda en ese momento, él marido quedó quieto, le sonrió y le dijo…. “Hummm que rico nena… como nuestra fantasía…”…eso lo calentó aun más y minutos después él le tumbó el sombrero varias veces solo para tener el placer de verle la caray la boca abierta a los 5 costeños que no parpadeaban cuando la bucanera alargaba las piernas y se agachaba a recoger el sombrero y les mostraba ese lindo culito desnudo y la cuquita depilada… me cuenta que el marido la abrazaba en el baile y le decía “mira como me tienes loquito por ti…”. Le calentaba sentirlo excitado por esa locura, con la verga parada y pegada a su vientre. Así jugaron por un buen rato hasta que los echaron de la fiesta, uno de los del conjunto se acercó con la disculpa de darles una tarjeta, yo imagino que se acercó a verla mejor y a esperar que invitaran a todo el conjunto a una fiesta privada en su apartamento… ja ja ja… esos pobres debieron quedar con unas ganas.
Tomaron un taxi y el marido comenzó a tocarla, ella no quería en un principio pero cuando sus dedos la rozaron ella abrió las piernas y él comenzó a masturbarla, estaban recalientes y ella estaba súper empapada con la sensación de ser observada por el taxista, sin tangas, mojada y con las piernas abiertas mientras los dedos del marido la recorrían toda de arriba abajo.
Ya calientes el comenzó a jugar con las esposas en la escalera del edificio, eso sí, ella no lo iba a permitir y fue cuando una vecina de esas viejitas envidiosas, como me dice la pirara, me hizo el tercer llamado.
Llegamos a la estación, la encerré en la oficina para que le pasaran los tragos, pero esta vieja seguía caliente, y yo la verdad no tenía ganas de aguantarme, se veía muy rica, de verdad si yo fuera el marido también me hubiera puesto así…. Esa bucanerita se veía muy sexy con esa pinta.
La subí esposada a la oficina de interrogaciones, y me dijo… hummm que rico… segunda vez que me esposan hoy…. Espero que esta vez usted sí termine con el interrogatorio que comenzaron mis dos lindos policías, lástima que el primero se me quedó dormido.
La recosté a la pared y comencé a requisarla, debajo de ese vestidito no tenía nada ni siquiera los papeles, la requisé de arriba abajo y cuando llegué a las piernas no me pude contener y le metí la mano, esa vieja estaba hecha una piscina viejo, estaba remojada cuando sintió mis dedos solo soltó un gemido como una gatica en celo.
Se giró me miró fijamente a los ojos y me dijo: “la policía debe terminar lo que comenzó…”. Y ahí fue loco…. Nos dimos un beso profundo y bien caliente, sentía su lengua enredada con la mía la abracé y la acaricié desde la nuca hasta las nalgas se sentían duritas deliciosas. Le quité las esposas ese vestido cayó al piso, me desnudó rápidamente, me besaba intenso, pensé que en se me era una trampa para volarse, así que la esposé nuevamente, ahí ya era mía sin posibilidad de huir.La recosté en el escritorio, y comenzó a mamarmelo…. No te imaginas lo rico que fue, esa pirata sí que sabe hacerlo… ese marido debe ponerse loquito con esa forma de hacerlo, lo chupaba lentamente al principio, después rápido, de ladito, al rato se lo metía todo en la boca, después solo la puntica, era espectacular que hasta quería venirme ahí mismo….
Pero no, quería sentirla toda…. La llené de besos, no te imaginas la piel tan suavecita que tenía, olía delicioso esa hembra. La tenía ahí acostada en el escritorio toda para mí, la besé toda recorrí su cuello, sus pecho, me centré en sus tetas, redonditas ricas, bajé a su vientre, y seguí bajando hasta su cuquita, no te imaginas, depiladita, rosadita, dilatada y mojada sabía delicioso… cuando medio la rocé con mi lengua, mando sus manos a mi cabeza, sentía esas esposas frías en mi cuello y me hacía fuerza para que no saliera más de ahí….mientras la chupaba le acariciaba las piernas, las tetas el culo…. Solo gemía y gemía con los ojos cerrados.
Le quité las esposas, se me abalanzó y me abrazó con los brazos y con las piernas…. Como pude me recosté en el escritorio, ella quedó arriba y lentamente ella misma se lo fue metiendo, esa cuquita encharcada me quemaba, la sentía caliente. Una de las cámaras de seguridad nos enfocaba y se veía en el monitor de la sala como le entraba mi verga, toda hasta el fondo, le dije que se mirara en la televisión… esa vieja se calentó más y comenzó a cabalgar como una desenfrenada….
No te imaginas ese polvo tan rico… yo fui muy de buenas definitivamente.
En ese momento quería tener 6 manos viejo, dos para acariciarle el rostro, tenía una cara de deseo increíble; otras dos manos para las tetas….se veían tan ricas mientras subía y bajaba…; y las otras dos para las nalgas….no te imaginas ese culo tan rico que tiene…..6 manos para recorrerla toda al mismo tiempo.
Le di dos palmadas en las nalgas y le dije que se estaba portando muy mal, que tenía que reprenderla, y que tenía que llamar a su marido… cuando le nombré al esposo cerró los ojos, aceleró el movimiento de sus caderas, se lo metía cada vez más profundo, decía el nombre de él, pedía que estuviera ahí para verla y en un segundo se vino en un orgasmo profundo, apretó las piernas y sentía como esa cuquita me apretaba fuerte… ahí no aguanté más y me vine….me vine mucho…. No te imaginas la cantidad de leche que me produjo esa mujer…. Que deliciosa era.
Se relajó, se me recostó en el pecho y me pidió una llamada, que tenía que llamar al marido ahora, comenzó a cantar algo en francés que no entendí… hasta que quedó dormida en mi pecho.
La desperté y le dije que ya tenía que irse, me hizo reclamo por la llamada, quería llamar al marido mientrasla interrogaba…
Ah? Yo no fui capaz de decir nada… tan solo me dijo, bueno, la llamadita será para la próxima… sonrió, puso el vestido de bucaneray salió desfilando por el corredor sin tangas y sabiendo que era el fruto de todas las miradas de la gente de la estación. Cogió un taxi y desapareció tal como la encontré.
Solo en ese momento me di cuenta que ni le pregunté el nombre, ni la reseñé, ni le cogí el teléfono, solo me quedó el recuerdo de la foto que le tomé al comienzo del interrogatorio.








Comentarios
1 comentario
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login Entraruff super rico este relato , te felicito y creo que no soy la unica en querer ser arestada pero ya !!