Pues bueno amigos, lo que voy a escribir en las próximas líneas es una experiencia nueva, en mi vida sexual, una experiencia que disfrute muchísimo.
Mi primer sexo telefónico, fue con ese hombre del que les hable en el relato pasado. Ese día, en mi trabajo habíamos estado hablando de sexo por MSN, estaba muy hot, tan hot que no me aguante las ganas y en mi trabajo empecé a tocarme. Bueno la situación lo amerito. Estaba sola, con una ropa muy cómoda, y pues eso me facilitaba tocar mis partes. Fue así que sentada en mi escritorio empecé a frotar mi clítoris, estaba tan arrecha, que alcance mi orgasmo muy rápido. Y debía ser así porque podían sorprenderme.
Mientras lo hacía, jugaba con las sensaciones del hombre que había despertado ese libido en mi cuerpo, le escribía cada uno de mis pasos, y cada uno de los movimientos en mi clítoris. Tal situación propició que él también empezara a tocar su rico miembro. Saber que lo hacía al otro lado de la pantalla, despertó sensaciones muy ricas en mi parte sexual. Después de ese momento de placer, acordamos que lo llamaría después de que llegara de la universidad. Y fue así.
En clase, solo pensaba en que ese rico momento llegara rápido. Y cuando iba a casa, no apartaba de mi mente lo que podría pasar en ese momento. Llegue a casa, organice mis cosas y me puse cómoda. Quería estar cómoda. Coloque una batica muy corta cubriendo meramente mis senos y nalgas, y me quite mi hilo dental. Ya algo ligera de ropa, me metí entre las cobijas, en esa noche fría de Medellín, y empecé a jugar con mi clítoris.
Pues bien, ya había llegado el momento de llamar a ese hombre que tanto me encanta y fascina. Cuando marque, estaba allí su voz al otro lado del celular, una voz entre cortada, con su respiración algo agitada. Me excito inmediatamente tal situación, que empecé a rozar mi clítoris como deseaba en ese momento. El estaba también debajo de sus cobijas, y en su voz había un marcado tono de sensualidad que me excitaba aun más.
Con esa rica voz me preguntaba que hacía. Y como podrán entender amigos, tenía mis manos muy ocupadas, mi piel estaba erizada, y solo quería placer, mucho placer. Todo fue tan rápido que nuestras manos empezaron a fundirse en cada uno de nuestras partes íntimas. El al otro lado de la línea se sentía cada vez más excitado, y su respiración más agitada. Me excitaba tanto que sentía su respiración en mi cuerpo, tanto así que me estremecía de una forma que nunca había experimentado.
Llego ese momento en el que nuestros cuerpos se fundieron en placer, pero ese placer que te deja una sensación diferente. El por su lado tuvo una eyaculación fuerte y prolongada y yo un multiorgasmo como nunca lo había tenido. Lo triste fue… que era tarde y debía dormir, y el también. Así fue que nos. Pero lo que él no supo en ese momento fue las ganas con las que había quedado aun.
Fue ese el momento para seguir tocando mi clítoris pero despiadadamente, una y otra vez, de arriba hacia abajo, en forma de círculos, y cerrando aun mas mis piernas para sentir como latía mi clítoris. Aun un día después, siento muchísimos deseos y ganas, y aquí escribiendo este relato, recuerdo esas ricas sensaciones ayer sentidas. Con un hombre que me encanta, y con el que cuento los días para estar.
Besos Comunidad….








Comentarios
2 comentarios
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login EntrarCuando hablamos, jejjejeje
buen relato, me encantaria compartir contigo una experiencia asi