Mi Priemra Vez
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 6 min de lectura calendar_today Enero de 2013

Mi Priemra Vez

Finalizaba el día de clases muy a las 3:00 pm, yo siempre fui un buen alumno y muchos maestros me tenían en cuenta para darme más responsabilidades como revisar exámenes y trabajos después de clase y cosas así; así que no fue nada raro que esa tarde la profesora de Química me....

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Finalizaba el día de clases muy a las 3:00 pm, yo siempre fui un buen alumno y muchos maestros me tenían en cuenta para darme más responsabilidades como revisar exámenes y trabajos después de clase y cosas así; así que no fue nada raro que esa tarde la profesora de Química me hiciera quedarme cuando todos se fueron y nos quedamos en el salón de profesores revisando unos trabajos hasta tarde, tan tarde que los demás maestros se fueron y quedamos solo ella y yo en el salón revisando cosas.

Yo cursaba grado décimo tenía 15 años y aún muy inocente en las artes amatorias y en muchas otra materias de la vida, ella la profe Diana tenía 30 años según nos dijo cuándo se presentó al iniciar el año, era la profesora bonita del colegio; alta, de formas atléticas rubia de ojos verdes y tremendamente inteligente, era graciosa y tierna según recuerdo sus clases eran las esperada s por todos tanto por la clase como por su presencia siempre vestía sensual y elegante siempre con camisa de botones que dejaban apreciar su escote y a veces ésta prenda era de esa tela transparentosa dejando entrever la forma de su sujetador y sus firmes y abundantes pechos que fueron objeto de las fantasías de muchos seguramente. Sobre ésta camisa siempre chaqueta de sastre ceñida al cuerpo revelando una cintura muy pequeña que hacia juego con su falda; esa falda siempre recta muy ejecutiva siempre corta lo suficiente para ser sensual pero sin rayar jamás en la vulgaridad, recuerdo que vi tímidamente un par de veces su ropa íntima en momentos cuando ella cruzaba sus perfectamente torneadas piernas que eran adornadas por tacones altos que completaban la silueta de en ese entonces la mujer más bella que había visto.

Estábamos en la sala solos yo, absorto en mis labores revisando trabajos no recuerdo de que cuando empezamos a conversar

Al principio de la materia, luego de otras cosas varias, de pronto sin previo aviso me preguntó que si ya me gustaban las chicas, que si tenía novia y todo eso, a lo que yo conteste que no que no tenía que me gustaban las chicas pero no las niñas, le explique que mis gustos eran de mujeres más formadas no las niñas de 15 que conocía preocupadas por bobadas y sin objetivos de ningún tipo (es una creencia que aun mantengo hoy), ella guardó silencio por un instante…

-a mí me gustan menores, dijo ella en voz baja a lo que yo no pude reaccionar, supuse que se refería menores del rango de 25 a 30 o algo así, así que no dije nada; momentos después ella me arrancó de las manos un papel que tenía y estaba justo frente a mí su rostro a centímetros del mío y mis ojos no pudieron evitar centrarse en su encantador escote.

- te lo repito a mí me gustan los hombres más jóvenes que yo, al decir esa frase se abalanzó contra mi ser y juntó sus labios con los míos, mi estupefacción fue inmediata, no era mi primer beso pero si el primero que realmente disfruté.

Cedí ante la situación y respondí su beso, ella se separó y me preguntó si era virgen, yo respondí que sí y ella me pidió a manera de favor que le permitiera ser la primera la miré un segundo y sonreí, ella tomo eso como un sí.

No creí mi suerte había soñado con esa situación antes pero estaba sucediendo no sabía nada que hacer, se lo dije y ella respondió que sería mi maestra, que me relajara y que le dejara todo a ella.

Me acomodé en una silla de oficina según sus instrucciones, ella de pié frente a mí inició su acto de desnudismo al ritmo de una música inexistente, fue descubriendo su cuerpo perfectamente formado, primero su chaqueta seguida por su camisa y su sujetador que dejaron ver no solamente unos senos firmes y excitados sino un abdomen que envidiarían muchas modelos, su piel bronceada sutilmente brillaba vigorosamente y parecía estar orgullosa de lo que hacía y lo que me dejaba ver; acarició sus senos mientras se sentaba en una mesa y corría con su cadera los libros y papeles que allí estaban, en esa posición subió su falda hasta revelar que usaba ligueros y al soltarlos me arrojo las medias luego de pasarlas morbosamente por su entrepierna, justo como en las películas, yo siguiendo el juego las tomé y las pase por mi nariz descubriendo el olor de su humedad, estaba en éxtasis y el menor roce de mi aun inutilizada virilidad contra mi pantalón era deliciosa, ella seguramente lo notó y acercándose a mi iba dejando caer su falda al ritmo de su caminar y al estar usando solo su tanga negra de encaje diminuta y sexy.

Se tocaba sobre su prenda suavemente, estaba de pié a centímetros de mi rostro yo podía ver de frente su tanga y veía su piel húmeda alrededor de ésta, ella tenía una pierna sobre una silla justo junto a la mía. Se acercó y movió su prenda a un lado, estaba toda húmeda acercó su rostro al mío y me pidió que la besara justo en su vagina.

Yo había visto ya algunas películas y me lancé como depredador a su presa, ella se movió y grito que lo hice muy fuerte, me levantó y me dijo que me guaría paso a paso. Me desnudó y ella acostándose en la mesa de madera fría, se sacó la tanga y abrió sus piernas mostrándome su sexo depilado y provocador, sus dedos frotándolo lentamente me invitaron a seguir sus órdenes al pie de la letra, me acerque y me arrodille ella me explicó cómo debía hacerle sexo oral así lo hice y luego de unos minutos empecé según sus gemidos a hacerlo bien.

Ella se corrió a los pocos minutos, dijo que le excitaba mucho saber que un virgen disfrutara de su cuerpo de esa manera; me pidió que le dejara hacérmelo a mí me senté en la silla y ella inició un trabajo excelente el mejor que me han hecho hasta la fecha tan bueno que a los pocos minutos no pude soportar más y me corrí en su boca sin avisarle lo que no le agradó mucho, tosió y lo escupió.

Esperamos unos minutos a que las fuerzas regresaran, desnudos ella me acariciaba y me dejaba besar y acariciar sus pechos a placer, a esas alturas la deseaba locamente y apenas volvieron mis energías ella lo sintió y se propuso enseñarme en carne propia los placeres que solo una mujer puede ofrecer, justo ahí contra la mesa del salón de profesores y luego sobre ella perdí mi virginidad, torpemente como lo son todas las primeras veces, pero tuve una gran maestra, y luego acordamos no contarle a nadie o se aseguraría de que yo reprobara el año escolar, cumplí mi promesa y ella supongo que también, sinceramente disfrute mucho esa experiencia, fue una primera vez fuera de lo común y personalmente recomiendo estar con mujeres mayores así no sean mucho mayores, se aprende y se disfruta mucho.

— dyego

23 de enero de 2013

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dyego

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Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • pipeplasersw
    pipeplasersw · 23 de ene de 2013

    Buen relato amigo pero ya es hora k dejes de soñar , cuentanos otro mas real , pero la verdad me exito casi me pajeo  felicitaciones.

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