Alquilando Una Esposa
Relato de comunidad Fantasíasschedule 8 min de lectura calendar_today Enero de 2013

Alquilando Una Esposa

De llevar un año en esta comunidad virtual, siempre he visto que para los perfiles de solo hombres es difícil concretar una cita y más cuando la foto revela muy poco. Sin embargo, he conocido algunas personas muy agradables y he compartido diferentes experiencias. Hoy les contare la que más he....

mrcale-o

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Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

De llevar un año en esta comunidad virtual, siempre he visto que para los perfiles de solo hombres es difícil concretar una cita y más cuando la foto revela muy poco. Sin embargo, he conocido algunas personas muy agradables y he compartido diferentes experiencias. Hoy les contare la que más he disfrutado de todas.

Después de tantas veces de chatear con el hombre de una de las parejas del Valle con las que uno quisiera compartir a ojos cerrados por la mujer tan hermosa, pude concretar una cita para realizar una fantasía con ellos, la cual se trataba de cogerme a su mujer y de pagarle para que fuera mía una noche.

No les miento tuve mucho miedo, pero después de ver como esa silueta a lo lejos se aproximaba con un cuerpo envidiable una falda corta y una blusa con un bello escote ese temor se convirtió en deseo, se me hacía agua la boca de saber que iba a tener todo eso para mí. Salude a la pareja, y comenzamos a charlar. Me comentaron que llevaban mucho tiempo sin tener experiencias swinger y que hace rato tenían ganas de volverlo hacer. Él me dijo que lo que más le gustaba era ver como otro hombre se cogía a su esposa y ella gemía con mucho placer. Ella siempre sonriendo me pregunto que como le parecía y sin dudarlo le dije que era preciosa y que tenía un cuerpo muy lindo. Cuando llegamos al motel, antes de la faena comenzamos a dialogar y a intercambiar experiencias de lo que nos había pasado en algunas experiencias y que pensábamos de la que iba a pasar a continuación.

El hombre se quitó la ropa, se metió al yacusi y se comenzó a fumar un cigarrillo, mientras que su mujer se quedó hablando conmigo y me comenzó hablar pegadita a mí con las piernas a medio lado donde por un lado se le veía su tanga. En ese momento no me contuve, saque el dinero y le dije bueno ahora si aquí te pago por tu mujer, luego la agarre de las manos y mientras se quitaba todo yo me quedaba extasiado. En ese momento me dijo con su voz hermosa: “quieres que te baile” mi respuesta fue casi inmediata – por supuesto que quiero. Cambio la emisora coloco un reggaetón y comenzó a mover su cuerpo en ropa interior tan sensual que le dije que si la podía acompañar.

Ella me contesto – Por supuesto

En ese momento me pare, me coloque detrás de ella y comencé a bailar, esa cola hacia que mi pene bombeara y creciera cada vez más.

Luego me dijo:

-Muéstrame como es que tu bailas

Le respondí:

-Claro que te mostrare.

En ese momento me quite el Jean y la camiseta y comencé a rastrillarme con ella siguiendo sus movimientos sensuales, colocándole mi mano en su tanga y comenzándole a coger su rica vagina.

Después le me ti dos dedos y comenzó a colocarse húmeda y yo más arrecho que nunca. Luego la cogí de la mano y la lleve a la cama, ella se quitó el el sostén y me acerco sus enormes senos a mi cara. Parecía una recién nacido que no se quiere despegar de la teta de su madre. Eran tan deliciosos que hacían que mi pene se volviera duro en un segundo.

Posteriormente, se sube en mí y me comienza frotar su vagina a mi verga que se cubría con mis calzoncillos, aunque finalmente este hizo su aparición saliéndose por un lado.

Ella me dijo:

-¿Quieres ponerte un condón?

Le respondí:

-Claro que quiero.

Quite la envoltura al condón y después de que me lo coloque ella comenzó a chupármelo y yo no hice otra cosa que colocarme las manos en la cabeza y sonreír mientras lo hacia una y otra vez, sin parar. En seguida, se sentó en mi verga y percibí esa vagina deliciosamente caliente y húmeda, abrazando a mi pene, envolviéndolo. Entrando y saliendo de esa concha tan deliciosa. Se movía con un placer y ver como su rostro hacía gestos de excitación.

No podía ver a su esposo, trataba de mirar que estaba haciendo pero el placer no me dejaba, ella se movía de tal forma que lo único que quería era hacer que su satisfacción durara 3 horas y más. A cada momento me preguntaba si me gustaba, y como iba a decir que no si además de tener un cuerpo perfecto se tenía la gracia de una bailarina árabe danzando sobre mi pene. Luego, acostó su cuerpo junto al mío y comenzó a gemir, eso hizo que la sensación fuera mutua y que mi excitación fuera cada vez más fuerte.

A pesar que pude darme cuenta que era una pareja seria y que al hombre le gustaba ver como montaba a su mujer, mis pensamientos fatalistas aparecían. Pensaba que en cualquier momento iba aparecer su esposo enojado y me golpearía en la cabeza, pero mi mente decía que hijueputa, si muero, muero comiendo una de las mujeres más sensuales que he conocido. De ahí, cambie de posición e hice el pollo frito, ella levantaba una pierna y se la cogía con su mano. Sus gemidos no se hicieron esperar. Posteriormente, agarro mis nalgas con fuerza, me apretaba más hacia ella y hasta me llego a nalguear en dos ocasiones.

Luego me pregunto si quería venirme pero estaba programado a darle más hasta que viera que se viniera.

Después me dijo:

¿Quieres que lo hagamos en cuatro?

Respondí:

-Claro, rico.

Se acomodó en la cama, se puso de rodillas y se colocó como una linda perrita, mostrándome esa concha tan deliciosa y delicada. En seguida coloque mi verga en su vagina y comencé a darle con duro. Ella solo gemía y apretaba las almohadas. Comencé a incrementar la velocidad y puso su mano sobre mi cola y me dijo: - no pares.

Ahí me di cuenta que estaba a punto de venirse y decidí acelerar más el paso, ver cuál era el movimiento que más le gustaba y darle más duro y rápido. Finalmente, comenzó a gemir más duro y a decir no pares, no pares. Termino con un grito que hizo que me viniera a los tres segundos después de oírla.

Mientras descansábamos le preguntaba cómo se había sentido y me decía que estaba sensible y que aun sentía excitación. Prácticamente seguía viniéndose y ella solo se tapaba su concha con las manos, tratando de contener sus fluidos. Yo por el contrario me fui al baño, me lave y me limpie el pene.

Luego me acosté con ella y comencé a hacerle cosquillas, ella se comenzó a erizar. Me dijo que le encantaban mis caricias y que no parara. Con mi mano tocaba suavemente, todo su cuerpo, rodeaba sus pezones llegaba a sus piernas y a su cola. A los cinco minutos comencé a sentir como mi verga se paraba de nuevo y quería más de ella.

Mientras la acariciaba, la voltee y la puse boca abajo finalmente me coloque otro condón y asi de espalda la volví a coger. Ya en la segunda faena pude hacerle con más velocidad y más fuerza. Veía como lo disfrutaba al máximo y se tapaba la boca con la almohada.

Esa cola parecía un corazón grandote, el cual aplastaba con mi cuerpo y penetraba por su concha. Hicimos de todo, se volvió a sentar mirándome, de espalda, en cuatro, de lado y finalmente paramos porque la vi agotada. Me pare y le dije que no se preocupara si solo se vino ella en la segunda vez, que para mí era un placer hacerla sentir así.

Su esposo después de acariciarse y masturbarse por más de una hora salió del yacusi y se fue a juagar. Yo pensaba, que era la mejor experiencia que he tenido hasta ahora. Me sente en una silla cuando de repente veo que su esposo la coge de las piernas se acuesta en la cama y le empieza a bajar. Vi como su rostro cambiaba y se agarraba de la almohada en la que estaba acostada. Sin haberme quitado aun el condón, comencé a masturbarme y me acerque a la pareja mientras ella no paraba de hacer caras. Luego el hombre me dijo:

-Hágale mijo ahí tiene.

Mi verga se sentía como nueva y sin pensarlo la cogí de las piernas y comencé a cogérmela de nuevo, pero esta vez su esposo la besaba en la boca y le chupaba las tetas. Yo no paraba y al ver que se venía de nuevo le di por otro buen rato hasta que la vi muy excitada. Ella volvió a nalguearme y yo era contento con esa mujer que había alquilado por esa noche.

Finalmente, vi que ella termino y me pare. Su pareja se le monto encima y la remato. Luego nos vestimos agradecimos la noche, pagamos y nos fuimos de ahí.

De regreso a mi casa no lo podía creer, que finalmente y después de tanto tiempo que llevaba hablando con ellos pude tener la oportunidad de cogerme a su mujer y de saber que esas fotos eran 100% reales. Esa mujer es con la que mejor cuerpo me he acostado y espero que yo haga parte de uno de sus recuerdos más placenteros y que me quiera buscar para que lo volvamos a hacer con su esposo. Quisiera escuchar próximamente y ellos saben porque motivo de celebración:

-Mi esposa y yo queremos darte otra noche de placer, como regalo y ya que mi mujer piensa que lo haces muy rico y que quiere repetirlo contigo, mientras yo disfruto de ver nuevamente la cara de mi mujer gimiendo por ti y viendo como la montas.

— mrcale-o

28 de enero de 2013

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mrcale-o

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • jessik0708
    jessik0708 · 28 de ene de 2013

    quiero q te comas a jessik igual q a esa rica mujer

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