Esta es la historia de mi primera experiencia sexual con una mujer en mi vida adulta, ya que pude tener experiencias cuando era niña y preadolescente, pero de eso hablaré en otra ocasión.
Esto fue en el año 2008.
Siempre he tenido tendencias bi y siempre me ha excitado demasiado pensar en tener sexo con nenas, tal vez porque es lo prohibido y no es tan sencillo que pase como con un hombre. El caso es que de vez en cuando me daba por meterme a salas de chat lesbi para conocer nenas de Medellín.
Por lo general la experiencia siempre era una de dos: o terminaba hablando con un man que se hacía pasar por nena y que se dejaba descubrir fácil por la arrechera o con una nena "santa lesbiana" que no quería sexo, sólo amistad además de que siempre terminaba siendo juzgada por ser bisexual.
En esta ocasión conocí a Lu, una chica les de mi edad, en ese tiempo 25, soltera super amistosa, no propiamente buscando sexo rápido virtual, pero sin la actitud de las otras con las que me había topado antes.
Empezó a contarme sobre ella, que en algún tiempo se creyó heterosexual y que tuvo un novio con el que llego a tener relaciones, pero siempre sintió que faltaba algo, luego una nena la encarretó y así descubrió que era lesbiana y nunca más miró atrás.
Estuvimos varios días hablando por msn y por tel, y eventualmente de la manera más natural terminamos teniendo sexo virtual y luego telefónico.
Fue muy rico porque no nos podíamos despegar y todo el tiempo viviamos hablando, aun cuando ella estaba al tanto de que yo era bi y tenía una niña, por tanto, contacto cercano con el papá de ella, con el que había terminado.
Después de una semana de hablar unas 10 ó 12 horas diarias me invitó a salir un sábado y yo me fui super nerviosa y como siempre a llegué como 10 minutos tarde, nos encontramos en la estación Parque Berrio y nos fuimos aun sitio gay genial en el centro, era parte discoteca y en el segundo piso bar, muy tranquilo y agradable.
Nos sentamos en un cuarto lleno de parejitas en lo suyo, como daba cierto aire de privacidad complice, todos y todas se estaban dando besitos y acariciando. Yo no estaba acostumbrada a este tipo de ambiente por lo que a ratos me sorprendía al ver manes lindos y muy masculinos besando a otros y también entre nenas.
Resulta que esa noche sin que realmente fuera eso lo planeado, porque ibamos en plan de amigas, terminamos besándonos. Sus besos eran tiernos y delicados nada que ver con los besos de los hombres y esa delicadeza me excitó mucho, al punto de hasta estar mojada, después de varias horas de pasar super rico, nos despedimos y quedamos en vernos al día siguiente.
Ese domingo fue plan de conocer a sus amigos y amigas, todos gays y lesbianas, lo que fue a ratos un poco incomodo ya que hacian chiste sobre l@s bisexuales.
Toda la semana estuvimos hablando y volvimos a tener sexo telefónico y virtual en variadas ocasiones, definitivamente la temperatura estaba alta y llegó a su pico cuando el sábado volvimos a salir al mismo lugarcito tan chevere en el centro y esta vez desde el principio nos unimos a las parejitas ardientes.
Esa noche yo llevaba puesta una falda blanca, una blusa rosada y baletas negras además de un brasier morado y un cachetero blanco de encaje. Esto creo que contribuyó a las caricias, ya que nos besábamos con mucha pasión y nos empezamos a acariciar de manera que aunque todo el mundo estaba en las mismas, no eran tan evidentes nuestras manos inquietas por todas nuestras geografías.
Yo le tocaba los senos disimuladamente y a través de la tela rozaba sus pezones tratando de excitarla, y ella aprovechando la cobertura de mi falda que me llegaba debajo de las rodillas me acariciaba los muslos y rozaba los bordes de mi ropa interior tentándome, creo que a esas alturas yo ya estaba mojada y fuimos avanzando de tal manera que yo, por el lado cercano a la pared le metí la mano en la blusa para poderle acariciar el seno en vivo y en directo y ella después de una rato de acariciarme sobre la entrepierna del cachetero y haberse dado cuenta de que yo estaba tan encharcada metió los dedos por un lado y me acarició muy rico el clítoris, despacito y luego me dio dedo de una manera deliciosa.
Mejor dicho después de un rato estabamos que no podiamos más y la verdad andabamos con la plata medida jajajaja por lo que haciendo cuentas no nos daba para un hotel, al menos no para uno decente, por lo que ella me contó que una amiga en una emergencia había terminado en un roto en los chochales.
Nos fuimos para allá y de hecho era un sitio de lo más sórdido, pero para esa calentura era justo lo que necesitabamos: Una cama y un cuarto con puerta y seguro.
Una vez pagamos y pedimos unas cervezas nos encerramos y nos dedicamos a besarnos y a acariciarnos, yo tomé la iniciativa y empecé a desnudarla y cuando estuvo en brasier y cacheteros la hice acostar boca arriba y me quite la blusa y la falda, me puse encima de ella y la besé, empecé a bajar lentamente por su orejas, cuello y pecho haciendo un camino de besos y luego le quité el bra y empecé a besar, a acariciar sus senos, deliciosos, que maravilla besarlos y no quererme desprender, para lo único que lo hice fue para seguir llendo al delicioso sur.
Cuando llegué al borde de sus cacheteros empecé a acariciarla por encima, a sentir su humedad, ella respondía respirando muy acelerada, después de un rato se los quité y empecé a acariciarla con mucha delicadeza, a tocar ese botoncito delicioso mientras le daba besos en el monte de venus y los labios mayores, con cada minuto ella se notaba más caliente y entonces empecé a besarle y a chuparle el clítoris y toda esa área deliciosa y humeda, sabía más rico que en mis sueños y juro que casi me venía estando ahí.
Es que desde hacía mucho tiempo soñaba con hacerle sexo oral a una mujer y estaba sucediendo mejor de lo que había soñado, sólo quería quedarme ahí, tanto que ella tuvo que quitarme para que pasaramos a otras cosas, nos dedicamos varias horas a darnos dedito, a chuparnos los senos y frotar nuestras vaginas una con otra y masturbarnos mutuamente
Fueron alrededor de 3 horas de sexo sin descanso, quedamos exhaustas, pero era un cansancio rico, satisfecho.
Después de eso lastimosamente Lu pretendía una relación de noviazgo, lo cual intentamos, pero ella era muy posesiva y yo no soporto eso, además de que me celaba todo el tiempo con mi ex. Tenía motivos, porque él al verme ajena, trató por todos los medios el hacerme caer, pero como yo soy muy seria en estas cosas y sabía que ella requería fidelidad de mi parte, nunca le cedí en nada.
Hasta que después de dos meses de celos, de problemas y de melodramas le terminé, y por cierto al otro día me comí a mi ex con muchísimas ganas, desquitándome de todas los polvos imaginarios que ella me achacaba.








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1 comentario
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login EntrarDelicioso y sensual relato.... Muy bueno! exquisito! Ahora, dejanos conocer tus relatos con tu ex..... Gracias