Llevo conviviendo con mi pareja mucho tiempo y la rutina es uno de los grandes males para una relación de pareja, cierto día me levante con la intención de hacer algo para detener esa monotonía, quería sorprenderla así que empecé a ejecutar un plan.
Ella llego del trabajo, y al lado de la puerta había una canasta grande con un papel adentro, el cual decía, hoy quiero intentar algo distinto, déjate llevar, lo primeroque tienes que hacer desnudartey poner la ropa en la canasta, y buscarme por la casa, la siguiente pista está en la nevera.
Ella con una sonrisa pícara y sensual, accedió, se quitó prenda por prenda depositándola en la canasta y se dirijo a la cocina, efectivamente ahí estaba pegado a la nevera estaba el siguiente paso, esta vez el papel decía, saca varios cubos de hielo de la nevera, y te pregunto, desde hace cuánto no vemos una película juntos?
Ella saco los cubos y entendió el significado de la pregunta y se dirigió a la sala de televisión, allí me encontraba yo, desnudo, la mire a los ojos, y le la señal de que se sentara a mi lado,ella comenzó a acercarse seductoramente, sus senos se movían al compás de su caminar, puso los hielos en la mesita,se sentó a mi lado, me miro a los ojos y me beso apasionadamente, sentía su aliento, su fragancia, su lengua enrollándose con la mía, sus manos acariciaban mi cabello y cuello, yo la abrace, el sentir de nuestros cuerpos tibios fue maravilloso, luego de un rato, que pareció una eternidad, la separe de mí, y le dije que apenas estábamos empezando.
Mire a la pantalla, tome el control y le di play al DVD, era una película porno, pero obvio la idea no era hacer lo mismo que hacían los protagonistas, que gracia tendría, le subí el volumen, y le dije tu solo déjate llevar, quiero que esta experiencia sea inolvidable.
Al otro lado mío había una venda, la tome, le di la vuelta al sofá y me pare detrás de ella, y le vende los ojos, encendí una varita de incienso, y regrese al frente de ella, su respiración se agitaba, no podía ver la película ni a mí, pero con solo el sonido de los gemidos en ella la estaban excitando, transportando fuera de su cuerpo, lo cual era lo que quería, luego tome un hielo, le roce los labios con ellos, ella se estremeció, su lengua lo lamia, gotas de agua caían sobre sus senos, y seguían formando un caminito por entre ellos hacia su ombligo hasta llegar a la vagina.
Eso la estaba volviendo loca, yo estaba súper excitado, pero quería prolongar el juego lo mas posible, así que cuando el hielo se derritió por completo, tome otros 2 y me arrodille, ahí estaban unos senos redondos, con los pezones parados, su respiración era pesada, tomaba aire por la boca, suavemente empecé a pasar los hielos por los senos sin tocar el pezón, los quería dejar de últimos, haciendo círculos mientras me acercaba a ellos, ella inclino la cabeza hacia atrás y apretaba con fuerza los cojines donde estaba sentada.
Finalmente llegue a los pezones, estaban muy duros, apenas si los podía mover con los hielos,y los roce con ellos hasta que se derritieron completamente, tome el ultimo que quedaba y me lo puse en los labios, y desde sus senos, seguía el camino que el agua había hecho y ella sentía mi respiración agitada en su piel, llegue al ombligo y me detuve unos breves momentos, jugaba con él, metía el hielo y lo sacaba, eso le encantaba, luego tome sus piernas y las separe, ahí estaba su vagina, húmeda, sentí su fragancia embriagadora, pase el hielo primero por la parte interior de los muslos, mientras me acercaba lentamente a mi objetivo, luego los labios mayores, los menores y su clítoris que ya era algo visible, ya que sé que es una zona muy sensible solo lo rozaba para no lastimarla, por fin el hielo se derritió del todo.
Me levante y la mire, sudorosa, temblando, agitada, como hace mucho no la había visto, y estaba por ponerse mejor, me pare en el sofá frente a ella, tome mi pene con una mano y lo acerque a su rostro, quería que lo sintiera, que sintiera el olor que provenía de él, le tocaba las mejillas, sus labios, la nariz, la frente, ella intento tomarlo con sus manos pero le dije que yo era el que controlaba la situación, y las coloco donde estaban antes, luego me dispuse a meterlo a la boca.
Pero antes, iban los testículos, ella con la lengua los saboreaba, metía uno luego ambos a la vez, luego fue el glande, lo sacaba del todo, golpeaba su rostro suavemente con él y lo volvía a meter, cada vez que lo hacia lo hacía más profundo, cuando lo sacaba, gotas de saliva goteaban sobre el sofá, saliva salía de su boca, y luego más profundo entraba, ya los testículos y la ingle tocaba su rostro por completo, ella hacia arcadas, yo la tomaba de la cabeza con firmeza y presionaba hacia ella, lo sacaba del todo, dejaba que tomara aire y lo volvía a hacer, el sonido de la película era más agitado ahora, así que eso me motivo a acelerar el paso,así nos quedamos un buen rato, fue una felación espectacular.
Luego me di la espalda, quería que su lengua jugara con mi ano, ni ella ni yo lo habíamos hecho antes, pero sentí curiosidad, pensé que con la excitación de ambos a ella no le importaría, obvio estaba aseado, cosa que es fundamental, lo fui acercando, cuando sentí su respiración le dije que sacara la lengua, fue maravilloso sentí como una corriente recorrer mi cuerpo, ella metía su lengua lo más profundo que podía, yo separaba mis nalgas para facilitarle el trabajo, ella no pudo más y tomo el pene con una mano y los testículos con la otra, me masturbaba, me apretaba, me lamia, otro rato paso, en esa posición.
Ahora me tocaba a mi lamerle la vagina, quería desgastar su humedad, separaba los labios vaginales con los dedos y metía mi lengua y rostro lo que más podía, ella presionaba mi cabeza contra ella, jadeaba, se estremecía con más fuerza, puso sus piernas sobre mis hombros, yo seguía con mi trabajo, más apasionadamente que nunca, chupaba su clítoris como si mi vida dependiera de hacerlo.
Ya se acercaba el final de la experiencia, la tome de los brazos y la levante yo me senté, la tome de la cintura e hice que se sentara sobre mí, ella tomo el pene para facilitar la penetración, sentía como se abría camino en su interior, sus manos apretaban mis muslos, sus movimientos empezaron lento y luego fueron incrementando el ritmo mientras más excitada estaba, sus senos brincaban sin cesar, yo le halaba suave pero con firmeza el cabello, le mordisqueaba la espalda, le tomaba los senos con fuerza, mejor dicho no le quedo centímetro de piel sin ser tocado, paso un rato luego de tanto subir y bajar que le dije que estaba a punto de eyacular y ella me dijo que lo hiciera dentro de ella, fue una sensación sin igual aunque no tuvimos un orgasmo al mismo tiempo, ella lo tuvo un poco antes, mi pene estaba empapado de líquidos, de mi semen, de saliva, nos quedamos así unos segundos para recobrar el aliento, nos dimos un baño juntos y nos acostamos a dormir con una sonrisa en nuestros rostros y un bello beso de buenas noches.








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login Entraruno a la esposa le tiene que hacer el AMOR todas las veces como si fuera la primer vez y a las amigas se les hace el SEXO como si fuera la ultima vez que se les hace