Sabado De Postre En La Oficina
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 6 min de lectura calendar_today Febrero de 2013

Sabado De Postre En La Oficina

Ya se había hecho costumbre que Angie y yo buscáramos excusas para pasar tiempo juntos, trabajábamos en la misma empresa, ella en el área administrativa y yo en ingeniería y desde su llegada hubo muy buena química. Al poco tiempo y después de un besito andeniado fingiendo que era accidental,....

skywalker

Soy hombre heterosexual

menu_book Más relatos
18_up_rating

Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Ya se había hecho costumbre que Angie y yo buscáramos excusas para pasar tiempo juntos, trabajábamos en la misma empresa, ella en el área administrativa y yo en ingeniería y desde su llegada hubo muy buena química. Al poco tiempo y después de un besito andeniado fingiendo que era accidental, destapamos las cartas y decidimos que el deseo mutuo era tan intenso que valía la pena darle rienda suelta. Por eso cuando ella se enteró que yo debía ir ese sábado a la oficina a terminar un documento, no dudo en solidarizarse y quiso también ir a "gestionar recursos humanos". Era una empresa pequeña y nadie solía ir los fines de semana así que la idea sonaba muy bien, sería el crimen perfecto.

La suerte duró poco tiempo de nuestro lado porque Carlos, uno de los técnicos a mi cargo, un personaje gordo con toneladas de gel en el cabello, la camisa abotonada hasta el cuello y serios problemas para socializar también había decidido pasar por el trabajo (maldito Murphy).

Así las cosas no quedaba alternativa que trabajar y esperar que Carlos terminara pronto cualquier endemoniada cosa que estuviera haciendo y se marchara... y nos dieron las 10 y las 11... y nada. Pasadas las doce le dije a Angie que saliéramos a almorzar, ya era justo y necesario. Durante toda la mañana habíamos chateado y estábamos que no nos aguantábamos las ganas de tener sexo. Tan pronto como se cerró la puerta del ascensor, 4 manos se nos quedaron cortas para la manoseada tan tremenda. Ella tenía muy buen culo y unas tetas que aunque no muy grandes eran deliciosas, los pezones eran claros y cuando se excitaba parecía que le fueran a atravesar la blusa. Le encantaba usar leggins (juro que se escribe así, yo mismo lo busque en google) y unas tangas diminutas así que era como verla con una segunda piel de color sobre su desnudez. Los besos con ella eran como si quisiéramos comernos vivos. Funcionábamos muy bien porque nos encendíamos con gran facilidad, y en lo que tardamos en descender 6 pisos yo ya la tenía completamente dura así que al abrirse de nuevo la puerta, las manos a los bolsillos para disimular un poco. El almuerzo no recuerdo como fue, el hecho es que al regresar a la oficina.... Carlos ya no estaba.

No había tiempo que perder, nos fuimos sin mediar palabra para su oficina, en el escritorio quedaron los vasitos de helado que acabábamos de comprar en crepes como postre. Solo fue atravesar la puerta y nuevamente ese beso caliente, cuanta saliva tenía esa mujer..... me apretó contra su cuerpo y pude sentir sus pezones ya duros. El roce de mi pene con su cuquita me lo levanto como impulsado por un resorte, un minuto más tarde ella estaba de rodillas abriéndome el pantalón, y dándome una mamada como solo ella sabía. Le encantaba metérselo hasta la garganta, no usaba las manos más que para agarrarme por el culo y apretarme contra su boca.

La levante del piso, la puse sobre el escritorio, y le retire la blusa, con esa tetas no necesitaba brasier, las tenia redonditas y firmes. Tengo la boca grande así que casi me cabía una completa en la boca, le encantaba que le succionara como si esperara alimentarme. Mientras tanto mis manos que ya tenían vida y voluntad propia estaban en su entrepierna. Ella tomo mi mano y la introdujo en su pantalón.... adivinen que.... tampoco tenía panty. Definitivamente ella sabía a lo que iba. Ya estaba completamente mojada, mis dedos se deslizaban suave por su sexo. Se apresuró a dejar caer sus zapatos, no se como lo hizo porque tenía las manos apoyándose atrás y las piernas abiertas y en el aire... talentos ocultos!!!. Quité su pantalón de un solo tirón y quedo ahí expuesta, deliciosa, rosadita, húmeda y tibia.... tenía una cuca hermosa. Bajé despacio, ella estaba impaciente, se le notaba en el rostro que no podía aguantar más, saque mi lengua y la frote de arriba abajo repetidas veces sobre su vagina, me encantaba ese sabor... me agarro por el cabello y me apretó con fuerza, yo aguante la respiración y con la lengua me abrí paso hasta su interior y la bese abajo de la misma forma que lo hacia arriba. Si clítoris estaba disparado. tuvo un orgasmo tan intenso que recibí varios puños en la espalda, ella intentaba apartarme y yo más me aferraba, gritaba que no mas pero a la vez movía su pelvis como si estuviera penetrándose.

Estiré mi mano y tome uno de los vaso de helado, puse un poco en la cucharita y lo esparcí por su cuca, estaba tan caliente que empezó a derretirse de inmediato. El frio y la excitación la hicieron gemir, sus piernas estaban temblando con violencia, casi convulsionando. Me levante y pase el helado que aun tenía en la boca por sus pezones.

Tire de sus brazos para que bajara del escritorio, se arrodillo en la silla dándome la espalda. Levanto el culito como invitándome a entrar. Yo solté mi correa, el pantalón se fue al piso, el pene casi me dolía de lo duro que estaba, cogí su culo a dos manos, apunte a su sexo y lentamente empuje para introducirlo hasta el fondo. Gemía como loca, se movía de adelante para atrás como desesperada. La potencia de las embestidas fue aumentando hasta el punto que casi nos caemos al piso. Se paró y puso sus manos en el escritorio, y nuevamente levanto el culo para darme vía libre. Le tome las tetas con ambas manos y nuevamente la penetre con fuerza, le encantaba sentir un poquitín de dolor. Mientras la clavaba una y otra vez y casi llorando de la emoción, me pidió que le avisará cuando estuviera a punto de terminar... así que cuando me fue imposible contenerme más, le grité- Ya!!!- Ella saltó y quedo de nuevo de rodillas y me dio una mamada completa... cuando terminó de tragarse el semen, se puso de pie, me beso profundamente y se dejo caer sobre la silla.

Ambos estábamos sin aliento, nos vestimos lentamente, ellas se sentó a su lado del escritorio, yo en el opuesto, cada uno empezó a comer (o mejor beber) lo que había en los vasos de helado mientras con total morbo comentábamos lo que acababa de pasar.... de repente unos paso... era Ivan el gerente, otro tipo que era ejecutivo de una empresa con la que estábamos a punto de cerrar un negocio y Carlos, el gordo de la tonelada de gel, al que Ivan le había encargado hacer una demostración del producto. La habíamos sacado barata tras una de las faenas de sexo más memorables en mi vida (hasta ahora....) y le habiamos ganado, y por goleada al #$%& Murphy!!!

— skywalker

22 de febrero de 2013

visibility 531 lecturas chat_bubble0
skywalker

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

0 comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

login Entrar
Sé el primero en comentar.

Sigue leyendo

Otros relatos hetero: general

Lo más reciente

Recién publicados por la comunidad

Ella es Mía

Sexo con maduras

Ella es Mía

Frank0922Frank0922·hace 11 horas
schedule 7 min
visibility 139favorite 0chat_bubble 0
Mujer Grande.

Fantasías

Mujer Grande.

elmen21elmen21·hace 13 horas
schedule 1 min
visibility 101favorite 0chat_bubble 0