Era el 5 de agosto, el se estaba bañando yo me estaba arreglando como un dia cualquiera para ir a trabajar, sin pensarlo mucho o sin medir las palabras le pregunte, te gustaria que llamara a un hombre para que hagamos hoy el trio?, este tema lo habiamos hablado muchas veces en nuestra cama, en nuestros momentos de lujuria y locura, ya habíamos tenido trios MHM y habiamos visitado algunos bares SW, luego era mi momento.
No recuerdo si me miro o no, o sus palabras, pero tuve una señal total de aceptación, yo en días anteriores había visto un aviso que me había llamado la atención, no había establecido ningún contacto, luego la probabilidad que se diera no era tan alta; al llegar a la oficina busque el aviso y realice la llamada, el me respondió el celular y desde el primer momento existió química entre nosotros, acordamos una cita para esa misma noche en el Centro Comercial Palatino, me dijo como estaría vestido y en que sito nos veríamos, mi corazón latía a millón, (espero que el no lo notara) hablamos como 20 minutos de que me gustaba y que le gustaba a él, fue una charla fluida como de amigos de tiempo atrás; debo confesar que ese día mi mente no se concentro en el trabajo de alli en adelante.
Cuando llegamos al centro comercial estábamos ambos entre ansiosos, preocupados y con algo de temor, una parte de mi quería que llegara y otra que no, mi esposo hacia bromas y yo casi no le prestaba atención, de pronto apareció, era un hombre joven treinta años, culto, bien hablado, con chispa, bien parecido, hablamos 10 minutos y tomamos la decisión de irnos a algún lado, léase motel.
Al subirnos al carro, empezamos a conocernos y paramos a comprar una botella de Baileys, yo escogi el licor, realmente era yo la que lo necesitaba, llegamos a las Galaxias y estaba lleno, seguimos para la Cita y al fin entramos.
Ya en la habitación, senti que la cosa ya era en serio, mi esposo abrio la botella y me tome el trago mas grande que he tomado en mi vida, casi un cuarto de botella, ambos se rieron de mi; mi esposo se puso a un lado de la cama mientras el entraba al baño, y empezo a besarme muy apasionado, yo estaba arrodillada sobre la cama, lo siguiente que senti fueron unas manos detrás mio que me estaban consintiendo de una manera diferente, mi esposo seguia besandome y me quito la blusa, esas manos seguían acariciándome y empezó a darme pequeños besos en los hombros y la espalda, el broche de mi brasier no se cual de los dos lo solto, pero en poco tiempo ya no lo tenia, y sentía como me besaban suavemente, entre ambos bajaron mi jean con suavidad, yo sentía muchos besos y caricias, yo seguía de frente a mi esposo, entonces abri su pantalón y le baje su boxer, empecé a acariciarlo, el estaba muy excitado, su pene estaba muy duro, le ayude a quitarse la camisa, en ese momento sentí la piel del otro hombre, el ya estaba desnudo, entre los dos me acostaron en la cama y empezaron a acariciarme por todas partes del cuerpo, el se dedico a mi senos, primero empezó con suaves movimientos de su lengua sobre mi pezón, lo hizo con una suavidad única, cada movimiento lo sentia en todo mi cuerpo, luego fueron pequeños mordiquitos que me tenían enloquecida, mientras esto sucedía mi esposo se dedicaba a darme leguita en vagina que estaba totalmente mojada, su lengua y sus mordisquitos, no se cual de los dos o si ambos, la situación o sentirme asi de putica, pero fue un orgasmo muy intenso en el cual grite delicioso.
Nuestros cuerpos quedaron sudando delicioso después de un rico juego, aun tengo la imagen en mi memoria, ambos estaban a mi lado con sus penes muy parados, muy duros, ambos estaban listos para clavarme y yo estaba listada para que ambos me dieran, yo estaba muy caliente, esa noche yo era otra y si era mi noche me portaria como una putica total, no se como nos acomodamos o como hicimos pero nuestro juego siguió, el empezo a hacerme un delicioso sexo oral, jugo con su lengua en mi vagina de una manera que aun hoy al acordarme me mojo, mientras hacia esto sus dedos acaricaban mi culito, lo dilataban suavemente, me llevaba a las nubes, mi esposo estaba encargado de la parte superior, esto duro no se cuento tiempo pero recuerdo gemir y gemir muchas veces, cada vez que lo hacia el me regalaba una embestida mejor en mi gallito, luego me penetro en cuatro, fue delicioso, me embestio con fuerza, con mucha pasion y lujuria, yo grite, gemí y dije muchas groserías antes de tener varios orgasmos y mojar la cama, ambos llegaron sobre mi, quedamos cansados y nos acostamos los tres a hablar, cosas tontas, recuerdo la imagen de estar recostada sobre mi esposo y el jugando con sus dedos sobre mi estomago y mis senos, era una imagen caliente y deliciosa, estuvimos asi mucho tiempo.
Luego volvimos a empezar esta vez queriamos intentar una doble penetración, debo aclarar que se ve mas facil en las peliculas, no lograbamos acomodarnos lo cual nos daba mucha risa y lujuria, los dos penes estaban muy erectos y yo estaba muy mojada y el se habia encargado de tenerme muy dilatada durante nuestra charla, sin embargo no podiamos acomodarnos, luego de varios intentos lo logramos, mi esposo me tenia todo su pene metido en el culito y el me clavo, tengo que decirlo es una sensación indescriptible, si queria sentirme como una putica, ese pense que seria el momento, cada movimiento era delicioso esas dos vergas dentro de mi eran deliciosos, las manos de los dos tocandome y comiendome era algo indescriptibles, cada uno se encargo de un pezón, cada uno lo tenia y halaba con fuerza en el momento justo, el dolor de cada embestida se trasformo en un delicioso placer, placer que nunca pense que pudiera sentir, nuestros cuerpos se movian al mismo tiempo, nuestros gemidos eran uno y el sudor de los tres nos mostraba, yo gemi duro y grite, grite cuando me vine y ello se vinieron al tiempo, nunca habia sentido que perdia el sentido y la respiración con un orgasmo pero este fue asi, mi corazon casi se me sale del pecho y salio un chorro gigante de mi vagina, moje a mi esposo y toda la cama.
Ya pensé que todo habia acabado y que no pasaria nada mas esa noche, pero aun faltaba una cosita, descansamos como media hora cuando mi esposo se paro tomo la botella que teníamos olvidada y se paro como un observador, me dejo para que él de disfrutara, en ese momento, me dijo quítale el condón si quieres y mamale la verga como te gusta; tome su verga en mi mano y sin la lleve a mi boca, la metí a mi garganta y muy profundamente la chupe super rico, el estaba al principio no tan excitado por lo que acababa de pasar, pero en mi boca sentí como se estaba poniendo cada vez mas dura, el gemia y gemia, yo cada vez lo hacia con mas ganas y mas profundo en mi garganta, al principio el podia acariciar mis pezones, luego ya no podia ni tocarme porque estaba a punto de venirse, hacia mucho esfuerzo para no hacerlo, con fuerza saco su pene de mi boca y me puso en cuatro, en el borde de la cama, yo con fuerza le dije que aun no queria que llegara y lo acosté encima mio, lo bese y acaricie intensamente, me gusta mucho besar y que me besen, pero esta vez tambien era tratando de retrasar lo mas posible su llegada, estuvimos dando un buen espectáculo a mi esposo de buen sexo por mas de una hora, me clavo en todas las posiciones posibles, mi culo fue el que mas diversión tuvo, siempre me ha gustado que me den allí, el sabia como dilatarlo, consentirlo y clavarlo ; tuve miles de orgasmos y de vez en cuando yo volteaba mi cabeza y miraba a mi esposo mirándonos como nos comíamos, mi esposo tenia su mano es verga y se hacia la paja lentamente, retardado y retardando su llegada; hasta que mi compañero no pudo mas y se derramo sobre mis tetas, en ese momento mi esposo me puso en cuatro y me embistió con toda la fuerza que tiene que es mucha, se derramo delicioso dentro de mi, siempre me ha gustado la sensación de sentir el semen correr por mi pierna al salir de mi vagina, esta vez puedo decir que fue máximo, pues se vino muchísimo. Quede en la cama si un aliento, untada de semen de ambos, sintiéndome realmente como putica pero totalmente satisfecha, me toque y mi culo estaba totalmente dilatado, tanto que podia casi meter mi mano completa; descansamos un ratos y nos vestimos; el me llamo varias veces para que nos vieramos los dos solos pero no era lo que yo queria, asi que nunca mas lo volvi a ver ni a saber de él.
Cuando llegamos a nuestra casa a nuestra cama lo volvimos a hacer como si fuera la primera vez, esa locura nos duro por mucho tiempo, al dia siguiente vi en mi cuerpo varios moraditos que daban cuenta de lo que habia sucedido la noche anterior.
Esa en la historia de mi primer y único trio HMH, mi esposo ya no quiere hablar de estos temas, luego no creo que jamas lo pueda volver a repetir, algun dia les contare como nos fue en los MHM








Comentarios
1 comentario
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login EntrarNo le gustó que tu gozaras tanto, que buen relato....a ti tegustaria otra doble penetracion???