Una Aventura
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 9 min de lectura calendar_today Marzo de 2013

Una Aventura

Solo un día de sexo y erotismo total puede satisfacer mi deseoAlguna vez conocí a un hombre que de pocos supo llamar mi atención y seducirme.El se llama Ricardo, alto, de cabello claro, ojos color miel, profesional, estable y con una personalidad tranquila, inspiradora y de confianza.Nos....

candycaro

Soy hombre heterosexual

menu_book Más relatos
18_up_rating

Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Solo un día de sexo y erotismo total puede satisfacer mi deseo

Alguna vez conocí a un hombre que de pocos supo llamar mi atención y seducirme.

El se llama Ricardo, alto, de cabello claro, ojos color miel, profesional, estable y con una personalidad tranquila, inspiradora y de confianza.

Nos contactamos por una página de parejas, le deje mi número y así pudimos acordar una cita.

La cita de primera vez, fue normal, nos encontramos en un centro comercial, hablamos un rato, fuimos a cine, luego nos tomamos una cerveza cada uno y ya. El me propuso irme con el, pero la verdad de primerazo no me parecía lo mejor, dejarlo con ganas.

Luego de unos días de hablar por celular, me pidió apartar para el un domingo completo, que el me recogía y tenía todo preparado.

Así fue, en el lugar acordado me recogió en su carro, yo iba un poco nerviosa pero pues el me inspirada seguridad. El vivía en Mosquera, una casa en un conjunto cerrado, muy elegante y bonito todo.

Entramos a la casa, me sirvió el desayuno súper rico. Hablamos un rato, mientras nos dábamos confianza y estar más cómodos. Luego me pidió que lo acompañara a la alcoba, apenas cruzamos la puerta vi la cama llena de pétalos de rosas rojas, me regalo una flor cartucho blanca y me preguntó si estaba dispuesta a que pasara, le dije que si, me besó muy suave y me susurro que cerrara los ojos. Después me vendó los ojos y puso música romántica, con toda calma me empezó a quitar la ropa, la chaqueta, la blusa, me guió a la cama para sentarme y quitarme los zapatos, me recostó y me desabrocho el jean. Sentía como se me erizaba con centímetro de mi piel, me dijo que estaba muy hermosa que me deseaba mucho que todo ese día sería inolvidable...

Mi ropa interior era un conjunto de brasier y tanga de hilo color rojo. Me acariciaba despacio mientras estaba recostado a mi lado, me imagino que observándome casi que temblar cada vez que sentía sus dedos rozarme, luego beso todo de mi desde mi rostro cuello hombros brazos manos abdomen piernas pies, me pidió dar la vuelta y siguió de la misma forma por mis piernas mi cola mi espalda y nuca, acariciaba mi pelo. Me dejo sola un rato mientras se desvestía dejando solo su bóxer. Volvió conmigo y sentí como me aplicaba como una crema que olía delicioso, la froto por todos lados, daba la sensación de frío y luego calor. Di la vuelta y me quito la venda de los ojos, estaba ansiosa por verlo todo, note que estaban las cortinas cerradas, muy oscuro y habían velas prendidas alrededor de la cama. Nos besamos hasta el cansancio por todos lados, todo fue tan rico, después de un rato yo estaba sobre el que estaba acostado y me desabrochó el brasier mirándome a los ojos, me abrazó y me susurró que eran hermosos, me beso el cuello, los acariciaba y besaba me dio la vuelta y bajo directo a mi entrepierna, beso mi vagina sobre la tanga, yo estaba súper excitada sentía como me mojaba y gozaba con sus besos, me quito la tanga y siguió besándome la vagina chupando mi clítoris metiéndome la lengua deslizándola hasta mi ano, me tenía al borde de la locura, cuando sin mas me moje mucho, no dejaba de venirme en su boca en su cara, era un éxtasis inimaginable, empezó a darme dedo, con eso era mas el furor de venirme, mi cuerpo temblaba yo no paraba de gemir y pedirle mas. Cuando le pedí que quería sentirlo me abalancé sobre el le quite el bóxer y chupe su gran verga, era enorme deliciosa, llenaba toda mi boca, la metía y la sacaba la lamia y chupaba sus bolas, que delicia sentirlo así, saber que todo eso era para mi; me pedía por momentos que parara que se iba a venir en mi boca, yo seguía con mas fuerza y se vino en mi boca su semen sabia muy rico, estábamos sudando extasiados ansiosos por mas...

Tenía vino y lo tomo de la botella y me beso para darme lo a probar, y quitarme el sabor de el, tomamos varios sorbos y la sed de ambos seguía, el tenía esa vergota parada aún así que el recostado me senté sobre su verga metiéndola lento hasta el fondo, el me acariciaba los senos y metía sus dedos a mi boca yo se los chupaba fuerte, me movía en círculos y la sentía su verga demasiado profunda pero no paraba, empecé a cabalgarlo otra vez me mojaba mucho, el me acariciaba el clítoris y me pidió dejarlo ver mas así que puse mis piernas a lado de sus hombres y así me masturbaba mas rico y me movía adelante-atrás mas rápido, sentía mucho calor, me tomo de la cintura para levantarme un poco y el poder metérmelo mas rápido; cambiamos de posición, en cuatro, me decía que tenia un culazo delicioso, y me penetraba muy rápido mientras me seguía masturbando, yo sentía como mi piernas estaban mojadas y mi sudor con el suyo se mezclaban con cada movimiento... después se sentó en el borde de la cama y me senté dándole la espalda a el, tenia un espejo frente a la cama y podíamos vernos follar, era muy excitante, me movía mas y mas y el me acariciaba y casi rasguñaba mi espalda me acariciaba muy fuerte me pidió hacerlo mas despacio y abrí mis pies con las de el, la vista era desorbitante, el movía mis caderas mientras me abrazaba... estábamos muy hambrientos de sexo, me dijo que me arrodillara que chupara su verga, así lo hice, se la chupe rápido y duro como me lo pedía y se vino otra vez en mi boca. Se arrodillo frente a mí y me abrazo muy fuerte, yo le correspondí, ya estaba algo mareada de tanto sexo.

Nos recostamos en la cama, dormimos un rato. Ya era pasado el medio día, y me despertó y me dijo que iba a salir por el almuerzo, pero que mientras tanto el quería que me arreglara, me bañara y me pusiera bonita para el, me señaló la mesa de noche, y había una bolsa de regalo. Se arregló rápido y salió.

Me duche, note que habían varias cremas y una malla enteriza en la bolsa que me dejó, era muy bonito el detalle, era la primera vez que me ponía una prenda así, fue un reto ponérmela, pero se veía muy chévere, me peine y me acosté un rato a ver televisión mientras llegaba. No pasó mucho tiempo cuando regresó, subió directo a la alcoba y pues salí de la cama a abrazarlo, cuando me dijo que estaba muy bella, que se me veía espectacular, que le desfilara, era muy extraño y original, dejo las bolsas con los almuerzos en la cama y salió del cuarto, traía otra bolsa de regalo, me la dio y eran unos tacones negros altos para mi, me senté en la cama para que el me los pusiera, y le desfile por toda la habitación, el no paraba de decirme cosas sucias y yo apenas le sonreía y gozaba con esa situación.

Bajamos al comedor a almorzar, la conversación no salía del temad e lo rico que la estábamos pasando y que para mi todo eso era una novedad, que pocos, por no decir que casi ninguno, tenía todos esos detalles en preparar el ambiente así con tanto esmero. Terminamos, me alzo en sus brazos y me llevo a la sala, descansamos un rato, yo recostada en el sofá grande y el sentado en el piso acariciándome y admirándome.

Estábamos jugando, el haciéndome cosquillas y haciéndome reír mucho, y me dijo que ahora el quería darme por atrás, si yo quería. Sin mentir, hasta ese momento yo era virgen por ahí, así que pues sabía que el iba a ser un buen hombre para ser el primero. Le dije que si. Fue al cuarto y volvió y traía un lubricante anal... Me puse de pie en el sofá, nos besamos súper rico, lo empecé a desvestir, la camisa y a desabrochar su jean, no llevaba bóxer, su verga ya estaba dura, se la chupe mucho despacio sin dejar de mirarlo a los ojos, lamia sus bolas y las chupaba, acariciaba su cola paradita, sus piernas duras, seguía chupando esa vergota deliciosa, hasta cuando me pidió que me recostara contra el respaldo del sofá, se sentó en el piso me pidió que me sentara en su cara, me hizo oral delicioso movía su lengua en círculos la metía, me masturbaba, sin darme cuenta me estaba viniendo en su cara, deslizaba su lengua hacia mi ano, y sentía como sus dedos tenía el lubricante que me aplicaba atrás, era como de calor, seguía chupando mi clítoris, y sentía como un dedo me penetraba el ano, yo me quedaba quieta para poder relajarme y dejarme llevar, luego metió otro y empezó a moverlos en circulo en mi ano, no sentía dolor, trataba de relajarme mas, metió otro y empezó a meterlos y sacarlos lento, los saco chupaba mi clítoris mas fuerte me vine una vez mas en su boca y le pedí que lo hiciera que quería sentir por atrás. Me incline un poco mas y el puso la punta de su verga en mi ano, me preguntó si estaba bien, si sentía dolor que le dijera, que no quería lastimarme... lo metió muy despacio, alcance a sentir algo de dolor, pero era tolerable, siguió metiéndolo suave hasta el fondo mientras acariciaba mi espalda y besaba mi nuca, estaba erizada y trataba de relajar mi ano mas, no dolía igual el era muy delicado y me dijo que yo era quien debía moverme si quería mas, adelante-atrás despacio, hasta sentirme cómoda y conseguí placer, era una sensación fría corriendo por mi cuerpo pero al mismo tiempo que arrecha estaba de sentirme así, era algo nuevo y delicioso, con alguien que sabía sentirme, le pedí que siguiera que era toda suya, así que empezó a moverse mas duro, se oía el choque de nuestros cuerpos, me tomaba de la cintura mas duro lo hacía mas rápido levanto mi pierna derecha alrededor de su cintura, con su otra mano me masturbaba me acariciaba en círculos el clítoris y a veces me daba dedo, no paraba de hacerme gozar, me vine otra vez, era demasiado rico... Luego me recosté y frente a frente me volvió a penetrar por atrás, me decía que se sentía delicioso yo le decía que me sentía bien que era muy rico, que no parara hasta venirse dentro mío en mi ano, empecé a masturbarme para el y el me daba dedo, que delicia así aceleró su ritmo y se vino dentro de mi, me abrazó fuertísimo casi me dejaba sin aliento, hasta terminar todo así...

Terminó todo el frenesí, nos duchamos juntos, nos arreglamos para salir y me llevó a mi casa.

Fue un día inolvidable!

— candycaro

13 de marzo de 2013

visibility 721 lecturas chat_bubble1
candycaro

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

0 comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

login Entrar
Sé el primero en comentar.

Sigue leyendo

Otros relatos hetero: general

Lo más reciente

Recién publicados por la comunidad

Ella es Mía

Sexo con maduras

Ella es Mía

Frank0922Frank0922·hace 10 horas
schedule 7 min
visibility 123favorite 0chat_bubble 0
Mujer Grande.

Fantasías

Mujer Grande.

elmen21elmen21·hace 12 horas
schedule 1 min
visibility 92favorite 0chat_bubble 0