Un amigo de mi fan club, con quien había estado chateando por un tiempo, solía seducirme y tratarme como a una princesa; durante las conversaciones me pedía conocernos personalmente, a lo cual yo me rehusaba de manera gentil, ya que no lo conocía bien y es mejor ser precavida. Un día me comentó algo sobre una presentación que tenía que hacer en su compañía, dijo que iba a estar allí por un par de horas y luego iba a ir por un dessert en un sitio al que yo acostumbraba ir, lo que me causó curiosidad, cuando él se fue para su reunión yo quedé intrigada y decidí arreglarme para salir. Llegué al lugar y no tuve que esperar mucho tiempo para que él apareciera, yo me cubrí con la cartilla del menú, él pidió un chocolate-mousse y se sentó mirando a la calle. Era un hombre alto, acuerpado de facciones fuertes pero interesante, muy elegante, no podía dejar de verlo, mientras comía su postre, y a cada cucharada podía imaginar cosas dulcemente indebidas que me erizaban la piel, casi podía sentir sus brazos apretando fuertemente mi cintura, su boca mordiendo mi oreja y besandome el cuello, sus manos arañandome la espalda, y sus ojos penetrantes clavados en los míos desbordados de pasión, quise hablarle pero no podía levantarme de aquel lugar, mi mente elevada sólo podía sentir placer, imaginar mil posturas, chocolate derretido sobre su cuerpo desnudo y mi sexo mojado. Cuando, de repente él se levantó, canceló la cuenta y se fue, yo no pude hacer nada para detenerlo, cuando reaccioné ya era tarde aunque debo admitirlo lo disfruté mientras duró...
Esa noche él se conectó nuevamente en cam 2 cam y no pude evitar comentarle mi experiencia, él me replicó por qué no lo detuve y ruborizado me dijo gracias, me has alzado el ánimo, y con una sonrisa pícara dijo -mañana estaré de nuevo en aquel lugar por sí... tu dulce tentación








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrarme tientas estar allí....