Me encontraba de viaje de trabajo en otro ciudad, pero con el fin de hacer rendir el presupuesto que tenía decidí alojarme en un hostal, no es muy común entre las personas que me mantengo, pero a mi me pareció una divertida opción, y por que no encontrar la posibilidad de alguien que me hiciera el respectivo “mantenimiento”. Al ver las opciones, cada vez esa idea se fue disminuyendo, creí que no iba a surgir nada, pero entre los huéspedes había un brasilero, nada del otro mundo, piel muy bronceada, alto y muy metido en su computador.
Ese día jugaba mi Selección Colombia y todo en el hostal giraba en torno al partido, sólo dos extranjeros decidieron no ir, el brasilero y un español, pero atinaron en organizar la celebración.
Al salir del estadio recibí un mensaje del brasilero: donde vamos a celebrar?, le respondí que nos encontrábamos en el hostal, al llegar el extranjero ya había partido, quería era fiesta …y no quiso esperar, yo si que le iba a proponer, fiesta, parranda y más. Finalmente algo pasó en su búsqueda y no encontró nada que le divertiera, nada donde todo el mundo bailara sensualmente, el estaba pensando en encontrar fiesta como de carnaval, y lo que encontró fueron discotecas y lugares para beber, así que se decidió a escribir y pregunto: quieres ir de fiesta en un sector de barrios populares?.
Me pareció tan divertida la propuesta, divertida y algo peligrosa, que acepté, a la final solo fuimos los dos,si solo íbamos los dos, creo que ya sabía en que iba a terminar el asunto: bailamos, le bailaba regueton y el me enseñaba los movimientos de la zamba cada uno con más acercamiento cuerpo a cuerpo y ya empezaba el a sentir que me estaba excitando, tomamos roncito, pasamos rico ... cuando al final, la pregunta de rigor me dice: Qué quieres comer? Y le respondí … a ti!
Casi inmediatamente nos tiramos a tomar un taxi y el recorrido, estuvo lleno de caricias y masoneo, yo creo que el taxistas por el retrovisor, solo veía un pasajero, yo estaba con las piernas abiernas, una de ellas cruzada sobre las de el, el con una mano por debajo de mi camiseta y la otra acariciándome entre las piernas, dentro de mi pantalón, sabía que me tenía loca y muy mojada, sacaba la mano húmeda y se la chupaba y volvía a meter sus dedos y creo que hasta su mano completa, yo estaba nubada de la emoción.
Al llegar al alojamiento, como teníamos habitación compartida, pues buscamos el baño más lejano y fuimos a darle rienda suelta a nuestros deseos, al ver todo ese aparato que tenía, creí desmayar, pero fue un sexo delicioso, pausado y por supuesto no falto el sexo oral. ummm en la internalización de mi cosita, los brasileros quedaron muy bien representados.
Al final, sólo se como se llama y ni creo que se llame así … pero estuvo divertido y sexual.








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1 comentario
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login Entrarmmmm, faltan detalles.... no me moje... no senti mayor emoción...