Me animo a compartilo porque me parece una descripción poética del por qué la felación, mamada o chupada es tan sencillamente deliciosa. Quizá sea, precisamente, que chupar está entre la fuerza mezclada con la vulnerabilidad, una contradicción placentera. Pero sobre todo me gustaría saber sus opiniones mujeres. Quiero leerlas. Sin más, lean:
"Tenerlo en la boca es una sensación extraña. Es como si de pronto todo el cuerpo del hombre, todo, se hubiera encogido y reducido en esa única cosa. Y entonces crece y te llena la boca. Se convierte en algo rebosante de fuerza, pero a la vez sigue siendo frágil y vulnerable. Podría asfixiarme. O yo podría arrancarlo de un bocado. Y cuando crece, soy yo quien le da vida; mi aliento lo mantiene, y se desenrosca como una lengua enorme. Me ha gustado lo que ha salido de ti: como cera caliente, se fundia de pronto en mi, en mi cuello y en mis pechos y mi abdomen. Me sentía como si me bautizaran: era tan blanco y puro".








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