Para ese día lo llame muy temprano y le dije que lo esperaría a las 8 de la noche en un hotel donde celebraríamos al lado de una buena botella de vino nuestro aniversario.
Esa noche me había esforzado al máximo para verme muy sensual ya que la puta que había contratado, era una mujer muy sexy y sobre todo con ese babydoll que llevaba puesto que la hacía ver más provocativa.
Mi novio llego muy puntual a la cita, le abrí la puerta y cuando este entro a la habitación y me vio con ese conjunto y esos ligeros ya no fue capaz de abrir para hablar si no para besarme como loco, pero eso no era lo que yo quería ya que la amiguita que había contratado estaba en el baño esperando a que yo le dijera que podía entrar en acción.
Lo hice acostar en la cama y me dirigí a servir unas copas de vino para entrar un poco más en calor
-me pregunto que porque habían tres copas si solo éramos dos, en ese momento apareció mi amiga a escena y se acerco a la copa que le había servido y se tomo un trago para luego acercarse a mí y besarme.
Mi novio no podía creer lo que estaba viendo, me reí por dentro al ver su cara de fascinación y supe que ese día nunca lo iba a olvidar.
Nos acercamos a él cómo dos gatas en celo, con toda la lujuria posible en nuestras miradas, empezamos a desvestirlo y él a acariciarnos.
Yo lo besaba y mi amiga le acariciaba su pene el cual se elevaba cada vez más.
Yo me acomode en su cara para que me comiera toda la vagina con su lengua, la cual metía en mi agujerito y me hacía sentir placer del bueno, mientras que a él le hacían una buena sesión de sexo oral.
No sabíamos quien gemía mas si nosotras o el del placer tan delicioso que estábamos sintiendo en ese momento, luego mi novio me quito las braguitas que llevaba puestas y me tiro a la cama para penetrarme y hacerme sentir lo rico de tenerlo adentro, pero la putica no se quedaba a atrás le colocaba su rajita en la boca a mi novio para que se la chupara y la hiciera sentir el placer verdadero.
Esa noche fue una descarga de placer y lujuria que nunca había sentido, mi novio nos hizo gemir de lo lindo dándonos con su pene, penetrándonos fuerte y cada vez con más ganas, como si nuestros agujeritos le quedaran chiquitos para ese rico pene, saboreamos el sexo oral en todas sus expresiones, no solo mi novio me hizo subir a la luna, ya que esa putica también la chupaba delicioso mientras yo estaba ocupada chupándosela a mi novio.
Después que la puta se fue mi novio volvió a cogerme, a penétrame y hacerme gemir en agradecimiento a esa noche tan mágica para él.








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