Inocencia Interrumpida
Relato de comunidad Bisexualesschedule 6 min de lectura calendar_today Junio de 2013

Inocencia Interrumpida

Tempranas podrían definirse mis primeros encuentros sexuales, pero que hasta cierto punto considero normales la exploración del cuerpo entre niños que aun no tienen conciencia de su sexualidad, si no mas bien la curiosidad por aquello que a escuchado de algún adulto o visto en alguna película....

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Tempranas podrían definirse mis primeros encuentros sexuales, pero que hasta cierto punto considero normales la exploración del cuerpo entre niños que aun no tienen conciencia de su sexualidad, si no mas bien la curiosidad por aquello que a escuchado de algún adulto o visto en alguna película subida de todo que logramos ver a escondidas.

Aún me invade aquellos recuerdos de la infancia, los juegos al escondite por ejemplo donde dos niños curiosos aprovechando la complicidad de la oscuridad se tocaban y rozan inocentemente sus partes intimas descubriendo lo placentero del acto pero con los nervios por ser descubiertos por un compañerito o peor aun algún adulto. Que excitante aquellos momentos que no volverán, solo queda la nostalgia de lo que vives con algún amigo de la cuadra, un primo o un compañerito de clase que marcan tu vida y que al entrar a la adolescencia definen tu conducta de por vida.

Hoy un momento vivido alrededor de los 9 años con un amiguito de la cuadra con el cual tenía la costumbre de jugar después de clases viene a mi mente. Recuerdo una de esas tantas tardes que nos dirigimos a una casa antigua abandonada casi en ruinas hechas de barro, para tomar de las paredes trozos de caña para fabricar el armazón de una cometa. Estando solo en ese lugar mientras recolectábamos la madera mi amiguito me comenta que vio en su casa unas revistas que su papa tenia escondidas en una caja donde aparecían mujeres desnudas y en otras donde estaban hombres culiando con las mujeres, el seguía hablando y dando detalles de lo encontrado, de solo escucharlos en mis short se formaba una erección de mi pequeño pene, la cual el noto al igual que note la de el. Mientras se me acerca me dice: “se te paro el guevo? A mi también mira”, levantándose ligeramente la franela y bajándose su short e interior hasta las rodillas, mi primera reacción fue de sustos de solo pensar alguien nos sorprendiera ya que ese lugar era también de encuentro de jugos de otros compañeritos de la cuadra que le comentara a cualquieras de nuestros padres ya sabíamos que era algo malo lo que estábamos haciendo, algo que a demás no se deberías hacer entre hombre, le dije que se subiera el short que alguien nos podía ver pero el me dijo: “estamos solo, ven vamos a meternos en ese cuarto” señalando un de las habitaciones de la casa en ruinas, el se sube su short y camina a la habitación yo de pensar que podía culiar con mi amigo lo seguí. Una vez dentro del cuarto se baja nuevamente el short y me dice: “bajete el tuyo, dale que no hay nadie, dale que aquí nadie nos ve, si viene algunos de los muchachos nos subimos rápido el short y decimos que estamos arrancando la caña de las paredes para las cometas”. Con la adrenalina del momento no lo dude y me baje el short y la ropa interior hasta las rodillas, el me toma por la cintura, me acerca a el, nos abrazamos y comenzamos a rozar nuestros pequeños miembros de niños. Me sentía emocionado, estaba culiando, haciendo algo prohibido que se sentía muy placentero, una sensación que para nuestra corta edad no sabíamos explicar, eso para nosotros era coger. El coloca su frente con la mía y yo con los ojos cerrado presionando mas su cadera con la mía acelerando los movimientos siento como sus labios se acercan a los míos, yo no pongo resistencia, recuerdo ese momento y sonrió en pensar en esos besos que torpemente de niños, dándonos piquitos sin ir mas allá, por la ignorancia de no saber como besar. Estábamos tan concentrado en nuestro faje que cualquiera que hubiese entrado a esa casa son podría haber sorprendido y no nos daríamos cuenta.

En un costado de la habitación yacían los retos de un sillón, el se de desaparta de mi, se baja el short hasta los tobillos yo instintivamente hago lo mismo, el se acuesta boca abajo separa un poco las piernas y con sus manos abre su pequeñas nalguitas redonditas, suaves como piel de durazno, sin que me dijera algo supe que hacer, me coloque entre sus piernas tomo mi tierno pene lampiño pero duritoen mi mano y le coloco la cabecita en la entrada de su culito, el suelta su nalgas al sentirlo y yo comienzo movimiento en un intento de mete y saca. Que sabrosa sensación tenia en el cuerpo, sobretodo la que sentía en mi pequeño pene, aunque no penetraba como tal a mi amigo por su corta longitud si le hacia presión en su culito ya que soltaba unos pequeños quejidos. Luego de estar un par de minutos así el me dice: “párate, me toca a mi”, así lo hice, para ese entonces no entendíamos de nada de roles, de lo entre hombre decimos que marico no es el coge si no el que se deja coger, en ese momento solo queríamos culiar. Me recosté en restos del sillón, abrí mis nalguitas el se poso detrás de mi, coloco la cabecita de pene en mi ano y comenzó con su movimientos de mete y saca. Al igual que yo el estuvo así una par de minutos, se retira de mi y me pide que me de la vuelta, se coloca entre mi piernas y se recuesta sobre mi, yo con mis manos agarros sus nalguitas y comenzamos unos movimientos acelerados rozando con frenesí nuestros penes hasta que llegamos al clímaxy tener la misma sensación de venirse sin la presencia de semen debido a nuestras cortas edad. Fue gratificante, queríamos seguir abrazado con nuestros cuerpos semidesnudos acostados en ese viejo sillón, así lo hicimos hasta recuperar nuestras energías. Luego nos levantamos y subimosnuestros short. No fue necesario decirnos que lo que paso tendría que ser nuestro secreto, sabíamos que nadie se debería enterar, así que recogimos algunos trozos de madera por si a salir de la casa abandonada algún vecino o compañerito de la cuadra nos preguntaba por curiosidad tendríamos una buena escusa, ya que los adultos son muy maliciosos porque ellos saben y ahora sabemos que algunos niños aprovechan la oportunidad cuando están a solos o a escondidas para hacer estas practicas que son tabú para la sociedad pero que no podemos negar que pasan ya sea en la niñez o adolescencia, durante la exploración de nuestra sexualidad antes de entrar a nuestra edad adulta.

Hace poco regrese a mi ciudad de origen a la casa de mi abuela, que recuerdo me traer aquella casa que no existe fue derrumbada hace mucho tiempo, el terreno fue vendido y una familia construyo una nueva vivienda. Las tantas cosa que pasaron de las que fui testigo y cómplice. Hace poco me encontré con algunos de los protagonistas de esas historias e incluso el de estas, ya hemos crecido y hechos nuestras vidas e incluso algunos ya casados y con hijos. Me pregunto quien de ellos quedo con el gusto o supero esa etapa, por mi parte no se si cuando me case disminuya mis encuentro con hombres, pero me encanta el sexo y la verdad no creo que en mi vida futura tengo encuentro exclusivamente con mujeres, el morbo de dos hombre en una cama no tiene comparación con nada. Solo que ahora la situación sera más complicada y debe hacerse con discreción y responsabilidad.

— espaciolibre

19 de junio de 2013

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