LUJURIA EN EL CIBERCAFE
Relato de comunidad Fantasíasschedule 15 min de lectura calendar_today Junio de 2013

LUJURIA EN EL CIBERCAFE

Por supuesto, yo aproveché la oportunidad y “las flores” para responder agradeciéndole por su mensaje y de paso darle mi cuenta de msn y de Skype, con el fin de que siguiéramos hablando. Además del mensaje privado, me atrajo su perfil por lo que dice su encabezado y por que no tiene fotos....

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Por supuesto, yo aproveché la oportunidad y “las flores” para responder agradeciéndole por su mensaje y de paso darle mi cuenta de msn y de Skype, con el fin de que siguiéramos hablando. Además del mensaje privado, me atrajo su perfil por lo que dice su encabezado y por que no tiene fotos de sexo explícito, sino más bien de esquemas y cosas eróticas que me hicieron pensar que es, como efectivamente comprobé después, una mujer diferente al montón con la que podía llegar a compartir otras pasiones más allá del sexo.

Comenzamos a hablar por Skype. Ella me contó que trabaja administrando un café internet, por lo cual siempre estaba conectada casi todo el día. Yo por mi parte me conectaba a veces desde el trabajo o en mis horas de almuerzo. Muy pocas veces desde mi casa, pues ya saben, con la fiera al lado… es difícil.

Una vez que intercambiamos fotos (normales) y nos vimos por cam, fueron más fluidas nuestras conversaciones. En ocasiones tocamos temas picantes, pero nunca llegando a hablar sin la debida altura. Por lo que ella escribía parecía que yo le caía bien y la hacia reír con mis comentarios y chistes, a veces buenos, a veces bobos… pero en general, empezamos una relación de “amigos virtuales” cálida pero sencilla. Sin embargo, con el paso de los días creo que yo “perdía las esperanzas” de conocerla personalmente y tener algo con ella, pues a veces estaba muy ocupada en su trabajo ó yo no me conectaba seguido y cada que hablábamos, el tema sexual no era tan evidente. También porque al ser ambos casados nos sería muy difícil cuadrar horarios para conocernos y, tal vez más importante, porque según me contó ella misma, había conocido y salido ya con otra persona de guía con la que hacia sus locuritas… mi panorama era algo “gris” je je je…

No obstante, un día cualquiera no sé porqué, estando en una de nuestras cotidianas charlas, me dio por pedirle el número de teléfono. Ella, para mi sorpresa (pues ya me lo había negado una vez) me lo dio sin mayor reparo. Dirán que soy intenso, pero inmediatamente la llamé.

-Alo? – Contestó una voz delgada, muy dulce.

-Hola XXXXX, como estas? Habla Jorge.

-Hola hermoso, como vas? No pensé que fueras a llamarme tan rápido.

-Pues… ya sabes que me tienes loco por conocerte y no iba a quedarme con tu número de teléfono guardado una semana sin marcarlo… Me daría un colapso!!!....

-Ja ja j aja ja… tan bello!! Gracias… donde estas?

-Estoy haciendo unas vueltas personales, cerca a donde trabajas.

-En serio? Estás por XXXXXXX? – Preguntó ella con escepticismo.

-Si, en serio. Y me puedo tomar la tarde libre.

-Ahhh ya veo… y ya almorzaste? – Su tono no demostraba ningún asombro o ansiedad.

-No. Por eso precisamente te llamé también. Que dices si vamos a almorzar para conocernos en persona?

-Ehhhhhh – (Segundos eternos…) – Pero es que a mí me traen el almuerzo, hermoso.

-Bueno, pues hoy dile a quien te lo lleva que vas a salir - (Otra vez comencé a pensar que ese no iba a ser tampoco el día :( …

-Ven y porque no mejor almuerzas por tu lado, yo almuerzo acá y te espero después, para que veas donde trabajo?

Cómo????? La verdad no me apetecía para nada el plan… Ir a verla trabajar en su café internet… pues no era muy atractivo o divertido que digamos, pero bueno, luego de pensarlo unos segundos, decidí que iría “despacio” (más de lo que ya había ido) y exploraría esta posibilidad.

-Listo, quedamos así. Dame tu dirección y en una hora más o menos, te llego allá.

-Vale, precioso, anótala… que almuerces rico. Besos

Como les dije, esta cita me parecía más de noviecitos quinceañeros que de 2 personas de guía buscando divertirse sin compromisos, pero en fin, decidí ir, pues de todos modos quería conocerla en persona, hablar con ella y ya tenía el tiempo disponible, entonces me dispuse a hacerlo.

Una vez que almorcé, me dispuse a ir al sitio indicado. No sé porque me daba la sensación de que la dirección era falsa e iba a perder mi tiempo ó tal vez no era exactamente el sitio de su trabajo, sino un lugar cerca. Bueno, miles de cosas pasaron por mi mente en esos momentos pero la verdad muy pocas tenían que ver con sexo, diversión o algo similar.

Una vez que llegué, parqueé mi moto al frente del que parecía ser el local, pues la dirección coincidía con un café internet. Algo de tranquilidad por un lado, pero nerviosismo por el otro, invadieron mi cuerpo. Me bajé, me quité el casco como si fuera un comercial de televisión (bien “setsy” jajaja) y caminé hacia el interior. Ella parece que no notó mi presencia hasta que estuve prácticamente delante suyo. Se encontraba sentada, con la cabeza fija en la pantalla. Vestía una camiseta de un equipo de futbol de la capital, la cual le quedaba ceñida al cuerpo por lo que forraba sensualmente sus grandes senos y sus deliciosas carnes extra. Un poco más abajo se veía un jean ajustado. Su cabello castaño claro y liso con algunos “rayitos” rubios jugaba perfecto con sus grandes ojos cafés, sus carnosos labios color rosa y la gran sonrisa que había visto solo por cam… esta vez todo resaltado en vivo y en directo… mi pene creció un poco por debajo de mi pantalón.

-Buenas tardes… que vale la hora de internet?

-Buenas… mil doscient…. Ja ja ja ja… Hola!!! Como vas? – Me dijo levantándose de su silla para saludarme de beso en la mejilla.

-Ja ja ja… pensé que no me ibas a reconocer. Un gusto conocerte finalmente.

-Lo mismo digo, el placer es mío!!. Sigue y siéntate.

Entré hacia el espacio donde ella estaba, sentándome al lado de su silla. Pude notar que estaba hablando con alguien por Skype, pero no me importó quien era, pues mi mirada se desvió de inmediato hacia su tremendo culo y sus piernas forradas por el jean azul. Eran cerca de las 3 de la tarde de un solitario jueves, casualmente (ó intencionalmente) día de su cumpleaños. Yo no la felicité ni nada, esperando a ver como fluía nuestra “cita”, pero lo tenía presente. De los clientes que entraban al local, algunos pedían tiempo en los computadores y otros compraban alguna golosina o papas fritas, por lo que ella tenía que levantarse muy seguido de su puesto, interrumpiendo nuestra conversación. Esto “no me favorecía” en mis intentos de galantería y conquiste, pues se perdía el hilo de la conversación, pero no por ello su gracia y su hermosa risa a la hora de retomar el tema.

Así pasaron casi 2 horas, charla y tema va y viene, hasta que mis constantes intentos de poner sobre la mesa un tema bien erótico, surtieron efecto. Comenzamos a contarnos fantasías o deseos eróticos no cumplidos. Uno de ellos fue el tema del voyerismo… hablar de ver a otros y/ó ser vistos teniendo sexo fue algo que despertó nuestros apetitos carnales… no sé si fue coincidencia ó algo motivado por el café internet y las ventanas de chat abiertas en Skype, pero con la cámara aun encendida comenzamos a besarnos apasionadamente. Disfrutábamos cada uno de nuestras lenguas húmedas y juguetonas, al tiempo que mordíamos mutuamente nuestros labios como si de un jugoso trozo de fruta se tratara… su mano que se posó en mi cuello y la mía que se posó muy cerca de su entrepierna le dieron más calidez al momento. De repente ella se detuvo, me alejó con su mano y se levantó de la silla… “espera que puede llegar alguien y nos encuentra en estas”… me dijo con voz algo agitada. “Entonces me escondo”… y de inmediato me puse prácticamente de rodillas frente a ella, bajo el escritorio donde quedaba su puesto de trabajo. Ella adivinó mis intenciones, pues de tajo se desabotonó su jean azul y bajándolo a la altura de sus rodillas, se sentó, dejándome ver unos hermosos muslos blancos y unos provocativos cacheteros blancos de encaje. Todo mi ser estaba listo para la acción que se venía. Para ocultarme mejor, colocó una cobija encima mío y de sus piernas abiertas, cubriéndole parte del torso también… “hablando de fantasías sin cumplir…” le alcancé a oír.

Acto seguido comienzo a lamer y besar sus muslos con delicadeza y deseo, iniciando desde las rodillas, hasta su entrepierna, que ya sentía bien acalorada y con olor a sexo… cada vez que mi boca se acercaba a sus cacheteros sentía como se estremecía un poco y se aferraba a la silla, mientras alcanzaba a oír como atendía a 1 o 2 clientes que entraron en esos momentos. Luego de que le di varios lengüetazos a su vagina forrada en el cachetero, los cuales la hicieron casi brincar y quedar sentada muy al borde de la silla, de repente se levanta, la cobija que cae al suelo y ella que vuelve a subir y abotonar sus jeans… “espérame acá”, dijo mientras se alejaba. Pensé que era el fin de nuestro encuentro, pero para mí fortuna no… simplemente se dirigió a las puertas de local, para cerrarlo… yo me levante y me quedé de pie al frente del computador averiguando por su interlocutor de Skype. Al parecer era su amigo con el que había salido antes que yo… por sus frases se notaba ansioso o celoso de lo que estaba viendo por su cámara…

Ella volvió, se colocó frente a mí y comenzamos a besarnos de nuevo, esta vez manoseándonos mutuamente y sintiendo con fuerza nuestros cuerpos excitados. Yo manoseaba su culo y sus caderas con mis manos, mientras ella hacía lo mismo con mi espalda. Paramos un momento, me senté en la silla de su escritorio y comencé a desabotonar y bajar nuevamente sus jeans, esta vez por completo… acaricio sus muslos suavemente con mis manos y la atraigo hacia mí. Me recosté en esa gran silla tipo “gerente”, permitiendo que ella se subiera y se arrodillara quedando prácticamente sentada sobre mí, pero mis deseos fueron directos hacia su grandiosa vulva… baje sus cacheteros y comencé a besar esa deliciosa cuca depilada que quedó ante mis ojos… saqué mi lengua para degustar esos tremendos labios vaginales que comenzaban a aflorar de su interior, dejando a la vista su interior rosado y húmedo con ese delicioso olor a excitación… lenta pero abundantemente fueron brotando sus néctares sexuales que yo degustaba con pasión y locura, jugueteando con su clítoris… lamiéndolo, besándolo, succionándolo y mordiéndolo suavemente con mi boca, a lo que ella respondió con sus gemidos y su cuerpo estremecido de rodillas en la silla. Luego de escuchar muchos “beeps” del interlocutor de Skype, creo que se cansó de escribir y tal vez decidió observar aquel gran espectáculo…

MI boca y mi lengua humedecidas de su sexo no paraban de disfrutar aquella flor abierta que tampoco paraba de emanar deliciosos jugos vaginales… mis dedos que comenzaron a ayudar en la faena, masajeando su clítoris desde afuera, entrando y saliendo como pequeños consoladores, y mi lengua adentro de su vulva, comenzaron a sentir el repetido vaivén de sus caderas anunciándome que su orgasmo estaba cerca. Una de sus manos se posó con fuerza en mi cabeza como para dirigir el ritmo de los movimientos, mientras la otra se aferraba al espaldar de la silla…”aaaayyyyy sssssiiiiii…. Eeeessssooooo…. Lámeme assiii rrriiiiccooo” eran las palabras que alcanzaba a distinguir entre sus gemidos de placer… de repente los tenues movimientos se convirtieron en sacudidas algo fuertes, sentí como se tensionaron sus muslos y su mano en mi cabeza me apretaba cada vez mas fuerte contra su vagina… hasta que dejó salir ese rico orgasmo blancuzco en mi rostro con un ligero grito de placer… mientras su cabeza se inclinaba un poco hacia atrás… que orgasmo tan delicioso… sus muslos, mi cara y parte de la silla quedaron deliciosamente impregnados de su sexo.

Ya un poco más reposada, ella se sienta sobre mi untándome la ropa de sus jugos… sus nalgas se posaron justo encima de mi hinchada verga que pedía a gritos salir del encierro. Nos besábamos nuevamente compartiendo con nuestras lenguas todo el sabor y el olor de su sexo y su orgasmo fenomenal, mientras mis manos comenzaron a quitarle la camiseta para descubrir ante mis ojos su tremendo par de tetas cubiertas por un brasier blanco… sus pezones se encontraban totalmente erectos. Ella también comenzó a desabotonarme la camisa, me quitó la camiseta y desabrochó mi cinturón… “ya quiero probar mi regalo de cumpleaños”… palabras que fueron música para mis oídos… solamente que la detuve un poco, dirigí su boca hacia la mía para seguir disfrutando de sus besos (que ricura de besos) y así seguir hacia mi objetivo que eran sus senos. Desabroché su brasier y lo quité con fuerza, para comenzar a lamer esas deliciosas masas de carne coronadas por pezones oscuros muy paraditos… mi boca, mi lengua y mis manos se deleitaron locamente con ese tremendo par de regalos… con cada lamida y chupón a sus pezones oía su respiración nuevamente más agitada y lista para mas orgasmos…. Mi lengua húmeda y cálida subía por su cuello hasta su boca, para bajar nuevamente a sus tetas una y otra vez… mis manos que se aferraban a su espalda y las de ella a la mía… el rico calorcito y humedad que mi pene sentía salir de su vagina nuevamente… los ojos que a través de Skype nos observaban en silencio, creo que con un sentimiento de envidia y excitación a la vez… todo hacia qué aquel momento fuera muy candente…

“Ahora quiero abrir mi regalo..” fue lo único que ella dijo, levantándose de la silla, poniéndose de pie e invitándome con su mirada a hacer lo mismo. Luego se sentó en la gran silla, frente al computador y su amigo de Skype, termina de desabrochar mi pantalón, lo baja hasta mis rodillas y me comienza a acariciar con sus manos mi verga dura y crecida bajo los bóxers color negro. Pude ver que ella de reojo miraba la cámara y sonreía pícaramente mientras se alistaba para degustar ese rico y depilado bombón. Lo saca, lo toma con su mano y comienza a chupármelo de una increíble forma, como lamiendo un helado y dándome besitos en la punta… lo recorría de arriba abajo sosteniéndolo con su mano, asegurándose que todo se viera en la cámara… con cada lamida mi cuerpo se estremecía y mi boca jadeaba de placer… coloque mi mano sobre su cabellera para seguir el ritmo de sus lamidas y mis caderas comenzaron un vaivén suave con la intención de que ella, como efectiva y deliciosamente lo hizo, metiera mi verga hasta su garganta… casi hasta succionar mis bolas… que mamadas tan deliciosas…mi olorosa lubricación y su saliva comenzaron a desbordar su boca haciendo que derramara algo de estos ricos jugos sobre su pecho y en mis velludas piernas… viendo esto y que ya casi estaba por eyacular luego se sentir esa rica … le dije.. “y estas me las regalas a mi?” tomándole las tetas con mis manos y colocando mi verga a punto de explotar entre ellas para comenzar una deliciosa rusa. Cada que mi verga estaba cerca de su boca, su lengua aprovechaba para degustarla, mientras se alistaba para otro recorrido entre sus lubricados senos… al tiempo que con sus manos de uñas cortas color marrón comenzó a estimular su propio clítoris… el ritmo de mi pene entrando y saliendo de aquel túnel y la fuerza de mis manos apretando sus tetas se incrementó de tal manera que alcancé a escucharle un leve quejido como de dolor y placer mezclados… “uuuiiicccchhh…” al final del cual mi enrojecida y vibrante pija expulsó toda su leche caliente encima de sus lindas tetas y sus hombros. En medio de mi jadeante respiración solo atiné a decirle… “y esa es la crema del pastel… jja jaja”… “mmmm que rica”… y acto seguido me la siguió chupando para degustar ese caliente y espeso semen que impregnaba nuestros cuerpos…

Ella se levanta nuevamente de la silla y estando ambos de pie, comenzamos otra sesión de ricos besos y lamidas por nuestros cuellos, pecho y hombros… acompañados por un espectacular manoseo mutuo a nuestras espaldas, culos y piernas… “pareces un osito” me dijo al oído… “siii, un osito comepeluches je je je”… particularmente sentí su lengua juguetona en mis tetillas y en mis orejas, lo cual me calienta mucho…y revitalizó mi verga en pocos minutos.

”Ahora quiero clavarte”… le dije al oído, mientras me acomodaba detrás de ella, tomando sus senos con mis manos y besándole sensualmente la nuca, los hombros y la espalda… además de restregarle mi pija en sus nalgas… bajé un poco para besarle la parte baja de su espalda hasta llegar a sus grandes y provocativas pompas, que agarré y besé con locura, abriéndolas un poco para divisar ese rico ano ardiente sediento de lengua… Hice varios “viajes” de esta forma hasta sentirla nuevamente lista para recibir mis embestidas desde atrás… mis manos también comprobaron lo lubricado de su vulva, por lo cual la tomé de la nuca, la incliné un poco hacia adelante y con mi otra mano abrí sus nalgas buscando ese rico coño para penetrarlo. Me coloco el condón… poso mi verga revitalizada entre sus nalgas y me dispuse a clavarla… no tuve que hacer mucha fuerza pues nuestros jugos sexuales facilitaron deslizar mi verga dentro de su vulva… y comenzó la rítmica faena… primero lentamente pero firme en el movimiento de mis caderas… aumentando la velocidad poco a poco, conforme comenzaba a escuchar sus tenues gemiditos el ritmo se volvía frenético (ayudado por el sonido de mis muslos pegándole a su par de nalgas cual tambores de fiesta… ella se dobló totalmente hacia adelante, aferrándose al espaldar de la silla… yo tenía mis manos en sus caderas y con la fuerza de estar comiéndome esa rica cuca la embestía con todas mis fuerzas penetrándola una y otra vez… para luego volver a bajar el ritmo y descansar… así estuvimos largo rato hasta que le dije… “otra vez voy a llegar”… “llega… llega…” fue lo único que oí antes de expulsar nuevamente mi semen viscoso y caliente que descargue con una fuerte embestida final para quedar jadeantes y exhaustos de placer…

Luego reino el silencio, interrumpido únicamente por nuestras respiraciones agitadas, yo me senté de nuevo en la silla y ella se me “arruncho” al lado… sentíamos nuestros cuerpos aun palpitantes de placer, humedecidos con nuestros ricos jugos… estuvimos así por varios minutos hasta que nos fundimos en un apasionado beso final… siempre con la mirada pasiva de su amigo en Skype… nunca vi su rostro… solo parte de su nariz y mentón, pero imagino que se habrá masturbado y deleitado con tremendo espectáculo que le ofrecimos…

Siendo ya casi las 8 de la noche, nos “compusimos” y salimos del local. “Cuando quieras cumplir otra fantasía, solo me llamas..” le dije. “Solamente para fantasías? O para lo que sea?” pregunto ella…. Lo cual me dejo la puerta abierta para seguir conociendo y disfrutando de mi naciente relación con esta increíble mujer.

Feliz Cumpleaños Hermosa!!

— casadode40

28 de junio de 2013

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casadode40

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