Llegaba a Cali, llamaba a una mujer que solo sabia de su nombre y lo que me provocaba, Curiosa-Caliente…., una mujer caleña, morenita, pero cuando llego a la terminal y llamo al móvil acordado, veo una diosa de ébano, unas piernas bien formadas, un trasero trabajado, un vientre de gimnasta, pechos pequeños y una mirada que en inocencia producía lujuria.
Hola, dije y voltio algo nerviosa, un saludo cordial, una vuelta y mientras desayunábamos hablábamos de todo un poco y hablamos de su pasión por el sexo, a lo cual le pregunte: ¿Tu estarías, conmigo?, mira que tengo ganas indicando el bulto de mi pene en el jeans, ella mirando a mis ojos lo toma fuerte y me dice, ¡De veras que tienes!...
Fuimos a un motel cerca y empezamos a besarnos le quite la camisilla que traía, no usaba sostén y allí estaban sus pezones duros y casi erectos, a medidas que los besaba y chupaba mas se ponían duros, mis manos acariciaban su espalda, y las suyas aprisionaban mi cabeza contra ella, la subí a la cama y le baje el jeans, un diminuto hilo dental blanco escondía una dulce vagina, muy sensible y bastante húmeda, bese todo su cuerpo, paso seguido me quite la ropa, aclaro en el ambiente se respiraba la tensión de estar con alguien casi desconocido, un contacto de guía, pero mi pene encontró unos dulces labios que se posaron sobre el, cambiando esa tensión a un indescriptible, apasionado y excitante estado…. esos labios descubrieron mi dureza y disfrutando cada milímetro de él, metiéndose todo lo que podía en la boca, deleitándose con su glande, lamiendo los testículos jugando con ellos, lo hacia poner duro que para chuparlo y moverse de arriba abajo con tal pasión, me decía: “me encanta, quiero chupar mas” y así lo hacia, chupaba sin cansancio, su vagina reposaba en mi pierna y goteaba tanto que mi pierna estaba toda mojada y la sabana habían rastros de su humedad, no se cansaba de chupar, mordisquear mi pene, lo disfrutaba como si fuera el único en el mundo, como si fuese un caramelo…. como dice el general…. “lo chupa y lo chupa, porque las entretiene”…. y asi hasta que no aguante mas y le dije “quiero metertela”, ella poniéndose en cuatro abrió su estrecha vagina e introduje mi pene por esa humedad que latía, se sentía apretadita y caliente le daba duro y empezaba a gemir, en cada arremetida gemía mas, y mas hasta el punto que los gemidos se hacían gritos de placer, mientras sentía en mis testículos una oleada de calor y sus liquidos corrian por ellos y pude experimentar lo que un dia vi por la cámara de mi pc, ahora frente a mi, como se venia… su humedad era impresionante, y me dice espera, me acuesta y se sienta sobre mi…. solo puedo decir una cosa: “Wow”, esa vagina caliente tenia fuerza, sentía como me apretaba me halaba dentro de ella, con movimientos circulares ascendía y bajaba….ronroneaba como gatita, apretaba mi pecho, mis manos en sus nalgas duras, en sus muslos…. “Wow” sin contenerme más me vine por primera ves, exhalando y diciéndole “Morena, que tienes allí, haces pesas”. Ella se reía a carcajadas….
Seguía sonriendo mientras tomaba en sus manos mi pene y lo empezaba a lamer, a metérselo en la boca y con su lengua le hacia unos movimientos sensuales, lo apretaba con sus labios como ordeñándolo, lo chupaba y se mojaba, parecía que también se venia mientras me hacia sexo oral, lo sacaba se daba golpecitos en su rostro, chupaba los testículos, yo solo podía gemir de placer y entre mas gemía ella mas chupaba, producía en mi una sensación de eyacular, un clímax sin semen, y mi pene se quedaba flácido y ella seguía jugando con el en su boca, nuevamente lo ponía duro, lo succionaba fuerte, lo ponía junto a su rostro mientras lamia desde mis gónadas hasta el glande, puedo asegurar que todos mis genitales estuvieron a su merced, erección, clímax, erección, clímax, estuvo así por mas de una hora, eso jamás lo había experimentado, esa boca es simplemente una fuente inagotable de placer….. con mi pene duro una vez mas la acosté abrí sus piernas y la empecé a besar, bese desde sus pies, sus muslos, mordisqueaba su trasero, subí lamiendo su espalda, sus orejas, sus senos, su vientre, gemía y se mojaba, aproveche y metí mi pene una vez mas arrancándole gritos de placer, acostada con sus piernas abiertas, dejándome caer mas se mojaba y entre mas rápido mas me apretaba con su fuerza vaginal, lo hacia con fuerza e ímpetu, se escuchaba como mi cuerpo chocaba una y otra vez con sus labios dilatados, hasta que y una vez mas nos venimos, mi cuerpo sudoroso sobre esa diosa de ébano que una vez mas sacaba mi pene y lo ponía en su boca e iniciaba una nueva sección de sexo oral, jamás en mi vida había visto cosa semejante, una mujer que lamiera, chupara, besara y disfrutara tanto de tener un pene en su boca, ponerlo duro, subir y bajar a tal velocidad que sientas que te vienes dentro…. no se si decir que lo disfrute yo o ella, pues en su rostro la felicidad por tener mi miembro en su boca era enorme, siguió lamiendo y jugueteando no se cansaba, era delicioso lo que me hacia sentir, luego una vez mas sobre ella me encantaba como gritaba, y una vez sentir ese calor y fuerza de su húmeda vagina…… en el baño ya para salir mientras nos bañábamos su mano en mi pene lo hacia poner duro, lo acaricio hasta sentir el semen calientito en su vientre, mientras sonreía…. allí le prometí escribir de esa boca y aquí mi promesa cumplida.








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1 comentario
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login EntrarExcelente experiencia, 10 años después aun la recuerdo.