Un dia con Jazz
Ese domingo pasé por ti. Se supone que ibas a entregar un libro a un compañero de la universidad. Saliste de tu casa vestida con jean, blusa y zapatos de tacón, tu bolso y un libro. Todo el fin de semana estaba esperando este momento y la verdad sentí un poco de decepción cuando te vi de jean. Tu sabes que me gusta verte de mini falda. Me saludaste y me indicaste que íbamos para un pueblito de la sabana.
Ya en carretera me dijiste que si me ibas a dar gusto.. de repente te quitaste el jean y te pusiste una mini falda. Soltaste las tiras de tus zapatos y las amarraste cruzando tus piernas. Yo solo pasaba mi mano para acariciar la suavidad de tu piel. Al llegar a tu tanga me daba cuenta que la exitación era mutua. Tal era el nivel de emoción que no me di cuenta de la velocidad y casi nos multan por eso.
Cuando por fin llegamos a entregar el libro bajaste del carro y al verte no pude evitar desearte mucho más. Tus piernas se veían espectaculares, estabas hermosa y muy provocativa y parecía que sabías lo que lograbas en mi porque caminaste moviendo tu cuerpo para matarme.
Yo sólo quería un abrazo mortal de esas piernas.. quería perderme en ti. Por fin regresamos a Bogotá y buscamos un motel para estar libremente. Literalmente me perdi en tu piel!








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