Un Hotel, Una Apuesta, Una Fantasía Y Mi Suegro… Parte 1
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 23 min de lectura calendar_today Julio de 2013

Un Hotel, Una Apuesta, Una Fantasía Y Mi Suegro… Parte 1

Estábamos acostados “empiernados” en su habitación, estábamos exhaustos pues acabábamos de hacerlo de una manera agradable como ocasiones atrás. Desde la vez de la fiesta nos habíamos visto un par de veces, todas en su casa, su habitación… Eran cerca las 8 de la noche, comenzaba a....

paulina22omind

Soy hombre heterosexual·1seguidores

menu_book Más relatos
18_up_rating

Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Estábamos acostados “empiernados” en su habitación, estábamos exhaustos pues acabábamos de hacerlo de una manera agradable como ocasiones atrás. Desde la vez de la fiesta nos habíamos visto un par de veces, todas en su casa, su habitación… Eran cerca las 8 de la noche, comenzaba a oscurecer y la poca luz que entraba por la ventana nos decía que pronto teníamos que salir de su cálido arropo. Mi suegra y mi novio no estaban, si, nuevamente su templo…

Mirábamos la tv, no recuerdo ni qué, pero teníamos tiempo de hacerlo. Me abrazaba por detrás, habíamos tenido un buen sexo y era la primera vez que podíamos estar así desde que nuestra historia comenzó, era oficial, éramos amantes…

Los comerciales aparecieron y un anuncio deportivo comenzó, un clásico joven del futbol Mexicano se anunciaba para el fin de semana siguiente, en mi país los clásicos deportivos se viven con entrañable rivalidad entre los aficionados.

El – Ganara el “América”, son mejores…

No es que yo sea una fan de este deporte, pero tengo un hermano y a mi padre los cuales lo son y de corazón, como ellos le van al “Pumas” yo siempre decía lo mismo, claro una defiende a su familia. Me reí y le dije que estaba loco.

El – No me digas que le vas a los Pumas? – Me lo dijo mientras me volteaba y miraba – Valla creí que eras de las mías, que decepción – Sonrió y me dio un beso. No es por ser mala con la afición de un equipo u otro pero el América es un club que continuamente se asocia con gente grosera, peleonera y floja, cosa que ya saben, crea el contrario para darle mala fama al equipo, pero me consta que son aficionados de corazón mucho mejores que los de otros equipos.

Yo – No ganaran, no al Pumas– Le dije sin tomar mucha importancia.

El – Porque tan segura?

Yo – Simplemente lo sé, deberías de confiar más en la intuición femenina.

El – Así que crees que ganaran eh! Que te parece si apostamos? - No es que sea una chica de apuestas pero quería ver que podría ganar.

Yo – Ok dime que quieres perder. – me había sentado en la cama tapándome los pechos con la sabana y lo miraba un poco animada.

El – Digamos que si gano tendrás que pasar un fin de semana con migo, y si ganas… bueno tu decide – la apuesta me agrado, pero no podía permitirme apostar un fin de semana, se aproximaban mis exámenes de fin de curso y tenía que estudiar, además dentro de dos semanas tenía un viaje con unas amigas, una de ellas se casaría pronto y quería salir de viaje con todas, pero no tenía dinero y mis padres no querían financiarme porque estaba castigada, necesitaba unos $7000.00 pesos mexicanos (alrededor de $ 1,030,544.87 pesos colombianos según google jeje), no trabajaba aun por lo que mi único ingreso hasta entonces era mi hermano y mis padres.

Yo – No puedo un fin de semana, tengo exámenes pronto y debo de estudiar. Otra cosa.

No se le ocurrió nada más por el momento. Nos levantamos y nos vestimos, tome mi ropa interior que estaba regada y mis jeans, me coloque la ropa interior, la blusa y mi suéter, afuera no hacía mucho frio pero más valía, estaba comenzando con síntomas de resfriado. Una vez nos vestimos acomodamos la habitación y bajamos a la sala, me dio un jugo enlatado, lo bebí, tome mis cosas y le dije que me marchaba, tomo las llaves del auto y salimos hacia él. En el camino a mi casa le conté de lo de mi viaje y se ofreció a financiarlo, propuesta a la cual me negué, insistió pero de nada sirvió. No estaba lejos y cuando se estaciono a unas cuantas calles de mi casa y dijo.

El – Que te parece entonces si cambiamos la apuesta? – Aun lo recuerda, HOMBRES!!! – si tu ganas te doy el dinero de tu viaje vale?, y si yo gano… - se colocó un poco ruborizado, me dio gracia pues eran pocas las veces que lo había visto en esa situación, era un hombre sincero y agradable. – si yo gano… -hizo otra pausa como buscando las palabras exactas – bueno, si yo gano me ayudas a cumplir una fantasía que tengo si? – jaja de entre todo lo que esperaba me podría proponer nunca se me ocurrió esa… cuales podrían ser las fantasías sexuales de un hombre de cuarenta y tantos, casado y buen padre de familia, me cuestione para mí misma, aunque debo confesarlo, sentí un cosquilleo…

Yo – Ok me agrada – le dije sonriendo mientras tomaba mis cosas – Dime cuál es tu fantasía?

El – Todo en su momento, aun no juegan y ya quieres ver los goles – se rio burlonamente – aceptas?

Yo – Ok acepto… me marcho así que me avisas entonces… - lo bese en su mejilla y descendí del auto, era ya oscuro y hacia un poco de viento, me alegre de llevar suéter. Continúe hasta llegar a casa y me recibieron con la cena, de pronto sentí un hueco en el estómago, que hambre tenia.

El día del partido llego y habíamos acordado verlo en su casa, claro sin que su familia supiera de la apuesta, todos en ella, su esposa, mi cuñada, mi novio y el eran “americanistas” de corazón, habían comprado cervezas y botanas para verlo, habían asistido también algunos primos de ellos que tenían nuestra edad.

El partido comenzó y todos estábamos muy animados, yo era la única con camiseta del pumas por lo que era la causa de burlas y bromas pero bueno, todo se vale. El partido estaba un poco aburrido pero me estaba yendo mal, estábamos perdiendo y realmente quería ir a ese viaje. El partido finalizo y fui blanco de las burlas, mi novio y sus primos querían ir a un bar a tomar algo y no me apetecía, le dije que me iría a casa, el insistió pero dije que no, así que se ofreció a llevarme a casa, le dije que no se preocupara, cosa que le agrado jaja me dio un beso y salió con sus primos, ayude a mi suegra a limpiar y dije que me marchaba, mi suegro se ofreció a llevarme y mi suegra insistió en que aceptara, después de todo con la playera del pumas podría ser blanco de más insultos o cosas así dijo riéndose jaja acepte y subí al auto.

El – Bien ahora a cumplir la apuesta – Sonrió mientras conducía y añadió – estas segura?

Yo – Soy una mujer de palabra, dime qué clase de fantasía – un trio? Algo en una vía publica? Un video? –

El – Ok.. Siempre he querido… más bien me llama mucho la atención hacerlo con una chica… mmm ya sabes… de la vida galante… - por un momento pensé que quería que lo grabara mientras lo hacía con una prostituta, pero espere a que terminara. – pero nunca me he animado por cuestiones de seguridad y pues por mi familia – aja y tener a la nuera de amante es más sencillo? Jaja decía para mí - y pues quería saber… bueno ya perdiste así que… quiero que te hagas pasar por una de ellas y me cumplas mi fantasía – la idea no se me hizo tan descabellada, mi propia hermana me comento que deseaba hacerlo con un bombero, así que lo mire y le respondí.

Yo – Ok está bien pero tendría que ser mañana por que después me concentro para la escuela – el sonrió y tomo unas bolsas de la parte trasera del auto –

El – Toma esta es la ropa que quiero que uses, te paso a recoger aquí mismo mañana a las 4 de la tarde vale… genial me encantas princesa.

Me despedí de él y Salí del auto, al llegar a casa vi la ropa y me sorprendió, a qué hora y con qué cara compraría esto? me pregunte.

Al día siguiente comencé a alistarme, me puse la ropa que él me había dado la cual consistía de, unas medias de liguero negras con un cachetero muy lindo y bra coqueto un poco transparentes, unas zapatillas de tacón, una minifalda también negra de licra que apenas tapaba los ligueros y que me quedaba muy ajustada, casi parecía formar parte de mi piel, se amoldaba genial a mi cuerpo, una blusa escotada de esas que dejan ver el bra pues tienen una apertura casi hasta el ombligo, y para mi fortuna también un abrigo largo negro muy bonito el cual me puse encima para que no tuviera que salir vestida así de mi casa, ME MATAN!!! También estaba una botella muy linda de perfume el cual me encanto. Me mire en el espejo y lucia muy bien, esa vestimenta me hacía sentir muy sexy, me pregunte que tantas cosas me dirían en la calle si me vieran, me puse de perfil viendo mis pompis, lucían bastante bien modestia aparte jaja, después de todo, el dar clases en la academia de baile por tanto tiempo habían florecido en una bonita figura, el bra se veía claramente entre la blusa color roja, contrastando su color negro. Hacía calor y mi madre me dijo que a donde iría, le dije que a una reunión con una amiga.

Llegue 10 minutos tarde y él ya estaba en el auto, cuando subí me dijo que estaba muy entusiasmado y que me veía fenomenal, condujo por unos 30 minutos hasta que llegamos a un hotel, se estaciono un momento fuera y me dijo.

El – Ok ya estamos aquí así que quiero comentarte más a fondo mi fantasía. Quizás me ponga un poco salvaje – se rio y me miro mientras yo abría un poco los ojos – no te espantes me refiero a que puede que diga palabras fuertes o que te trate como lo que serás en unos minutos, está bien? – asentí sonriendo – ok bajaras del auto y te enviare un mensaje de en qué habitación estoy, subirás y quiero que llegues sin el abrigo, en el momento en que entres a la habitación, serás una… - lo dudo un poco y sentí como se sintió apenado así que le dije como si fuera una cosa normal.

Yo – Como una puta, ok entendido – le sonreí y lo bese – hecho entonces.

El – Paulina de verdad muchísimas gracias.

Descendí del auto y me senté en una jardinera que estaba ahí, me veían raro, un solazo y yo en abrigo, “está loca que tiene”, abran pensado varios, el teléfono sonó con su mensaje el cual solo decía “Te espero habitación 89” me levante y entre al lobby, era un hotel bastante bonito y se veía era un poco caro. Cuando llegue a la recepción una chica me saludo cálidamente, le indique que me estaban esperando en la habitación 89, me pidió un segundo y telefoneo, colgó y me dijo que usara el ascensor hasta el 9no piso, le di las gracias y llame el ascensor, no tardó en llegar, estaba vacío, entre y pulse el 9, fue momento de decirle adiós al abrigo, lo tome con una mano y con otra baje un poco mi minifalda pues se había subido un poco dejando ver el liguero, el ascensor se detuvo en el 3 piso y un vuelco me invadió en el estómago, se abrió y un tipo de unos treinta y tantos apareció, cuando me vio se quedó mirándome como si hubiera visto algo que lo sorprendiera, antes de entrar me miro de pies a cabeza. Entro me saludo con un “buenas tardes” y pulso el botón 10. Mientras estábamos en el ascensor sentía su mirada penetrante, no me molesto y discretamente me puse más derechita, elevando un poco más mis pompis, por el reflejo de la puerta vi como miraba mis pompas y como su mano acaricio su entre pierna, y entonces… me hablo…

Sujeto – Hola, disculpe, no es mi intención ofender ni mucho menos, puedo saber cuánto es lo que cobra? – Se puso muy colorado y yo me llene de rabia pero también me prendí un poco, no era feo jaja y después de todo también quise provocarlo – siento si la ofendo pero no puedo dejar de mirarla.

Yo – Lo siento no soy una chica de la que usted piensa. – le dije mirándolo a los ojos -

Sujeto – Ok discúlpeme señorita no era mi intención es solo que… bueno… disculpe pero está usted buenísima y vestida tan sexy creí que era usted una prostituta. – para mi fortuna el ascensor se abrió en mi piso.

Yo – Vallase al carajo – le sonreí de manera molesta y descendí sintiendo como miraba mis piernas. Cuando estaban por cerrarse las puertas me dijo “como quisiera ser el afortunado que va a cogerte putita rica” Las puertas cerraron y yo me quede hay parada, ofendida, era lo peor que me habían dicho y me sentí muy mal, pero a la vez me agrado, sabía que había tenido parte de culpa… eso quería decir que llevaba bien la fantasía, me recupere, respire profundo y me dije en voz baja “Tranquila Paulina, perdiste la apuesta y es parte de…” saque el perfume de mi bolso y me rocié un poco, separe un poco la blusa para que se viera más el bra y busque la puerta con el número 89, toque y una voz se escuchó al otro lado diciendo, “Voy”

La puerta se abrió y para mi sorpresa él también se había cambiado, traía un pantalón de vestir gris claro, una camisa blanca abierta del cuello bien peinadito como me gustaba y de pronto me dieron muchas ganas de saber cómo sería todo a continuación. Cuando me vio se quedó boquiabierto y me dijo.

El – Hola… este… valla no creí que te vieras tan sexy… este… pasa pasa por favor – se hizo a un lado y entre, una habitación muy bonita, llena de luz a causa de los ventanales, una cama grande y demás cosas que hay en una habitación así, cuando entre puso su mano en una de mis pompis acariciándola, supe entonces que todo estaba por comenzar…

Camino hasta la mesita de noche y tomo un sobre amarillo, se acercó a mí y me dijo, con una voz más varonil que antes.

El – Aquí tiene su pago señorita… cuál es su nombre? – me pregunto y me quede helada, un nombre, lo medite unos segundos tomando el sobre y diciendo “Raquel” el asintió en forma de que le agradaba – ok “Raquel” puedes dejar tus cosas en la otra mesa, no es necesario cuentes el dinero, todo está bien.

No pensé nunca en un pago, pero después de todo ellas lo hacen, me sentí aún más zorra, me estaban pagando por sexo!! Me sentí extraña pero mucho más excitada, deje mis cosas en la otra mesa y metí el sobre en mi bolsa, lo voltie a ver y el camino hacia mí, me miro a los ojos y me dijo.

El – No sabes cuantas ganas tenia de estar con una puta como tú. Ya te pague ahora puedo hacer con tigo lo que quiera. – supe en ese momento que mi suegro había abandonado su cuerpo, y me encanto que fingiera tan bien. – te voy a coger durante dos horas ya que es tu precio verdad?

Yo – Sí, es mi precio y lo has pagado… - le dije y en ese momento me dio un beso poniendo sus manos en mis pompas, me acariciaba de manera brusca, me apretaba mucho… me encanto!!!

Subió mi falda y empezó a acariciarme mis pompas, más bien me apretaba con una fuerza que lastimaba y causaba placer, sentía a su amigo duro, muy duro pegado contra mi vientre que frotaba deliciosamente a mi cuerpo – que culo tan rico tienes zorrita, de seguro a tus demás clientes les encanta cogerte por el – en efecto, mi suegro no estaba en esa habitación así que decidí meterme en el papel de la “puta Raquel” por completo.

El – Te gusta ser tan puta? – pregunto mientras besaba mi cuello y yo era presa de sus manos, una de ellas acariciaba por en medio de mis pompas debajo de mi cachetero y la otra estaba en mis piernas haciendo lo suyo.

Yo – Si me encanta que me cojan – en ese momento ya no era Paulina, ahora era “Raquel” una prostituta de buen trasero, y como tal tenía un cliente que complacer – como me va a coger?

El – Cállate perrita el cómo te coja es cosa mía tu solo alquilaste tu cuerpo, solo sirves para darme placer… si yo te digo empínate lo harás, si te digo goza lo harás…- no aguante más y lo bese me encantaba su fantasía, sentí cosquillas en la vagina y como empezaba a ponerme húmeda.

Coloco sus manos en mis hombros y me obligo a hincarme, desabrocho su pantalón, lo dejo caer junto con su bóxer y lo hizo a un lado, tomo su pene con una mano y con la otra sujeto mi cabeza.

El – Comételo putita… - abrí la boca y lo recibí todo, adiós cosas tiernas, adiós besitos… lo estaba mamando rápido y de manera ruda. – eso es te encanta verdad!! - quito sus manos de mi cabeza y dejo que yo llevara el ritmo, se lo chupaba de manera rápido, lo tomo con su mano y me golpeo mis mejillas con el diciéndome – toma perra – lo volvió a meter en mi boca y lo hizo mucho al grado que sentía como ya no podía recibirlo más adentro, estaba jadeante y el parecía estarlo disfrutando tanto como yo, me puso de pie y me dijo – desnúdate – se sentó en la cama y yo estaba frente a él, mirándolo, estaba solo con su camisa y sus zapatos, con su enorme pene erecto, me existe mucho.

Me quite la blusa y la falda, iba a quitarme las zapatillas y él me dijo que no, me pare frente a él, me miro y dijo – que puta tan buena, tienes cara de princesa pero eres toda una puta – me hizo señas para que me acercara y lo hice – quítame la camisa – me hinque frente a él y comencé a desabotonarle la camisa, él estaba en la orilla de la cama abierto de piernas y yo en medio, su pene quedaba justo en medio de mis pechos los cuales movía de lado a lado frotándolo a ellos, me quito el bra y ahora estaban desnudos sintiendo su pene erecto junto a ellas. Le quite la camisa, sus zapatos y calcetines. – mámalo de nuevo – me ordeno, sonreí y lo tome con una mano mientras lo devoraba con mi boca que lo recibía gratamente, el gozaba y decía “Así mamacita, tienes experiencia…”. Hacía que su cabeza chocara con mis mejillas lo cual le encantaba. Con una mano me detuvo, me arrimo a él e hizo que me le sentara encima con una pierna de cada lado mientras besaba mis pechos, yo estaba ya muy húmeda, me encantaba ser la prostituta de esta fantasía, no sabía qué, pero algo dentro de mi había salido, había dejado de ser la chica que hablaba poco y sonreía mucho, para ser una prostituta de buen cuerpo que quería satisfacer a su cliente.

Mordía mis pezones de manera suave y ruda a la vez, los jalaba y volvía a devorar mi pecho, sus manos hacían lo propio en mis pompas mientras mi vagina y su pene se frotaban, odiando al cachetero que impedía que me penetrara. – a cuantos hombres has hecho felices con este culote? Cuantas vergas has tenido en esta vagina? – yo estaba excitadísima.

Yo – A muchos, no llevo la cuenta…- me beso con más fuerza y me apretó a él. Sentí sus labios tan desconocidos, tan habidos y tan deseosos. Se levantó y me recostó en la cama, me quito con brusquedad el cachetero y me dijo “abre las piernas” hice lo que me indicaba, se hinco y subí mis piernas a sus hombros mientras me recostaba, pego su boca a la mi vagina y en mi mente le agradecí.

Comenzó a hacerme un oral genial, sus manos en uno de mis pechos mientras que la otra se hacía notar por su ausencia en mi cuerpo. Besaba mi vagina con fuerza y calidez, su lengua más activa que nunca, yo arqueaba la espalda y ponía una mano en su cabeza incitándolo a que no se detuviera, sentía su humedad contra la mía, realmente estaba gozando… “Oh gracias Raquel” decía en mi mente “…Que rico ser como tu Raquel…” realmente me sentía una prostituta y al pensar en el dinero que tenía en mi bolsa me excite mas, apreté mis piernas en su cabeza y el introdujo uno de sus dedos en mí, lo hacía rápido los sabia mover, que rico!!!

En ese momento recordé al hombre del ascensor y me sentí una estúpida por no haberle arrimado mis pompas, él lo deseaba, me deseaba y para él era una prostituta y no solo una fantasía… los dedos hacían maravillas y no tardaría en sentir el orgasmo tan obligado en el oral, pego su boca a mi vagina nuevamente y me descubrí gritando quedamente de placer, “…Raquel…” retumbaba ese nombre en mi mente cuando sentí el orgasmo tan delicioso, sentí como mojaba la boca del hombre que estaba en mi vagina llevándome a un mundo de placer, un cliente a quien satisfacer.

Se levantó y me dijo – te gusto perrita?- me dio un beso y le conteste un simple “me encanto” no podía dejar de sentir los espasmos era tan delicioso…

Me levanto y me coloco de espaldas a él, me dijo – súbete a la cama - lo hice y me coloque en la orilla de la misma, abrió mis piernas y coloco una almohada frente a mi – hunde la cara hay y levántame esas nalgas tan ricas que tienes - lo hice rápidamente, ansiaba ya tenerlo dentro de mí, saco una botellita, se colocó un poco de su contenido en las manos y froto su pene, después coloco un poco en mis pompas y me dijo – ahora si mamacita, te tengo como la perra que eres, vas a gozarlo lo prometo. – coloco sus manos en mis caderas y puso su pene en la entrada de mis pompas, se froto un poco y después la metió bruscamente.

Sentí como se hundía en mí y no pude evitar un grito que quedo ahogado en la almohada, me encontraba con las pompas al aire, abierta de piernas sin más ropa que el liguero y las zapatillas, estaba siendo cogida por un hombre que me veía como una prostituta, como su objeto sexual, hundí las uñas en la cama, cerré los ojos y me dispuse a gozar…

Entraba en mí y salía a una velocidad riquísima, la posición me encantaba era presa de él, me daba de nalgadas duras diciéndome -“Así perra siente a tu hombre, tu macho… enculada como la perra que eres” – quizás Paulina se hubiera sentido mal e inclusive hubiera llorado con esas palabras, pero “Raquel” no, ella estaba acostumbrada a esas frases… Entraba y salía, me tomo del cabello lo que hizo que me levantara un poco de la almohada, mis gemidos eran más sonoros lo cual le encanto pues dijo –“eso gózala putita gózala”- me sentía genial llena, una sensación comenzó a invadirme, el entraba con fuerza en mí y algo me estaba gustando de más ”… Oh Dios!!!...” me dije, estaba a punto de tener un orgasmo, pero como era posible si me estaba penetrando analmente, no supe y no me interesaba, lo cierto es que era delicioso…

Su cuerpo chocaba contra mis pompas que estaban recibiéndolo bien paraditas, anchas como le gustan, entraba y salía de mí, solo se escuchaba su cuerpo pegar al mío entre frases que decía “…Puta.. Así perra… que culo tan divino tienes putita”

Sentí el orgasmo invadir mi cuerpo, y como mis caderas temblaron, sentí que me iba de lado del placer, pero él me detenía entrando y saliendo de mí, cerré los ojos gozando y de pronto, se detuvo y salió de mi… como podía ser posible que me hiciera eso… “-métela de nuevo cabron-“ sentí como me invadió el enojo, Paulina no era grosera, “Raquel” se había apoderado de mí, él se paralizo y me dijo “-Si perra, te gusto he-“ por un momento temí que el placer hubiera pasado, lo metió nuevamente en mí y sentí mi cuerpo contraerse tan bello placer, algo en mi mente me decía “que puta eres Raquel” genial, no había pasado a mal y sentí como mi cuerpo se debilitaba y se dejaba llevar… Mi primer orgasmo anal.

Salió nuevamente de mi yo aún quería seguir cogiendo, estaba habida de sexo, me recostó sobre la cama, me abrió de piernas, las puso en sus hombros y me dijo.

El – Ahora si perra sentirás lo que es bueno.

Yo – Como tú digas. – Estaba gozando de lo lindo, un hotel, una apuesta estúpida que me estaba llevando al cielo de maneras que nunca había sentido y que jamás imaginaria que me sucedieran, la fantasía de un hombre maduro, casado, prohibido, mi suegro…”… al demonio no es mi suegro es un cliente…” me decía la voz de Raquel… y al demonio el viaje…

Sentí como se hundió en mí en esa posición. Su pene parecía más habido que nunca, lo estábamos haciendo ya un poco más de tiempo de lo habitual, “…no te detengas nunca… si quieres cógeme diario y no te cobro…” me sorprendí pensando, que había pasado con migo?…

Entraba duramente mientras yo lo veía moverse de pie y con mis piernas en sus hombros, sus manos estaban en mis caderas acariciaban mis pompas de vez en cuando, entraba durísimo, era un toro, veía su cara de placer, la mía era similar imaginaba, despeinado con los ojos entre cerrados.

El – Así perrita, que puta tan buena. - Me decía mirándome a la cara escuchando mis gemidos

Yo – Que rico coges… - Tenia mis piernas en su pecho mi trasero de su dominio y mi vagina siendo penetrada salvajemente, temblaba, mis pechos lo hacían también con cada embestida de su cuerpo…

El – Ya te voy a dar tu premio por ser una puta tan obediente.

Empezó a incrementar la velocidad y cerré los ojos arqueando la espalda, que rico se sentía, acaricie con una mano mi liguero y con otra apreté mi seno derecho, “una puta, eres una puta” me decía para mí misma, me excitaba, quería sentir órganos y sentirme su puta me prendía, el sonido se su cuerpo al chocar con el mío dominaba y se unía al de mis gemidos, era lo único que se escuchaba en esa habitación, sentía mi vagina calientísima, mi boca seca, mi cuerpo lleno de sudor, mis pompas húmedas y a él lo sentía tan dentro de mí que nuevamente sentí las embestidas de un orgasmo, “…Gracias Dios por hacerme multiorgasmica…” no sabía si lo era pero agradecía.

Esta vez el termino primero, llenándome la vagina de él y diciéndome.

El – Toma puta, todos dentro de ti… ahg riquísimo, que culo tan complaciente tienes…

Yo apenas estaba por sentir el orgasmo, agradecí que no la sacara y que estuviera moviéndose aun dentro de mí aunque con menos fuerza, y entonces… gemí tan duro que por un momento creí que moría de placer, él se percató de mi estado y empezó a menearse de nuevo sin dejar de apretarme

El – Eso zorra gózala mamacita gózala. – era genial, mi cara estaba húmeda pero no por el sudor, estaba llorando, de felicidad, de alegría, de placer… que importa un orgasmo me invadió, apreté mi ceno y arquee mas la espalda, gemía con gran placer y estaba haciéndolo de una manera sonora, no importaba, estábamos en un hotel…

Sentía su pene y como me recorría por dentro, que orgasmo tan maravilloso, mis piernas parecían de plastilina, perdí fuerza en mis manos, solo mi garganta tenia fuerza para gemir y gritar a causa del placer que se me estaba brindando.

Salió de mí y me miro mientras yo cruzaba las piernas sonriendo, cerré los ojos, aun me sentía extasiada, se acostó a un lado de mí y escuche su respiración. Poco a poco me fui recuperando, tenía la cara llena de lágrimas, ¿Realmente había sido tan excitante? Claro que siiii!!!.

Se giró y se arrimó a mí como siempre diciéndome.

El – Que rico mamacita, coges divino…

Yo aún me encontraba deseosa, es decir no tenía ganas de detenerme, como pude me incorpore y note que la zona donde estaba mis pompis estaba muy húmeda, tanto había sido el placer que moje la cama también? lo mire y le dije…

Yo – Aun queda tiempo… - lo bese y pronto baje a su pene, quería reanimarlo, empecé a besarlo y le acariciaba sus “huevos” con la mano, él estaba acostado diciéndome lo realmente puta que era – entonces dejaras a esta puta descansar y desperdiciaras el tiempo?- le dije mirándolo a los ojos con su pene en mis labios, sentí como recobraba fuerza… quería montarlo ahora yo, quería ser una puta completamente…

Y esta es la primera parte jaja la segunda se las publico después vale, un poco elevadita de tono para ser sincera… pero no me gusta omitir mucho, pues por ahí dicen que recordar es volver a vivir…

No sean malos comenten y puntúen si? Motívenme jaja

Mis demás relatos pueden encontrarlos en el siguiente link, un beso a tod@s

🔗

Paulina

— paulina22omind

7 de julio de 2013

visibility 894 lecturas chat_bubble1
paulina22omind

Escrito por

1 seguidores ·Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

Inicia sesión para dejar un comentario.

login Entrar
  • azuriq
    azuriq · 7 de jul de 2013

    te puse 5 estrellas, tu escribes fenomenal, no puedo ser indiferente a tus palabras, sacaste la  faceta morbosa de mi ser algo que normalmente mantengo bien guardado; te confieso tu relatos me han exitado

Sigue leyendo

Otros relatos hetero: general

Lo más reciente

Recién publicados por la comunidad

Ella es Mía

Sexo con maduras

Ella es Mía

Frank0922Frank0922·hace 11 horas
schedule 7 min
visibility 146favorite 0chat_bubble 0
Mujer Grande.

Fantasías

Mujer Grande.

elmen21elmen21·hace 13 horas
schedule 1 min
visibility 103favorite 0chat_bubble 0