Comprando Ropa Sexy Para Ella
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 9 min de lectura calendar_today Julio de 2013

Comprando Ropa Sexy Para Ella

Si los hombres tenemos un fetiche, ese es la ropa interior femenina. Estoy cien por ciento seguro que hablo por todos y que a todos nos encanta. Pues alguna vez con una de mis pocas novias, jajajajaja, se me ocurrió meterle algo más a las relaciones que manteníamos y me decidí a que ambos....

micha31

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Si los hombres tenemos un fetiche, ese es la ropa interior femenina. Estoy cien por ciento seguro que hablo por todos y que a todos nos encanta. Pues alguna vez con una de mis pocas novias, jajajajaja, se me ocurrió meterle algo más a las relaciones que manteníamos y me decidí a que ambos fuéramos a comprar ropa sexy para ella a una tienda de adultos. Yo no le dije nada de mi plan, solo esperaba que las cosas se fueran dando tranquilas, como debe ser. Bueno esa tarde noche nos encontramos, ella como siempre estaba hermosa, sus ojos grandes y color miel súper lindos, su cabello rubio liso, sus tetas medianas pero muy redonditas y puestas en su sitio y por encima de todo esas nachas redondas y firmes dentro del jean que le quedaba muy bien y unos zapatos de tacón rojos que yo le había escogido y regalado que se le veían muy a la moda y requeté sexys, como pueden ver tengo buen gusto… Se me olvidaba su olor delicioso cítrico e invitante a estar cerca de ella.

Fuimos a comer cerca a la 33 (una zona de restaurantes y barcitos de Medellín) porque es chévere salir por allí y luego ir a rumbear a los sitios cercanos porque se puede caminar sin problema y de forma segura. Durante la comida nos dimos cuenta que hace algunos días no teníamos sexo y que hoy ambos teníamos ganas el uno del otro. En ese momento comenzamos a hablar cosillas calientes y por su puesto le sugerí que fuéramos a la tienda de adultos para ver vestidos sexys. Al principio con algo de pena porque realmente no lo habíamos hecho y también por el “qué dirán” de la gente que nos vea entrar y de quienes nos atienden, pero nos pudieron más las ganas que decidimos ir. Cuando ya estábamos cerca a la tienda aceleramos el paso para entrar de una y evitar miradas indiscretas.

Cuando entramos se nos abrieron los ojos, rodeados de consoladores, ropa sexy, condones, videos y de todo lo que se vende allí. Nos dirigimos a una de las niñas que atendía y le dijimos que buscábamos algo para ella. Inmediatamente nos enseñó unas cosas súper lindas y realmente muy chiquiticas, yo me imaginaba a mi novia con eso puesto y se me quería salir de las ganas y de la ansiedad. Esta era una de las razones por las cuales quería hacer esto por la sensación que sentía y el morbo que me despertaba. Cada vez nos mostraban un conjunto nuevo y mi chica lo sacaba de la cajita más dura se me ponía, me imaginaba ese culote metido en esas micro tangas o esas tetas apenas cubiertas por el brasier. Finalmente nos decidimos por un conjunto de brasileras negras con medias de mallas y una “blusa” también de mallas que son sexys por eso porque tratan de “tapar” pero se puede ver todo a través. Cuando nos dirigíamos a la caja para pagar empezamos a ver vibradores y jugueticos de esos. Como buenos vendedores nos empezaron a mostrar y contar de cada uno. Ya como estábamos metidos en gastos decidimos comprar uno y ver como nos iba. Elegimos uno que tenía tres velocidades, que realmente era muy potente y se veía bonito. Cuando terminamos el mercadito nos fuimos para nuestro motel de confianza. Una vez instalados mi mujercita se metió al baño a preparase mientras yo veía televisión, pero que va era tratando de adivinar como se vería quería que saliera de ese baño pero tampoco me atrevía a acosarla porque sabía que se estaba poniendo bonita para mí y esa espera era deliciosa. Cuando finalmente salió… que cosota, ese conjunto le quedaba perfecto. Su piel blanca hacia un contraste con las mallas negras que la trataban de cubrir, las medias hasta arriba de sus muslos se veían hermosas con las micro tangas negras que dejaban ver los labios de su cosita. Le pedí que se diera la vuelta para ver su culote con el hilo y no me defraudo. Su culo perfecto apenas cabía en las tangas, el hilo entraba en sus nalgas y se perdía en ellas, que vista tan linda. Cuando volvió a voltear dirigí mi mitrada a sus tetas, estaban con el pezón durito y parado y la malla la hacía ver demasiado sexy. Me moría de ganas por tirármele encima pero me aguante, quería disfrutar cada momento y admirar la mujercita que me iba a comer. De pronto ella se dirigió al equipo de sonido y puso reggaetón, no es la música que me guste pero definitivamente para tener sexo o un baile sensual es la mejor. Y empieza esta niña a bailar, lo hace muy bien como un estilo samba, las tetas y el culo se movían delicioso y yo estaba hipnotizado. Además ella disfrutaba de hacerme sentir así todo arrecho y me sonreía toda picara sabiendo que me encantaba, también me confeso que se sentía como una fufis pero que se veía a si misma hermosa y deseada. Yo ya no aguantaba más y empecé a masturbarme mientras ella bailaba, era raro porque nunca lo había hecho y siempre era un acto privado pero esta vez mi verga a punto de estallar me lo exigía. Mi verga estaba dura y palpitante y mientras me masturbaba moje a montones, ella se acercó al verme como estaba, se dio la vuelta y me puso su culo en la cara. Sin esperar más invitaciones me hundí entre sus nalgas buscando ávidamente su ano. El olor y sabor de su cuerpo me enloquecieron, cogí el hilo de su tanga y con mi lengua lo hice al lado y bese suavemente su culo, haciendo círculos con mi lengua y diciéndole lo linda que se veía con su ropita, que estaba feliz que ella fuera mi chica. Suavemente la separe y ella continuo bailando, de pronto bajo su cintura hasta mi verga y empezó a bailar encima de mí, como yo estaba todo lubricado el contacto fue muy placentero además que metía mi verga entre sus nalgas tibias y era delicioso. Luego hice que se volteara y empecé a besar sus tetas, sus pezones salían por la malla y era muy excitante chupárselas a través de ella. Con mi lengua hacia círculos alrededor de su aureola, suavemente para que ella se calentara y deseara que se las chupara duro. Pequeños mordiscos y luego soplar cuando estuvieran llenos de mi saliva como a ella le gustaba. Luego ponía toda su tética en mi boca y ponía su pezón contra mi paladar y con mi lengua lo masajeaba sin dejarla salir de mi boca húmeda. A medida que sentía su excitación las chupaba con más fuerza y sus caderas se pegaban y frotaban contra mi dejándome sentir lo mojada que estaba e impregnándome de su olor. Nunca prendíamos el aire, nos gustaba el sudor que el otro nos producía, el sexo mojado, caliente y animal nos encantaba porque reflejaba lo que nos hacíamos sentir el uno al otro. La tumbe en la cama boca arriba, le di un beso francés profundo y húmedo y baje a su cosita. Estaba súper mojada y palpitante deseosa de ser besada. Inicie dándole besitos sobre la tanga, no se la quería quitar porque me excitaba mucho por lo chiquita que era. Corrí la tanga a un lado y le di un beso alrededor alargando el momento de chuparle su clítoris y sus labios. El sabor de sus jugos era deli y metí mi lengua en su vagina mientras que con mis dedos masajeaba su clítoris como si fuera un vibrador. Yo también quería que ella me diera picos en mi verga entonces hicimos un 69 pero acostados de lado, de esta forma mi cabeza y la de ella podía descansar sobre el muslo del otro lo que a la larga hace más placentero y relajado el sexo oral. Ella se lo tragaba todo, no es que yo tenga el más grande del mundo, pero al metérselo todo lo recorría con su lengua sobre todo mi glande y se sentía delicioso con su boca tibia, además tenía una técnica que era hacer el gesto de “no” con la cabeza mientras lo tenía dentro y eso se siente muy bien, pruébenlo. Ya no aguantábamos más queríamos tener sexo ya, yo me senté en la cama y ella lo hizo sobre mí, cara a cara para poder darnos besos mientras culiabamos. Ella intento quitarse la tanga pero no la deje, quería que estorbara un poquito, jijijijiji. Asi empezamos a culiar, abrazados fuerte, ninguno de los dos quería que se saliera, yo le apretaba las nachas empujándola contra mi sintiendo como me hundía en su húmeda kukita mientras le decía cositas al oído, lo linda que se veía, todo lo que me gustaba que estuviera conmigo allí y lo cachondo que me hacía poner. Ella solo me respondía con monosílabos y con chupadas a mis labios. Esta es la clase de sexo que más me gusta, el sudoroso lleno de gemidos, besos profundos y susurros de palabras sucias al oído.

Luego cambiamos, ella se puso en cuatro dejándome ver su culote en todo su esplendor y con las tangas se veía aún más provocativo. Nuevamente bese su kukita y corrí a un lado la ropa interior y la penetre a un ritmo de locos. A ella siempre le gusto esta posición porque lo sentía muy profundo y a mí porque podía ver como sus nalgas temblaban con cada embestida que le daba. Me puse en cuclillas, solo la planta de mis pies me sostenía, y me monte cual jinete en su cintura penetrándola hasta con el último centímetro de mi verga, besando su cuello y tomándola del pelo fuerte pero con cuidado de no lastimarla, sintiéndome su dueño y deseando que tuviera un orgasmo. Fue así como ambos nos vinimos ella primero y luego yo. Sin más fuerzas nos recostamos en la cama para descansar. Luego de ver tele un rato y conversar nos acordamos del vibrador que habíamos comprado. Yo muy impaciente lo destape y le puse las pilas, probé todas las velocidades pero la que más me gusto fue la máxima jajajajaja. Inicie nuevamente nuestros juegos dándole besos en las tetas, humedeciéndolas y pasando el juguete sobre ellas. Mi chica abrió los ojos y se rio, sintió súper rico esa nueva posibilidad. Luego baje y también con un beso húmedo lubrique los labios y su clítoris. Puse el vibrador en su kukita y empezó a gemir de placer, baje un poco las revoluciones porque quería que fuera algo más largo y placentero. Masajeando con mis dedos su culo y también dándole besos se fue calentando más y más, me pedía que le pusiera toda la capacidad al vibrador, ya sin argumentos lo hice y fue lo máximo empezó a sentir que se iba a hacer pipí. En ese momento me asuste pero inmediatamente me di cuenta que lo que le sucedía a mi mujercita era que tendría un orgasmo squirt, algo que ni ella ni yo habíamos experimentado nunca. Sin embargo ella se asustó mucho porque la sensación que tenía era que se haría pipi sobre la cama y sobre mí, yo trate de calmarla y de explicarle pero no pude y desafortunadamente me detuvo y no me permitió seguir.

Fue así como termino la noche. Por eso inviten a sus mujercitas a comprar ropa sexy, un regalo para ellas pero que finalmente disfrutamos nosotros, pero no se lo digan para que no exijan otra cosa más.

— micha31

15 de julio de 2013

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micha31

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Comentarios

1 comentario

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  • diegotk18
    diegotk18 · 15 de jul de 2013

    que buen relato amigo, definitivamente me considero fetichista de ropa interior femenina y soy de los hombres ver a una mujer primero, observarla coomo se ponen de hermosas para nosotras con sus tangitas con sus accesorrios, es delicioso ver como una tangita te poner a fantasear,,,y que la mujer le guste estos juegos es super, aun hay mucho tabu sobre ir a tiendas a comprar cosas en pareja pero es lo mejor para cambiar la rutina y tener buen sexo siempre....ponga fotos de las tangas animese  me encantaria verlas ...

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