Era un viernes de esos que se prestan para salir, un sol estupendo, un calorcito agradable y una brisita fresca que sacaba una sonrisa a cualquiera. Eran cerca de la 1:30 pm y yo salía de la universidad, sabía que ese viernes no sería como los demás, Carolina (la chica de mi relato anterior) mi suegro y yo después de habernos conocido por más de 2 meses habíamos acordado “salir” ese día a cuenta de que en una próxima ocasión yo “saliera” con ella y su novio.
Resulto que la chica del cine y yo entablamos una amistad bastante agradable que perdura hasta la fecha, comenzamos por conocer un poco de cada una hasta que las charlas fueron tomando un rumbo más sexual, me platico acerca de sus anécdotas, su experiencia, su relación de pareja y de sus fantasías, por mi parte hice lo mismo y cuando le comente que estaba sosteniendo relaciones con mi suegro ella se sorprendió mucho pero le agrado la idea, me comento que ella tenía ganas de hacerlo a un maestro suyo y que le encantaría cumplir con esa fantasía, una la cual con el tiempo se convirtió también en una mía en una fantasía la cual pudimos cumplir cada una por su lado, pues habíamos apostado que quien no lo hiciera con su profesor antes de graduarnos le cumpliríamos a la otra un fin de semana de compras, cosa que no quería cumplirle jejej
Camine a la parada del bus a esperar a Carolina, habíamos acordado vernos a las 2 y tenía tiempo de sobra, la idea era una vez pasara por mi iríamos a un hotel en donde nos habíamos quedado de ver todos, ella se ofreció a pasar por mí y me pareció una idea fenomenal. Note que unos chicos me miraron pero no le tome importancia, llevaba unos leggins grises de mezclilla, unas botitas negras y una blusa también negra un poco escotada de tirantitos, debajo traía una tanga color negra y un bra como siempre, a juego. Llevaba mi carpeta con mis apuntes en una mano y colgada al hombro mi bolsa, me sentía linda, sexy y ansiosa por una sesión sexual, ya que hace algunos días no había tenido la oportunidad... Nunca había besado a una chica ni había imaginado hacerlo, despuésde todo soy una mujer heterosexual que solamente ha explorado los límites de la intimidad…
Un carro rojo se acercó a la parada y dentro de él estaba mi amiga que se estiro y abrió la puerta del copiloto un poco aprisa, me miro y me dirigió una sonrisa un tanto de disculpa.
Carolina - Disculpa la tardanza Salí de la uní y me vine volando pero mi novio andaba de ansioso… ya sabes, hombres… – dijo sonriendo mientras nos saludábamos de besito en la mejilla. Es una chica muy bella y extremadamente agradable, ese día llevaba puesto lo que mi suegro y yo le habíamos dicho que usara, una falda de mezclilla entallada color azul, una blusa o top blanco botitas de no recuerdo que color y una chamarrita encima la cual llevaba un poco cerrada por el frente, se veía muy bien, sexy, se le sentía deseada y olía bastante bien
Yo – No te preocupes, luces bien – le dije sonriendo mientras avanzábamos por una avenida principal, el sol estaba en su máximo esplendor pero no hacia el calor como debería, sin duda una tarde muy agradable.
Carolina – Me costó trabajo encontrar una mini falda que me gustara pero lo cumplí, y tu harás lo mismo he – Habíamos acordado que la pareja elegiría la vestimenta de cada quien. Le sonreí asintiendo.
Aún era temprano y teníamos una hora de tiempo extra así que decidimos pasar antes a comprar algo de bebery algunas botanitas, nos dirigimos a una tienda exprés en donde compramos una botella de tequila y unas bolsitas de botana, dentro de dicho establecimiento había dos hombres comprando, algo gorditos que nos devoraron con la mirada, uno de ellos inclusive nos dijo “hermosuras”, no le tomamos mucha importancia, salimos y después condujo hacia el hotel. Al llegar entramos al lobby, el auto se había quedado en el estacionamiento que estaba frente al mismo y nos dirigimos a la recepción, pedimos la habitación a la chica del mostrador la cual nos dio la llave con el número 6. Era un hotel bonito el cual daba un aspecto de tranquilidad, tomamos la llave y ambas notamos cuando el Gerente del hotel (o eso creemos ya que era el único hombre y además se veía que tenía buen cargo) se nos quedaba mirando morbosamente, seguro pensando que entre mi amiga y yo pasaríamos un buen rato de sexo entre chicas, esquivamos su mirada y avanzamos a las escaleras ya que no tenía ascensor. Subimos a la habitación riéndonos de la cara de aquel hombre y nos dirigimos a la puerta con el número indicado, estaba al fondo del pasillo, ella metió la llave y la puerta se abrió dejando ver su interior, era una habitación amplia, linda y limpia. Dejamos las cosas que habíamos comprado en la mesa donde estaba la pantalla y le mande el mensaje a mi suegro informándole en que habitación nos encontrábamos, mensaje que respondió con un simple “llego en 20 minutos amor” deje el teléfono y tome un vaso de ùnicel que me entregaba mi amiga, brindamos.
Carolina – Alguna vez has besado a una chica? – me pregunto mientras dejaba su vaso a un lado y se quitaba su chamarrita dejándola caer sobre la cama, tenía bonita figura y por primera vez me descubrí mirando a otra mujer de manera morbosa.
Yo – No, nunca para ser sincera – le dije pero antes de que pudiera hacer algo me dio un beso, sus labios eran delicados, suaves y atrevidos, mi primer sentimiento fue raro, me sentí un poco mal pero si no superaba ese beso no disfrutaría lo que vendría, dejamos de besarnos tras un minuto y pregunto.
Carolina – Te gusto? – dijo sonriendo mientras se relamía los labios.
Yo – Un poco… es algo extraño… nuevo para ser franca… -
Carolina – Bésame – me pidió estirando sus manos hacia mí. Me quede unos segundos dudando pero me arme de valor acercándome a ella, nuevamente nos besamos y sentí sus manos bajar hasta mis pompis – Tienes bonito trasero, bien paradito. – Dijo y volvió a besarme, me sentía cada vez con más confianza, más en plenitud… nos recostamos en la cama y ella se colocó encima sin dejar de besarme – Te daré un regalo… quédate quieta y solo disfruta. – Dijo y me dio un beso mientras comenzaba a bajar acariciando mis pechos por encima de mi blusa hasta llegar a mi vientre, desabotono mis leggins y le dije “no…” pero ella solo sonrióy dio un beso a mi vagina por encima de mi ropa, me recosté y me prepare para lo que venía.
Bajo el cierrecito de mis leggins y comenzó a bajarlos con un poco de esfuerzo, le ayude levantando un poco mis pompis y bajándolos ayudada de ella, me quito las botas y bajo mi ropa por una pierna, subió nuevamente besando desde mi rodilla hasta llegar a mi vagina la cual aún estabacubierta por un poco de tela que la tanga proporcionaba. Carolina no se detuvo y comenzó a besar mi vagina por encima de mi tanga – Hueles muy rico – me dijo mientras movía a un lado la tela exponiendo mi vagina desnuda a su rostro – muy bonita también – me empecé a excitar y ella lo noto.
Comenzó a acariciar con sus dedos mi vagina mientras besaba mis muslos, poco a poco su lengua comenzó a lamerlos, mi mente y cuerpo se dejaban llevar un tanto incomodos pero gustosos de probar…su lengua comenzó a acariciar limites nunca antes explorados por otra chica, comenzó a besar y jugar con mis labios vaginales, me sentía cada vez más excitada, ella continuo besándome… dándome un sexo oral agradable y tierno hasta el momento, lo hacía genial, su lengua se sentía cálida y entraba a jugar en mi deliciosamente, sus dedos ayudaban de una manera increíble, por mi parte cerré los ojos y comencé a gemir, se sentía divino, un placer que nunca antes otra chica me había brindado, coloque mi mano en su cabeza y ella comenzó a introducir sus dedos más rápido… se sentían agradables y placenteros, me estaba gustando de una manera que no hubiera imaginado, su lengua hacia maravillas y sus dedos escribían con tinta de placer en mi las páginas de una nueva experiencia. Continuo por unos minutos de manera estupenda, pero su propósito no era el de llevarme al orgasmo, así que se detuvo poco a poco para después subir besándome hasta llegar a mi boca – Te gusto? – me pregunto y asentí sonriéndole, esta vez yo la bese mientras sus manos acariciaban mi vagina. – Eso es solo una parte de lo que vendrá – me aseguro quitándose de mí, me incorpore y me vestícolocando mi tanga en su lugary poniéndome nuevamente mis leggins, justo en ese momento llamaron a la puerta y fui a abrir, mi suegro había llegado.
El – Hola Pau, disculpa que llegue tardecito, como estas? – me pregunto mientras me daba un beso que respondí. – Hola Carolina que bien te vez – Le dijo agradecido de la vista que tenía frente a él.
Entro y ella sin ningún problema y lo beso en la boca, acto que él respondió colocando su mano encima de su pompa, ella no dijo nada, se separaron y sonrió.
Posteriormente ella se metió al baño mientras él y yo nos quedamos en la recámara, nos servimos un poco de tequila aunque a mí casi no me gusta, bebimos y charlamos unos minutos.
Yo – Que te parece Carolina? – Le pregunte mientras me abrazaba por detrás arrimando a mis pompis su pene que crecía bajo su pantalón.
El – Bien… se ve muy bien pero sabes que tú eres la preferida, nadie tiene este cuerpo que me vuelve loco y en el que me encanta terminar – su abrazo era fuerte pero sin llegar a ser molesto, sus palabras me encantaron, mi amiga le había gustado pero yo seguía siendo la preferida y eso valía mucho para mí. – Me encanta abrazarte por detrás y sentir tus nalgas duritas, arrimarme a ti – me agradaban esas palabras y me agradaba el, voltee y lo bese. Un sonido de la puerta del baño nos indicaba que Carolina estaba lista, cuando salió tenía el cabello recogido en una cola y se había lavado la cara.
Carolina – Y bueno, quien me sirve un vaso? – pregunto mientras se acercaba a nosotros, mi suegro se dirigió a la mesa y le sirvió un vaso con un poco de tequila y refresco… se lo entrego y ella lo tomo de un trago entero, acción que me sorprendió… ella le devolvió el vaso y se dirigió a mi… todo estaba a punto de comenzar…
Carolina se acercó sonriéndome, no sabía que pensar, y a continuación puso sus manos en mi cintura, me dio un beso que yo respondí gustosa, me comenzaba a agradar, abrí los ojos y vi a mi suegro que estaba parado viéndonos sonriendo como si le fueran a dar un juguete a un niño. Carolina y yo comenzamos a acariciarnos, sus pechos eran duros, pequeños pero llenaban mi manita, ella acariciaba mis pompis, estábamos muy juntas, nos besábamos apasionadamente. Nos recostamos en la cama besándonos, mi suegro parecía disfrutar de la escena pues seguía de pie sin moverse mirándonos como idiota… pero Carolina que es más loquita me sorprendía, sus manos se metieron por debajo de mi leggins acariciando mi vagina por encima de mi tanga que la recibía cálidamente, escuche un “wow que rico” y creo ella también pues sonreímos mientras nos besamos, se quitó encima de mí y se recostó a un lado.
Carolina – Bueno tú ya viste un poco ahora nos toca a nosotras… Desnúdate- le indico a mi suegro que me sorprendió, pues se puso colorado y empezó a tartamudear…
El – Bueno… si… - Carolina me sonrió y me dijo al oído ignorando a mi suegro – Porque no te conviertes en esa chica perversa que dices que eras cuando te volviste una prostituta – dijo con un tono de burla que a mí me molesto un poco – Como dices que se llama?...
Yo – Raquel… pero esa solo sale cuando me siento apta – le dije y me dio un beso
Carolina – Esta es la ocasión, yo te deseo… te deseo sola para mí y quiero que un día lo hagamos solas tu y yo… ahora quiero a Raquel, imagínate que eres una prostituta y que tu suegro y yo te contratamos para darnos placer… -hizo una pausa y añadió – tu pago será la fantasía de la que me hablaste hace unos días – auch me dio donde podía motivarme de una manera baja…
Yo – Va – sonreímos y volteamos a ver a mi suegro que estaba parado como idiota sin entender lo que hacíamos – desnúdate… o sal y déjanos disfrutar a nosotras… - se puso colorado y sonrió.
El – Ok quieren jugar sucio, está bien… - Comenzó a desnudarse empezando por la camisa, el pantalón y los zapatos, los calcetines y la camisa volaron a continuación quedando completamente desnudo frente a nosotras, su pene estaba muy erecto…- ahora me toca a mí, quiero que se desnuden… pero… quiero que lo hagan besándose y acariciándose mientras yo las veo…
Yo – Ok – dije y ahora yo tome la iniciativa, me subí en Carolina colocando una pierna a cada lado suyo besándola, Raquel aquella mujer fogosa llena de un apetito sexual me invadía a causa de la promesa de mi fantasía cumplida… la besaba mientras acariciaba sus pechos por encima del top, ella me desabrochaba mis leggins, y cuando lo hizo me levante, ella hizo lo mismo y bajo quitándomelos, después subió poco a poco besando mis rodillas, mis piernas, mi vagina, mi estomaguito, mis pechos, mi cuello y mi boca, coloque mis manos sobre su falda y comencé a quitársela, cuando se la quite escuche un “genial” por parte de mi suegro, habíamos acordado que ella traería una tanga roja, la cual se dejó ver una vez la falda no estaba, poco a poco fuimos quedándonos desnudas, primero fue mi blusa después su top, el bra de ambas fue algo que voló inmediatamente después que la blusa. Ahora estábamos completamente desnudas solo con la tanga cubriendo un poco, ella y yo estábamos de frente así que cada quien bajo un poco su tanga y la dejo caer al piso, nos volvimos a besar y la arroje a la cama subiéndome en ella y abriéndola de piernas, coloque mi vagina cerca de la suya y mis pechos cayeron sobre los suyos mientras nos hundíamos en un beso, sus manos acariciaban mis pompis mientras las mías acariciaban sus pechos y su pierna… voltee un poco y vi que mi suegro se frotaba lentamente, le encantaba lo que veía, dos mujeres por demás lindas, desnudas en la cama, una encima de la otra que la rodeaba con sus piernas, besándose y disfrutando cada una del cuerpo de la otra…
Carolina – Eres una caliente – Me dijo mientras me giraba la cabeza con una mano obligándome a dejar de ver a mi suegro, me dio un beso. Era mi turno de darle un regalo así que comencé a bajar, le di un último beso en la boca, después en su cuello… al llegar a sus pechos rodee cada uno con la punta de mi lengua y después los comencé a besar suavemente, no sabía si le gustaba pero a juzgar por su actitud note que si… mordí sus pezones hasta ponerlos firmes y chupe todo su seno, después comencé a bajar hasta llegar a su vagina, la cual encontré muy húmeda, estaba completamente rasurada, olía bien, olía a sexo, a deseo… comencé a darle un oral y hacia lo mismo que ella, me apoyaba en los dedos y me encanto, me encontraba muy excitada, y continúe… su vagina era cálida, mojada, habida de ser usada plenamente… introduje mis dedos en su vagina y escuche un gemido, comencé a moverlos suavemente, los sacaba y metía… besaba su vagina… - Así Paulina…- me dijo entre gemidos, continúe como si no la hubiera escuchado , mis dedos estaban mojados, mi primer sexo oral a una chica y aunque era un poco raro me agradaba y no le tome el lado incomodo… -Para… para…- tomo mis dedos con las manos y me jalo hacia arriba, quedamos nuevamente yo encima de ella, me miro sonriendo, creí que le había hecho algo que no le había gustado pero dijo – Estas segura que no lo habías hecho con una chica?... digo no eres muy buena pero valla que lo haces bien… conoces el 69?- asentí con la cabeza, sabia a donde iría, me dio un beso y me levante, ella se quedó acostada pero se acomodó más en el centro de la cama, me subí en ella colocando una pierna de cada lado y me moví un poco hasta donde ella me dijo que estaba bien – Tienes muy bonitas nalgas Raquel – me dijo y la voltee a ver, ella me sonrió y me mando un beso, a continuación me incline y me hundí por completo en su vagina, la encontré cálida y húmeda… rica… ansiosa… sentí sus labios en la mía y fue como un placer ansiado, como cuando luchas por algo que te cuesta mucho trabajo y tiempo y una vez lo tienes frente a ti te embarga una satisfacción enorme… su vagina se contraía cuando metía mis deditos y yo sentía su lengua en la mía, se sentía deliciosa, sentía mis fluidos bajar por los muslos, nos habíamos olvidado del hombre que estaba sentado frente a nosotras, se había convertido en un mueble más… empezó a gemir y sentí que su vagina comenzó a estremecerse más… - No te detengas –O Dios!! Estaba a punto de darle un orgasmo a una chica, me sentí motivada y continúe moviendo mis dedos más rápido dentro de ella, sentí como se humedecía de sobremanera, comprendí el por qué les gusta a los hombres dar un sexo oral, sonreí… me detuve y me recosté a su lado, era justo que ahora ella me diera uno a mí, se levantó y seco su cara con la sabana, abrí mis piernas y ella acaricio mi vagina con la mano – te va…- me dijo con una sonrisa en los labios y posteriormente se indio en mi vagina, se sentía delicioso, era genial con el oral hubiera podido pasar días en esa posición sin pensar en nada mas, no tarde mucho en sentir un delicioso orgasmo, lo hacía maravilloso inclusive más que mi suegro, quizás porque era chica quizás por su experiencia, no importaba… cerré los ojos y me deje llevar… el orgasmo, un delicioso placer que últimamente en mi vida sexual me acompañaba, había tenido más orgasmos en ese último año que en toda mi vida íntima… estábamos acostadas en la cama, yo tenía una pierna estirada y la otra flexionada, ella estaba un poco encima de mi dándole la espalda a mi suegro, con una pierna encima de mi… - Me encantaría estar solas contigo…
Yo – También a mí – le dije sinceramente… se apartó de mí y volteamos a ver a mi suegro que al parecer se había masturbado ya pues tenía un pañuelo en la mano – Puedes aun? – le pregunte un poco decepcionada.
El – Claro… es solo que nunca pensé estar en una escena así, es lo más bello que he podido ver me encanto y podría verlas siempre… nunca imagine esto… -
Carolina – Típico de todo hombre… - Mi suegro se levantó y fue a nosotras, se acostó en medio de ambas y carolina tomo su pene con una mano, se veía fuerte, aun quería y hubiera sido un desperdicio el no aprovechar la situación, me beso acariciando con una mano mi pecho mientras Carolina frotaba con su mano el pene que recobraba fuerza mientras besaba el pecho de él, dejo de besarme y ahora era el turno de ella así que tome su pene, pero yo no quería besar su pecho así que comencé a hacerle un pequeño oral, mordí un poco su cabecita y continúe bajando poco a poco por el hasta que lo tuve por completo en mi boca, mi suegro coloco una mano en mi cabeza acariciándome y agradeciendo el placer el cual le estaba dando…
El – A quien voy a cogermeprimero – Dijo mientras yo paraba de hacerle el oral.
Yo – No amor, nosotras te vamos a coger a ti… - le dije aventándolo ligeramente indicándole que se recostara lo cual hizo de manera suave, con una mirada le indique a Carolina que yo lo montaría primero, me coloque en la posición y vi que ella se colocaba rente a mi colocando una pierna a cada lado de mi suegro poniéndole sus pompis en la cara.
Carolina – La ventaja de un trio es que hay muchas posiciones… y el deber es que todos gocen… - Me dijo sonriendo. Tome el pene de mi suegro que estaba durísimo, creo más que antes, lo coloque en mi entradita y me deje caer en el sin esperar, su pene atravesó mi vagina llenándome de un escalofrió de placer exquisito, su pene desnudo se amoldo a mí, lo recibí con un gemido, se sentía cálido y me llenaba como siempre, me moví para sentirlo dentro de mí por completo, Carolina me miro mientras yo comenzaba a moverme, ella tenía los ojos entre cerrados pues mi suegro le estaba dando un oral y me cogía al mismo tiempo… mis movimientos eran suaves y comenzaba a moverme más rápido, llevaba el control de todo, Carolina acaricio mis pechos y se inclinó un poco a mí para besarme, su beso era más fuerte y atrevido, sus manos apretaban mis pezones duro lo que causaba que me estremeciera mientras un rico pene me llevaba a la gloria… Comencé a moverme rápido y no podía continuar besando a Carolina, quería más, quería un sexo duro, quería que me utilizara como la vez pasada, de adelante hacia atrás, de lado a lado, en círculos… - Oye déjame algo- me dijo Carolina cuando vio que estaba disfrutando de lo lindo… - Me va… - dijo tras unos minutos en los que yo gozaba de lo lindo con un rico pene dentro de mí, haciéndome gozar, era estupendo esto, por un lado estaba viendo penetrada por mi amante y por otra mi mejor amiga gozándolo con un oral.. mientras ella se quitaba de mi suegro que tenía el rostro mojado y se relamía los labios disfrutando de la humedad que ella le había dejado como regalo e intercambio del placer oral del que ambos habían sido participes, yo me levante también y recosté en la cama, mi suegro se puso de pie y ella fue hacia su bolso, tomo un condón y saco un aparatito que identifique de inmediato, un vibrador grande de color negro, me dirigió una mirada y sonrió, la cual le devolví , fue hacia mi suegro, se hincó ante él y comenzó a darle un oral, lo devoraba lentamente y a él le encantaba, a mi también me agradaba la escena y comencé a acariciarme ante la mirada perdida de mi suegro en mi entre pierna, el parecía haber abandonado ese cuerpo para ser solo un hombre idiota con ganas de sexo… Carolina recorría el pene de mi suegro con la lengua y comenzó a lamer sus testículos, se separó de él y abrió el condón tomándolo entre sus manos… Para que el condón? me pregunte, si después de todo me hizo oral, y no se mucho pero creo que el condón ya de nada serviría, cosa que creo ella noto y cuando se lo puso en la punta y comenzó a deslizarlo se detuvo, me miro, sonrió y lo quito aventándolo a un lado, se levantó y tomó nuevamente el vibrador que comenzó a vibrar y hacer un sonido reconocido, se recostó encima de mi quedando en medio de mis piernas y me dio un beso – Gózalo – coloco el vibrador en mi vagina y comenzó a introducirlo poco a poco… Oh que rico, cerré los ojos gimiendo mientras ella besaba mi cuello, cuando escuche un gemido, abrí los ojos y ella estaba frente a mi inclinada y comenzaba a moverse un poco extraño, comprendí que mi suegro la había penetrado y me excito de una manera riquísima, Carolina movía el vibrador que estaba dentro de mi mientras mi suegro la penetraba y daba unas nalgadas, yo por mi parte tomaba sus pechos y la abrazaba con una mano, se inclinó y dejo caer su cuerpo sobre mi besándonos, mi suegro subió a la cama y volvió a entrar en ella, escuchaba los gemidos de mi amiga en mi oído cuando mi suegro entraba en ella… yo quería que me tuviera así, quería un sexo duro… el vibrador y los gemidos de mi amiga hacían maravillas, sentía que poco a poco me llegaba el orgasmo a causa del vibra y apreté a mi amiga, que comenzó a gemir sonoramente… la acompañe cuando el orgasmo me invadió… los gemidos de ambas se combinaron en un sonido erótico de placer que invadió la habitación aminorando el sonido del cuerpo de mi suegro chocar al de mi amiga y del vibrador…
Mi suegro salió de mi amiga, la cual se dejó caer a un lado de la cama con las piernas abiertas, mi suegro saco el vibrador de mí y lo apago colocándolo a un lado, me levanto y me dio un beso acariciando mis pompas.
Yo – Quiero que me lo hagas duro, como la vez de la prostituta – me miro sonriendo.
El – Claro que si amor…
Yo – Raquel – le dije y apretó mis pompas lo que ocasiono que nos pegáramos mucho, sentí su pene en mi vagina y desee tenerlo dentro. Mi amiga estaba disfrutando mirándonos así que le dije que se colocara más en el centro con la finalidad de que su vagina quedara 3 cuartos de la cama, me incline dejando mis pompas expuestas a mi suegro recostándome un poco en la cama boca abajo, tome el vibrador pero no lo encendí, comencé a hacerle sexo oral a mi amiga la cual me recibió con una vagina húmeda y cálida, ella se había recostado completamente en la cama.
El – Ahora si putita vas a sentir a tu macho cogerte como se debe – dijo y a continuación sentí su mano humedecida en saliva frotarse en mis pompis y posteriormente su pene empujarse poco a poco en mí, se metió analmente y empujaba duro, me encantaba y no quería hacerle sexo oral a Carolina así que encendí el vibrador y se lo metí de inmediato en la vagina, ella ni se inmuto y se quedó gozándolo con sus piernas abiertas quedando frente a mí, tenía su vagina a unos 40 centímetros de mí y movía ligeramente el vibrador.
Mi suegro entraba duro en mi mientras yo solo gozaba disfrutando sintiéndolo dentro de mí, me encantaba ser dominada así, adoraba un hombre detrás entrando y saliendo de mí, sus palabras eran rudas “que rico aprietas puta… me encanta este culote delicioso… estas calientita perra…zorrita…” entraba duro y delicioso, sentía su pene entraba y salía causándome placer en esa posición mientras veía la humedad de Carolina deslizarse hasta llegar a la cama. Mi suegro saco su pene de mi bruscamente y así lo metió en mi vagina, fue tan delicioso el saberme utilizada por el de esa manera que lo recibí calientísima y habida de sexo.
El – Te voy a embarazar perra… - me dijo mientras entraba y salía de mi como si nunca hubiera estado con una mujer, me dolía y disfrutaba, no, más bien, me encantaba estar siendo cogida así… comenzó a hacerlo más rápido y me apretó mis pompas – que rico culote, no me canso de usarlo, que rico chulísimo puta…- me dijo mientras me daba de nalgaditas que yo recibía gustosa, un orgasmo me invadía y agradecía la bendición de poder tener varios en una sola sesión es lo mejor del mundo yo me muero si no tengo dos mínimo. El goce del orgasmo, un pene duro entrando y gozándome, haciendo lo que quiera con mi vagina, un hombre disfrutando de mi cuerpo, de mis pompas expuestas a él, donde el domina las entradas, gozándome, dándome placer me embargaba de felicidad y eso más una imagen de mi mejor amiga disfrutando junto a mí y escuchando los gemidos de ambos era genial.
Mi suegro salió de mí sintiendo su pene duro recorrer su camino a la salida, el cual apreté queriendo obligarlo a quedarse dentro, que me llenara y terminara dentro de mi… me quede unos segundos así aun disfrutando de un buen sexo y las cenizas del orgasmo. Carolina saco el vibrador y lo dejo a un lado, cerró un poco sus piernas mientras introducía un dedo en su vagina frente a mí. Mi suegro frotaba su pene en mis pompas diciendo “que rico, caliente y placentero culo tienes” me levante y posteriormente me hinque frente a él, Carolina no tardó en hacer lo mismo, era hora de recibir nuestro premio…
Comenzamos a lamer su pene una de cada ladito o como nos tocaba, ambas besándolo, lamiéndolo… besábamos su cabecita, nuestras bocas y lenguas se encontraban a menudo, lamiamos fuerte y delicioso, mi suegro comenzó a masturbarse rápidamente y nosotras nos apartamos un poco de él abriendo la boca, sentía su mejilla húmeda junto a la mía, cuando como por sorpresa un líquido blanco y espeso callo sobre nosotras, premiándonos por haberlo hecho bien, por haberle abierto las piernas a ese pene que hizo maravillas dentro de nosotras… Cuando el líquido dejo de brotar comenzamos a lamer el pene nuevamente, gozándolo y dándole las gracias por sus servicios, empezó a perder fuerza pero nosotras queríamos continuar teniéndolo en la boca, nuestra cara escurría de semen pero no importaba.
Nos incorporamos y limpiamos la cara con unos pañuelos, parecía que habíamos corrido un maratón pues estábamos empapadas en sudor. Un teléfono sonó y mi suegro atendió la llamada, para variar su esposa lo estaba buscando.
El – Si amor… voy para haya… si ya voy… ok…que ya voy! – dijo desesperado, tomo su ropa – gracias chicas, enserio son lo mejor me encantaría repetir son lo más maravilloso de este mundo… Paulina ven…-se dirigió a mí y fui con él a la entrada de la habitación. Él se vestía apuradamente – Tengo que irme mi esposa esta enojadísima y no puedo quedarme, te dejo algo en la mesa vale… te amo Paulina… enserio te amo… - cuando me dijo eso me sorprendió de sobremanera no me lo esperaba – hablamos después si? pero lo digo enserio. – Había terminado de vestirse y se metía la camisa bajo el pantalón, se dirigió a Carolina que estaba sentada en la cama – Gracias Carolina en verdad un gusto haber estado contigo… con ambas – añadió volteándome a ver - tengo que irme pero me encanto – beso a Carolina en la mejilla que le sonrió y se dirigió nuevamente a la entrada – Te amo Pau… adiós. – Abrió la puerta y salió, voltee a ver la mesa y había una cajita roja, cuando la puso? No sé, nunca me percate de ello…
Carolina y yo nos miramos estábamos sudadas, así que le sonreí y me metí a la ducha, abrí la regaderaen inmediatamente callo sobre mí el agua tibia, tras unos segundos sentí una mano sobre mi pompi pero no me inmute, entro a la ducha y coloco sus manos en mis pechos pegándose por detrás a mí, el agua tibia caía sobre nuestros cuerpos desnudos… comenzó a acariciar mis pechos y posteriormente mi vagina, me gire hacia ella y la bese. Me encantaba su forma de ser, su forma de pensar, en general su amistad. Tome sus pechos y baje mi mano a su vagina y la acaricie.
Yo – Ya es tarde y tengo que irme, quizás en otra ocasión. –Le dije dándole un beso y ella asintió, nos duchamos ambas bajo el agua tibia, compartiendo no solo el líquido refrescante que caía sobre nosotras, también besos y caricias, sus pompis, su vagina y sus pechos eran geniales, posteriormente secamos el exceso de agua en nuestros cuerpos con las toallas, salimos del baño desnudas y tomamos cada una nuestra ropa, me coloque mi tanga y mi bra, mis leggins y mi blusa… me colocaba mis botas cuando ella ya había terminado, se ofreció llevarme a casa y le agradecí su oferta asintiendo, tomo sus cosas y busco las llaves del auto… Por mi parte tome mi bolsa y la cajita que estaba sobre la mesita y sin abrirla la metí en mi bolso, tome mi carpeta y salimos de la habitación.
Al llegar al lobby el gerente no se encontraba pero la chica que estaba ahí nos recibió con una sonrisa pícara, cómplice y amigable… - Me alegra lo que hicimos – le comente a Crolina tomándola de la mano, ella me sonrió dándome un beso enfrente de la chica de recepción que nos miró sonriendo como diciendo “lesbianas locas”.
Salimos al estacionamiento y entramos al auto… En el camino a casa la plática fue sin tono sexual, hablamos del fin de semana que teníamos frente a nosotras y de lo que haríamos, me comento que iría a valle de Bravo el fin de semana con su familia, por mi parte no haría nada.
Cuando llegamos a mi casa la invite a pasar pero me dijo que tenía algo que hacer, nos despedimos como amigas y sonriéndome añadió.
Carolina – Ahora te toca estar con migo y mi novio he… - Me dijo, hizo un pausa y añadió – Me caes fenomenal, espero de verdad algún día estar juntas a solas – Le sonreí y le respondí con una palabra.. “hecho” nos despedimos con un beso en la mejilla y espere en la entrada de mi casa hasta que su auto se perdió de vista. Entre sonriendo y completamente feliz de lo que había pasado. No había nadie dentro, raro para un viernes jeje me dirigí a mi habitación y coloque mi bolsa en mi cama sentándome junto a ella, saque la cajita roja recordando esos “Te amo” estúpidos… era solo sexo y buenos ratos, no podría haber amor... abrí la cajita y dentó había una flor con una cadenita que contenía un corazoncito algo grande y en su centro tenia grabado mi Nombre, además por la parte de atrás decía “Por qué lo imposible solo tiene dos limites… tu y yo” sonreí, un detalle lindo, pero no quería algo formal, me tumbe en la cama un rato meditando y recordando a Carolina… Una tarde solas…
Espero les guste un poquito largo jejeje besos a tod@s jeje
Aqui estan mis demas relatos :D
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Paulina








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