Salió del baño sin camisa y recien duchado. Yo no me contuve y me lancé a quitarle la toalla. El pelo semi largo y humedo, definía más su rostro. Se veía excepcional.
Él desconocía mi sorpresa, porlo que me apresuré a tomar mi turno en el baño. En segundo estuve desnuda y bajo la ducha caliente, salí, no me seque mucho, tampoco me aplique maquillaje y me puse los ligueros y el corpiño para la ocasión.

En menos de 5 minutos estuve lista, puse mis tacones negros y abrí la puerta. Al salir, él aún tenía la toalla, pero vestía unos boxers pegados que estilizaban su marcada figura. Cuando ví sus nalgas contra la luz de la lampara, sentí que mi vagina volvía a humedecer. Estaba caliente, quería gozar.
Él me vió con una sonrisa picarona, se puso de frente y sus boxers blancos marcaban claramente la forma recta de su pene. Yo lo tome sobre la tela y procurando ser lo más delicada, le di un pequeño apretón.
Sus besos eran cautivadores, su olor era simplemente afrodisiaco. Sus manos se dirigían delicadas, pero con fuerza. Yo pedía más y más.. Sabía que deseaba más que nada que entrara en mi. Mi piel latía, quería seguir lubricando delicioso.
Sentí una marca humeda, ligera, sobre la única tela que lo cubría. Lo sente en la cama, respire profundo y me puse sobre él. Note cuando vió de reojo el espejo del tocador de la habitación. Pase mis piernas sobre él y dí la vuelta. Movía hacia arriba y abajo mi culo. Él solo disfrutaba viendo. No tocaba. Sus deliciosas manos se vertían de placer sobre mis piernas.
Volví a tocar y sentía que estallaba. Las multiples ocasiones que vi su cuerpo totalmente desnudo en cam, no reflejaban el 1% de emoción que sentía de estar oliendo y tocando su ser.
Tomé la decisión de parar. Le pedí que me sirviera un trago. Él se puso de pie, totalmente controlado y sirvió 2 tragos. Al pasarmelo, me pidió la tanga a cambio del vaso. Acepte y desamarre la tanga de los dos hilos posteriores que la sostenían. Se la di y la olió.
Tomamos un poco y le pedí que se quitara los boxers. Se negó, pero dejho el vaso y empezó a compensarme con el hielo que puso sobre mi vagina. Lo único que entendí es que quería evitar que me recalentara, cuando causaba totalmente lo contrario al vertir frio sobre tanto calor. Sentí como rapidamente se derretía el hielo sobre mis labios vaginales.
Me hizo sexo oral delicioso, metía su lengua, pero lo más rico fueron los deliciosos lenguetasos que cubrían toda mi chocha. Le pedí que me lo dejara mamar, cuando lo saco de su boxer lo ví mucho más grande que todos los penes que conozco. Era blanco, recto, perfectamente delicioso y lubricado. Lo sentí tan caliente, tan suave, tan rico, tan delicioso, que duré un largo tiempo en el que él se concentró en mi cuquita para mantenerla ardiente, acariciando mi clitoris pasando sus dedos, como solo yo sé hacerlo y como juiciosamente él había observado.
Sin darme cuenta, se retiró un poco y ya tenía puesto el condón. Su agilidad me tenía tan desbordada, tan sorprendida... Empezo a masajear mi clitoris y meter un poco su dedo sin maltratar, me sentía perdida entre tanto placer. poco a poco me besaba el pecho y sentía tanta fuerza y tanto placer de sentirme tan torpe, tan indefensa... Más para una mujer controladora como yo.
Sin darme cuenta y sorprendida por la ausencia de dolor, su pene entró como ficha de rompecabezas que encontraba su sitio. Completamente caliente gemí, en lo que creo hasta hoy como el orgasmo más placentero de mi vida. Sentí que mi cuerpo se paralizaba y que mi vagina era el único lugar de calor de todo mi cuerpo.
Él empezo a darle ritmo.. iniciando suave y moviendo sus caderas circularmente, juntando su pelvis lo suficiente para que mi clitoris no se olvidara de lo que estaba pasando.
Completamente paralizada, pero arrecha, recuerdo que trataba de controlar los incontrolables gemidos que salían de mi boca. Empece a acariciar su espalda, baje hasta su cola y subí mis rodillas para sentir mucho más el movimiento de su delicioso culo.
Sus nalgas eran absolutamente perfectas, lisas, no muy duras, no muy blandas... Estaba completamente extasiada.
Poco a poco movio su cuerpo para que bajara una pierna y un hombre más delgado y delicado que yo, logró montar mi pierna sobre su hombro, llegando a mi punto G sin nigun ratro de dolor. Era absolutamente increible!!!
Sin saberlo, tuve mi segundo orgasmo. Pero también sin notarlo, el aceite caliente de su condón cumplió con la labor y se rebosaba de leche. Cuando sacó su pene mi intuición me obligo a tocarme y seguir masturbandome sin remedio.
Yo me tocaba suave y su pene segía igual de duro. Él solo se sacó el condón y limpió con un pañito humedo. Saco el siguiente condon y empezo a masturbarse mientras me veía a unos metros.
Sin preguntar, me tomo de la cintura... me puso boca abajo, abrio mis piernas y me toco suavemente para que quedara sobre mis rodillas y tenidda en la cama. Yo no lo ví, pero lo sentí todo. Acepto que sentí dolor con su penetración. Era algo incomodo, pero me encantaba sentirme sometida!
Tenía que parar un poco la incomodidad, por lo que repuse mis brazos y quede en 4, cuando le pedi que intentara darme sexo anal.
Venía completamente preparado, se puso de pie, busco algo en su maleta y sentí un gel frio en mi culo... Metió un poco su dedito y sentí más frio que con el hielo. Elpezó a masturbarme en 4 y yo quede como si estuviera haciendo sentadillas, pero con las rodillas en el piso... ¿Si me entienden?
Luego el se dispuso y estuvo todo dentro de mi. Volví a quedar con la cabeza sobre la cama, sintiendo tanto placer!!!
Sin pasar mucho tiempo, él se volvió a venir. Me preguntó si quería más, pero quede tendida y me sentía absolutamente agotada de tanta lujuria...
¿Creen que fue el único? ¿¿Quieren saber más??








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login Entrarufff buenisimo