Eran las 3pm entraba al ascensor de la Universidad, empezando este semestre; quizá era el cansancio o la poca gana que tenia de entrar a clase, pero me recosté en una esquina esperando a que se terminaran de subir todos; se subieron tal vez 5 personas, no me fije, solo veía como los leds indicaban el piso como perdido, pero, luego de que volviera a parar para que entraran los 4 pendejos que me han arreglado el dia, no pude volver a concentrarme en otra cosa que no fuera el cuerpo de Diana, estaba tan cerca a mí que su cabeza casi pegaba en mi mentón pero su cuerpo se resistía a juntarse con el mío, entendí el mensaje y trate de enderezar mi cuerpo y erguirme, pero muy afortunadamente uno de los pelados se empezó a reir y a moverse con tal descontrol que empujo a Diana justo contra mí, mi pene se empezaba a hinchar pero no pude moverme mejor, literalmente estábamos pegados a la esquina y nos estaban empujando y no podíamos movernos, fueron creo que 2 pisos hasta que llegamos, pero han sido para mí como subir y bajar de una torre muy alta, mi ereccion no se pudo ocultar pues Diana tiene un cuerpo de gimnasio, además que le gusta vestir legins con estampados que forran su culo algo muy sexy.
Diana y yo compartíamos la clase, y he compartido con ella un par anteriormente, sin embargo luego de que nos bajamos del ascensor éramos totalmente desconocidos, ella al salir me miró, y no sé si habrá sido por mi miedo, pero no note expresión alguna de gusto. Al salir de la clase, en la cual cruce dos o tres veces la mirada con ella, salió en un afán que me impidió alcanzarla, pero, tal fue mi sorpresa que en la cafeteria la vi sentada sola, me adelante a mi cordura y sin mas preámbulo le dije "lamento mucho haberte incomodado" ella sin más protocolo me mira mi entre pierna (que le quedaba casi justo en frente de su rostro por estar sentada) y me dice "que lastima que lo lamentes". no pude prestar atención a la cantidad de cosas que podría yo decir y con mucha energia me acerque a su oído para susurrarle "lo que lamento es que no duró" ella se retira entre carcajadas y al cerrar su bolso se pone de pie y frente a mi me mira con ese maldito gesto de "te quitas o te quito", al sentirme retado decidí quedarme inmóvil, pero, muy habilidosamente ella me empuja y luego de voltearse extiende su mano hacia atras directo a mi entrepierna y sobre mi jean rosa mi pene, no pude hacer más que tomarla de su brazo y jalarla hacia mí para poder besar su oído cosa que interrumpió al decirme "aquí no".
Entre risas y sonrojadas, en el metro nos rosabamos y manoseabamos queriendo ser jugetones.
Al llegar a Ayurá me dí cuenta que mi ereccion era inmejorable y ella la notaba y correspondía poniendo su enorme culo en mi. Nos bajamos y caminamos un par de cuadras, al llegar a su conjunto me pregunta celosamente "tienes forro", su lenguaje poco propio de su ascendencia, su cara de morbo y su firme culo me tenían al cien, pero me desahogue al decirle que no, ella me miró como quien inspecciona un maniqui y me dijo "no importa sube con migo"; no creo poder haber sentido que el camino de la porteria a la puerta de su apto haya durado menos de un siglo, no veía la hora de poner mi rostro entre sus nalgas y apretar su culo hasta marcar mis manos.
Al llegar a su apto me dice "necesito que me sigas la corriente", sujeto a su condición y con mi ereccion presente me dispuse erguido y orgulloso a entrar con ella, pero, al momento de abrir la puerta, veo que no estábamos solos, ella descarga sus cosas en el comedor y yo casi palido no recurro a mas reacciones que a poner mi maleta de tal forma que ocultará mi ereccion, apenado me presento con mucha cautela, y desempaco en el comedor. Diana me ofrece algo de tomar mientras entra a la cocina con su madre, luego sale y al picarme el ojo me dice "por favor ve haciendo el ejercicio del trabajo y yo ya vengo para que concluyamos". Al rato su madre le anuncia que irá a recoger a su hermano y que pasará por donde un familiar sumandole que esperaba que nos rindierá. al irse ella, Diana se postra enfrente de la ventana para asegurarse de su partida, arrodillada en el sofa con las nalgas paradas como queriendo ofrecérmelas con su espalda inclinándose para ver a los pisos inferiores, su larga cabellera cubriendo sus hombros, mierda, que arrechera la que tenia, no podía dejar de pensar en cogermela; ella sin voltearse me dice "ya está saliendo en el carro" y fue para mí la luz verde para abalanzarme sobre sus nalgas con mis manos, muy fuerte la tomo por detras apretándolas, creo espacio entre sus rodillas para que tan bella mujer quede dispuesta a recibirme y de forma muy diestra le empiezo a besar sus nalgas, sin afán alguno, ella respondía apretando mi cabello, jugaba con mi boca subiendo por su espalda baja y bajando por sus nalgas, me permití ponerla de pie tomándola por su cintura y apretándola contra mi pene para que sintiera lo que se comería, mientras que le beso el cuello trato de bajar su legins, apreto sus ahora perfectas nalgas y la empujo de nuevo a su posición contra la ventana, sin quitarle su tanga retomo la ruta que mis labios y ahora mi lengua hacían para calentar tan bella mujer, al dirigirme sobre el medio noto como su vientre se contrae sin ritmo alguno y como queriendo jugar y hacerla explotar de deseo solo paso muy suavemente casi sin tocarla por encima de su tanga sintiendo su aroma y muy delicadamente encargando a mi lengua de sentir la humedad de su coñito, listo para la acción; me dedique a quitarme el jean, mientras me erguí note tan excitante panorama, al retomar, sin más protocolo y sin ningún otro juego, corro si tanga y meto mi lengua dentro de ella, con fuerza y ritmo me delito con su rica lubricación, aprieto con fuerza sus piernas y nalgas y huelo con morbo cada centímetro de su culo, ella apretando mi cabeza contra su ser gemia con ahincó y me pedía mas fuerza, pero, quería demostrarle que no sería la faena de ella, quería hacerle saber que ella sería objeto de mi deseo sin orden alguna. Al haberme quitado el jean y mis intereriores me he sentado en el sofa y queriendo saborear mas de ella la pongo de pie sobre el sofa con su coñito a mi merced ya desnudo y sin vello alguno, apreté sus nalgas contra mi cabeza la cual recostada contra el sofa apretaba fuerte su entre pierna, recorrí su clítoris hasta sentir que sus piernas flaqueaban, luego de esto la volteé y aun ella estando parada en el sofa la arrodille para poder tener su culo y su coño a merced de mi lengua, y de una manera casi sin precaución o respeto, lamí su ano desde su coño intercalando su clítoris, sus labios, su coño y su ano, de diferentes formas chupé tan delicioso liquido y apretando sus fuertes nalgas sentí como ella apretando mis piernas y enterrando sus uñas desgarrando su garganta queriendo aguantar gritar se deja caer en su primer y muy húmedo orgasmo, casi que creí estar frente a una squirt porque su orgasmo fue bastante húmedo.
Ella agradeció poniéndose ahora de rodillas en el piso y sin dejarme levantar toma mi pene con sus dos manos y lo escupe sin escrupulo mayor, se lo lleva a su boca, lo lame desde mis huevas hasta la punta, lo mete dentro de ella lo escupe, apreta mis huevas, lo hunde en lo profundo de su boca con su mano masturbandolo a la vez, me mira con deseo y queriendo decir "es mio y me lo comeré entero".
al sentir que casi me venía me puse de pie, pero por no tener delicadeza he empujado mi pene dentro de ella muy fuerte, casi tan fuerte que por poco provoco que ella trasboque, yo preocupado le pido que pare y ella muy fogosamente me dice "me la quiero tragar" mierda no podía creerlo, ella decide continuar lamiendo mis huevas desde abajo hasta llegar a la punta de mi pene y nueva mente se lo lleva hasta el fondo, su saliva escurría sus piernas, cuando la tome del cabello ella apreto mis huevas, yo la retiré y tome con mi mano mi pene y solo tuve que sostenerlo para dejar salir mi semen en su cara, confieso que traté de apuntar a su boca pero me resulto muy difícil, casi no podía controlar mis movimientos. Cuando logro enfocar ella se está escurriendo todo mi semen en su boca, me muestra su lengua, sonríe y traga.
Hemos terminado la faena con un polvo en su cuarto, que mujer para cabalgar tan espectacular, no podía casi dejar de darle, sudando nos encontramos en cuatro, sobre ella, ella cabalgándome y finalizamos como más me gusta, teniéndola debajo mio con sus piernas alrededor de mi cintura y yo apoyándome en mis brazos, me hace sentir que llego hasta el fondo y que cuando termino lleno su ser.
Sin más tiempo para nosotros, me fui antes que su familia llegará, pero les cuento que Medellín supera mis expectativas.








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