Esta es mi experiencia sobre mi iniciación y la iniciación de mi pareja de ese entonces en el sexo anal. Esta práctica era uno de mis fetiches y fantasía sin realizar, me encantaba verla en las películas porno pero en eso se había quedado, solo sueños. Algunas veces que se lo había propuesto a anteriores parejas, algunas habían permitido intentarlo pero por inexperiencia de ambos no habíamos podido realizarlo o porque sencillamente uno sabe a qué niña se lo propone y a cuáles no. Bueno con esta chica, Antonia, tenía una relación de noviazgo de cerca de un año y el sexo era muy bueno y algunas veces le había propuesto el sexo anal en mitad de la calentura pero no habíamos ido más allá. Esta mujer tenía una nalga muy chévere, grande y redondita muy apropiada para mi fantasía. Ya como estaba decidido a realizar este acto me había documentado en internet y estudiado a fondo las mejores escenas anales que el porno podía ofrecer, jajajajajaja. En todo este concienzudo estudio encontré 5 premisas que me parecieron clave para lograr mi cometido de forma exitosa y placentera no solo para mí sino también para Antonia. Estas son:
1.Excitar a la mujercita antes de penetrarla. Esto no solo aplica para el sexo anal, APLICA PARA EL SEXO HUMANO, no pretendamos llegar de una a meter verga y menos por el culito. Juegue con la mujercita, bésela ¡y no solo los labios bocales! dele picos a su cosita, dígale cosas lindas pero también sucias al oído. Mejor dicho si le tengo que explicar cómo hacerlo PERDIO!!!!.
2.Tenga a la mano lubricante, no necesariamente tiene que ser anal. La razón para esto es que las nachas no lubrican como la cosita, así que uno debe ponerse lubricante en su verga y también a las nachas de la chica.
3.La mujer es la que manda. Es su niña la que debe tener el control, si ella dice que pare y lo saque, uno debe hacerlo, de una sin hacérselo repetir. Pero pare y sáquelo con suavidad no de una porque le duele. También en cuanto a la profundidad y el ritmo de penetración siga las instrucciones de ella. Esto tiene como fin la confianza de ella hacia uno, que ella sepa que si no está cómoda uno va a ser lo suficientemente capaz de parar no importa lo arrecho que este.
4.Mientras la penetra por las nachas, NO PARE DE MASAJEAR SU CLITORIS, esto atenúa el posible dolor y ayuda a que a su mujercita le siga gustando por la sensación placentera en dos puntos muy sensibles.
5.No se ponga bravo si ella le dice que no… como dice el dicho cada uno hace con su culo un valero. Y bueno, porque negarlo, puede dar rabia pero DISIMULE y dele un beso y cómasela normal.
Bueno con estas cinco ideas en la cabeza me fui a por mi premio. Como el tema ya lo habíamos tocado y ya habíamos tenido acercamientos a esa zona, me dispuse a que ese día sucediera. Me compre un tarrito de aceite para bebes, los sándwiches de rigor con gaseosa para comer después de culiar y obviamente Antonia deliciosa. Ella en ese momento no sabía que yo estaba decidido a metérsela por el culito ese día así que el encuentro comenzó normal. Ella tenía unas tangas muy chiquis color caramelo que contrastaban con su piel blanca, me encantaba dejarla en tangas únicamente porque sus tetas redonditas se veían muy sexys así libres y como ya saben la ropa interior me mata. Ese día íbamos a tener una maratón de sexo, toda la noche porque estábamos en un hotel de fin de semana. Luego de dos deliciosos polvos sentí que ya estaría calientica como para intentar. Así fue como comencé a darle besos a su cosita como le gustaba, deleitándome con su sabor, sus gemidos y lo caliente que se ponía cuando lo hacía. En ese momento también comencé a besar su ano que estaba cerquita, jijijijijiji. Ella ya estaba acostumbrada a esto y le gustaba así que no hubo problema. En ese momento tome el aceite y lubrique muy bien la zona anal y también mis dedos. Lentamente y sin dejar de chupar y besar su kukis inicié a masajear e insertar mis dedos en su culito. Lo hacía despacio y muy pendiente a cualquier reacción negativa, sin embargo Antonia no dijo nada y siguió súper excitadísima por la nueva sensación. Gracias a que tengo buen aguante en el sexo oral, créanme chicas cansa la lengua, Antonia ya estaba muy caliente y mojada así que ya era hora. Le dije que lo iba a intentar por su culito, ella se asustó un poco pero asintió. Entonces la puse de lado y yo me puse detrás como en cucharita. Nuevamente puse aceite tanto en sus nalgas como en mi verga para hacer la penetración más placentera. En ese punto le hice saber que ella era quien mandaba y que si yo hacía algo que le causara dolor me lo hiciera saber para parar y que también iba a ser muy suave y delicado. Así fue como lentamente empecé a abrirme paso, en este punto me di cuenta que es difícil apuntar bien y que dependía de ella para decirme si me encontraba en el huequito apropiado, jajajajaja. Cuando ya sentí que estaba en su culo inicia a presionar lentamente. Primero sentí como mi glande entraba, delicioso, sentí el calor de su cuerpo en mi verga de su lugar prohibido. De forma muy delicada continúe penetrando, una vez que pase el primer esfínter sabía que ya había hecho lo más difícil y ella también me lo hizo saber. En ese punto no lo había metido en su totalidad pero empecé a entrar y sacar de forma lenta y muy atento a cualquier indicación de Antonia. Sin olvidar mis premisas continúe tocando su clítoris con mis manos y metiendo mis dedos en su vagina, un poco incómodo pero consiente de que esa era mi principal tarea. Antonia seguía sin decirme que parara así que empecé calentarme realmente ya que hasta ese punto había sido todo muy de cuidado para ella. Ya me tome confianza y la penetraba más profundo y a un ritmo casi normal, sin dejar de ponerme lubricante en mi verga para que cada vez que entraba en su culo también la lubricara a ella por dentro. Ya en ese punto ambos estábamos muy arrechos tanto por la situación de primera vez para ambos como de la realización de una fantasía mutua con alguien al que quieres. La posición de cucharita también es buena porque con un mínimo esfuerzo puedes darle besos y decirle cosas al oído a la mujercita, algo que ayuda en su calentura. La sensación era muy rica, una mezcla de saber que estaba en su culo, un lugar prohibido, también porque al tocar sus nalgas llegue al punto donde la penetraba y al poner mi mano allí sentí como mi verga se hundía en ella y notar lo dilatada que estaba fue una sensación deliciosa al igual que el sexo aceitoso que es delicioso porque a ese punto ambos estábamos todos embadurnados. Pero también estaba la parte psicológica del acto el saber que estábamos haciendo algo “no permitido”, mi fetiche con las nalgas y el imaginarme como entraba y salía de su culo me volvía loco. En ese punto nunca pensé en hacer cambio de postura por miedo a que ya ella se enfriara o que no fuéramos capaces de lograr nuevamente una penetración agradable, así que toco llegar hasta el final en esta pose que finalmente nos resultó cómoda a ambos. En ese primer encuentro Antonia me dijo que le dolía pero que el verme tan calentón termino por ponerla a ella también en modo ninfómana, cosa que me gusto. Cuando le pregunte sobre cómo se había sentido me confeso que al yo haberle dicho que ella era quien mandaba se sintió tranquila pero sobre todo cuando le dije que yo lo que quería era que le gustara y no que sintiera dolor la relajo totalmente.








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1 comentario
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login EntrarNO ES COMUN VER EN ESTE ESPACIO UN TEMA BIEN TRATADO Y SOBRE TODO TAN DIDACTICO PARA LA PAREJA, EN UNA EXPERIENCIA QUE MUCHOS QUEREMOS TENER Y POCOS SABERMOS COMO LLEVAR A CABO. LO FELICITO PORQUE A MAS DE INSTRUIR LOGRA EXCITAR.