Soy un hombre casado de 49 años me considero un hombre afortunado que he vivido muchas experiencias lindas en mi vida con mujeres maravillosas.
Esta historia ocurrió con dos primas hermana, es que cierto día me llamo una Cintia una amiga que vive en Manizales y me pregunto que si tenía tiempo para ella unos tres días, porque venía para Medellín con su prima Samanta, que venía a verse con su amante. Que por cierto la había dicho que no viajara un día antes del plan de viaje.
Hice reservación de boletos de avión y de hotel, Claro está que ya el amante de Samanta había pagado anteriormente la parte que le correspondía del tiquete de avión. Ya no había devoluciones y le dije a mi amiga que viajara sola, pero ella insistió que viajaría con su prima.
Entonces hice la cancelación de una de las dos suites, dejando una con dos habitaciones.
Llego el día y las recogí en el aeropuerto a Cintia y Samanta, llegamos al hotel, Cintia se sorprendió que solo tuviéramos un solo espacio. Pero después del saludo y presentarnos formalmente, Cintia me empezó a besar, la última vez que la vi 32 y ahora tenía unas tetas talla 38 duras y firmes, en ese beso cuando metió su lengua en mi boca y sentí esas tetas en mi pecho, la verga se me puso tan dura que el jeans la apretaba y quería salirse. Fue una sorpresa no pensé que había llegado tan arrecha.
Samanta, solo miraba mientras Cintia con su mano me tocaba la verga, ella una mujer hermosa de 1.73 de ojos miel, cabello rubio y una sonrisa divina, con unas nalgas duras y ricas, cintura de guitarra y sus tetas tan hermosas. Estaba tan excitado, no solo por lo que sucedía con mi amiga, sino por como miraba la prima que de un momento a otro se excito tanto que se empezó a tocar las tetas. Ella, de cabello negro, de 1.70, piel trigueña, con un cuerpo despampanante, sus tetas 36B que parecía que se querían salir de su camisa. Empezó a desabotonarse mientras me miraba, no podía dejar de besar a mi rica amiga pero tampoco podía dejar de mirar a Samanta, que empezó a abrir sus piernas y quitarse sus tangas de color rojo, se me puso tan duro que ya quería estar dentro de ella, se acariciaba su clítoris duro y grande y me señalaba con sus dedos su vagina como indicando el camino que debía seguir.
Mientras subía la falda de Cintia, sentí ese clítoris duro y grueso. Estaba tan mojada, que puse la palma de la mano para después lamerme ese líquido tan rico.
Me empecé a quitar la ropa desesperado como si me quemara y ellas me ayudaron era como si no hubiera tiempo de nada. Samanta se arrodillo me empezó a besar mis bolas, de una manera que salían gotitas de mi verga. Les dije que se acostaran en el sofá, No alcanzábamos a llegar a la habitación ese día. Las dos tendidas con las piernas abiertas. Les pedí que no se quitaran los tacones, eso me excito más.
Empecé a lamer un clítoris a la vez, mientras acariciaba e introducía mis dedos en la otra. Así me regalaron muchos orgasmos y lo que más me gustaba es que la Samanta le decía a Cintia. "Te envidio, porque se, que te lo seguirás comiendo" Eso mientras me daba un orgasmo, después de tres o cuatro orgasmos de cada una, no sabía cuál penetrar primero, empecé con mi amiga ya que ella había sido la cómplice de todo esto. Lo había organizado ella sola.
Después de unos tres minutos más o menos, empecé a coger a la prima bella, mi amiga me besaba y lo más rico mientras penetraba a la prima despacio ella me lamia las bolas, a veces hacia pausa para mirar de cerca como la penetraba, que sensación tan increíble!
Me pedía que por favor no se lo sacara, que quería más y más. Después de 30 minutos de intercambiar, no aguante y decidí venirme dentro de mi amiga Cintia.
Creí necesitar un segundo aire y descansar pero sin tomar ningún energizarte me dieron ganas de seguir, estaba tan excitado y mi pene seguía tan erecto alver esas dos reinas jadeando de placer tendidas en el sofá, decidí seguir la faena, después y de 30 minutos más, me derramarme dentro de la prima. Ella tendida hacia arriba yo estaba boca abajo pero mi cara al sentido opuesto o sea que la penetraba mientras ella me veía la nalga y me tocaba las bolas y yo metía mi cara entre las piernas abiertas de mi amiga, jugando con toda su vagina. Los orgasmos eran uno tras otro, caían como aleluyas del cielo.
Otra rica postura es cuando estaba encima de Cintia, ella me rodeaba con sus piernas por la espalda, como haciéndome creer que no me iba soltar y su prima con su vagina en mi boca sentada en la cabecera del sofá. A veces se acariciaba como si se quisiera arrancar su clítoris y me daba pequeños squirt en mi boca.
Así fueron los tres días, los tres días más intensos de mi vida y después de eso, sueño con repetir esa historia. Ya se convirtió en un placer infinito no venirme sin antes ver las caras de placer de las mujeres cuando hago que me den muchos orgasmos.
Ambas me escriben y desean venir por separado, entre las dos se guardaron el secreto.
Espero les haya gustado mi historia ocurrida en junio del 2013. Con cariño a todos en esta página, soy nuevo y llegue hace dos años y medio de Europa, espero hacer buenas amigas. Por qué la gente de Colombia es la mejor del mundo.
John








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