Me he interesado mucho sobre la forma de pensar de las personas y más en entender el complejo mundo que existe con las mujeres, por lo que así comenzó esta experiencia.
He sido un muchacho que ha tenido mucha curiosidad en la vida y también muchas experiencias raras y atrevidas, sin embargo eso me ha ayudado a madurar y crecer día a día. Esto me ha llevado a entrar donde no debo y a entender empíricamente por que razón tiene tanta validez en la sociedad el dicho de la curiosidad mato al gato...
Una tarde de Domingo, leyendo un artículo acerca de la seducción y la excitación en una página cualquiera del internet, me fui dejando llevar por la curiosidad y dejando avivar la idea de continuar investigando sobre este tema; lo que me hizo querer saber si en las paginas sociales en donde me encuentro inscrito había gente como yo que quería aclarar dudas al respecto. En esa búsqueda me encontré con grupos en los que se encuentran personas que tienen la misma idea de todos los que tenemos mentalidades abiertas y con el mismo objetivo que tenemos todos los que nos encontramos en esta página, sexo y placer. Pues bien, sin dudarlo me agregue a uno de estos grupos sin esperar nada de ello.
Días mas tarde, después de haber comentado un par de veces en el grupo otras publicaciones de otros usuarios, me llego la invitación de una mujer de aproximadamente 20 a 25 años, con un color de piel trigueño, en la que su foto de perfil enseñaba un abdomen plano en el que se pensaría jugar con su ombligo toda una noche, unas caderas curvas en el que cualquier persona le gustaría rodar y unos senos cuyas medidas eran 36b aproximadamente que se encontraban aferrados por un brasier color rosado. Sin llegar a dudarlo acepte la solicitud que momentos antes me había enviado encontrándome con la fortuna de tenerla conectada en el chat en ese preciso momento.
Al saber la información básica sobre esta extraña, me decidí decirle lo rica que se veía en su foto de perfil; pues la verdad su imagen era muy estimulante y placentera para mis ojos, a lo que me respondió que le gustaba tomarse fotos desnuda y que tenia mas fotos en su álbum privado que minutos después me permitió verlo. Aparecía arrodillada en una cama acariciándose su cuerpo de forma erótica con un brasier negro y un pantalón descaderado apretado y ajustado, por lo que me acaricie mi pantalón que estaba apretando mi dura y rígida verga que estaba húmeda mientras observaba esa mujer que mis ojos admiraban. Conversamos placenteramente de temas sensuales y eróticos, mientras me masturbaba viendo sus fotos, pensando en que ella hacía lo mismo. Varios minutos después, le pedí su número de whatsap para agregarla y continuar hablando.
Por varios días, ella y yo hablamos en este medio y a su vez intercambiamos fotos de cada uno desnudo exhibiéndonos ante una cámara de celular para darnos placer mutuo. Sus imágenes se presentaban acostada sobre una sábana blanca totalmente desnuda, ocultando su rostro y exhibiendo su delicioso abdomen plano y sus senos rígidos con pezones duros y finos.
Después de varias fotos y conversaciones, me decidí a llamarla al número que tenia registrado encontrándome con la voz más sexy y sensual que mis oídos hayan escuchado. Inmediatamente mi mente se iba empapando con las imágenes que ella me había enseñado de sus tetas rígidas y de su cuerpo esbelto y bien cuidado, mientras la escuchaba. Decidido a saber más de aquella mujer le comunique que quería verla a lo que sorpresivamente ella aceptaba la petición que yo le sugería. Arreglamos los detalles del encuentro a lo que recalcaba que no había ningún tipo de compromiso y que debía ser consciente de lo que podría pasar.
El punto de encuentro fue un viernes a las 6pm en la esquina del Juan Valdez de la Cra 7 con calle 53. Se encontraba en esa esquina una mujer delgada, de estatura baja, cabello color negro azabache recogido por una cola de caballo, con una blusa amarilla ceñida al cuerpo que le mostraba sus senos duros y macizos gracias a un gimnasio. Cuerpo moldeado y cortado finamente con un pantalón descaderado y apretado, dejando ver su cola grande y tonificada. Una boca delineada y marcada con un color rojo fuerte que provocaba besar con tan solo verlos y que hacia imaginarlos el dejar huella por todo el cuerpo. Sus ojos de color miel claros grandes y expresivos, que demostraban confianza en sí misma y seguridad al respecto; y, que sin lugar a duda yo desconocía. Al acercarme, sentí un aroma especial en ella que alborotaron mis hormonas de forma inmediata y que incitaba a querer asfixiarme con él mientras imaginaba lamer su rico y hermoso cuerpo.
Le dije que nos tomáramos en aquella esquina un café para poder conversar y conocernos pero me lo rechazo casi de forma instantánea, por lo que con una broma le invite a beber un par de cervezas cerca de allí. Era un lugar clandestino y un poco oscuro, se escuchaba en el fondo la canción de The final Countdown de Europe, como quien decía que el tiempo esperaba ansiosamente a que aquella mujer estuviera conmigo. Nos sentamos y pedimos un par de cervezas mientras hablamos de manera cómica y sarcástica lo que cada uno ya conocía del otro. Al notar como iba subiendo los temas de la conversación; me abalance para besarla sintiendo esos dulces y deliciosos labios que me habían fascinado al verlos, mostrándole el ímpetu que tenían los míos por besar los de ella.
Nos favoreció el hecho de encontrarnos en la esquina oscura de aquel lugar, por lo que comencé a besar su cuello y ahogarme con ese rico aroma que emanaba de ella mientras que mis manos jugueteaban con su cuerpo y sus ricas tetas. Sentía como se iban colocando cada vez más rígidas mientras mordía y besaba su suave y delicado cuello que en ese momento mis dientes sostenían. Ella mientras tanto, me acariciaba mi entrepierna palpando mi pene duro dentro de mi pantalón y mordiendo mis orejas mientras susurraba que no aguantaba las ganas de sentirme. De inmediato, baje mi mano a su pantalón y suavemente llegue a su entrepierna sin poder sentir mucho de ella la verdad, lo que me importaba poco porque me deleitaba saber que lamia la parte superior de su pecho y que cada vez me iba acercando a sus senos. Ella tomo acción de la situación y sin llegar a pensar en el momento saco mi pene por mi cremallera mientras este iba siendo raspado por la misma, sin importarme este hecho; solo el sentir esa calidez de su mano masturbándome mientras me besaba bastaba para olvidar la incomodidad de aquella cremallera. Al sentirla agarrando fuertemente mi pene, metí mi mano por su blusa apretada y le acaricie por debajo de ella, sus tetas duras y deliciosas que cada vez me lo ponían mas duro mientras ella lo disfrutaba. Sin pensarlo se agacho y me comenzó a chupar mi verga con tanta delicadeza que se me olvidaba que en la entrada se encontraba el barman desconociendo la situación que ella y yo teníamos en ese momento. Sentir la lengua de aquella mujer pasando por mi glande rojo, era sentir el cielo en la tierra, ya que su lengua lo hacía como cuando una fémina disfruta un bom bom bum o un bonice entre sus labios, pues solo lo besaba mas no penetraba su boca. Era una experiencia con alto grado de riesgo y adrenalina, lo que excitaba más y desbordaba mas la emoción, ya que no había importancia que se estuviera teniendo sexo oral en un lugar público como lo era un bar clandestino.
Después de lamerlo varias veces, sentí como llegaba a devorar mi pene con su garganta y como yo viéndola, anhelaba tenerla sentada sobre mí. Lamentablemente para esta experiencia no pude llegar a penetrarla, solo me masturbo delicioso con su boca y con sus manos. La explosión fue fuerte al venirme pues se que me vine debajo de la mesa de ese bar clandestino mientras ella solo mencionaba “Que rico” y veía como caía mi semen entre sus dedos. Me dijo al oído que esta era una de las experiencias que ella anhelaba tener con un desconocido, sin importarle el dejar mi pene con las ganas de que estuviera dentro de ella siendo bañado por su líquido vaginal. Se tomo lo que quedaba de su cerveza de un solo sorbo y me dio un beso en la boca, diciéndome “bebe el premio hoy fue mío pero más adelante será tuyo”. No sé si con estas palabras se refería a un segundo encuentro en el que sintiera la fuerza y el grosor de mi pene dentro de ella o si quería sentir mi lengua al lamer su vagina y repetir la misma experiencia de forma inversa. No lo sé aun, lo que si se es que gracias a mi curiosidad en un grupo de facebook conocí a una desconocida la que termino en un bar clandestino haciéndome la mamada más rica que jamás había tenido dejándome con las ganas de hacerla completamente mía.








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