Es innegable que el ser humano es débil ante muchas circunstancias, pero sobre todo ante el sexo,Dayana, la hermana menor de mi esposa, aparte de ser linda, es muy juguetona, espontanea, alegre, en fin, una nena con la que se pasa delicioso, a sus 27 años siendo madre de un niño de 10 años, vive dedicada a su hogar y a su trabajo como promotora en salud, hace un mes, se realizo un paseo por parte de la empresa donde trabaja y mi esposa Adriana y yo fuimos invitados a participar de él, como de costumbre, desde el momento de subirnos al bus, el relajo fue la pauta dominante, mientras escuchábamos música alegre y bailábamos como se podía en el vehículo en marcha, íbamos tomando algo de traguito, el grupo de mi cuñis éramos 10, mitad familiares mitad compañeros de trabajo, el parche de ella, llegando a la finca destino, algo entonaditos, desayunamos y decidimos ir a dar un caminata de reconocimientopor los alrededores, mi esposa, el niño, Dayana y yo, los demás se quedaron tomando cervecita fría y charlando, ellas se fueron a la cabaña donde estábamos alojados para ponerse ropa más cómoda, al salir las dos, fue inevitable fijarse en ellas, mi esposa tenía un chicle negro que se ceñía muy bien a su cuerpazo con una camiseta y Dayana se coloco un shorcito de lycra blanca y una camisetica ombliguera muy sexy, las dos lucían muy atractivas, la finca estaba situada en las estribaciones de una colina que ofrecía una hermosa vista al valle,por ser un poco escarpada, mi esposa se quedo con el niño abajo pues Dayana quería subir a la cima para ver el paisaje, comenzamos a subir por un sendero un poco estrecho y empinado, después de andar unos metros, el camino se ponía un poco difícil porque había mucha piedra pequeña y era muy fácil resbalarse, en uno de esos resbalones Dayana casi se cae, yo la tome por la cintura y la abrace con fuerza pegándola a mi cuerpo, en ese instante solo pensaba en evitar que se cayera, pero unos segundos después no pude dejar de notar lo delicioso que se sentía estar pegado atrás de su cuerpo, ella se sostuvo de mis brazos que seguían rodeando si cinturita desnuda, avanzamos un par de metros así tratando de no caernos, mi cara cerca de una de sus orejas y mi respiración un poco agitada la hizo reaccionar, la note un poco nerviosa y me dijo, ya cuñado gracias, separándose suavemente de mi.
Después de la caminata, tal vez una hora más tarde, estábamos de nuevo en la casa principal donde se hacían los preparativos para el almuerzo y cada uno se recreaba en las diferentes opciones que tenía la finca, Dayana su hijo el esposo (Ricardo) mi esposa y yo, nos decidimos por la piscina, aunque excepto el esposo de mi cuñada los demás no somos buenos nadadores, nos divertíamos jugando en la parte menos profunda, un rato más tarde Ricardo el esposo de Dayana, se ofreció a enseñarle a nadar a Adriana mi esposa, entonces Dayana llevo al niño a la piscina contigua apta para su edad, de regreso, comenzó a lanzarme agua y así empezamos a jugar, cuando ella se lanzo a nadar un poco, se hundió y trago algo de agua, entonces me ofrecí a ayudarla, ella acepto no sin antes pedirme que no la fuera a dejar hundir, yo sonreí y le dije, fresca mi amor, comenzamos en la parte más panda de la piscina, mi mano izquierda la sostenía por el abdomen mientras la derecha estaba un poquito arriba de sus lindas téticas, ella trataba de nadar en el estilo perrito que es apto para principiantes, igual estaba haciendo mi esposa ayudada por Ricardo, después de unos minutos le dije, trata de hacerlo sin ayuda, retire un poquito mis manos hacia abajo y entonces ella se asusto y comenzó a moverse con fuerza, yo la volví a sujetar contra mi cuerpo, pero en ese agite, mi mano derecha la tomo por una de sus téticas, tranquila, ya te tengo, le dije para que se calmara, ella se aferro a mi brazo derecho y me dijo, tonto, para que me soltaste, yo sonriendo le dije para que trates de hacerlo sola, ella sonrió y me dijo, bueno, otra vez, entonces esta vez confieso que lo hice intencionalmente, al soltarla resbale mis dedos sobre su pezón, obviamente sobre el brasier del bikini, me estremecí un poquito y aunque sé que ella lo noto, no dijo nada y siguió intentando precariamente nadar.
Después de algo más de una hora, salimos a tomar algo y nos dirigimos a un quiosco para bailar un poco, ellas se colocaron una salida de baño y nosotros pantaloneta, aunque allí bailamos sueltos yo no dejaba de mirarla disimuladamente cuando daba vueltas, se que lo noto pero solo me sonreía sin decir nada.
A los 8 días, sábado, mi esposa los invito a almorzar y por cuestiones de trabajo de última hora, Ricardo tuvo que reemplazar a un compañero en la empresa de seguridad donde trabajaba y solo se quedo a almorzar dejando a Dayana y el niño, comoa las 6 de la tarde, ellas se fueron a la casa de una hermana mía a llevar al niño para que jugara con los de allá y ellas cotorrear un poco, yo me quede adelantando un poco de trabajo, a eso de las 7 me dispuse a darme un duchazo pues estaba un poco cansado, igual ellas llegarían alrededor de las 8,como estaba solo en el apartamento no me tome la precaución de usar bata de baño, y cuando Salí de la ducha completamente desnudo para dirigirme a la alcoba, de repente la puerta del apartamento se abrió y para sorpresa de ambosDayana apareció quedando de una pieza al verme totalmente desnudo delante de ella, lo primero que se me ocurrió decirle fue cierra la puerta, un minuto después ya repuestos del susto le pregunte por que se había devuelto, ella me contesto que se le había quedado el celular y quería llamar a Ricardo, Adrianale había prestado sus llaves para entrar sin molestarme, tomando con calma la situación le dije, bueno, fresca no ha pasado nada, ven, me dirigí a la alcoba y ella me siguió, en efecto su celular estaba sobre el tocador, le dije espérame plancho un pantalón de sudadera y te acompaño así nos venimos todos más tarde, mientras alistaba el pantalón y la plancha ella se dirigió a los cajones del closet y me pregunto, que calzoncillos te vas a poner, yo la mire unos segundos en silencio y le dije, cual crees que me quedaría mejor, un poco nerviosa, mirodentro del cajón y saco unos bóxer blancossemitransparentes que me regalo mi esposa hace unos meses, los miro y después de un corto suspiro dijo, estos, la mire a los ojos fijamente y le dije, como supiste que son mis favoritos?, ella sonrió y se acerco para entregármelos, estaba muy cerca de mí, la mire fijamente a los ojos y después de unos segundos le dije, me ayudas?, ella se mordió los labios y sin dejar de mirarme se acuclillo, sentí como un corrientazo en todo mi cuerpo, en ese momento mi verga estaba algo erecta, y su rostro justo frente a ella, la tensione un par de veces, ella la miro fijamente, yo levante una de mis piernas para que me colocara el bóxer, comenzó a subirlo lentamente, note que agacho la cabeza y se mordió los labios,yo estaba muy tenso y excitado, entonces cuando ella levanto la cara de nuevo en un acto reflejo tome su cabeza con mi mano izquierda y con la derecha cogí mi verga, sin pensar nada se la metí en la boca, ella trato de zafarse pero la retuve y un minuto después me estaba dando una mamada espectacular, hacía tiempo no me sentía tan arrecho, me acariciaba las piernas, las nalgas, por todo lado, como sabía que no teníamos mucho tiempo la tome por los brazos, la puse de pie la bese apasionadamente mientras mi mano se metió entre sus piernas y frote con fuerza su abultadita vagina, ella me abrazo por el cuello y luego volvió a recorrer con sus manos mi cuerpo desnudo, sin pensar en mas la desnude totalmente, aunque ella estaba un poco indecisa al comienzo, el deseo de sexo que teníamos fue más fuerte, mis bóxer que estaban a medio muslo salieron por los aires y de un empujón suave la tire sobre la cama, mi boca busco ansiosa entre sus piernas esa deliciosa vagina que estaba muy mojada y la chupe desaforadamente durante unos minutos, yo estaba frenético de deseo por tenerla, lleve sus piernas a su pecho y mientras la besaba desaforadamente hundí mi verga en esa espectacular cuca que ardía en deseos de ser poseída, nos revolcamos en la cama como fieras en celo, una pose seguía a la otra llenos de lujuria y pasión, creo que solo transcurrió media hora cuando ella exploto en un orgasmo vertiginoso e impetuoso, yo me apresure a llegar con ella y antes de de hacerlo saque mi verga y la puse en su boca, solo la chupo unos segundos y el torrente de mi semen caliente inundo esa rica boquita, termine eyaculando también sobre su rostro, frotando todo ese semen con mi verga, de repente ella se abalanzo sobre mi y comenzó a besarme enloquecida, termino haciéndome tragar parte de mi propio semen, eso la excito mucho, flotaba su rostro contar mi boca para que lo lamiera, y me tragara el semen que tenía en el, es algo que también a mi esposa le encanta hacer.
Después de esa faena de algo más de media hora, tuvimos que inventar una excusa para justificar ese tiempo que ella paso en mi casa, al final todo salió muy bien y nos dimos una súper culeada, eso si ella me hizo jurarle que nunca le comentaría eso a nadie y menos a Adriana, me dijo que eso no volvería a pasar por el bien de nuestras parejas, pero….. Será que podemos cumplirlo?.








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1 comentario
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login EntrarBuen relato, ojala buelva a pasarla bien con su cuñada