El Recuerdo De Mi Mejor Amante...
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 31 min de lectura calendar_today Septiembre de 2013

El Recuerdo De Mi Mejor Amante...

Hace poco subí un relato en el cual Caro y yo compartíamos una experiencia juntas, no es la segunda parte pero va ligada…Hacia unas semanas de lo que había sucedido, Carolina le había dado mi número a su jefe y habíamos platicado en algunas ocasiones sin acordar una cita para vernos, aunque....

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Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Hace poco subí un relato en el cual Caro y yo compartíamos una experiencia juntas, no es la segunda parte pero va ligada…

Hacia unas semanas de lo que había sucedido, Carolina le había dado mi número a su jefe y habíamos platicado en algunas ocasiones sin acordar una cita para vernos, aunque si deseaba verlo y compartir una nueva sesión sexual.

Por fin un día acepte salir con él, acordamos solo en salir a tomar un café el lunes por la noche… eran ya las 6:00 PM, salí de mi trabajo hacia una hora y ya me encontraba en el sitio donde habíamos quedado de vernos a las 6:30 PM, ya que había llegado un poco antes me adelante y pedí un capuchino mientras me sentaba a esperar en un pequeño silloncito y miraba una revista de moda que había comprado antes de entrar a la oficina… era un pequeño café ubicado en “La Condesa” una colonia de mi Capital la cual me encanta… el ambiente era agradable y por ser lunes estaba un poco vacío, el aroma a café invadía el pequeño local de mesitas color negro con algunos silloncitos color crema… música agradable de fondo y unas cuantas voces divertidas daban un lindo aire de relajación al ambiente… no sabía si llegaríamos a la cama aunque un 80% me decía que sí por lo que decidí colocarme el pantalón rojo que había llevado la vez anterior ya que sabía le gustaba, una camisa blanca, un saquito negro y unas zapatillas del mismo tono me describían como una mujer bastante linda jeje debajo traía un cachetero rojo de encaje y un bra a juego… me sentía sexy y me encantaba la idea de repetir ahora a solas lo que hacía un par de semanas había experimentado con Caro. Daba un sorbo a mi capuchino cuando una voz conocida hizo que alzara la mirada.

Gerardo – Hola Paulina que tal?... llevas ya mucho aquí?... Disculpa no creí que llegarías antes que yo… - se inclinó para darme un beso en la mejilla una vez deje la taza con el capuchino en la pequeña mesa frente a mí…

Yo – Hola Gerardo… llevo un ratito pero fue porque salí temprano y decidí llegar antes… - se sentó en un silloncito que estaba frente a mí.

Gerardo – Bueno me hubieras avisado y habría llegado antes… - me sonreía, era un hombre agradable y con ese traje negro y camisa blanca me pareció bastante grande la posibilidad de terminar ese lunes con un poco de sexo extremadamente agradable. Se acercó la chica que me atendió y el ordeno un café americano con algunos pastelitos para acompañar. – Te vez muy guapa… hace tiempo que deseaba salir a tomar algo contigo pero nunca me diste una oportunidad… y ahora agradezco haber esperado…

Yo – Bueno tardaste en convencerme pero lo lograste… - el clima era bastante agradable aunque hacia un poco de frio, la señorita le entrego tras unos minutos una taza blanca con café y dejo sobre la mesa una canastita con pastelitos que lucían bastante apetitosos. - … y que tal el trabajo?

Gerardo – Bien con mucho trabajo para serte sincero pero me agrada mi profesión… pero no hablemos de trabajo… mejor cuéntame de ti… quiero conocerte más… claro esta si tú me lo permites…

Yo – Bueno que te puedo contar… soy Lic. En Contabilidad y no tiene mucho que ejerzo… - la plática se tornó bastante agradable, reímos y charlamos amenamente de cosas triviales cerca de una hora… - y eres casado cierto?

Gerardo – Así es… llevo ya 10 años de casado y tengo un pequeñín al cual adoro… - tomo el ultimo pastelito de la canasta y con un ademan pidió un poco más a la señorita. – Llevas mucho de conocer a Carolina?

Yo – No mucho como parecería… pero es mi mejor amiga… - lo miraba animadamente, las cosas parecían ir bastante bien cuando el cafecito estaba casi lleno ya, un giro drástico pero no me molestaba en lo más mínimo.

Gerardo - Puedo preguntarte algo un tanto más personal? – pregunto tras unos minutos más de charla.

Yo – Si claro dime.

Gerardo – Por que aquella vez pasó todo lo que sucedió? – su pregunta me robo una risa burlona que el contexto del mismo modo colocándose bastante colorado.

Yo – Bueno digamos que fuiste afortunado.

Gerardo – Muy afortunado para serte sincero.

Yo – Haz tenido sexo con Carolina nuevamente? – sabia por parte de mi amiga que entre él y ella ya no había pasado nada más y que inclusive se llevaban mucho mejor, aunque simulaban que nada había sucedido…la plática comenzaba de mane a tomar roles sexuales.

Gerardo – No… ella es una chica muy bella pero no es quien me interesa… - dio un traguito más a su taza de café y la dejo en la mesa nuevamente.

Yo – Entonces quién?… – le pregunte animada esperando una respuesta que lograra excitarme un poco más.

Gerardo – Obvio tu… dime algo… porque decidiste salir conmigo si la vez en la cual nos vimos yo me porte como un sincero “macho”?

Yo – No lo sé… - le mentí, la realidad era que eso había sido lo que más me había encantado y ansiaba que se repitiera, desde que tuvimos sexo había tenido que terminar en la cama con mi suegro en varias ocasiones imaginando que era Gerardo quien me cogía de manera estupenda… - te gusta ser rudo?

Gerardo – Sinceramente si… me gusta llevar el control… espero que eso no te incomode…

Yo – No… es algo agradable para serte sincera… - mi taza de café se quedaba vacía y ya no deseaba más, la plática ahora daba giros que no me apetecía que escucharan los demás… - Te parece bien si charlamos en otro lado?... no me gustaría que nos escucharan.

Gerardo – Por mi estupendo… - hizo un ademan a la señorita sobre la cuenta y ella no tardo en volver con una carpetita color marrón que le entrego a él, saco un par de billetes de su billetera y los coloco nuevamente en la carpeta entregándosela – Quédese con el cambio. – la señorita agradeció y se retiró deseándonos linda noche… tome mi bolso y salimos del cafecito en dirección a su automóvil, una vez dentro comenzó a conducir sin un sitio definido… solo nos dejábamos llevar sobre el camino, la noche y la plática… -… así que te gusta entonces un hombre en todo sentido… - cambiaba el tema mientras parábamos frente a un semáforo.

Yo – Pues algo así…

Gerardo – Dime algo Paulina… se sincera vale…te gusta el sexo rudo?… ser utilizada?... te gusto lo que paso entre nosotros aunque fue breve?... - comenzó a avanzar nuevamente una vez el semáforo nos dio la luz verde, había hecho una pausa pensando en que responderle aunque a todas sus preguntas la respuesta era un “SI” completamente.

Yo – Me gusta la idea de disfrutar de todo… aunque si me gusta un poco lo rudo y me gusto lo que paso entre nosotros… aunque fue raro – reí de manera contagiosa y el hizo lo mismo.

Gerardo – Te gustaría que volviéramos a hacerlo?...

Yo – Convénceme… - le respondí y él sonrió… condujo por una calle hasta llegar bajo un edificio grande, la calle estaba oscura y vacía, se estaciono y apago el motor.

Gerardo – Soy muy buen amante sabes… no es por presumir… - me miro y sonrió.

Yo – Si lo eres porque no disfrutas de ello con tu esposa? – una pregunta fría y llena de filo directa al corazón ajajaja

Gerardo – No me excita del mismo modo… y tú me has traído pensándote desde la última vez… - se acercó y me dio un beso que yo respondí… sus manos comenzaron a acariciar mis piernas por encima de ese pantalón rojo. – Me encanta como luces en este pantalón…- beso mis labios de manera agresiva y causo que me excitara de una manera estupenda… sus manos acariciaron mi vagina por encima de mi ropa… - te noto húmeda… nada me daría más gusto que hacerte mía nuevamente…

Yo – Entonces hazlo… - nos besamos entre sonrisas y después de un breve beso y una caricia rica a mi vagina volvió a encender el auto, ahora con dirección a un hotel…

Gerardo – Debes de saber qué cambio completamente en la intimidad… espero no te molestes está bien? – sus palabras me excitaron más y más…

Yo – Está bien… - Llegamos a un hotel bonito, descendimos del automóvil y nos dirigimos al lobby más ansiosa que nunca, sabía que me gustaría estar en la cama con el mas no cuanto… pidió una habitación a la señorita de recepción que nos miraba con una sonrisita picara y cómplice, entrego una llave y nos dio una feliz estancia, posteriormente nos dirigíamos al elevador, pulso el botón y enseguida se abrieron las puertas, entramos y pulso el botón numero 5…

Gerardo – Me encanta tu pantalón – me tenía de la cintura y bajo su mano hasta acariciar mis pompas… -espero que lo que suceda en unos momentos no te haga querer marcharte…

Yo – No – sonreímos y el ascensor detenía su avance, salimos de el a un pasillo agradable y sumamente amplio color blanco con mosaico beige… no sabía que habitación nos habían asignado por lo que iba completamente a la deriva… una puerta con el número 43 se abría frente a mi dejando ver un interior oscuro. Entre y encendí la luz para dejar a la vista una habitación agradable, con una cama elegante color azul cielo, dos buros color café y una mesa frente a la cama en la cual había una pantalla con unas toallas acomodaditas de manera bella, la puerta del baño estaba a un lado pero me dirigí a la mesita de la pantalla y deje mi bolsa, la puerta se cerró y ahora estaba completamente sola frente a él.

Gerardo – Antes de todo solo quiero que sepas que lo que pase ahora aquí se queda ok y no hablare de nada con nadie…- estaba poniendo las reglas de algo que acontecería y que parecía bastante excitante… - soy un hombre diferente a los novios con los que quizás has estado… a mí me gusta gozar y hacer gozar pero derivado de tomar el control total… si no quieres continuar puedes decirlo y te llevo a tu casa y aquí no pasó nada… si decides quedarte entonces no saldrás de aquí hasta que yo lo diga… decide… - estiro su mano como indicando que si la tomaba era aceptar sus condiciones, me sonreía de manera cómplice aunque su mirada se había vuelto fría.

Yo – Decido quedarme… - tome su mano y rápidamente me jalo hacia el… me beso y sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo de una manera que nadie antes me había acariciado, sus manos me tocaban fuertemente y sus labios eran agresivos me sentí con miedo pero también con una excitación que nunca había sentido… dejo de besarme solo para quitarme el saco…

Gerardo – Date una vuelta… quiero ver bien que me voy a comer en un momento… - sus palabras me indicaban que hacer, había aceptado quedarme y tenía que cumplir, dio unos pasitos atrás para poder mirarme mejor, me gire lentamente hacia la derecha lentamente, sabía que miraba mi cuerpo, mis pechos, mis piernas, mis pompas… cuando quede nuevamente frente al su mirada está puesta en mi vagina… - estupendo… verdaderamente estupendo… quítate tú camisa… - nuevamente me ordenaba, comencé quitar botón por botón hasta dejarla abierta, me la quite y la deje encima de la mesita… - Me encanta tu cuerpo… - se acercó a mí y volvió a besarme me cargo por mis pompas abriéndome de piernas, me llevo contra la pared y comenzó a besar mi cuello, no, más bien mordía deliciosamente mi cuello y me besaba al mismo tiempo… - estas buenísima… tal y como me gustan… - me llevo a la cama y me dejo caer en ella, se comenzó a quitar su saco y su camisa dejándolos a un lado de la cama, su camiseta y su pantalón continuaron hasta que quedo en boxers… - quítamelos… - ya sabía la rutina así que me senté en la cama y baje su bóxer dejándolo caer y liberando un pene erecto, de buen tamaño y grueso, coloco sus manos en mi cabeza y me dirigió hasta el, lo tome entre los labios y comencé a hacerle un oral… - eso… así… se nota que te gusta la verga verdad Paulina… - recorría su pene en todo su largo con la lengua mientras a menudo besaba su punta y lo devoraba de manera ansiosa, era un pene estupendo y me gustaba tenerlo en mi boca… tomo su pene con una mano y comenzó a moverlo en mi boca, lo sacaba de mí y me daba ligeros golpecitos en la cara con él para después volverlo a meter todo en mi boca… sus manos hicieron que dejara de mamarle su pene, me recosté y el me quito las zapatillas para después desabrochar mi pantalón, lo bajo de manera brusca dejándome solo con mi cachetero y bra rojos… - sí que me sorprendes… me encanta el color rojo y más en una mujer tan puta como tu… me sentó para quitarme el bra y lo dejo encima de su ropa para posteriormente recostarme otra vez en la cama para después subir y colocándose en medio empujando su pene por encima de mi ropa interior, me excitaba de una manera impresionante mientras acariciaba mis piernas y me daba un beso extraño, rudo… mordió mi labio y después comenzó a descender por mi cuerpo hasta llegar a mis pechos los cuales beso y mordió de manera brutal, me causaba dolor pero me encantaba como lo hacía, devoraba mis senos mientras su mano derecha acariciaba mi vagina causándome un placer impresionante… - te gusta perra… porque a mí me encanta disfrutarte… serás mi juguetito sexual… - sus palabras me enamoraron por completo de todo y quería ser suya en ese instante… - dime eres mi perra?... dime que quieres ser mi puta…- frotaba mi vagina de manera deliciosa y yo realmente deseaba ya sentirlo dentro… quería darle placer y que disfrutara de mi…

Yo – Quiero ser tu puta… - mis palabras lo transformaron comenzó a fritar de manera impresionante mi vagina…

Gerardo – Así me gusta… responderás todo lo que te pregunte o si no te castigare… entendiste “cabrona”?

Yo – Si… si entendí… - gemía sin que aún me hiciera oral o me penetrara…. Me sentía deseada, utilizada y sumamente dispuesta a darle mi cuerpo las veces que quisiera y donde quisiera…

Gerardo – Eso perra… - coloco una mano a cada lado de mi cachetero sin bajarlo… - esto estorba y ya te quiero coger… - lo jalo a los lados hasta romper mi cachetero cosa que me causo un poco de dolor pero al mismo tiempo me encanto… - que rica vagina tienes… - se acostó en la cama y creí que no me daría un oral así que pensé montarlo… - no… ven acá siéntate en mi rostro que quiero mamarte esa vagina deliciosa que tienes entre las patas… - me jalo hacia él, nunca antes me habían hecho un oral así pero me encantó la idea, me dirigí hasta su cara y pase una pierna a cada lado suyo colocando mi vagina justo en su cara… sus labios acariciaron los míos mientras sus manos acariciaban mis pompas. Su lengua era estupenda, increíble y me daba un placer exquisito… un placer a la altura de lo que yo esperaba e inclusive aún más… sus labios y lengua hacían que me moviera un poco encima de su cara… era un sexo oral magnifico y tras unos minutos me llevo al orgasmo tan esperado que me robo un gemido sonoro de manera que la habitación se llenó de él, sentí mi humedad en su rostro y su lengua besarme aun… siguió dándome un oral estupendo hasta que sus manos me obligaron a bajar del… se incorporó y me obligo a acostarme en medio de la cama, se dirigió a su pantalón y saco su billetera de la cual tomo un condón y se lo coloco, se dirigió a donde se encontraba la luz y la apago dejándome a oscuras, desnuda y tumbada en la cama súper excitada y desnuda esperando ser penetrada… unas tenues luces de unas lámparas ubicadas encima de cada buro aparecieron y daban a la habitación el mismo ambiente de la vez pasada, nuevamente un deseo impresionante recorrió mi cuerpo hasta colocarse en lo profundo de mi vagina… subió nuevamente en mi pero esta vez no se colocó en medio de mi preparándome para recibirlo, me beso, sus manos acariciaron mis pechos y yo acaricie su espalda… -abre las patas… - me ordenaba de manera ruda así que lo hice, ya deseaba su pene como nunca he deseado a otro hombre, se colocó en medio y sin avisar si quiera me atravesó con su tan ansiado pene por fin ya dentro de mi… comenzó a moverse lentamente hasta llegar a ser penetraciones estupendas que me tenían gimiendo abrazando su delicioso pene con mis paredes vaginales… - eso así me gustan las viejas… gritonas… siente a tu macho “cabrona”…

Yo – Así…oh Dios… así… - gemía como nunca… me cogía como un verdadero toro… me cogía como todo un buen amante y no podía creer que había dejado pasar tanto tiempo para decirle que si saliéramos, sus manos acariciaban mis piernas.

Gerardo – Que rica panochita tienes se siente tan apretadita que quiero cogerte todo el día… - siguió penetrándome duramente tras varios minutos hasta que dejo de hacerlo y sin salir de mi se sentó en la cama, sus ojos eran salvajes, su cuerpo aunque era un poco robusto me pareció estupendo, coloco sus manos en mis pechos sin perder su posición y comenzó a cogerme haciéndolo de manera más agresiva…- eso gózalo cabrona… es lo que te encanta verdad… tener una buena verga en tu panocha cierto… - sus penetraciones eran brutales y sus palabras rebotaban en mis oídos llenándome de placer todas y cada una de las partes de mi cuerpo…

Yo – Si… si me encanta tenerla dentro… - nunca antes había suplicado así pero lo haría mil veces más si el amenazaría con detenerse…

Gerardo – Eres un juguete delicioso… - se detuvo un instante en el que recupero aliento… - me encantan las viejas tan putas y cogelonas… - tomo mis piernas y las coloco en sus hombros, nuevamente comenzó a moverse empezando de lento hasta hacerse de la velocidad que me tenía realmente entregada a él… - coges mucho mejor que mi esposa… dime que se siente ser el juguete de un hombre casado?…

Yo – Rico… muy rico… - mis palabras se volvieron robóticas, ya no pensaba en lo que respondía, el placer total se había apoderado de mi cuerpo y era ahora mi vagina quien pensaba y agradecía de una manera exquisita… mis gemidos ya no eran los propios de veces pasadas, por primera vez estaba gritando de placer… era el mejor sexo de mi vida y ansiaba no terminara nunca… pasaron varios minutos en los cuales me cogía de una manera soñada y nunca antes experimentada, el sonido de nuestros cuerpos entregarse mutuamente era encantador, embriagador en toda la extensión de la palabra… me cogía tal y como había imaginado e inclusive superaba mis expectativas, un orgasmo repentino apareció y mis gemidos lo anunciaron de manera gritona…

Gerardo – Eso perra… me encanta que lo goces como la puta tan cabrona que eres… toma “hija de la chingada”… -sus penetraciones eran tan estupendas, tan brutales y tan magnificas que el orgasmo fue acompañado también por lágrimas de placer y dolor… era por mucho el mejor amante que me había llevado a la cama…

Yo – Para… para… detente… - le suplique sin querer que se detuviera, gozaba y me dolía al mismo tiempo pero la satisfacción sumada de esos dos placeres era por mucho lo que yo quería…

Gerardo – No… ni “madres”… ahora eres mi perra y tienes que cumplir dándome ese culo rico… ahora dámelo… quiero romperte el culo con mi verga… - se detuvo poco a poco y después saco de mí su pene causándome un gemido estupendo, tan delicioso que ya ansiaba sentirlo dentro… se quitó de su sitio permitiéndome acomodar, gire colocándome boca abajo y dejando mis pompas listas para el… - eso chiquita… ahora toca el turno de tu rico culito… - subió en mi por la parte de atrás, abrió un poco mis piernas y sentí su mano húmeda en mis pompas, estoy segura que las había humedecido con un poco de saliva... coloco su pene en mí y comenzó a entrar nuevamente de manera ruda, sus manos se colocaron en mi espalda recibiendo todo su peso mientras me atravesaba riquísimamente llenándome y tratándome como me encanta… varias nalgadas duras se hicieron notar… - que rico culo… siénteme dentro zorrita… - sus penetraciones ahora eran nuevamente exquisitas, me trataba como su puta de ocasión y a mí me encantaba lo que sucedía… me daba nalgadas y sentía su cuerpo chocar contra el mío en cada penetración, sus manos a menudo acariciaban mi espalda u otras jalaban mis cabellos obligándome a alzar un poco la cara… cogía analmente tan bien como vaginal y yo era presa de un placer nunca antes experimentado a tal grado- De quien es este rico culo?... – pregunto al mismo tiempo que se hundía duramente en mi atravesando mis pompas y dándome una nalgada sonora durísima…

Yo – Mío… es mío… - respondí gozando y escuchando su respiración agitada, mis gemidos, el golpe de su cuerpo chocar con mis pompas… sus penetraciones al instante se volvieron aún más intensas… parecía que quería matarme a penetradas y su pene era el arma que acabaría con todo… sentí riquísimo y comencé a gritar levemente al mismo tiempo que sentí otra nalgada…

Gerardo – No es tuyo “cabrona” es mío… mío… mío “hija de tu chingada madre” sus penetraciones fueron increíblemente bárbaras al igual que sus palabras, nunca antes un hombre me había dicho groserías de tal intensidad en el sexo francamente las recibía como un alago, sus gemidos se hicieron sonoros… - eso chiquita eso… - terminaba al mismo momento en que me apretaba las pompas de manera ruda… hundí mi cara en la cama secando mis lágrimas aun excitada aunque sabía que todo había terminado ya… salió de mi tras unos instantes y para mi sorpresa se paró inmediatamente de la cama… me gire un poco para ver qué haría ahora y para mi dolorosa sorpresa se había quitado el condón y lo había arrojado al suelo, se dirigió nuevamente a su billetera y tomo otro condón… oh Dios mío aun quería más… saco el condón y se lo coloco nuevamente en el pene, parecía algo estupendo pero estaba adolorida, deseosa y satisfecha… - abre nuevamente las patas que esto aún no termina… - no podía creer que tan rápido se recuperara y no sabía que hacer me quede en la misma posición… - te dije que abrieras las piernas “cabrona”… - me obligo a abrirme nuevamente de piernas para el… me jalo hacia el por un tobillo colocándome en la orilla de la cama… - lo quieres perra… dime si lo quieres cabrona…

Yo – Si… - pero antes de que pudiera responder algo ya la tenía dentro de mi… un gemido extraordinario salió de mi nuevamente al tiempo que cerraba los ojos y me dejaba llevar nuevamente…

Gerardo – Así “cabrona” ya sabes cómo me gusta… gritonas…me encantan así jóvenes y más putas que nada… que sean tan buenas en la cama y que abran las patas a la primera… como tu mi juguetito… - me cogía de manera que nunca antes alguien lo había hecho y que jamás podría olvidar… - quiero que me montes como la zorra que eres… ahora te toca a ti darme el placer que yo te di… - salió de mí y dio una caricia rápida a mi vagina… se subió en la cama y se recostó en su centro boca arriba, estaba cansada y adolorida pero quería continuar así que me incorpore nuevamente y subí hasta el, coloque una pierna a cada lado suyo y tome su pene colocándolo en esa vagina tan satisfecha hasta el momento, me senté en el y me hundí moviéndome un poquito de lado a lado para caer encima de ese hombre que tanto placer me estaba dando… - eso ahora muévete como sabes… usa ese rico culo para darme placer “cabrona”… - comencé a moverme al tiempo que el acariciaba mi cuerpo, me movía de adelante hacia atrás y de lado a lado… - eso así perrita… así… te mueves como toda una campeona… coges estupendamente… - me movía rápido y deliciosamente, quería que disfrutara de mi tanto como yo lo estaba disfrutando a él, me encantaba saber que le encantaba cogerme y de manera tan rica como lo hacía… - gírate y dame la espalda que quiero ver ese culo mío… - nunca lo había hecho así pero era la novedad en la relación lo que me encantaba… sin salir de él me gire poco a poco en el hasta darle la espalda, acaricio y apretó mis pompas de manera estupenda… comencé a moverme mientras él me daba nalgadas y acariciaba mi espalda y apretaba mis pompas, era rico y miraba como doblaba los deditos de sus pies, algo que me indicaba que estaba gozando de manera deliciosa de mi… me incline un poco hacia adelante y me dio una nalgada que me dolió y me gusto… - eso así… eres bien puta - metió su dedo en mis pompas y estaba haciendo un trabajo estupendo, era el mejor sexo de mi vida… - me encanta tu culito… es tan maravilloso que quiero rompértelo nuevamente… - comencé a detenerme y salí de él, me hice hacia el frente un poco y él pudo acomodarse nuevamente por detrás… el anal era creo yo, lo que más le gustaba así que volveríamos a repetirlo… - eso chiquita ya sabes cuándo y que me gusta… me encantan las perras obedientes…-se colocó tras de mi nuevamente y para mi sorpresa no atravesó mis pompas pero si mi vagina nuevamente… comenzó a cogerme ahora en esa posición pero por la vagina… sus movimientos eran encantadores, más que estupendos para mi… tomo mi cabello y jalo de el de manera deliciosa… - hace falta tu collar de perra… de puta… así que jalare tu cabello… las viejas como tú me encantan… bien putotas… sabrosas… de buen culo… y que “aflojen” el culo… odio las apretadas que no lo sueltan… pero tu… que rico culo tienes…

Yo – Si… me gusta darlo… - estaba gozando y mi cuerpo estaba embriagado de placer… la habitación olía a sexo completamente… a pudor…

Gerardo – Nunca había tenido una putota tan buena y complaciente como tu… - me dio otra nalgada al momento en que se hundía en mí, tomo mis manos y los jalo hacia él, estaba solo apoyándome en mis rodillas y de él ya que me sujetaba, su pene me empujaba hacia adelante y si no fuera porque me sujeto yo habría caído ya… comenzó a cogerme así y nuestros gemidos se unían al unísono, el golpeteo de su cuerpo chocar al mío era increíblemente sonoro…

Yo – Así mas… mas… así señor así… - pedía más, suplicaba por más, quería que me cogiera tan rico como lo hacía… era estupendo.

Gerardo - Esta posición me encanta… no tienes nada más que darme el culo sin poder hacer nada…

Yo – Si… así me gusta también…

Gerardo – No te di permiso de hablar “cabrona”… - me dejo de tomar por las manos y obligo a ponerme arqueando mi espalda con la cara hundida en la cama nuevamente… - ahora te voy a castigar por puta desobediente… - saco su pene y lo coloco en mis pompas y hecho un poco más de salivita y comenzó a atravesarme sin avisar nuevamente con fuerza, con ganas, con un salvajismo digno de una bestia… mis gemidos aun eran agradables y ya no sé si lloraba de placer o dolor por que ambos invadían mi cuerpo… mi pompas estaba llenas nuevamente por su delicioso pene, todo era estupendo su sexo me tenía elevada en el cielo… era el mejor hombre de mi vida y no sabía cómo agradecerlo más que entregarle mi cuerpo… - De quien es este culo delicioso…

Yo – Tuyo… tuyo… - ahora estaba bien entrenada y sabia como responderle…

Gerardo – Eso “cabrona” eso… hay “hija de tu reputisima madre” pero que culo tan rico te cargas… que rico que lo prestes para que lo gocemos los hombres… eres una puta de ensueño - comenzó a cogerme de manera brutal dándome nalgadas furiosas… era una ocasión magnifica y era digna de repetirse las veces que fueran necesarias… - que ricas nalgas tienes ojala mi esposa las tuviera tan ricas… - me cogía de manera agresiva causándome dolor y placer, continuo así por unos minutos antes de salir de mi de manera repentina sin que lo esperara… - recuéstate y ábrete nuevamente… - lo hice e inmediatamente después él se colocó en medio de mi atravesándome sin avisar…

Me cogía como él quería, como a él le gustaba y eso a mí me tenía gozando con las piernas abiertas y su pene dentro de mi… era delicioso sentir sus manos en mis pompas y su pene dentro… un orgasmo nuevamente me invadía el cuerpo, más lagrimas corrían por mis mejillas mientras gritaba de placer… el incremento sus penetraciones y se hundía de manera dolorosa dentro de mi…

Gerardo – Que rico coges… ojala más viejas fueran como tu… - sus manos estaban en mis pompas y las apretaba durísimo mientras terminábamos al mismo tiempo, lo rodee con mis piernas agradeciendo que terminara y así mismo el placer que me había causado… gemíamos aun mientras bajaba la intensidad de las penetraciones y apretaba mis pompas de manera repetida mientras se vaciaba por segunda vez en el condón… descansamos unos minutos sin pronunciar palabra y sin movernos, gozábamos de la situación mientras aún estaba dentro de mí, su cuerpo estaba caliente y ambos compartíamos el mismo placer y el mismo sudor… había sido magnifico…. se quitó de mí y saco su delicioso pene ahora causándome el placer de sentirlo fuera… había sido genial la primera vez aunque había durado poco pero esta ocasión era completamente diferente… hubiera dicho que si a cualquier cosa que me pidiera en ese momento…

Gerardo – Fue… estupendo… - dijo recostado a un lado mío.

Yo – Lo fue… - realmente lo había sido… no sabía cuánto tiempo habíamos estado en la cama pero había sido bastante, tenía que trabajar al día siguiente… se levantó de la cama y me miro aun con las piernas abiertas.

Gerardo – Eres deliciosa… - le sonreí y me levante de la cama, tome mi pantalón, mi bra y mi camisa… me dirigí al baño cuando me detuvo… - A dónde vas Paulina. – me miro con unos ojos ya tranquilos y pacientes.

Yo – Voy a ducharme… - era necesario después de lo que hayamos pasado.

Gerardo – No… nada de eso… - se acercó y me dio un beso ya tranquilo y corto – quiero que te vayas a tu casa oliendo a mi… - la idea no me agrado tanto pero preferí no insistir… después de todo había aceptado seguir sus reglas… ya después pondría las mías…

Me vestí sin colocarme nada debajo pues mi cachetero había sido sacrificado para poder disfrutar de manera que nunca imagine, me sentí un poco mal de no haberme duchado pero había valido la pena… nos vestimos charlando de lo que haríamos al día siguiente y una vez estuvimos ambos con la ropa en su sitio tomamos nuestras cosas lista para partir… note que él no recogió mi cachetero roto que estaba en el suelo…

Yo – Sería bueno recogerlo no crees?...

Gerardo – No… que sepan que aquí pasó algo estupendo… - me sonrió de manera agradable y nos unimos en un beso encantador y más de una parejita típica de novios, acaricio mis pompas y añadió – me encanto.

Salimos del elevador y en el mostrador estaba otra pareja que seguro no la pasarían tan bien como yo, la chica de recepción recibió la llave de Gerardo y al salir notamos que la parejita nos miró como diciendo “y estos que” seguro por la “pequeñita” diferencia de edades jajaja salimos del hotel y abordamos el automóvil, se veían pocos automóviles en la avenida así que saque el celular para consultar la hora, me sorprendió ver el tiempo que habíamos estado en la cama, eran las 10:30 PM, además tenía llamadas perdidas y unos cuantos mensajes de mi novio y de mi suegro jeje… de pronto sentí como si el tiempo hubiera volado…

Yo – Es tardísimo creí que era más temprano… - le dije mientras el conducía.

Gerardo – Si lo se… me van a matar en mi casa tengo como 40 llamadas perdidas de mi esposa – sonreímos.

Yo – Estoy en las mismas… pero valió la pena. – le dije sinceramente sin voltear a verlo sonriendo y sintiendo mi vagina y pompas satisfechas pero un poco cansadas.

Gerardo – Ni tienes que decírmelo… haz sido la única mujer con la que he estado que lo ha disfrutado tanto como yo o quizás más pues a nadie le había dado tantos orgasmos para serte franco… y además no preferiste irte en taxi como las otras chicas con las que he estado… creo que te gusta de la misma manera un sexo salvaje – sonreímos, “otras chicas” jaja ahora si me había dado más curiosidad.

Yo – Otras chicas?... has estado con cuantas en mi situación?...

Gerardo – Solo 3 pero ninguna lo gozo tanto como yo… eres la primera con la cual soy tan grosero y agresivo… las otras solo les dije putas y parecía que les había dicho lo peor en toda su vida… me pidieron irse en taxi y nunca más supe de ellas… es el problema de las chicas jóvenes que aún creen en que se hace el amor y no experimentan los límites del placer… - en eso tenía razón así que solo sonreí y continuamos conduciendo en la noche.

Yo – Si tienes razón… espero no tengas problemas con tu esposa… - le dije sinceramente y cambiando el tema jeje.

Gerardo – Ya veré como soluciono todo… discúlpame si dije o hice algo que te molesta en el hotel… sencillamente nunca había perdido el control de mi de una manera tan grotesca… - era un hombre “normal” nuevamente.

Yo – No te preocupes para mí fue encantador.

Gerardo – Crees que podremos repetirlo… a mí me encantaría sinceramente y creo que ambos la pasamos estupendamente esta noche… que dices podemos vernos nuevamente?…

Yo – Si… por mi está bien

Gerardo - Te parece bien si nos damos una escapadita mañana? – sonrió de manera que yo entendía que era broma.

Yo – Claro… - no sabía bien ni que decir solo sabía que quería volver a estar con el… él se sorprendió mucho de mi respuesta.

Gerardo – Es enserio? – Pregunto sorprendido - No pensé que fuera tan pronto para serte sincero… pero está bien mañana paso por ti te invito a comer y vamos a lo nuestro está bien… - Me miró fijamente con su mirada amistosa y sabía que el hombre del hotel había regresado a su closet dentro de él.

Yo – Está bien a las 5 te espero afuera de mi oficina. – Seguimos charlando de cosas ahora si de trabajo por unos minutos hasta que llegamos a mi depto.

Gerardo – Muy bien señorita hemos llegado a su palacio… me dio un gusto compartir una taza de café contigo y claro… estar contigo nuevamente… sabes… - hizo una pausa en la que tomo mi mano y añadió – eres justo como había soñado a una mujer, agradable… sincera… hermosa… profesionista y sobretodo buena en la cama… me has dado por mucho el mejor sexo de mi vida…

Yo – Y tú has sido el mejor hombre que he tenido en la cama… - le respondí al momento en que besaba sus labios y tomaba mi bolso… - lo digo enserio… el mejor… - mis palabras lo dejaron con una sonrisa enorme en los labios y en la mía se dibujaba una sonrisa de agradecimiento.

Gerardo – Espera... - saco de la parte trasera una bolsita blanca y me la entrego – Toma, siento lo de tu ropa interior pero si algo así pasaba más vale prevenir así que te compre estos conjuntitos, espero que alguno te quede… - era algo agradable aunque francamente no tenía que haberlo hecho, aun así tome la bolsa y le agradecí dándole otro beso… - enserio gracias hermosa Paulina y hasta mañana princesa.

Descendí del auto y el solo se arrancó hasta que me perdí de vista, ya en mi departamento deje la bolsita blanca y mi bolsa en el sofá, cerré la puerta con llave y me dirigí al baño inmediatamente, abrí la ducha girando la llavecita del agua caliente y un poco la de la fría, me desnude hay mismo, era justo y necesario bañarme… cuando el agüita tibia toco mi cuerpo agradecí por estar tan satisfecha… tras unos minutos bajo el agua tibia y de haberme dado un baño con mi shampoo, acondicionador y jabón favorito jaja salí de la ducha, me envolví en mi toalla y tome mi ropa del piso, fui hacia mi habitación y la coloque en cesto donde va toda mi ropita sucia, seque mi cabello frente a mi espejo con la secadora y me tire en la cama desnuda, no deseaba colocarme ropa así que me quede dormida desnuda casi inmediatamente que mi cuerpo toco la cama…

Los siguientes 20 días hábiles nos vimos siempre a la salida de mi trabajo, íbamos a comer algo y siempre terminábamos en el hotel de manera estupenda, casi siempre saliendo a la misma hora, me encantaba tener sexo con él después de un día pesado era lo que yo quería… me había olvidado de mi suegro y de mi novio, solo los fines de semana era de pausa entre su familia y yo la mía, eso habíamos acordado, en el hotel era una bestia y yo su puta… fuera de ella éramos estupendos amigos, reíamos, comíamos, bebíamos charlábamos de todo y la pasábamos estupendamente… cada noche llevaba una bolsita blanca con tres conjuntitos de ropa interior dentro ya que cada sesión rompía mi ropa interior… compartimos una amistad estupenda… el sexo con él era grandioso y me levantaba cada día esperando salir de la oficina y ver su automóvil esperando por mí, algo que nadie más ha causado… los orgasmos eran estupendos con él al igual que todo, pero todo buen inicio tiene un final y pronto tuvimos que dejar de vernos cuando su esposa se enteró que andaba de loquito ajajaja según su esposa le reclamo por que le contaron que lo vieron besando a una werita jovencita de muy buen ver jajaja y yo no sé de quién hablaban jajajaja terminamos siendo muy buenos amantes y amigos, ahora solo nos escribimos por correo de vez en cuando para saber cómo estamos pero lo nuestro ha terminado…. aun así nuestra despedida fue la experiencia que más adoro y que al igual que este relato termino siendo un sexo estupendo, ese día ahora en vez de una bolsita blanca con ropa interior me regalo un viajecito a Cabo San Lucas por una semana con un acompañante, quien quiera que fuera, algo magnifico para mi siendo sincera… la persona afortunada de ir conmigo fue…

Use muchas groserías en este y faltaron más jeje son groserías muy amm “utilizadas” por la gente grosera jajaja sin agraviar… al final me gustaron pero las detesto en otros ámbitos jejeje espero no les incomoden y que mi relato haya sido de su agrado …

Mis demás relatos pueden encontrarlos en el siguiente link, un beso a tod@s

🔗

— paulina22omind

1 de septiembre de 2013

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paulina22omind

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