Tal vez no sea fácil de contar y sea extraño viniendo de alguien como yo, sin embargo, los sueños inquietan un poco.
Hace años no escribía, lo hacía relativamente bien en una época así que espero no se me haya olvidado y sea agradable de leer.
Todo comienza oscuro, en tinieblas. Solo una silueta blanca resplandece en la inmensidad de la nada. Estoy sentado, asustado y algo confundido. ¿Por qué esta aquí? Sé, aunque no ha dicho nada, que me va a obligar a contar algo que no quiero, pero que a la vez deseo en lo más profundo de mis sueños.
Se acerca lento, parece como si no me hubiera visto, posa su mejilla sobre la mía y me pide que le cuente como fue ese primer sueño. Se sienta en silencio, viendo en sentido contrario al mío, sabe que si la veo no sería capaz de contarle.
Empiezo a hablar y me detiene, "con detalles" dice suavemente pero con autoridad. Vacilo un poco, un vacío surge de lo más profundo de mi pecho, pero continuo.
Esta oscuro como ahora. Esta acostada boca arriba con las piernas sobre mis antebrazos, la sostengo un poco asombrado por la falta de soporte, pero aun así, sigo suavemente y con firmeza. Me gusta la humedad, la estrechez y los movimientos de su silueta sobre la nada. No veo su cara, está un poco oculta desde mi perspectiva, sin embargo sé que lo disfruta. La tomo de las plantas de los pies y abro sus piernas hasta el límite de su flexibilidad, gime un poco, le duele pero sé que está bien, sigo con fuerza y uno su cuerpo al mío una y otra vez. Sus manos no aguantan y presionan con pasión sus pechos sudorosos, suelto sus pies y la tomo por el cuello en el punto exacto entre la asfixia y el placer, continuamos y nos acercamos cada vez con más fuerza. Me detengo un momento y recorro con mi boca la silueta sostenida por la nada, llego a la parte más húmeda de su cuerpo y la beso como si nadie lo hubiese hecho, tomo con mi mano la parte inferior de su vientre y la sostengo un poco hacia arriba mientras me aventuro a probar sabores más profundos. De vez en cuando bajo, encuentro un poco de resistencia las primeras veces, después, ayudada con sus manos y con un poco de desespero me da acceso al placer prohibido. Sigo unos minutos hasta que siento que decide regalarme su clímax con un poco más de humedad. Me levanto y la beso, la tomo por las caderas y la volteo boca abajo. Su cabeza está apoyada nuevamente en la nada y sus caderas expuestas buscan más placer. Se ve muy sensual, muy sexual, nunca había visto nada tan provocativo, tan excitante, tan perfecto. La tomo con fuerza como si fuera la última vez, se muerde los labios (no hay nada más) y abraza la nada haciendola parte suya. Se incorpora para tener más el control, la tomo del cabello y empuja con ganas, con firmeza, con desespero, una y otra vez, hasta el límite, hasta el fondo, hasta el punto exacto.
De repente despierto sudando, excitado, asustado y un poco mojado. Era solo un sueño pero me siento mal, respiro profundo y pienso ¿Por qué quería detalles? y me vuelvo a dormir.
Nuevamente esta oscuro, otra vez las tinieblas, la silueta y el temor de lo que sigue. Esta vez todo es más intenso, más fuerte, menos romántico, más carnal y para mi tortura… con más detalles.
Vuelvo a despertar ¿otra vez? (pienso), respiro profundo y me vuelvo a dormir un tanto preocupado.
No sé cuántas veces pasó, pero una de esas me levanté y ya no aguante más, estaba exhausto y al punto de la desesperación. De pronto, me levanté, esta vez y a diferencia de la última, estaba en la realidad (o eso creo).
Respire un poco intranquilo pero feliz de que hubiera terminado, tomé el celular y le escribí:
¿Está bien?
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si la protagonista lo lee debería dejar un comentario ;)








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