LA FANTASIA DE MI ESPOSA PARTE 2
Relato de comunidad Bisexualesschedule 13 min de lectura calendar_today Septiembre de 2013

LA FANTASIA DE MI ESPOSA PARTE 2

Después de haber dormido unas horas, calculo que eran cerca de las 12 del medio día cuando algo me despertó, yo estaba acostado de medio lado dándole la espalda a mi esposa, ella estaba en la misma posición acostada sobre su lado derecho y Daniel atrás de ella, a Adriana le encanta colocar su....

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Después de haber dormido unas horas, calculo que eran cerca de las 12 del medio día cuando algo me despertó, yo estaba acostado de medio lado dándole la espalda a mi esposa, ella estaba en la misma posición acostada sobre su lado derecho y Daniel atrás de ella, a Adriana le encanta colocar su vagina desnuda muy pegada contra mis nalgas y moverse como si me estuviera culeando, cuando desperté, sentí algo parecido, pero note que ellos hablaban muy suavemente, una mano de él estaba frotando la vagina de Adriana y al tiempo rosaba mis nalgas, escuche cuando ella le decía, huy no papito, por ahí duele mucho, él le respondió, tranquila mamita, yo te pongo harta saliva y te hago pasito, veras que no te duele y vas a gozar mucho, yo fingí seguir dormido, pero sabía que él quería comerse el culote de Adriana y no lo culpo, lo tiene muy rico, pero no le gusta casi que le den por ahí, el caso es que mientras más pasaban los segundo ella gemía mas fuerte, la mano de Daniel en la cuca de ella se movía con más fuerza, frotándola y penetrándola con los dedos, yo sabía que por lo menos ya le tenía la cabecita adentro de ese culote rico, por que los gemidos de ella eran más profundos y su respiración más agitada, en esos momento mi verga ya estaba dura, me excitaba demasiado imaginar esa vergota en el hermoso culo de mi esposa, cada vez los movimientos de sus cuerpos eran más fuertes, sentía el cuerpo de Adriana ir y venir contra el mío al mismo ritmo de sus gemidos que trataba de ahogar supongo que para no despertarme.

Unos minutos más tarde, los movimientos y los gemidos de ambos eran bastante fuertes, yo me moví un poco, quedando bocarriba, casi de inmediato, Adriana tomo mi verga que estaba muy dura y la apretó con fuerza, en ese momento dijo muy agitada, huy mi amor, entonces me voltee hacia ella y la bese apasionadamente ahogando sus gemidos que ahora si eran fuertes, luego baje hasta sus téticas y las chupe deliciosamente, un par de minutos, seguí mi recorrido hasta llegar a su deliciosa vagina popochita, abrí sus piernas y ahí pude ver como casi la mitad de la verga de Daniel entraba y salía en su culito, comencé a chupar esa hermosa cuca súper mojada y unos segundos después, me coloque en posición de 69 con ella, no pude evitar la tentación de acariciar las huevas de Daniel, esto lo puso más arrecho aun, los tres estábamos en una arrechera tenaz, Adriana me tenía tres dedos en el culo, mientras me la mamaba con fuerza y muchas ansias, entonces no me aguante mas y me arrodille al lado de ellos, los ayude para que se voltearan bocarriba, en ese momento mi esposa lanzo un gemido más fuerte, seguro Daniel aprovecho el movimiento y se la metió casi toda, ya en esa pose, le encogí las pierna a Adriana y le chupe con avidez esa hermosa cuca, unte copiosamente una de mis manos con sus abundantes jugos y lubrique bien m i verga, me metí entre sus piernas y la penetre suavemente, ella exhalo un gemido profundo, era súper excitante sentir el roce de las dos vergas moviéndose dentro de ella, en ese momento se estaba cumpliendo una de las temerosas fantasías de ella, ambos nos movíamos rítmicamente para buscar darle el máximo placer, poco a poco ella se fue adaptando y el ritmo fue aumentando, ambos queríamos meterle toda la verga, llenarla completamente, unos minutos más tarde, Daniel me dijo, hazte debajo tu ahora, con cuidado no dimos vuelta, yo abrace a mi esposa y la bese con pasión, sabía lo que seguía y no se hizo esperar, Daniel la tomo por las caderas y con un movimiento sutil pero firme hizo desaparecer su gran verga dentro del culote paradito de Adriana, ella me abrazo con fuerza mientras su gemido profundo y fuerte se ahogo en mi boca, un minuto después los tres no movíamos acompasadamente presos de una arrechera muy fuerte, nuestros cuerpos se estremecían de placer, mientras trataba de hundir toda mi verga en la cuca de mi esposa, abría sus preciosas nalgas para que la verga de el entrara aun más, me excitaban demasiado sus gemidos y la expresión de su rostro, estaba transformada por la excitación extrema, de pronto Daniel emitió un clásico gemido profundo, saco su verga del culo de mi esposa y en un segundo, estaba bañando de semen su deliciosas nalgas y su espalda, preso de la arrechera, golpeaba con su verga fuertemente en medio de las nalgas de Adriana, entonces me apresure a darle más fuerte y rápido, quería que se viniera con mi verga adentro, nosotros nos entendemos muy bien en cuanto a esas cosas y ella no tardo en liberar ese torrente de energía, bañando completamente mi verga y mis huevas con el néctar de su placer, como ella sabe que me encanta venirme en su boquita rica, se acostó bocarriba y en undelicioso 69, nos chupamos con desmesurada pasión, en ese momento Daniel aprovecho que yo estaba en 4 sobre ella y me chupo el ojito del culo de una forma que en un minuto estaba explotando dentro de la boca de mi linda y arrecha esposa, ella saco en ese momento mi verga de su boca y dejo salir ese semen contra mis huevas rodando así hasta la punta de mi verga y de esa forma la chupo un ay otra vez, mientras Daniel mordía mis nalgas suavemente, las chupaba y me tenía dos dedos dentro de mi culo, fatigados y con las pupilas muy dilatadas por la tremenda excitación, terminamos tendidos en la cama, completamente satisfechos por la tremenda faena que acabábamos de realizar.

Después de descansar un rato y darnos un delicioso baño los tres juntos, Adriana como de costumbre, se puso muy sexy con una de sus explosivas minis, unas medias negras semitransparentes que sabe que encantan, le fascina que los hombre botemos la baba por ella y pues, tiene de sobra con que, yo me puse un jean que ella me regalo y le encanta porque me queda al cuerpo y resalta mis atributos por punta y punta, una camiseta y una chaqueta sport y ya, Daniel se coloco su ropa ya seca y así, salimos a almorzar, luego fuimos a dar una vuelta por un centro comercial, era deliciosa la empatía que había entre nosotros, parecíamos novios, el amante de mi esposa ahora también era el mío, su verga nos había devorado y nos dio tanto placer como no habíamos soñado.

Cerca de las 5 de la tarde, decidimos regresar a casa, de tanto caminar estábamos un poco cansados, así que al volver nos acostamos en el tapete de la sala, tiramos todos los cojines y no dispusimos a escuchar música y charlar un poco, en un momento Adriana se antojo de un tinto y cuando se dispuso a pararse para ir a la cocina, seguro que intencionalmente, se coloco en 4 dejándonos ver ese culote, como si no hubiera pasado nada se dirigió a la cocina, entonces Daniel me dijo, huy hermano esa mujercita tuya es una bomba sexual, en ese momento me acaricie la verga y dije, huy sí, es una mamacita rica, entonces Daniel tomo una de mis manos y colocándola sobre su verga me dijo, mira como me puso, yo se la apreté suavemente y mordiendo mis labios conteste, huy papito pero que, entonces él se acerco bien a mí y comenzó a acariciarme las piernas, ese jean te queda muy bien te ves muy rico, yo sonreí y le dije, si, a Adriana le encanta verme con él, a mi también respondió el mientras metía su mano entre mis muslos buscando mis nalgas, entonces me dijo, voltéate, me acosté bocabajo y el comenzó a acariciar mis nalgas, metía su mano entre mis muslos rosando mis huevas con la punta de sus dedos y la subía con firmeza apretando mi culo, mientras yo acariciaba su verga sobre el pantalón, estaba muy dura, se sentía ese bulto casi llenar mi mano, estábamos en esas cuando de repente apareció Adriana con una charolita y los tres tintos, la sorpresa fue que se había quitado las medias, los pantis y se había subido bastante la faldita, uuufff, que rica se veía, al vernos dijo un poco sorprendida, huy, que están haciendo par de sinvergüenzas, a lo que Daniel respondió con acento de excitación, esperándote mi putita rica, ella sonrió y muy coqueta se acerco a nosotros, se arrodillo en el tapete y descaradamente separo su piernotas dejándonos ver ese cuquita ligeramente abierta, con una mirada llena de lujuria, los dos la contemplamos mientras mordíamos nuestros labios, ella se rio fuerte al ver que ambos hicimos el mismo gesto, después de recibirle los tintos el la invito a sentarse en medio de los dos, su pequeña faldita dejaba al descubierto sus hermosos muslos trigueños, nos tomamos el tinto casi que en silencio, ambos estábamos extasiados mirándola así vestida como una putita arrecha, provocándonos, haciendo que nuestras vergas se pusieran como un garrote, a penas si acabamos de tomar los tintos cuando Daniel se mando literalmente de cabeza entre las piernas de Adriana y comenzó a chuparle la cuca desaforadamente, yo me puse de pie y sacando mi verga se la coloque en la boca, ella me bajo la ropa mas allá de las rodillas y me apretaba las nalgas con fuerza, no tardo en buscar el ojito de mi culo para penetrarlo con uno de sus dedos, como estaba seco y sentí que me maltrataba, tome de mi boca abundante saliva y la coloque allí, ella no vacilo en meter 3 de sus dedos tan profundo como pudo y los giraba con fuerza, Daniel estaba tan entretenido entre las piernas de ella que no se daba cuenta lo que sucedía, unos minutos después Adriana se desnudo de la cintura para arriba, sus lindas téticas tenían los pezones muy duros, yo saque mi verga de su boca y me agache para chupárselas, pero ella me retuvo y me beso apasionadamente, se que le encanta compartir el sabor de mi verga con migo, apenas si empezaba a chupar una de sus téticas cuando Daniel abandono su cuca y se apodero de la otra tética, yo comencé a acariciarle una de sus piernas y al momento el hizo igual con la otra, era delicioso sentir esos muslos suaves y firmes, entonces como si lo hubiéramos planeado, simultáneamente abrimos completamente sus piernas y comenzamos a frotar su cuca al mismo tiempo, entonces como pudo, saco la verga de él y con una en cada mano comenzó a masturbarnos deliciosamente, luego de un momento el y yo nos miramos, nos pusimos de pie, la sentamos en el sofá y colocamos nuestras vergas en su boquita, ella las tomo fuerte con sus manos y a duras penas logro meterse las cabecitas, con su lengua las estimulaba y trataba de chuparlas pero casi no podía, entonces opto por chuparlas una a la vez, por momentos frotaba las cabezas y les daba lengua deliciosamente, mientras tanto Daniel y yo nos desnudamos por completo, de repente el se sentó en el sofá y le dijo a Adriana, siéntate acá mamacita, ella muy obediente se subió la mini y se acomodo sobre esa vergota que estaba muy dura, en pocos segundos esta desapareció es su preciosa cuquita rasurada, era muy excitante ver a mi esposa así, gozando como loca con ese macho que la poseía sin compasión, cuando ella se inclino sobre él para besarlo, su lindo culo quedo completamente abierto, allí aproveche para poner mi cara entre sus nalgotas y darle una chupada uuufff, su ojito estaba caliente y aun dilatado por la culeada de la mañana, mientras lo chupaba lo fui llenando de saliva y cuando vi que estaba listo, en esa posición, hundí mi verga hasta el fondo de su culote caliente, de nuevo comenzamos una frenética culeada, ella gemía como loca y se movía casi que sin control, los tres estábamos fuera de nuestros cabales, le estábamos dando verga tan fuerte que por unos segundos pensé que podríamos hacerle daño, pero la arrechera no perdona, le dimos hasta hacerla llegar al orgasmo, temblaba y gemía como loca, su cuerpo y sus sentidos estaban fuera de control, tardo varios minutos en calmarse unpoco, entonces de repente, se separo de nosotros, me abrazo con fuerza, me beso muy apasionada y me dijo, ahora te toca a ti mi amor, sin más preámbulos me coloco de espalda a él y ella misma coloco su verga en la entradita de mi culo, la froto varias veces me coloco bastante saliva y cogiéndome el de las caderas, de un empujón suave me la metió tal vez hasta la mitad, de nuevo sentí el ardor y el dolor, en ese momento Adriana se arrodillo frente a mí y comenzó a chuparme deliciosamente la verga, parecía una niña disfrutando de su golosina, no paso mucho tiempo para que me adaptara a la situación, y de nuevo comencé a gozar intensamente con todo lo que ellos me hacían, mis movimientos a cada momento eras más sensuales y él se ponía mas arrecho, varias veces me decía, uuufff que culo tan apretadito y calientico tienes mi perrita, si es verdad que todos los hombres tenemos una parte femenina en nuestro ser, cuando él me trataba así, esa parte afloraba con mucha fuerza, soy consciente de que en esta ocasión me sentí mucho mas nenita que en la madrugada anterior, le entregaba mi culo por completo buscando satisfacerlo al máximo y más cuando veía la expresión lujuriosa de mi esposa al verme así, uuufff, me dabaa él como toda una putita arrecha.

No sé porque pero en esta ocasión, aguante mucho más que la anterior, casi 40 minutos estuve culeando con él, me cogió por toda la sala, en la cocina, me hizo todas las poses raras que se ocurrieron, en una de ellas casi rompemos la mesa de comedor, pero la verdad yo estaba tan arrecho y encantado (o no sé si decir encantada) bueno, la verdad es que lo disfrute tanto, que cuando terminamos en el tapete sobre un montón de cojines, mi culo estaba tan dilatado que ya no la sentía tan grande esa vergota de casi 20 cm, recibí toda su leche sobre mis nalgas, era delicioso sentirla resbalar caliente y viscosa hasta llegar entre mis muslos, en ese momento hizo algo que me gusto resto, se acostó sobre mí y me hizo una rusa entre las nalgas y luego entre mis piernas lubricando con su mismo semen, fue delicioso, finalmente, Adriana me dio una tremenda mamada hasta hacerme venir e hizo algo que sorprendió totalmente a Daniel, cuando ya se había tragado casi todo mi semen, se abalanzo sobre él y lo beso apasionadamente, lo obligo a saborear mi semen por un par de minutos, el solo la tomo por las nalgas y se las apretaba fuerte hasta que ella lo soltó.

A eso de las 8 de la noche, ya compuestos y satisfechos sexualmente, acompañamos a Daniel a sacar su carro de nuestro garaje, no sin antes el darle un tremendo beso a Adriana mientras le acariciaba su rica cuca, ella me tomo la mano después de eso y la puso sobre la verga de él y me dijo, despídete de tu amor, los dos sonreímos y el dijo, eres una loquita adorable, después de frotársela un poquito y darle un par de apretones el hizo lo mismo con m culo y se marcho.

Ya en nuestra alcoba, nos miramos en silencio unos segundos, ella me beso apasionadamente, y me dijo, gracias mi amor por permitir que tuviéramos esta experiencia tan rica, no te imaginas lo que goce con todo esto, yo la mire a los ojos y con algo de lujuria le dije, eres una putita tragona y te adoro por eso, así, satisfechos y maltratados por las faenas, nos acostamos y a descansar se dijo, sé que cuando estoy muy arrecho y las cosas se enfocan al sexo, me siento una putita, pero al pasar la arrechera nada que ver, la vida sigue normal, que rico.

— bicurioso43

19 de septiembre de 2013

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