De mala gana había aceptado la idea de ir a un crucero con mi familia; pero el plan de pasar diciembre lejos de la rutinaria ciudad me agradaba. Además era la posibilidad de alejarme de Sofía, la que fuera mi novia hasta dos semanas antes.
Las cosas con Sofía habían terminado por el hecho de que ella no estaba segura de la relación; además estaba sintiéndose atraída por un chico con el que llevaba saliendo dos meses. Yo le dije: -Aclara tu mente, y si te decides; me buscas.
En los dos primeros días de crucero por el Caribe estuve con mi familia; pero al tercer día, decidí que debía disfrutar al máximo del crucero, y que estando con mi familia no podría lograrlo. Estando sentada en la barra del bar de l parte alta de la piscina, conocí a Camila, quien iba también con su familia. Estuvimos conversando casi toda la tarde, y conocimos y nos integramos con Laura, Manuel, Natalia y Julián. A la hora de la comida cada quien salió para donde su familia; pero quedamos de vernos después en la discoteca del barco.
Eran las 10:30 p.m. cuando nos encontramos; Julián venía con una chica que conoció durante la comida, y la invitó a que se hiciera con nosotros. Valentina se presentó ella. Entramos, tomamos una mesa y pedimos unos cocteles. La noche fue avanzando, bebimos, bailamos y hablamos. Paso igual la segunda noche.
Era la noche del miércoles, y ya todos nos teníamos más confianza; Julián nos estaba tirando la onda a varias de las chicas; pero ninguna le hacíamos caso. Esa noche conocimos a Sebastian y a Juan. Estaba yo sentada cuando se Camila me preguntó: -Julián te está tirando la honda?; le respondí que é le estaba tirando la honda a todas; y nos reímos.
Valentina se acercó a la mesa, y nos preguntó: -alguna me acompaña a ir al baño?. Camila dijo yo me voy a bailar esta canción; y yo dije que sí.
Al salir del baño Valentina me pregunto si yo tenía algo con Julián, le dije que no; que él simplemente estaba viendo que mujer caía en su red. Valentina añadió: -y con Camila?. La mire asombrada y le dije que no, que si bien a mí me gustaban las chicas, Camila fue la primera persona que conocí del grupo que estábamos en la discoteca; y de hecho, ninguno de ellos sabía que yo era lesbiana. Dicho esto, ella sonrió, y dijo: -me agrada oír eso.
Regresamos a la mesa, pedimos unos tragos y le pregunte al oído sobre su respuesta; y poniendo su mano en mi muslo me dijo: -a mí también me gustan las chicas. Y me dio un beso en la mejilla. Las dos reímos. Julián llegó y nos sacó a bailar. Eran como las 3:30 a.m.cuando todos decidimos irnos a acostar; menos Valentina, Natalia y yo.
Las tres nos fuimos a la parte de arriba delbarco. Allí tomamos unas sillas y nos pusimos a conversar. Natalia nos preguntó que si ya habíamos encontrado con quien tener un amor de verano durante el crucero; yo dije que no, Valentina dijo que si –mientras me miraba sonriendo-; Natalia dijo que ella había encontrado varías personas; pero que no se había decidido aún con cual estaría primero. Seguimos hablando, de todo un poco cuando apareció Laura; para pedirle a Natalia si la dejaba quedar en su cabina (habitación) debido a que su hermano la había dejado por fuera. Las dos se marcharon.
Yo entonces le pregunté a Valentina, cómo era eso de que ella había encontrado con quien tener un amor de verano. Ella se acercó y me dio un beso en mi boca, el cual respondí. Terminado el beso, ella me dijo que yo era esa persona. Y me volvió a besar. Después del beso le pregunté si nos quedábamos ahí o buscábamos otro sitio, a lo que dijo: -Yo estoy durmiendo sola en mi cabina. Yo me acerque, la besé y le mordí un poco sus labios. Nos miramos a los ojos y sin decir nada, salimos rumbo a su cabina.
Durante el camino no dijimos nada, de cuando en vez nos dábamos un beso y sonreíamos.
Llegamos a su cabina, entramos y cerramos la puerta detrás de nosotras. Nos miramos fijamente y empezamos a acariciarnos y a desnudarnos; íbamos caminando mientras tanto hacia la cama. Al ver a Valentina en ropa interior, me sentí nerviosa. Al quitarle el sostén y ver sus senos al aire, me sentí muy emocionada. Ella me quitó el sostén, y apenas mis senos quedaron descubiertos nos dimos un abrazo y beso. El estar besándonos y sentir su cuerpo desnudo cerca del mío me hacían pensar que ese crucero había valido la pena.
Ella interrumpió el beso para quitarse su tanga, y empezó a bajar besando mi cuerpo; para concentrarse en mis senos, después me quitó mi tanga cuando besaba mi abdomen. Yo la empuje para que cayera en la cama; y me puse encima ella.
Empecé a besar sus muslos, su cadera, su abdomen y seguí subiendo para besar sus senos, su cuello y terminar en sus labios.Yo me ladié un poco, para poder acariciar su abdomen mientras nos besábamos; poco a poco fui bajando mi mano para tocar su vagina; lo cual hice tímidamente.Valentina interrumpió nuestro beso y mi miró fijamente a los ojos; sonrió tomó mi mano; y la llevó a su vagina e hizo que mis dedos entrelazados con los suyos se introdujeran en su vagina y sonriendo me besó.
Allí estaba yo en un crucero que inicialmente me pareció aburrido, besando y masturbando una hermosa chica. Valentina interrumpió nuestro beso, y dijo que ahora era su turno. Nos giramos, y ahora era yo quien estaba acostada, y Valentina a mi costado. Ella sonrió, y empezó a acariciar mi abdomen; bajando poco a poco hasta llegar a mi vagina, la cual acarició con la yema de sus dedos e introdujo sus dedos, comenzando a masturbarme. Yo incliné un poco mi cabeza para besar sus senos, luego apoyé mi cabeza en la cama y ella se acercó para poder besarnos.
Valentina retiró su mano de mi vagina, y se pasó encima mío; y continuamos besándonos y acariciándonos. Valentina en un momento preguntó si yo tenía novia; a lo que obtuvo como respuesta que no; y cuando le devolví la pregunta me dio un beso y dijo: -Siempre había querido estar con una paisita; y dejándose caer a un costado se recostó encima de mi pecho.
Allí dormimos desnudas y abrazadas.
Eran cerca de las 8:30 cuando desperté al sentir que alguien acariciaba mis pezones muy suavemente; y al abrir mis ojos me encontré con la imagen de Valentina sonriendo y acariciando no sólo mis pezones, sino todo mi cuerpo. Al percatarse de que yo estaba despierta, me dio un beso en mi boca y dijo: -cómo estás? Te acuerdas de lo que pasó?. Yo solo pude sonreír, darle un beso y decirle: -Me acuerdo que dijiste que siempre quisiste estar con una paisa. Las dos sonreímos y nos besamos. Nos pusimos en pie, y nos dirigimos al baño para ducharnos juntas. Ahora yo detallaba más a Valentina, su cadera, sus senos, todo su cuerpo. Durante la ducha no dejamos de besarnos y acariciarnos tiernamente.
Salimos, nos vestimos y nos despedimos con un beso; porque yo debía ir a cambiarme de ropa a mi cabina.
Después de cambiarme de ropa, me dirigí al restaurante; me serví y me senté en la mesa donde estaban Laura, Manuel, Natalia, Julián y Valentina. Entre nosotras dos sólo se cruzaban miradas juguetonas.
Lo ocurrido ese día será motivo de otro relato.








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