Otro día mas de trabajo a su lado, esa mujer me ha fascinado toda la vida pero siempre me había dicho que solo podía ser su amigo… ya hasta me había dicho “eres un lindo”, o “tan bello mi amigo” palabras mortales cuando uno no quiere se precisamente su amigo… una vez más toco trabajar horas extras. Como cosa rara terminamos hablando de sexo lo que nos tenía excitados a ambos pero esto no era nuevo, siempre me mandaba caliente a pegarme un duchazo mientras ella al otro día llegaba a contarme todo lo que le había hecho al marido…
Bueno, tuvo un erro en su computadora y me llamo para ver si podía ayudarle, empecé a trabajar en su máquina y me estaba tardando más de lo que creí así que ella se levando quedando entre mis brazos y sintiendo mi verga contra su redondo y parado trasero fue raro es como si le hubiera gustado sin embargo se soltó rápidamente como si algo le aterrara, termine de ayudarle ella estaba apoyada contra el escritorio sus piernas bien torneadas se veían fenomenales ella con una falda negra hasta la rodilla con una blusa blanca que permitía ver el encaje de su brasier y la redondez de sus grandes senos… solo atine a decirle una vez más ¡me gustas!, continúe con mis labores y seguimos chateando de sexo en lugares prohibidos… hasta finalizar el trabajo…
Por la hora de salida ya no podíamos salir por la puerta normal debíamos atravesar la sala de juntas, ella salió adelante mío mientras yo apagaba las luces me tenía encantado con su movimiento de caderas, tropecé un poco con una silla obteniendo un “empujón divino” quede abrazándola haciéndola sentir nuevamente mi erección contra su delicioso culo esta vez subí mi mano rápidamente a esos grandes senos, apretándolos con firmeza mientras la otra acariciaba con gusto ese glorioso culo, a lo que se soltó con fuerza, diciéndome “que haces?, eres mi amigo y así se quedara!” me abalance sobre ella nuevamente obligándola a cerrar la puerta de la sala de juntas permaneciendo allí conmigo, tomándola nuevamente por la espalda cogiéndole las tetas, esta vez un suspiro de ella me dio la confianza para seguir así que con habilidad le abrí la blusa mientras la seguía “rayando” metiendo mis dedos en su sostén para jugar con sus pezones, la gire mientras me sentaba en la silla principal para poner a mi merced sus enormes tetas su mirada desconcertada me obligaba a ser rápido, sumergí mi cara en sus tetas besándolas y cogiéndolas con firmeza soltando su brassier para poder chuparle los pezones.
Empecé a jugar con mi lengua en sus pezones, yo apretaba sus tetas contra mi cara, de forma desesperada casi salvaje, con una mano le cogía el culo, la otra le cogía las teta turnándolas y comiéndolas como si un hubiera un mañana…
No tardaron en aparecer sus gemidos, y ahora era ella quien me abrazaba casi hasta dejarme sin respiración. Esos pezones ovalados cafecitos y muy parados casi como si me quisiera sacar los ojos con ellos.
Metí mi mano por su falda, tenía medias de liguero y un hilo de encaje a lo que me sonrió diciendo era una sorpresa para mi marido…
Mis dedos empezaron a jugar en su vagina, mientras la recostaba en la mesa de la sala de juntas, esa falda enrollada en la cintura, mientras le abría las piernas para poder meter mi cara en su sexo, empecé a chuparle toda su cuca, con especial concentración en su clítoris, sus gemidos cada vez eran más intensos, sin dejar de apretar sus tetas, pronto tuvo un orgasmo, apretando mi cabeza con sus piernas…. Acompañado de un grito ahogado, le lamí el ano y se estremeció de inmediato, con calma mientras le seguía chupando su cuca le metía mi pulgar por el culito, ella solo arqueo su espalda, y acompañado de “no por favor”… con una voz de inmenso placer así que seguí cambie mi pulgar ahora por 2 dedos está muy mojada tenia media cara mojada con sus fluidos… pero era algo por lo que había fantaciado por años, así que no me importaba, seguí chupando su cuca hasta que vino otro orgasmo, su culo me apretó con fuerza mis dedos…. Pero al pasar tal oleada de placer se movían con mayor facilidad así que la gire, bajándola de la mesa para que quedara dándome su precioso culo, el cual penetre con sutileza, lentamente se la metí por el culo, escuchando sus gemidos, un grito ahogado que nacía en su garganta y apretando nuevamente sus tetas en mis manos tan pronto se acostumbró a tener mi verga en su culo, aumente la energía de mis embestidas, profundas, fuertes, y rápidas, no tarde mucho en venirme en dejar su culo con mi leche.
Me senté para tomar nuevas fuerzas en la silla del jefe, ella se vistió rápidamente me cacheteo, y me dio un beso…. “fue rico, pero eso no se hace” muy brava, se retiró dejándome exhausto y feliz en el trabajo








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar