PALABRAS AL VIENTOCuando esté viejo, y mis ojos me permitan verte, te voy a regalar muchas miradas, como las de la juventud, pasada por los años y la lejanía de aquellos días que no volverán. No importa que tus facciones y las mías estén llenas de arrugas, siempre supe que iba a envejecer, y que hermoso que eso haya sido a tu lado. Cuando esté viejo, y mis fuerzas me ayuden, no dudes que te voy a
abrazar, para que juntos recordemos los tiempos de antaño en los cuales los abrazos fueron de todos los días. Cuando tenga mi pelo blanco, por la nieve de los años, no lo voy a cubrir, no tiene caso ocultar los tiempos idos, voy a seguir regalándote cada día mil sonrisas. Pese a lo duros de los días y las noches, pues te amo de verdad. No importa si no me recuerdas, mi memoria te llevará grabada hasta el final de mis días, uno ama pese al olvido de los años y los días, uno ama, pese a las tristezas del pasado. ¿Dónde estás amada mía, en qué lugar te voy a encontrar? Acá sigo, en medio de las horas y los minutos, y no me voy a ir, continuo esperándote, pese a que eres la ilusión más bella y tenue, fugaz como el sol en invierno, y cálida como aquella sonrisa que dibuja el sol en una tarde de otoño.








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