LA FIESTA DE INTEGRACION
Relato de comunidad Bisexualesschedule 16 min de lectura calendar_today Octubre de 2013

LA FIESTA DE INTEGRACION

Hace una semana, en la empresa donde trabaja mi esposa, les anunciaron que el sábado siguiente se realizaría una reunión de integración a la cual asistirían delegaciones de las diferentes sucursales del país, la reunión estaba planeada para eso de las 4 de la tarde en un restaurante club....

bicurioso43

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Hace una semana, en la empresa donde trabaja mi esposa, les anunciaron que el sábado siguiente se realizaría una reunión de integración a la cual asistirían delegaciones de las diferentes sucursales del país, la reunión estaba planeada para eso de las 4 de la tarde en un restaurante club campestre en las afueras de la ciudad, Adriana estaba muy motivada por ese encuentro y se compro ropa nueva que no quiso dejarme ver hasta ese día, incluso se cambio el corte de cabello dejándoselo corto y muy sexy, me encantaba como se veía.

Esa semana no quise buscarla sexualmente, pues planeaba llevarla a un buen motel después de la reunión y quería que estuviera muy arrecha, aunque con ella no hace falta eso, siempre está caliente.

Ese sábado a eso de las 8 de la mañana, se levanto y preparo un delicioso desayuno, después comenzó a arreglarse y alistar todo para la tarde, a eso de las 2, después de un delicioso baño, se encerró en la alcoba para vestirse, casi 20 minutos después, me llamo sin abrir la puerta y me dijo, cierra los ojos y entra, yo estaba intrigado y algo emocionado con lo que ibaa ver, al entrar ella me tomo de la mano, me ubico y dijo, abre los ojos, wwaaaooo, quede perplejo, ante mi estaba una mujersota que casi no reconozco, se veía sencillamente divina, súper sexy, había comprado un pantalón negro de un material muy suave y delgado que se ajustaba perfectamente a su lindo cuerpo, una camisetica manga corta igualmente ceñida y una chaquetilla, se veía muy sensual y elegante, no pude aguantarme las ganas de abrazarla, besarla y manosearla por todo lado, estaba muy rica mi esposa, ella sonriendo me aparto y me dijo muy coqueta, no te me calientes de a mucho que ahorita no hay tiempo, yo ardía en deseos de cogerla y darle una tremenda culeada, pero ni modos.

Cuando por fin llegamos al sitio de la reunión, encontramos que ya habían bastantes personas, todos charlaban por grupos, como media hora más tarde cuando ya habían llegado todos los invitados, un moderador tomo la palabra y se inicio la presentación de cada delegación, , aunque había varios hombres bien presentados, pude notar que a Adriana le impactaron 2 en especial, no es un secreto para mí la gran atracción que ella siente por los morenos atléticos y en general los hombres de piel oscura y en la delegación de San Andrés había un par de ellos que la pusieron muy inquieta, uno de ellos era muy joven, tal vez unos 23 años, alto, acuerpado, fornido y muy atractivo, al verla como lo observaba le dije al oído, como que te impactó el isleño, no? ella sonrió y dijo, huumm si, está muy bueno, su mirada lo buscaba por momentos y sé que él lo noto, cosa que no era difícil, pues ella lucia deliciosamente sensual y con su actitud entre inocente y coqueta, era muy difícil que pasara desapercibida.

Como a las 7:30, después de la cena de integración, llego la hora del baile, una orquesta comenzó la rumba donde todos debían interrelacionarse y departir, Adriana como de costumbre, con su espíritu rumbero y alegre, se hizo notar rápidamente, a parte del vestuario que la hacía lucir muy atractiva, su actitud divertida y esa sensual forma de bailar llamaba a todos a atención, no tardo mucho en ser invitada a bailar por el moreno sanadresano, fue muy evidente el placer que a ella esto le causo, yo me retire discretamente a otro lado del salón para que él no se sintiera cohibido, sabía que ella quería entablar una amistad con él y eso me producía una sensación entre morbo y placer sexual, Adriana es pequeña de estatura y el media como 1.75, parecía una muñequita entre sus brazos.

Durante un rato estuvieron bailando y conversando muy animadamente, no había duda que ambos se sentían muy bien, cuando la orquesta termino la tanda, Adriana me busco, estaba un poco agitada, yo sonriendo le dije, como te fue, ella emocionada contesto, muy bien, Winston baila de maravilla y es muy buen conversador, bueno y de que tanto hablaban, le pregunte, ella entusiasmada me respondió, él me le estaba contando cómo era la isla, la casa donde vivía y el sitio donde trabajaba y me dijo que le gustaría mucho que fuera a visitarlo algún día, me pregunto si era casada, le dije que sí, entonces me dijo, el señor que está contigo es tu esposo? En ese momento se me ocurrió decirle que eras mi cuñado que habías venido a acompañarme, que mi esposo estaba fuera de la ciudad un par de días, intrigado le pregunte porque le había dicho eso y ella respondió, porque en ese momento pensé que si le decía la verdad se sentiría cohibido y tal vez ya no podríamos divertirnos igual, luego me pregunto que si podía invitarme a salir, le dije que me dejara pensarlo, cuanto más escuchaba a Adriana mas sentía ese placer morboso invadir mi ser, entonces le pregunte, te gustaría ir con él a algún lado en especial, ella vacilo un poco y contesto, pues…. La verdad me gustaría más invitarlo a la casa mañana a almorzar, en ese momento sonriendo le dije y tu serias el postre?, ella rio alegremente, me beso y respondió, tan bobito, calló por unos segundos y luego me dijo con ese tono meloso y coqueto que me mata, a caso te gustaría? la bese metiendo mi lengua en su boquita y le dije, la pregunta es, te gustaría a ti? Ella se mordió los labios y con voz suave respondió, amor, tú me conoces y sabes mis debilidades, claro que me gustaría, en ese momento una ráfaga de imágenes de ellos desfilaronpor mi mente, la mire a los ojos y le susurre, listo si él está de acuerdo hagámoslo, pero por que no le dices que se quede esta noche allá, yome quedo en el cuarto de huéspedes y así puedes estar con él sin problemas y además puedo verlos, ella sonrió y me abrazo fuerte, por unos segundos me quede mirándola, le tienes muchas ganas verdad, huy si mi amor ese hombres esta como quiere y es muy educado, aunque se le nota por encima lo arrecho que es y eso me tiene muy inquieta, yo la mire de arriba abajo y le dije, debes tener esa cuca toda mojada, ella respondió huy si mi amor y muy caliente, al rato mientras bailábamos, nos cruzamos con él y ella hizo la respectiva presentación, compartimos mesa y charlamos un rato, yo me esforcé por entrar en confianza con él al punto que ya charlábamos como buenosamigos, en una de esas platicas, el me comento,que linda es tu cuñada, yo mordiéndome los labios le dije, huy sí, es una bomba, el me miro un poco extrañado y dijo, bomba por qué?, un poco en secreto le dije, mi esposa (supuestamente la hermana de ella) me ha comentado que ella es súper caliente en la cama y que le encantan los morenos, el sonrió y respondió, en serio? Aja, le dije con picardía, el sonrió, respiro profundo pero no agrego nada más.

Aunque Adriana y yo bailamos la mayor parte del tiempo, ella volvió a bailar con él un par de veces, después de casi 3 horas, la reunión estaba llegando a su final, para ese entonces Winston había aceptado la invitación de mi esposa y después de tomar unos últimos traguitos, salimos en el bus que la empresa nos había asignado, para evitar murmuraciones ellos acordaron despedirse al llegar a la sede y luego encontrarnos en un centro comercial cercano.

Durante el recorrido en el taxi hacia la casa, ellos se tomaron un par de veces de la mano por unos segundos, mientras charlaban, Adriana coloco en varias oportunidades una de sus manos sobre un muslo de Winston, de forma aparentemente desprevenida, lo que lo puso un poco inquieto, estoy seguro que deseaba besarla y quien sabe que mas pero comoyo estaba con ellos se porto respetuoso.

ya era pasada la media noche cuando llegamos a la casa, un poco prendidos, decidimos tomarnos unos traguitos mas, para relajarnos y propiciar lo que deseábamos que pasara, un rato después ya habiéndonos tomado varias copas, fingí estar un poco tomado, entonces Adriana me dijo, ven te recuestas un poco, me acompaño al cuarto de huéspedes y regreso a la sala con Winston, escuche cuando ella le dijo, ya se fundió mi cuñado, no está acostumbrado a tomar y lo cogió rápido, la puerta de la habitación donde yo estaba, tiene en la parte superior una pequeña ventana, a través de ella pude ver lo que hacían, ella se sentó junto a él, se miraron unos segundos, de repente él la abrazo y la beso apasionadamente, un par de minutos después Adriana se sentó sobre sus piernas rodeándole el cuello con sus brazos, así, se besaban desaforadamente, él la tenia sujeta por la cintura y de repente bajo sus manos, la tomo por las nalgas y con fuerza la jalo dejándola sentada justo sobre su verga, ella exhalo un gemido y comenzó a mover su pelvis, frotando vigorosamente su vagina contra la verga de Winston que seguramente estaba completamente dura, los dos estaban en un frenesí total y mi verga a punto de estallar de la arrechera, un par de minutos después, él le quito la blusa y el brasier y ella dejo caer su tronco hacia atrás sostenida por los brazo del moreno que muy ansioso comenzó a chuparle las téticas, note que ella miraba hacia la ventanita del cuarto donde yo estaba, sabiendo que veía todo lo que pasaba, se mordía los labios mientras gemía como una perrita en celo, entonces Winston la tomo por el tronco y la coloco de pie frente a él, luego se puso de pie y procedió a quitarse la camisa, en ese instante Adriana se arrodillo y le quito el pantalón, estoy seguro que sus ojos se abrieron desmesuradamente el ver el tremendo bulto que había entre sus piernas, ella lo tomo por las nalgas y comenzó a lamer su gran verga por encima de los bóxer blancos, coloco su cabeza de lado para que yo viera comopasaba su lengua desde las huevas hasta la cabeza, era tremendamente excitante verlos así de arrechos, entonces él la tomo por los brazos, la puso de pie, le quito el pantalón y sin darle tregua, coloco su boca como una ventosa en esa cucota chupándola ávidamente sobre su diminuto hilo negro, ella girosu cuerpo para que yo pudiera ver como la devoraba, mis piernas temblaban de la emoción, mis pantalones estaban en los tobillos y mi verga en mi mano derecha, la cómoda donde estaba parado apenas si me permitía ver por la ventanita, de repente Winstonquito de un jalón el hilito de Adriana y comenzó a darle una frenética mamada, ella coloco uno de sus pies sobre el sofá y así él tuvo todo el espacio para devorarle esa deliciosa cuca popochita e impecablemente rasurada, en medio de respiraciones agitadas y gemidos, transcurrieron unos 5 minutos, en esta ocasión fue Adriana quien lo tomo por los brazos poniéndolo de pie, se arrodillo y bajo los bóxer de el quedando al descubierto una hermosa verga negra de unos 20 cm, comenzó a acariciarla con sus manos y luego sus labios aprisionaron apasionadamenteesa cabezota que parecía querer estallar, a duras penas lograba tragarse la mitad de esa vergota, la chupaba de todas las formas posibles, metía sus huevas dentro de la boca y jugaba con ellas, mientras él se contorsionaba preso de una excitación extrema, entonces pasados unos minutos, Adriana lo empujo sobre el sofá, el quedo sentado y ella se le monto buscando tener toda esa vergota negra dentro de su estrecha y muy mojada cuca, el froto varias veces la cabecita entre los labios de la vagina de mi esposa y en un segundo, casi media verga desapareció dentro de ella, los gemidos de Adriana se tornaron fuertes y profundos, sin duda estaba gozando como loca igual que él, las manos de Winston apretaban con fuerza las nalgas redonditas y firmes de ella, las abría y por momentos le frotaba el ojito del culo con uno de sus dedos, en un par de minutos esa verga entraba y salía por completo haciéndose cada vez mas fuertes los movimientos de ambos.

Sé que a Adriana le encanta sentarse en la verga, lo malo es que con ese movimiento pélvico que tiene, es muy difícil aguantar mucho tiempo, pero Winston parecía tener muy buena resistencia y le seguía el ritmo sin problemas, con forme pasaba el tiempo, las poses se fueron dando, me encanto cuando la acostó bocarriba en el sofá y le llevo las piernas contra el pecho, su verga negra entraba y salía con fuerza y movimientos rápidos, Adriana ya no gemía, gritaba, ese hombre parecía un toro sobre ella, la besaba desaforadamente, le pasaba la lengua por las orejas, sobre los labios, le apretaba las téticas, en pocas palabras le estaba dando una súper culeada que seguro ella no se había imaginado, yo tampoco la había visto tan fuera de control teniendo sexo, después de algo más de una hora, las cosas estaba llegando a su punto máximo, Adriana había tenido 3 orgasmos muy intensos, mientras el aguantaba como un semental salvaje, pero cuando ya llego el momento de su placer máximo, se puso de pie, ella se sentó en el sofá y comenzó a mamarle la verga con fuerza, el gemía muy agitado y de repente, un torrente de semen inundo la boca de Adriana, ella frotaba con más intensidad esa espectacular verga negra que explotaba sin parar y la chupaba mientras el semen se desbordaba en su boca, como a ella le encanta, con el mismo semen baño la verga y las huevas de él, chupando hasta dejarlos completamente limpios.

Los dos quedaron exhaustos sentados en el sofá, algo se decían quedamente y no pude escuchar, yo estaba anonadado después de ver esa tremenda culeada que Winston le acababa de dar a mi esposa, yo no podía evitar imaginar cómo sería una culeada así de él con migo, seguro no aguanto ese voltaje, pero aun así me encantaría intentarlo.

Pasaron unos minutos de relax, Adriana y Winston tomaban whisky mientras conversaban plácidamente y escuchaban algo de música, reían por momentos, ella estaba recostada en el pecho de él mientras jugaba en su ombligo con uno de sus dedos, él le acariciaba las téticas jugando con sus pezones que se veían duritos, de repente Adriana se puso de pie y lo invito a bailar, el estaba ya un poco mareado por el trago y ella también, muy pegaditos se movían un poco torpes, las manos de él no se separaban de las nalgas de Adriana, las apretaba y las abría insistentemente pasando sus dedos entre ellas, nuevamente los dos estaban excitados, note como mi esposa cogía esa vergota en una de sus manos y la frotaba, solo unos minutos después los dos hacían un erótico 69, el estaba debajo, chupaba su cuca con mucha pasión y note que le estaba dando dedo en el culito, a Adriana no es que le guste mucho el sexo anal, pero estoy seguro que de la forma en que le gusta Winston, si él se lo pide, se lo vaa dar y tanto él como yo lo vamos a disfrutar mucho, el culeandosela y yo viéndolos.

Unos minutos más tarde, el la acostó bocabajo en el sofá y comenzó a darle lengua entre las nalgas, mientras sus dedos penetraban su mojadita cucota, Adriana se retorcía plena de lujuria y placer, la vergade Winston completamente dura parecía buscar el culito de mi esposa, efectivamente unos minutos después, el se acostó sobre ella, le abrió las nalgas y coloco su vergota entre ellas haciéndole una excitante rusa, Adriana gemía y se movía muy sensualmente, sin duda estaba disfrutando mucho, él le dijo algo al oído y ella se dirigió a la alcoba, al regresar, llevaba en su mano una cajita de condones que me mostro discretamente y un frasco de aceite de naranja que usa para masaje, por la forma sensual de su caminar era predecible que estaba muy arrecha, comenzó a darle una efusiva mamada que puso a temblar a Winston, luego le coloco el condón, él la puso en 4 sobre el sofá y después de lubricarla abundantemente, comenzó a penetrarla con suavidad, era fascinante ver esa vergota negra entre las nalgotas de mi esposa, sus gestos y gemidos demostraban que tenia dolor y no era para menos, pero aun así, seguía comiéndosela cada vez más profundo, poco a poco, fue desapareciendo hasta quedar toda dentro, era tremendamente excitante ver a Adriana comerse esa vergota, Winston se estaba comiendo totalmente ese hermoso culote, cada vez le daba más fuerte, ella gemía y se mordía los labios para ahogar sus gritos mientras movía muy sensualmente su culito, yo estaba completamente absorto viéndolos, sus movimientos eran cada vez más rápidos, tal vez pasaron unos 20 minutos y de repente ella se retiro, le quito el condón y así como estaba el arrodillado, lo abrazo por el cuello, subió sus piernas abrazándole la cintura, el al tomo por las nalgas y así hundió toda su verga en esa cucota súper mojada y caliente, comenzaron una frenética culeada, los dos parecían insaciables fieras salvajes, nunca había visto a mi esposa tan arrecha, el disfrutaba igualmente de la putita en la que en ese momento se había convertido mi esposa, durante casi una hora más estuvieron culeando, de nuevo todas las poses imaginables fueron realizadas por ellos, que aguante de ambos, entonces otra vez Winston se coloco un condón, de nuevo volvió a alzar a Adriana cogiéndola por las nalgas pero esta vez le metió la verga en el culo, un par de minutos de movimientos suaves y luego una culeada muy fuerte, ella gritaba de placer y me imagino que dolor, pero se aguanto como 10 minutos, cuando de repente se escucho un grito profundo y fuerte salir de la garganta de Winston, su verga estaba explotando como un tornado dentro de la vagina de Adriana , ella se acaricio con fuerza el clítoris mientras se movía muy eróticamente devorando la verga de Winston, un grito frenético de mi esposa marcó el orgasmo impetuoso que estaba teniendo, la excitación que me produjo ver esa escena me llevo también a eyacular profusamente, mis piernas temblaban y mis sentidos estaban en un éxtasis muy fuerte, después de un descanso breve, se dirigieron a la alcoba, yo me acosté a dormir exhausto por las emociones tan fuertes que acababa de tener.

Como a las 11 de la mañana, sentí que Adriana paso para la cocina, me fui para allá, la bese apasionadamente, le pregunte si habían dormido rico y me conto que solo como 3 horas porque él se había despertado y le había echado otro polvaso, y que acababan de terminar otro, yo me agache y le chupe la cuca, muy excitado saboree el fruto del placer de mi esposa, me encanto su sabor y olor, que puta mas culiona era mi nena.

Al rato él se levanto en bóxers, a esas alturas ya no tuvo reparo en mostrar lo que sentía por Adriana, parado atrás de ella, la abrazo por la cintura mientras besaba suavemente su cuello, yo lo mire y le hice un guiño, el sonrió mientras subió sus manos acariciándole las téticas por encima de la blusita, cuando Adriana se separo de él para ir a preparar algo de almuerzo, no pude evitar mirarlo entre las piernas, tenía la verga dura, casi se salía por arriba del bóxer, así se fue para el baño a ducharse.

Durante el almuerzo, los dos muy descaradamente se acariciaron en varias oportunidades, entonces abiertamente le dije a él, que rico que te culeaste a mi cuñadita, el sonrió y respondió, es una fiera salvaje, nunca había estado con una mujer así de ardiente, yo dije en tono jocoso, afortunado tu, a mi no me lo ha querido dar, entonces Adriana dijo sonriendo, tu sabes la condición que te pongo para dártelo, Winston la miro intrigado y le dijo, bueno y cuál es la condición, ella contesto, que se deje dar verga por ese culote, él la miro asombrado y luego me dijo, serias capaz de complacerla? Pues….. Tal vez, con unos tragos en la cabeza y estimulado por ella no se qué pasaría, ella lo beso, le acaricio la verga y mirándolo muy coqueta le dijo, si eso pasara contigo, les daría a ambos lo que quisieran, el sonrió y le respondió, oye, eres una loquita.

Después de almorzar Winston se despidió, no sin prometerle que pronto regresaría y ya con más tiempo harían de todo, ella le replico con esa mirada coqueta y cierta ansiedad en el tono de su voz, de todo? El vacilo unos segundo y le dijo, ahí vemos, volvieron a besarse apasionadamente varios minutos, se acariciaron por todo lado y finalmente ella le dijo, ya vete mi amor o se te hará tarde para el vuelo.

Así termino ese episodio extremadamente caliente y lujurioso, ojala Adriana lo convenza de realizarle su fantasía, porque la verdad me encantaría ser su otra nena.

— bicurioso43

7 de octubre de 2013

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bicurioso43

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34 seguidores ·Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • disciplinador
    disciplinador · 8 de oct de 2013

    Excelentes estas experiencias en pareja, demuestran un perfecto ejemplo de la cultura SW

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