Miércoles De Sexo Reflexión!
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 8 min de lectura calendar_today Octubre de 2013

Miércoles De Sexo Reflexión!

¿Me preguntas si recuerdo esa noche? Cómo olvidar la noche de aquel miércoles santo, que realmente de santo no tuvo prácticamente nada; recuerdo que esa noche estaba dispuesta solo a descansar y aprovechar que los días siguientes no debía asistir al trabajo; pero tú te encargaste de....

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¿Me preguntas si recuerdo esa noche? Cómo olvidar la noche de aquel miércoles santo, que realmente de santo no tuvo prácticamente nada; recuerdo que esa noche estaba dispuesta solo a descansar y aprovechar que los días siguientes no debía asistir al trabajo; pero tú te encargaste de colocarle acción a esa noche o ¿pensándolo mejor fui yo?, en fin la idea es que lo disfrutamos sin reparo alguno, no importaron los vecinos que transitan frente a mi casa a las 8:30 de la noche más o menos y ni siquiera contemplamos la idea de que alguien de mi casa saliera y nos encontrara en algo que para muchos resulta pecaminoso en la semana mayor (época de recogimiento, meditación y reflexión) y viéndolo desde otra óptica, si reflexionamos mucho pero sobre cada movimiento que hacíamos dentro de tu automóvil para encontrar las mejores posiciones.

Recuerdo que esa noche no tenía pensado salir, tan solo quedarme en casa a disfrutar de mi cama y un par de películas, por eso tan solo decidí darme una ducha y colocarme lo más cómoda posible: un pequeño short, camiseta de tiritas ajustadita al cuerpo, unas diminutas tangas y mi top favorito; me lo merecía después de un día arduo de trabajo, pero como quien tienta al mismísimo demonio, antes de meterme en la cama recibí tu mensaje diciendo que querías verme y pasar a saludarme un momento y que te encontrabas cerca de mi casa, ¡ni modos! me dejaste sin tiempo para colocarme algo más apropiado para recibirte, pero como es típico en mí no le vi mayor problema, así que baje a saludarte y nos sentamos a conversar dentro de tu auto, por mi inquieta mente aun no pasaba nada perverso: pero cuando las puertas del auto se cerraron mi imaginación dormida comenzó a despertar y fue así que entre música y risas desplegué mi juego de seducción.

Empecé a mirarte de manera más coqueta e insinuante, dejando que tus manos se deslizaran por la suavidad de mis piernas, mi short dejaba asomar parte de mi cola y demarcaba la figura de mi deliciosa y exquisita vagina; no creas que no notaba las miradas que dirigías hacia esa zona, me gustaba hacerte caer en ese juego tratando de no mostrarte tan evidente para mí.

En mi juego al que tu accedías, sin reparo me acerqué a ti y te besé, un beso al inicio suave, delicado, muy tierno no podría ser de otra manera al ser la primera vez que nos besábamos, pero a medida que tomaba tu mano para acercarla a mis piernas y la iba subiendo a mi vagina por encima del short, se fueron tornando más apasionados, un sin fin de besos llenos de lujuria deseando más probar de cada uno, tu lengua se entrelazaba en la mía de una manera salvaje y en ese instante ya no necesitaba tomarte de la mano para que me fueses explorando y permitía que tu mano se dedicara a acariciar mi clítoris por encima del short, mientras tus labios ya no estaban en los míos sino que ya habían bajado por mi cuello y en ese momento se encontraban saboreando mis pechos. Yo miraba alrededor a mis vecinos que en ese momento no lograban imaginar lo que ocurría en aquel vehículo “inocente” parqueado fuera de mi casa, eso me excitaba más y sintiéndome más mojadita de lo que ya estaba en un principio.

Tú sin reparo alguno decidiste meter tus dedos por un lado de mi short y mi panti, sentiste como estaba de mojada, eso lograba acelerar más mi respiración, estaba muy caliente y de un momento a otro iba sintiendo como ibas introduciendo tus dedos en mi vagina una y otra vez, a mi me preocupaba la gente que se acercaba demasiado al automóvil, por fortuna los vidrios del carro eran polarizado, sin embargo me encantaba la sensación que me producía ese momento. Entonces en mi mente me dije “al diablo los vecinos” y decidí bajar mi short y junto con el mi panti, tu solo recostaste el espaldar del asiento y fuiste en una cadena de besos desde mis labios pasando por mis senos duritos, paraditos y deliciosos, luego mi abdomen, la pelvis -y yo deseosa de que llegaras pronto a darme el mejor de los placeres- hasta que por fin llegaste a mi clítoris, sentía tu lengua húmeda, moviéndose de una manera espectacular, saboreándome por completo y podía saber que te gustaba sentir mi clítoris un poco duro, como lograbas estremecerme, me hacías cada vez acelerar mi respiración y mis gemidos cada vez eran más fuertes e intensos por eso decidiste subirle un poco más de volumen a la música, en mi rostro podías ver todo el placer que me brindabas; la sensación de tu lengua en mi vagina era fenomenal, la besabas, chupabas, le dabas pequeños mordiscos, la introducías dentro de mí lográndome enloquecer y te dedicaste a ella un tiempo, como también me hacía estremecer como con tus dedos me hacías mojar más y más una sensación sublime; mientras mi mano ya había bajado la cremallera de tu pantalón y había sacado de allí ese deliciosa verga la cual manipulaba sin medida y con la misma intensidad del placer que estaba sintiendo, no veía la hora de tenerla en mi boca y darle el mismo placer que le dieron a mi vagina, solo me detenía una cosa la mirada insistente de mi vecina del lado de la casa que no dejaba ni un segundo de dirigirse hacia el vehículo donde tú y yo nos encontrábamos, recuerdo que te dije que nos observaban y solo sonreíste diciéndome “no te preocupes no se deben imaginar lo que está pasando, además los vidrios son oscuros y no nos ven desde fuera lo que hacemos aquí adentro” fue así como me llene de confianza nuevamente te levante la cabeza y decidí ocuparme solo de ti en el fondo quería que mi vecina quien estaba inmóvil mirando hacia nosotros sintiera envidia de lo que posiblemente podría estar sucediendo dentro del carro.

Primero pase por tu toda tu verga mi lengua quería saborearla y lamerla totalmente, luego poco a poco la fui introduciendo en mi boca queriendo sentir la intensidad de tu sabor, mientras te miraba fijamente a los ojos y veía el placer que te generaba y quedo comprobado cuando te escuche exclamar ¡ahhh síiii!, entonces empecé de una manera lenta a meterla y sacarla de mi boca, quería que sintieras todo el roce de mi lengua, por tu glande pasaba suavemente mis dientes -eso parecía gustarte mucho-, de pronto sentí tus manos sujetando mi cabello cosa que me encanta y hacías que acelerara el ritmo que llevaba, fue así como tu verga entraba y salía de mi boca una y otra vez sabia como querías que lo hiciera así, en tu rostro logre ver lo excitado que estabas, me encanto sentir tu verga dura y rígida en mi boca, estaba a mi disposición, me encantaba darte sexo oral mientras mis dedos jugaban en mi clítoris.

Sin embargo yo quería más, quería sentir esa verga deliciosa, rígida y dura dentro de mí, que me penetrara sin reparo, sabía que quizás nos podían ver pero no me importaba la mirada permanente de la vecina chismosa de enseguida de mi casa, poco me importaba que pasara la policía haciendo sus rondas habituales, menos aún las personas que pasaban al lado del auto o si bajaba alguien de mi familia a buscarme, por el contrario eso lograba excitarme aún más, dar más lujuria y perversión a la situación, así que retire tu verga de mi boca igual no me importaba si terminabas en ella, pero yo quería otra cosa y me subí sobre ti hasta ahora no entiendo como logre hacer la maroma de subirme encima de ti, creo que es cosa de la calentura del momento y fue así como tu verga fue entrando poco a poco en mi vagina hasta que entro toda en ella, recuerdo que por unos segundos me quede sobre ella inmóvil porque pasaban un par de policías cerca a la ventanilla del conductor, sin embargo eso me permitió sentir la deliciosa erección de tu verga en mí, mientras tus manos agarraban mis senos para lamerlos y besarlos, se podía ver como estaban de empañados los vidrios tu encendías el aire acondicionado para que se desempañaran, luego empecé a cabalgarte a moverme sobre ti suavemente y obviamente el auto también empezó a llevarnos el ritmo muy despacio, pero como quien dice “ya entrados en gastos, qué más da”, me decías una y otra vez que te encantaba la expresión de mi rostro todo lujurioso, perverso, deseoso; eso me hacía cabalgarte con más ganas, me llenaba más de pasión, podía ver la gente pasar mientras yo me dedicaba a follarte sin control sentía sus miradas y eso me daba más calentura de hacerlo; y en un momento la respiración de los dos se aceleró más yo ya estaba lista para venirme sin control y terminar más mojada de lo que ya estaba y me preguntaste ¿ya? A lo cual respondí con un largo siiiiiiiiii, ambos terminamos juntos, aunque pienso que mi vecina también debió tener lo suyo imaginando lo que realmente sucedía porque solo se retiró de donde estaba cuando yo me baje del automóvil.

Ahora comprendo porque mi vecina la chismosa cuando salgo de mi casa solo dirige a mí una mirada inquisidora, y yo solo le devuelvo una sonrisa pícara y maliciosa, creo que ella no comprende que ese miércoles santo yo estaba reflexionando!

— luna-ardiente-

28 de octubre de 2013

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luna-ardiente-

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • flechador
    flechador · 8 de nov de 2013

    Excelente relato , siempre he pensado que las citas sin planear son las mejores y suelen acontecer cosas inesperadas ademas el relato especifica cada momento circunstancia de lo que paso en esa noche , lo importante es que ambos disfrutaron ademas esa adrenalina de ser vistos o pillados eso aumenta la tension , el placer, excitacion es algo unico que cualquiera de nosotros tanto hombres y mujeres queremos tener. Me gusto el relato preciosa un beso gracias.

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