El me contactó porque tenemos un amigo en común, me empezó a llamar, quería que fuera a Tuluá para conocernos y ver qué pasaba con él y su esposa. Pude cuadrar mis asuntos de trabajo y me tomé el miércoles por la tarde, me estaba esperando y me llevó hasta su casa, allí estaba su mujer, una mujer mayor pero muy bien conservada; los dos son muy amables, agradables, buenos conversadores, hablamos acerca de algunas de nuestras experiencias y me preguntaron si ese día iba dispuesta a hacer algo y yo les dije claro hagámosle.
Entramos a la habitación, nos desnudamos, lo empecé a besar a él, unos besos bien apasionados y ardientes, él me acariciaba, ella me apretaba y me chupaba los senos, sacó un gran consolador y me empezó a penetrar con él, mientras su esposo me seguía besando y acariciando, sentía ese consolador llenándome y me empecé a mover aceleradamente hasta que me vine, él me pidió que no parara que siguiera para llegar al otro y así fue, me vine otra vez en medio de gemidos y gritos. Me preguntaban que más me gustaba hacer o que me hicieran que les dijera porque querían complacerme, les dije que quería comérmela a ella, y así fue.
Ella se acostó, la besé, le chupé los senos y fui bajando hasta que me encontré con su clítoris, le encanta que se lo chupen fuerte y así hice, me pegué de ese gallito mientras ella gemía y se movía aceleradamente, cuando estuvo a punto de venirse se subió en su marido y se comió su polla, lo cabalgó hasta que se vino. Cuando descansó un poco empezamos a hacer la tijera, rozábamos nuestras cucas delicioso mientras gemíamos encantadas. Él no dejaba de acariciarnos y todavía estaba erecto, ahora fui yo la que me le monté y lo cabalgué con fuerza hasta que me dio toda su leche.
Así termino este delicioso trío, todos quedamos muy satisfechos y esperando una nueva oportunidad para repetirlo.








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login Entraruyyyyyyyyyyy delicioso