MORBITO EN TRANSMILENIO
El jueves 19 de diciembre, por razones de mi trabajo, llegué al portal de la 170 para tomar el J72 que me llevaría a mi oficina ubicada sobre la carrera 13 con 76;al momento de tomar mi transporte a eso de las 10 am,el bus ya estaba lleno y me tocó de pie, para lo cual me corrí hacia la puerta de la mitad, las habilidades del conductor dejaban mucho que desear, pues en cada acelerada parecía que nos íbamos a caer de para atrás, por tal motivo puse mi bolso en mi hombro derecho y me colgué con las dos manos para conservar el equilibrio.
De pronto y entre tanta congestión, en la estación de la 142,se subió, entre otros un joven de unos 17 o 18 años, de mi estatura y al tratar de acomodarse quedó de frente mío y su pecho rozó contra mi abultado pecho talla 38B,inmediatamente sentí un corrientazo que recorrió todo mi cuerpo sentí como se humedecía mi vagina y mis hinchados pezones querían salirse de mi brasier,nunca había sentido una arrechera como ese dia,con cada frenada y nueva acelerada del bus mas nos rozábamos nuestros cuerpos, fue así como decidí y como pude me di la vuelta completa y mis nalgas quedaron apretadas contra su caliente y rígido falo, El también estaba tan arrecho como yo y se dejo llevar de mis movimientos, yo empujaba con todas mis fuerzas hacia atrás y sentía como ese acero de su pene me chuzaba de derecha a izquierda al vaivén de los movimientos del trasmilenio,yo venía como en el aire con los ojos cerrados y a punto de alcanzar un orgasmo de la tremenda excitación, sentía como mis jugos del amor salían de mi vagina empapando mis tangas y mi clítoris a punto de reventar, así llegamos hasta la estación de la 76, mi destino final, me di nuevamente la vuelta y roce mis mejillas contra las de El como una señal de agradecimiento y despedida y El me apretó la cintura sin decirnos una palabra me bajé del bus, salí corriendo hasta que llegué al Banco, subí las escaleras hasta mi oficina, entré al baño, cerré la puerta y me recargue en ella, me quité los zapatos y baje mi pantalón junto con mi húmeda tanga hasta los tobillos, moje con saliva mi mano izquierda y cogí mi pezón derecho que estaba pidiendo a gritos una chupadita y mi mano derecha fue directo a mi húmeda vagina, cerré los ojos y pensando en el erecto pene de aquel hermoso mancebo, mi lindo compañero de viaje me saque la paja mas rica de este mundo.
Terminé mi trabajo hacia las 6 de la tarde y otra vez volví al transmilenio con una sonrisa de picardía, pensando que de pronto iba a encontrar otra aventura, mi cuerpo necesitaba acción, estaba muy caliente, pero desafortunadamente no paso nada hasta la 170.Llegue a mi apartamento y mi esposo me estaba esperando en la sala, mis mejillas iban coloradas y mi sonrisa que no se borraba de mi cara, mi esposo me preguntó que pasaba, yo le conté con lujo de detalles mi pequeña aventura y note como se hinchaba su pijama, me dijo que rico que la pasaste, me sentó en el sillón, se agacho y me quito los zapatos y luego el pantalón y las tangas, llenó sus pulmones con el aroma de mi vagina caliente y metió su cara entre mis piernas y con su lengua empezó a masajear mi clítoris hasta que mi cuerpo empezó a convulsionar con un gran orgasmo, con su lengua en punta me penetraba lo mas profundo que podía, me dio la vuelta me arrodilló en el sofá y me penetró hasta que alcanzamos el orgasmo al mismo tiempo, lo necesitaba con toda mi alma.
Espero que este relato se de su agrado y que ojalá sea leído por mi hermoso compañero de transmilenio,Gracias.








Comentarios
2 comentarios
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login EntrarQué delicia estos relatos viejitos, hacen imaginar muchas cosas. Guía debería recobrar este aroma a sexo delicioso.
Muy rico.