Ayer en la mañana cuando iba camino a mi trabajo, pensaba en lo aburrido que estaría en un sitio donde no conozco a nadie pues solo estaría allí por tres días. Sin embargo en el transcurso de la mañana a medida en que las personas se acercaban a mi oficina pensaba, será que me voy de este pueblo sin conocer a alguien interesante, de pronto se acerco una señora de esas cuchibarbyes, exactamente 54 añitos, en medio de la conversación me dijo que también estaba de paso y quería hacer algo en la noche pero no tenia con quien salir, inmediatamente pensé, con estas ganas que tengo de una buena faena esta es la candidata ideal, pues por experiencia propia ninguna “señora” me ha salido mal polvo, volviendo al tema le dije que si no le molestaba podríamos tomarnos algo conversar y mirar que podía pasar, para mi sorpresa respondió que sí sin vacilar, le dije que si me buscaba en el hotel donde me hospedo y tampoco puso problema, cuadramos el encuentro y antes de que se fuera de mi oficina la invite a la parte de atrás, allí l la bese apasionadamente, metí mi mano dentro de sus brasier y acaricie sus enormes tetas, me senté y chupe una a una esas delicias, aprovechando que estaba sentado, Marthica se arrodillo, me soltó la correa, saco mi verga que estaba durita y me dio una mamada deliciosa, sin embargo tuvimos que parar porque ya casi llegaban mis compañeros pero ahí quedamos calienticos para encontrarnos en la habitación del hotel donde yo me hospedaba.
A eso de la 7 de la noche llego el momento esperado toda la tarde, Martica venia muy arregladita debo anotar que a pesar de sus 54 años aun se conserva muy bien, entro a la habitación colocamos música, hablamos de sus preferencias y fantasías sexuales, me confesó que hacía ya casi un año no tenia sexo con nadie, además que le encantaría hacer un trió con otra nena, después de una rica “bluyiniada” empezó a quitarme y quitarse la ropa, tenía un conjunto de ropa interior negra muy sexy, una vez desnudos volvió a mamarme la polla más intensamente que la primera vez, después acaricie su gallito mientras chupaba sus tetas, luego sobre el mesón del baño se sentó y su cosita jugosita quedo a la altura de mi verga, cosa que me facilito penetrarla con fuerza, de vuelta en la cama me pido que le clavara en 4, luego ella cabalgo un buen rato como si yo fuera su caballo, sus gemidos eran tan fuertes que creo alcanzaron escucharse en las habitaciones vecinas, para terminar me pidió que derramara mi leche en su boca a lo cual accedí gustoso después de hacerme una paja rusa en sus teteros. Como les comente al principio, estas señoras son un polvo fenomenal pues desde hace rato saben que quieren y como lo quieren. Hubiese querido comérmela en un jardín muy bonito que hay en el hotel pero ese día habían demasiadas personas…será la próxima!!!!!







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login Entrares muy cierte, no hay como las veteranas