Buen día amigos de la comunidad.
Envío un agradecimiento especial a aquellos que ya leyeron mis anteriores experiencias e invito a los que no lo han hecho, a que se tomen el debido tiempo para hacerlo y me dejen sus comentarios.
En esta ocasión, les voy a contar un suceso bastante curioso que me ocurrió en enero de 2012, con una chica que tiene una historia particular, la cual será contada en su momento, el día y mes propicios para hacerla pública.
Era la segunda vez que iba a estar con M... Y por sucesos de la primera vez, había quedado iniciado; así que le propuse que acomodara su agenda y cuadráramos para quedarnos toda la noche. Nos encontramos cerca de una reconocida zona hotelera de Bogotá, nos dirigimos al hotel y reservamos.
Entramos y estuvimos un rato recostados hablando, no había prisa. Luego empecé a tocar su cola y ella mi pene mientras nos besábamos. Mi miembro comenzó a crecer y procedimos a desvestirnos. Tuvimos relaciones unas cuatro veces y nos dormimos. Como a eso de las seis de la mañana, sonó la alarma de su celular y nos despertamos. Yo debía ir a mi oficina pero ella no estaba muy interesada en llegar pronto a casa.
Justo cuando iba a levantarme me empezó a tocar y a excitarme, y aunque quería; el tiempo estaba en mi contra y entre risas le dije que podría quedarme, pero tenía un horario que cumplir. Comenzó a decirme que uno rapidito, tocaba mi pene y lo hacía crecer; hasta que bajó y empezó a mamarlo. Le dio una mamada de unos escasos minutos (lo hacía bien), porque yo me calenté y ante la situación apremiante de tiempo, la animé a que se acomodara. La puse de lado, y la clavé en cucharita por varios minutos. Ella gritaba "¡Dame! ¡Dame!" y se estremecía con movimientos acelerados. Yo solo atinaba a darle con rapidez y fuerza, mis testículos golpeaban sus nalgas produciendo ese sonido característico del sexo, el cual se hacía casi inaudible debido a los fuertes gritos de M... (Nunca he estado con una mujer que grite tan fuerte como ella, creo que escuchó todo el barrio).
Hay que decir que esta mujer estaba realmente excitada con mi miembro (aclarando que no soy tan dotado como muchos por aquí), porque me lavó el pene, los testículos y las piernas abundantemente y en repetidas ocasiones con sus fluidos (y así fue en las veces anteriores que estuvimos esa noche). Tras un largo rato así, se lo saqué y la monté encima de mí; la clavé y la puse a cabalgar. Sus movimientos son algo distintos a los de otras mujeres con las que he estado, ella tenía los ojos cerrados y se la enterraba mientras decía "¡Aahh! ¡Aahh!", esta vez en tono suave y al ritmo de sus movimientos.
Como yo no estaba acostumbrado a ese tipo de caderéo y aunque sentía sus paredes vaginales, el extraño movimiento no era de mi total agrado, decidí hacerme cargo de la situación y la acerqué a mi pecho recostando su rostro sobre mí, metí mis manos entre sus nalgas, abriéndoselas al máximo para que se sintiera toda una mujer y tocaba su ano con mis dedos; mientras le daba con mi pene a ritmo acelerado. M... parecía una fuente inagotable de fluidos y gritaba "¡Dame Ánthony, Dame!" mientras le daba un baño a toda mi parte íntima con sus deliciosos jugos.
En ese momento se volvió a activar la alarma de su celular, ella lo alcanzó como pudo y lo oprimió rápido para que dejara de sonar. Comenzó a besarme y a pedirme que no parara, yo le daba y en un momento de calentura le dije algo por lo que se había enojado la primera vez: "Eres una perra deliciosa, que rico clavarte", y para mi sorpresa, no dijo nada (no le gustaba que le dijeran perra), solo siguió emitiendo "Aahh, Aahh" mientras apretaba su vaginota. Le dije: "Amor, quiero que me digas que eres una puta, una perra" y ella empezó a decirme: "¡Soy tu puta! ¡Soy tu perra mi amor!", yo le dije que no, que lo que quería era que dijera que era una puta, una perra y ella obedeció diciendo: "Soy una puta, una perra, me encanta como mueves tu verga".
Al escuchar eso, al verla y sentirla así, mojada, sudada, entregada, sometida a mi voluntad; no soporté más y derramé mi semen en su vagina. Nos besamos unos dos minutos y ella se bajó. Le pregunté la hora y puso una cara de terror y dijo "¡H...ta!". Pensé "debe ser muy tarde (y pues sí, ya iba tarde)" pero ella me miró y me dijo: "mi papá nos escuchó".
Sucedía que la supuesta alarma que sonó en pleno acto no era lo que pensábamos sino una llamada, la cual ella por accidente contestó y el celular consumió casi 16 minutos con nuestro encuentro sexual al aire.
Ella había colgado en ese momento pero rápidamente llamó a su padre preocupada y según me contó, él estaba algo sorprendido; pero pues le dijo que tuviera cuidado con esos detalles (supongo que lo de puta y perra); o al menos esa fue la versión que ella me dio a mí.
¿Qué pasó con ella? Pues todo iba bien hasta que me di cuenta ella tenía novio y al momento de meterse conmigo andaba de pelea con él (el problema no era el novio, sino la falta de sinceridad), y pues preferí dar un paso al costado (eso de las mentiras me genera desconfianza).
El día que terminamos, ese mismo día estuvimos (fue como mi despedida), le dije que me había dado cuenta de todo y ella lo reconoció.
No la volví a ver por varios meses, pero luego ella me buscó, aunque yo ya no estaba interesado (ni siquiera para sexo). El factor desconfianza mató cualquier esperanza.
Espero les haya gustado esta experiencia que tuve.
Gracias por leerme.








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login EntrarMUY BUEN RELATO.PERO LAS MENTIRAS SON EL PRIMER PASO PARA ACABAR CON CUALQUIER RELACION ASI SEA SOLO DE AMISTAD.