Ayer volví donde María, Juan su esposo me había llamado el lunes pasado a decirme que ella deseaba intensamente volver a estar conmigo y que esta vez iba a aceptar que yo estuviera con él; no me acuerdo si en algún relato conté que ella es extremadamente celosa y no permite que nadie mire y menos toque a Juan. Conociendo a María le pregunté a él si era seguro que podía estar con él pues siempre me prometían lo mismo y nunca pasaba nada, me aseguro que sí y motivada por esa promesa fui a reunirme con ellos.
Cuando llegué ella me esperaba con un baby doll negro pequeñito y él estaba desnudo en la cama cubierto por un cojín, la saludé a ella de beso y a él no me le acerque, aunque María no dice nada sé que no le hubiera gustado que besara a Juan. Me desnudé y empezamos y sucedió lo que me temía: hicimos lo que siempre hacemos cuando me encuentro con María, ella me acarició, me besó, me bajó, me chupo la cuca con muchas ganas, y se interpuso entre Juan y yo; es decir, Juan se hizo en la parte de abajo de la cama y empezó a besarla a ella, a acariciarla, a clavarla y yo apenas veía, a mí ni me tocó.
Cuando cambiamos de posición, yo pensé ponerme en cuatro y quedar frente a Juan, pero ella no dejó; siguió pegada de él, mamándoselo, acariciándolo y tocándome a mí también; al ratico se me montó y rozó su cuca con la mía, esto es lo que más me gusta, se siente muy rico cuando una cuca húmeda acaricia tu clítoris es una delicia; María le preguntó a Juan si ya me iba a clavar y él le dijo que me calentara un poco más, entones ella volvió a bajar y me lamió mi cuca; sin estar preparada sentí el pene de Juan penetrándome, solo su pene tocaba mi vagina, pero él no me acariciaba ni nada, hasta se portó brusco conmigo pues para poder acariciarla más cómodamente a ella corría mis piernas muy bruscamente.
María seguía sentada encima de mí y él se limitaba aacatar todos sus deseos; me sentí mal con esta situación pues era como si yo fuera un recipiente en el que él quisiera derramar su semen y no era justo eso conmigo, así que al ratico el dije: ya juan, ya me cansé sácalo; él lo sacó entonces siguió acariciándola a ella, chupándole sus senos, y ella se le montó y ahí si se vino él.
Si, ya sé que pequé de ingenua pues no podía esperar que María aceptara que él me besara e hiciera de todo conmigo, pero por respeto o consideración hacia mí él no debió prestarse para ese juego; volví a quedar insatisfecha y solo fui a darle gusto a ellos dos.
Sé que cada nueva experiencia es algo muy valioso pues aporta nuevos aprendizajes y sirve para prepararlo a uno para enfrentar este tipo de situaciones, pero ya me cansé de acumular experiencias negativas y estoy lista para seguir disfrutando con personas que de verdad estén dispuestas a disfrutar conmigo y a darme placer.








Comentarios
1 comentario
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login Entrarque falla con esa pareja, por lo menos la reputacion de ellos queda por el piso, solo quieren es sentir placer ellos mismos ....