Nuestras mentes se disuelven en una acalorada fantasía, que una y otra vez viene en los momentos de pasión y desenfreno, ella... mi esposa, cierra sus ojos mientras muerde sus labios al sentir el roce de mi lengua en su húmedo y tibio sexo; ya sé lo que está ideando en su lujuriosa imaginación; así que concentro mis esfuerzos en alimentar su fantasía.. Ella quiere una hembra, una mujer que recorra su cuerpo, que la pruebe con su boca, que la explore, que la excite, que la moje... y así al borde del éxtasis la trate con firmeza, que la posea, dándole pequeños mordiscos en su clítoris, para así aumentar su plaser. Su sufrimiento es insoportable, así que la torturo un poco más: "¿Quieres una perra?", le pregunto yo. Ella aprieta sus ojos, creo yo que intenta ver en su mente a la mujer que le dará placer. Así que yo la empujo un poco más a ese abismo de placer lésbico, "¿Quieres una perra, para que te haga su mujer?", SI, responde ella, quiero sus pezones en mi clìtoris, quiero su cuca rozando la mía, QUIERO UNA PERRA!!..
Este pequeño relato trata de nuestra fantasía como pareja, que hace tiempo queremos realizar, así que estamos participando en un concurso de Guiacereza para ganarnos un masaje erótico en Violeta Campestre.
Les pido que voten por nosotros, y les prometemos publicar la historia de nuestra experiencia en Violeta Campestre.
Pueden hacerlo en la página oficial de Guiacereza en Facebook en el link concurso de historias.
Gracias por la ayuda, y esperamos que les guste este pequeño relato de nuestra fantasía... Dependiendo de los comentarios y la aceptación, estaremos completándolo.
Saludos.








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