Laura... Laura es un nombre inventado, para ser totalmente honesto, no tengo idea de como se llamaba la mujer del siguiente relato. A veces pienso que es mejor asi. Decidi llamarla laura, me gusta ese nombre.La primera vez que vi a Laura fue en una especie de catalogo online donde solo se encuentran mujeres de Medellin, tenia el cabello negro, largo, y una piel blanca que incluso en las fotos se veia delicada, como si fuera un papel que se pudiera romper al primer contacto. Yo nunca habia tenido en mi vida una experiencia con una trabajadora sexual, y tenia como meta personal nunca jamas recurrir a los servicios de una dama a cambio de dinero, y sin embargo, asi como es la vida de extraña y como tanto le advierten a uno: la lengua castiga.
La pagina me la estaba enseñando un amigo mio, como sugerencia para mi dificultad de relacionarme con las personas, que finalmente termino convirtiendome en un ser casi asexual, caso grave segun el, en su posicion de hombre, y caso grave en el mio, a la edad de 19 años y tan escaso en materia de practica, de teoria todavia se mucho.
Como quien no quiere la cosa le dije que no, la conversacion entonces giro en los ya conocidos regaños y etcs. Que yo recibia con cierto cariño, sin entender todavia como podia el entablar contacto tan facilmente, cuando a mi se me dificulta tanto... A pesar de todo, inmediatamente el se fue, busque de nuevo a Laura.
Impulsado sabe Dios por que naturaleza, tome impulso y la llame, contesto a la segunda llamada, justo cuando yo estaba a punto de retractarme, la conversacion fue muy corta, en parte porque yo apenas y podia gesticular palabras, "Donde" y "cuando" fue lo unico que hablamos. Me programo para un martes a eso de las 3, vivia cerca de mi lugar de trabajo... El martes no llego tan rapido como yo habia acordado con mi reloj, pero la ansiedad me podia, yo necesitaba algo que ella no tenia.
Finalmente llego el dia, me vesti de una manera tan formal que mientras me miraba en el espejo no pude por mas que reirme ante la idea de que, inevitablemente, se notaria mi inexperiencia en estos casos, parecia un novio que va por primera vez a casa de su novia. Recuerdo que pense tambien en ella, en que pensaria cuando me viera...
Toque la puerta de un apartamento en una unidad bastante bonita, me sorprendio un poco que el lugar de encuentro fuera tan evidente, incluso tuvieron que informar por telefono de mi llegada y me parecio que el portero me sonreia con picardia mientras me decia que podia pasar. Laura abrio la puerta... Era mas hermosa en persona de lo que yo me habia hecho a la idea, llevaba puesto una especie de uniforme de colegiala, muy al estilo de nueva york, con falda corta que deja entrever la ropa interior, roja de encaje, y una camisilla de botones semi abierta en el pecho, enseñando tambien un brasier rojo, colocado sobre unos senos enormes que salian al paso.
Yo no dije nada, o si lo dije, pero ella no debio escucharme porque la voz apenas y me salia, yo no dejaba de mirarle el rostro, tenia un rostro que no parecia de ninguna parte y al mismo tiempo parecia que lo abarcara todo, no estaba muy maquillada, note un poco de rubor y los labios con ese brillo que usan las adolescentes, tenia tanto que incluso pude percibir el olor a fresa, fue bastante paciente, me dirigio una sonrisa y me cogio la mano con una invitacion a seguir, yo ni cuenta me daba, estaba en un marisma de sensaciones y terrores que solo mi mente entiende, pense en que malditas circunstancias llevaron a una mujer tan bella a elegir una labor como esa, dentro de mi se sacudio la idea de que, a fin de cuentas, me hacia bien que asi fuera, nunca jamas en mi vida hubiera conseguido tocarla siquiera si no fuera porque estaba pagando.
Entramos a la primera habitacion y a juzgar por los sonidos que alcance a persibir sabia que las demas habitaciones no estaban vacias, el sonido lejano de gemidos y movimiento me hizo sentir en parte mas tranquilo conmigo mismo. Me sente en el borde de una cama enorme, de esas matrimoniales que tanta gracia me hace encontrarlas en los moteles, pero que aqui me parecia un agravio a la consciencia. ¿Que, si le gusto o no? me dijo mientras se daba la vuelta y me mostraba la nalga, redonda, parada, perfecta.. Yo balbucee una especie de "si" del que ella se rio casi con malicia, maldita sea, estaba disfrutando de mi novatada.
Casi de inmediato se dio la vuelta y empezo a desabrocharse la camisa, con una actitud tan seductora que mi masculinidad se levanto a velocidad alarmante, me mostro los senos, perfectos, color rosa oscuro. Yo me levante de un brinco, casi sin pensar me le pare de frente, y a pesar de que en mis conversaciones me habian dicho que ellas no daban besos, la bese. La bese de la manera mas cordial y cariñosa que se me hubiera cruzado, al principio senti que ella iba a quitarse, pero solo retrocedio un poco, me miro directo a los ojos y los cerro, me correspondio. Nos besamos largo rato, yo no pensaba en el tiempo pero se que fue largo, yo no tenia ningun afan, le puse mis brazos en las caderas y ella rodeo mi cuello con los suyos, pude sentir el contacto de su piel en mis mejillas, mientras mi pecho sentia esos pequeños pezones apretando fuerte contra mi.
Yo ya no era sujeto, habia quedado atrapado y no habia nada que hacer, ya no habia terror, total no sabia ni como se llamaba, no podia conocerla y ella a mi tampoco. Casi con extremo cuidado la acoste sobre la cama, y me hice sobre ella, que abrio las piernas para que yo me ubicara, la bese mas, durante otro rato mientras acariciaba sus brazos, su cintura, su abdomen... Empece lentamente a subir sobre su ombligo y a desatar los pocos botones que aun se mantenian firmes en una tarea irremediable de impedir que se callera la camisa, deslice mi mano por su espalda y desabroche el brasier. Con una parsimonia ceremonial empece a besar sus senos mientras ella lanzaba al aire pequeños gemidos, primero por encima, sin tocarla, rodeando con mis labios el pezon, y luego, cuando no aguante un segundo mas, me lleve a la boca lo que solo puedo relatar como un manjar prohibido al ser humano.
Durante mucho tiempo me enfoque en ella, yo no toleraba la idea de que el disfrute fuera solo mio, luego de besar sus senos me deslice por su vientre, besandola despacio, acariciandola con tacto, llegue a la minifalda que abri con un movimiento rapido y deje caer un poco entre sus piernas, empece a besar sus muslos, a acariciar sus pantorrillas y a tocar sus pechos mientras besaba los alrededores de ese jardin que parecia quererme dentro pronto, aun por encima de su ropa interior senti el calor que emanaba de ella.
La desnude por completo, ella sonreia, y aunque de su labial ya no quedaba sino el recuerdo sus labios parecian no perder ese color rojizo que me gustaba tanto, me ayudo a quitarme la camisa y los jeans, aunque le pedi de una manera un poco mas clara a mi habitual balbuceo que no me hiciera sexo oral, que nunca me habia gustado. Laura se reia, saco mi pene que ya estaba totalmente erecto y sentandose sobre mi empezo a pasarlo armonicamente por entre sus piernas, primero rosaba, despues un poco mas rapido, mas hondo, me puso un condon y lo introdujo. La marea de sensaciones fue para mi desorbitante, estaba tan humeda que pude sentir sobre mi vientre lo que le caia mientras me montaba despacio, parcimoniosamente, como quien no quiere apurar las cosas.
Estuvo arriba durante un tiempo, tiempo suficiente para besarla mas, acariciar su espalda, besar sus senos y arañar un poco sus muslos. Relatar exactamente todas las posiciones que practicamos despues haria de este relato algo mucho mas largo de lo que ya es, pero por necesidad debo decir, que como dice el artista "benditos los que estuvieron antes de mi". Laura era una maestra, de lo que para mi desconocido, para ella un juego de niños... Durante el tiempo siguiente fue guiandome, hasta con cariño, ella se ubicaba y me guiaba a penetrarla, entre gemidos delicados, de ambos. finalmente no resisti mas y le pedi que me acompañara en el orgasmo.
Acostada boca arriba, pase sus piernas por los lados de mi cabeza, arremeti en ella con una violencia tal que ambos nos sobresaltamos despues, ella gemia mas fuerte y yo esperaba impaciente a sentir su orgasmo para poder soltar el mio, curvo su espalda y se araño el vientre en un espasmo que agito todo mi cuerpo, al tiempo que yo llenaba el condon.
Me deje caer a su lado, completamente aturdido por lo que habia acabado de pasar, mire mi reloj, habia pasado incluso mas tiempo del que yo mismo tenia planeado, ella se quedo estatica, respirando agitadamente mientras me entregaba una de sus sonrisas. Esa ultima mirada me revolco las entrañas, aun lo hace cuando la recuerdo y escribo esta entrada, tan rapido como pude y presa de un panico que para mi ya era conocido me vesti de prisa, de mi atuendo de caballero ya no quedaban rastros, los habia borrado el aroma de su locion.
Y esa fue la primera y la ultima vez que vi a Laura... por lo menos despierto, despues de estos años, aun en sueños, la visito, y aun en sueños me sacude su mirada.








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